Jaco Pertrei
Ficha de Jaco Pertrei (al año 17 de la era AstraMax)
Datos personales
- Edad: 57 años
- Afiliación: Gremio de aventureros Epsen - Individual
- Profesión: Cazador de Reliquias - Aventurero
- Personalidad: Despreocupada siempre y cuando no sea con respecto a reliquias y artefactos.
Armamento
- principalmente su cuchillo mágico Karamir
- Una gran cantidad de reliquias que usa para pelear
Habilidades
- Sexto Sentido
- Aumento de los 5 sentidos
- Segunda piel
- Detección de magia de usuarios mágicos (buscador)
- Aumento de fuerza y resistencia
- Destello
Descripción física
Un hombre calvo de aproximadamente 2 metros de alto, siempre va encorvado con unas 2 alfombras que le cubren la espalda. Eso es hasta que se pone serio, se pone recto, midiendo hasta 2 metros y medio de esta forma y revela sus 4 brazos.
La Muerte de Jaco Pertrei
I
Jaco Pertrei, nacido en una aldea remota a la orilla de un lago en el país Bosguenta (zona central del continente Advinto), fue visto de primera mano como un monstruo por haber nacido como un mutante con 4 brazos, un día cuando era pequeño, hubo un incidente en su aldea, un barco que decía provenir del otro lado del lago encalló, el primero en auxiliar a la tripulación, que se constaba de solo 1 viajero mal herido, en sus últimos instantes de vida, le confió al joven Jaco una reliquia especial, una daga bastante peculiar.
— Escuchame bien... esa daga... que nadie sepa de dónde salió, bien? Se llama Karamir... recuérdalo bien.
Desde ese día, la fascinación de Jaco por todo lo que son reliquias antiguas y objetos únicos empezó.
Jaco fue echado de su aldea a una edad temprana por su mala apariencia, sin embargo, eso no le importó demasiado, ya había encontrado su objetivo en la vida, ver el máximo número de cosas interesantes posibles
Desarrolló sus habilidades por necesidad, usar sus 4 brazos le ayudaba para todo tipo de trabajo manual, así se ganó sus primeros sueldos en una empresa de construcción la cuál lo acogió durante un par de años antes de que él dijera:
— En el pueblo de al lado hay un mercado de reliquias, me iré por ese camino, adiós.
En dicho pueblo, encontró algo que le facilitaría bastante su objetivo, una sede del Gremio de Aventureros Epsen, ahí sin titubear se enlistó, y a pesar de que no contaba con los requisitos de edad, al ver que era un vagabundo, lo aceptaron pensando que perecería fácil en alguna misión sin importancia para niveles I (el nivel más bajo).
Su primera misión, 2 semanas después de registrarse en el gremio, cazar una bestia en el bosque, su objetivo era uno feroz, necesitó un par de días para conseguir su meta, sin embargo, aquí fue dónde despertó su primera habilidad mágica.
En medio de la noche, esperando a su presa, necesitaba mejorar sus sentidos, forzando su cuerpo a un límite que no sabía que podía romper, consiguió el aumento de los 5 sentidos, y para más, esa misma noche, cuando él estaba a punto de ser el cazado en lugar del cazador, su cuerpo desarrolló la habilidad del sexto sentido para sentir las amenazas cercanas.
La tercera habilidad, la segunda capa de piel que le sirve como armadura, la obtuvo cuando estaba en una misión rastreando una reliquia que vendería al mejor postor (después de haberla estudiado adecuadamente), sin esperarlo, se metió en problemas en un ataque de una tribu a la aldea de otra rival, solo 2 personas sobrevivieron de esa masacre, gracias a Jaco, Key, un pequeño niño algo temeroso y Taum, un adulto joven un poco menor que Jaco, salvaron la vida, sin tener un hogar y con el riesgo de ser alcanzados por enemigos, ambos decidieron que Jaco fuera su tutor (cosa de la que él no se quejó en absoluto ya que a menudo necesitaría ayuda en sus futuras expediciones).
En una ocasión se metió con un grupo de aventureros de un gremio rival, el Gremio Han, lo cuál casi inició una guerra entre gremios. Una emboscada fue preparada para Jaco, sin embargo, él intentando adivinar cual tipo de magia tenían preparados sus enemigos, logró empezar a visualizar los hilos de los buscadores (personas que pueden ver las habilidades de los usuarios de magia), lo cuál evitó que muriera en un callejón en una noche tormentosa.
El aumento de fuerza fue la quinta habilidad de Jaco, le fue otorgado cuando estaba a punto de morir juno a Key y a Taum, tuvo que levantar una tonelada y media en forma de roca para poder sobrevivir mientras intentaban pasar desapercibidos en una misión para recuperar una reliquia robada, dicha habilidad también le permite tener un cuerpo prácticamente invulnerable por unos pocos segundos.
