Prólogo + cap 1
Pole Dance
Prólogo + Cap. 1
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Izuku se quedó en shock.
No podía creer que de todas las personas en el mundo justo tenía que verlo aquella persona.
El líder del equipo de baloncesto, lo estaba viendo fijamente con una sonrisa burlona.
Izuku bajó lo más rápido que pudo, salió corriendo e intentó buscarlo, temía que contará su secreto a toda la universidad, pero para su desgracia aquel rubio se había marchado.
- ¿pasa algo? - preguntó su mejor amiga mientras lo veía entrar de nuevo.
- me vio...- su amiga le miró confundida hasta que Izuku termino de hablar- me vio el Idiota de Bakugou...
- oh no...
Katsuki Bakugou y él tenían una rivalidad desde niños. Siempre habían competido por las notas y por quien era mejor en los deportes. ¿La razón? Izuku no sabía, era incapaz de comprender el odio que le tenía Katsuki ya que al principio habían sido mejores amigos. Por aquella amistad al principio no quiso saber nada, pero a medida que pasaba el tiempo era más y más molesto por lo que simplemente comenzó a competir contra él.
- estoy muerto...
- oye, el pole dance es para todos- dijo su amiga intentando subirle el ánimo.
Izuku había comenzado a hacer Pole dance, porque a su amiga le daba vergüenza ir sola. Con el tiempo terminó amándolo, por lo que simplemente continúo haciéndolo, pero a escondidas, aquel era su pequeño secreto.
Cualquier persona podría decir que era una tontería ocultar eso, pero él era el capitán del equipo de baseball, en la universidad se burlaban ya de el por su s3xualidad y temía que aquel secreto empeorase todo.
…
En un pequeño callejón algo apartado, Bakugou, había conseguido esconderse justo a tiempo.
Siempre pensó que sería increíble encontrarle algún oscuro secreto al pecoso, saber algo que podría avergonzarlo tanto como para burlarse de él por la eternidad.
- esto tiene que ser broma- dijo mientras veía como se abultaba su miembro en sus pantalones.
Ver a aquel chico abriéndose de piernas y bailando de aquella manera tan provocativa era algo de lo que no podía burlarse.
…
Aquella rivalidad comenzó cuando eran niños, por un simple problema que podría haberse solucionado de haber sido más maduros.
- A Bakugou le gusta Izuku- gritó un niño mientras le quitaba la hoja de las manos.
El pequeño rubio agradecía que ese día su amigo no había ido a clases, no quería que escuchara aquello que sus compañeros le decían.
- No es verdad- grito desesperado.
- Bakugou y Deku sentados en un ar...
Bakugou golpeó a su compañero y le arrebató la hoja, rápidamente la destrozó y se volteo a ver a su grupo de amigos.
-¡Yo odio a Deku! – soltó molesto.
Al día siguiente Izuku sintió que nadie quería hablarle, todos sus amigos ahora lo ignoraban y se reían de él. Su hasta entonces mejor amigo ahora se burlaba de él, le hacía daño y le decía cosas hirientes.
Para suerte del pecoso el grupo de las chicas lo acogió, jugaban con él al fútbol, a las casitas, baloncesto y otras cosas que compartían en común.
Por un tiempo intentó acercarse a su amigo, pero al ver que éste lo rechazaba prefirió dejar el tema y avanzar.
Con los años la cosa no cambió, Bakugou buscaba siempre retarlo a cosas sin sentido hasta que decidió seguirle el juego.
- wow, el número uno es Bakugou- dijo uno de sus compañeros.
- y el segundo es Deku.
Bakugou observó orgulloso el tablón de notas, sabía que iba a ser el mejor.
Iba a ir a restregárselo a Izuku, pero este parecía que no le daba importancia, hablaba con algunos amigos mientras les decía que a él no le importaba realmente aquello.
- Lo dices porque eres un perdedor- le gritó el rubio.
- ¿perdedor?- Izuku se acercó a Bakugou y se río- si tan bueno eres porque buscas compararte conmigo... ¿no será que tú eres el perdedor?
Esa fue la primera vez que ambos se golpearon, Bakugou reaccionó con violencia y el pecoso no iba a dejarse.
Una vez terminaron el bachillerato ambos aplicaron para la mejor universidad. Para suerte de Izuku el rubio entró a administración de empresas, era claro que iba a seguir con el negocio de su familia, mientras que él entró a estudiar Ingeniería.
A partir de aquel instante ya no se topaban demasiado solo cuando entrenaban, cada uno su respectivo deporte. Parecían llevar la fiesta en paz hasta que el rubio comenzó a meterse de nuevo con él, con su forma de ser, hablar, sus amistades, todo e incluso estaba casi seguro de que él fue quien contó a todos sobre su preferencia por los hombres.
…
Durante todo lo que quedó de día, Izuku, pensó en lo que debía hacer, no le quedaba más que hablar con Katsuki sobre lo ocurrido para que mantuviera su boca cerrada.
Al día siguiente del incidente Izuku acudió a clases con normalidad y una vez terminó sus clases se dirigió a él gimnasio destinado a los deportistas de la universidad, acudía siempre que no había nadie ya que así no tendría que entablar una conversión.
Al llegar al lugar este estaba vacío, era la hora de la comida así que nadie solía acudir. Izuku se cambió de ropa y comenzó a estirar, durante años hizo ballet a escondidas así que tenía una elasticidad digna de envidiar.
- Hola- escucho decir a alguien detrás suya.
- ¡Hola! - Izuku automáticamente abrió las piernas y saludó como lo haría con cualquier persona.
Rápidamente se levantó y observó la sonrisa burlona que el rubio tenía en su rostro. No sólo lo vio tomando clases de Pole dance, sino que ahora lo había visto abrirse de piernas y estirar.
- no sólo bailas, sino que tambi...
En ese momento entraban algunos chicos del equipo de Judo, por lo que le cubrió la boca al rubio y lo llevó a uno de los salones que usaban los bailarines.
Izuku no apartó en ningún momento la mano de la boca de Katsuki, no fue hasta que este lamió su mano que la apartó rápidamente.
- ¿Qué haces? - dijo susurrando el pecoso.
- eso debería preguntar yo... ¿por qué me has traído aquí?
- eso...
Incluso él mismo se preguntaba la razón por la cual se había escondido, quizás aún temía que otros hablarán a sus espaldas. Aun cuando creció diciendo que no le importaba lo que dijera Bakugou y sus amigos, muchas veces se la pasó llorando desconsoladamente por las horribles cosas que decían de él.
- lo que...
- ¿lo que vi ayer? - Izuku solo asintió- déjame adivinar... quieres que mantenga la boca cerrada- ante aquello Izuku volvió a asentir.
- ¿lo harás? - pregunto nervioso
- ¿Y qué ganó yo? - pregunto algo divertido- si se lo digo a los de tu equipo y a...
- Haré lo que quieras, pero mantén la boca cerrada- pidió mientras tomaba al rubio de la camisa y le suplicaba con la mirada.
- ¿lo qué yo quiera?
En cuanto el rubio volvió a repetirlo Izuku se dio cuenta que había vendido su alma al más despiadado humano que podía existir.
- Bien, ¿qué tal si me enseñas lo bien que te abres de piernas? - preguntó Katsuki mientras sonreía.
Continuará...
Siento la redacción y las faltas ortográficas.