La sexta habilidad de Jaco, despertó poco antes del AstraMax, el Destello Mágico es bastante útil para cegar a todo lo que tenga ojos en un radio considerable, aunque era mejor para cuevas y espacios cerrados, facilitó el combate muchas veces.
Jaco una vez intentó investigar cómo es que era posible que él despertara tantas magias, sin embargo, al consultar a varias personas expertas en el tema, sus únicas respuestas fueron:
— Posiblemente sea por su factor mutante.
Incluso, si se llegan a preguntar por qué él a pesar de tener años inscrito en el gremio Epsen, apenas llegó al nivel VII, la respuesta nos la brinda una vez que alguien tuvo la misma duda en el gremio, en palabras de la recepcionista:
— Bueno... es que según sus registros, él solo hace misiones que involucren reliquias, además que se la pasa más explorando que haciendo misiones, reconocemos todos sus logros, pero en políticas del gremio, él no hace mucho en cuánto a misiones designadas o abiertas, de hecho se dice que solo se le ve 1 vez en cada sede del gremio debido a su estilo nómada...
II
Año 17 de la Era AstraMax
Los habitantes profundos, los dueños del subsuelo junto a otras especies como los hombres topo, los gnomos o los enanos, son una civilización bastante antigua presente en bastantes lugares del planeta, ellos construyen sus pueblos en el subsuelo y no suelen abandonarlo a no ser que la situación lo requiera, son bastante recelosos con todo lo que tiene que ver con extranjeros y personas de afuera, sin embargo, hay ocasiones en las que tienen que abandonar sus propios pueblos por distintos motivos, uno ellos es un asentamiento al sur de Pemtex, llamado "Orkshiten-Guatem".
En sus mejores años, Orkshiten-Guatem sirvió como un importante centro para las civilizaciones subterráneas, sin embargo, debido a lo que los habitantes profundos llamaron "una maldición", abandonaron el lugar, lo que ahora son nada más que unas ruinas congeladas en el tiempo entre la tierra y las tinieblas.
A pesar de todo, siempre había algo más, algo que valiera la pena, en este asentamiento abandonado, los habitantes profundos habían construído una red de minas las cuáles llegaron bastante profundo en la tierra, varios rumores decían que era el infierno, otros posiblemente la entrada a otra dimensión, sin embargo, nadie pudo verlo, decenas de aventureros que se lanzaban a las ruinas, nunca volvían, el lugar fue declarado como uno especial al que ningún novato debería entrar.
Los mutantes, a pesar de sus posibles ventajas por sus factores especiales, tienen una esperanza de vida bastante corta comparada con otras especies, están en el rango más bajo con apenas 60 años como máximo, han habido casos de mutantes más longevos, incluso un par llegaron a los 100 años, sin embargo, la gran mayoría no pasan de las 5 décadas de vida.
57 años hace que Jaco había nacido, una de las pocas cosas que recordaba de su aldea natal era su fecha de cumpleaños, el día 7 de la semana 2 del mes Folium, del año 960 de la era Pomtus (7/7/960 Pomtus, en el calendario universal), Jaco notaba cómo todas sus extremidades empezaban a pesar, su fuerza menguaba bastante, incluso su mente divagaba por unos segundos, pero su fuerte convicción por las cosas interesantes le sirvió de guía incluso en los momentos más difíciles.
Los cazadores de reliquias como Jaco tenían tradiciones extrañas, sin embargo, una con un status de sagrado, era la relacionada con sus muertes, un cazador de reliquias que se respete y aprecie, tiene que morir en su última expedición en búsqueda de las reliquias más impresionantes posibles, hay varios lugares catalogados como inexplorables los cuáles sirven más como cementerio privado, centenas de cuerpos esparcidos por todos los lugares los cuáles fueron los que cada cazador logró alcanzar por sus propios méritos. Jaco, presenciando su inevitable muerte, y poniendo su orgullo de cazador, empezó a buscar qué hacer con su muerte después de la última vez que sirvió como maestro, una familia rica, en Wesfalis, los niños tenían potencial, y encima estaban acompañados por una familia que abrazaba a los usuarios mágicos, sin duda alguna, eran gente que Jaco recordaba bastante bien en su mente, a pesar de solo haber estado una semana con ellos.
Gracias al contacto con otra cazadora de reliquias, Valentine Fortilla, se reunieron en un bar, dónde ella le pasó la información hace un par de años, el viaje de dejar Advinto sin terminar de explorar fue duro, pero incluso Key y Taum se emocionaron cuando se trataba de nuevas tierras.
— Por qué se supone que los antiguos habitantes dejaron este lugar? — Preguntaba Key, quién sostenía la lámpara en medio de la formación, en frente, Jaco usando su aumento de visión, detrás, Taum, quién servía como escudero cuando Jaco no podía auxiliar a sus compañeros.
— Según dicen los rumores, una maldición que lanzada en este lugar, pero hasta ahí, la verdad es que incluso los descendientes de los que antes habitaban aquí son bastante recelosos con decir esa información. — Le respondió Jaco con un poco de emoción en la voz mientras exploraban pasillos de lo que antes era un templo.
— Esto apesta, nisiquiera hay un mapa de todo este lugar. — Se quejaba Taum
— Eso lo hace más interesante, a pesar de haberme acompañado ya varios años, sigues sin ser bueno con las ubicaciones, Taum. — Recriminó Jaco en tono burlón.
— Soy algo más de ver las cosas... más que entornos...
Llegaron a lo que parecía ser una plaza central de la ciudad, cubierta por una capa gruesa de lo que era polvo, tierra, arena, y unos pocos escombros que posiblemente habían dejado los habitantes al huir.
— Hay algo que me inquieta un poco, señor Jaco. — Dijo Key mientras seguía observando las ventanas de las casas por las que pasaban.
— De qué se trata?
— No hay absolutamente nada aquí, las casas están vacías, incluso se llevaron los muebles cuando se fueron.
— Yo veo algo más... — Señaló Taum — No hay vida tampoco, en unas ruinas normalmente encuentras que la naturaleza reclama lo que era suyo, a veces animales toman el lugar como madriguera o refugio, o incluso a veces monstruos usan estos lugares como guaridas.
— Si ese es el caso... qué diablos fue lo que pasó... Interesante, creo que lo descubriremos allá. — Respondió Jaco mientras apuntaba su dedo hacía el extremo de la que parecía ser la antigua calle principal, la cuál daba a lo que parecía ser un templo, un poco más pequeño de lo que eran los edificios antiguos.
III
La información recolectada sobre los habitantes profundos es bastante escaza, no suelen socializar con otras especies, y si lo hacen, son casos bastante aislados los cuáles no quedan con documentación o es una bastante escaza, tanto sus religiones, formas de hacer la vida y demás son un misterio para la mayoría de la población, sin embargo, algunas pinturas en lo que parecía ser el templo daban una imagen clara de lo que parecía ser una divinidad de su panteón, un ciempiés.
— Algunas tienen monos, otras tienen dragones... y estos tipos optaron por un ciempiés, curioso. — Soltó Key
— Toman lo que tienen a la mano, si vivieramos aquí, nunca sabrías lo que es el océano, lo que son varios tipos de aves, y muchas cosas más, tendrías que buscar respuestas con lo que tienes a la mano... o inventarte algunas cosas tan descabelladas que escapen de este mundo, no es así, Jaco... Jaco? — Intentó llamar Taum a Jaco, pero este seguía clavado maravillado por las esculturas en la pared acompañadas de pinturas algo rústicas.
— Estos tipos son un poco ciegos, sin embargo, se las arreglan bien para tener buena mano, posiblemente como aquél señor de Guirravita, que al ser ciego, sus otros sentidos se potenciaron, lo recuerdan? No? Ok.
— Sea lo que sea, Jaco, qué hacemos aquí exactamente? No nos has querido decir mucho sobre esto, además que no creo que estos tipos se hayan tomado la modestia de dejar un regalo valioso.
Jaco simplemente rió mientras daba una patada a una puerta que parecía ser algo secundaria, estaba bien cerrada, incluso parecía hermética... y desde ahí, bruma empezó a salir.
— Les responderé después de atender al objetivo.
— Detesto su habilidad de buscador... — Se quejó Taum antes de tomar su escudo en brazos mientras Key tomaba su espada.
IV
Cuando uno pensaría en una religión politeísta, uno pensaría que incluso entre los Dioses de dicha religión existirían rivalidades, tal vez fuera coincidencia, tal vez no, después de atravesar una capa de aproximadamente un metro de grosos de bruma, lo que los ojos de los 3 hombres avistaron fue una serpiente bastante grande, aproximadamente 40 metros de largo, y con un grosor lo suficiente como para aplastar todo lo que tuviera debajo de sí sin problemas.
— Las serpientes son depredadores naturales de los ciempiés. — Aclaró Jaco mientras la gran serpiente se despertaba por los intrusos, unos ojos de color rojo y resplendecientes los miraron, y pudieron sentir que miró más allá del plano físico.
— ¿Cuál es el plan? — Preguntó Taum, Jaco siempre solía tener un plan para varios tipos de enemigos.
— No es nuestra primera vez enfrentando a un avatar de un Dios, pero esto... Bah, solo déjenme esto, estén pendientes a la señal. — Respondió Jaco mientras, aún con las manos desnudas, corrió hacia la serpiente.
El reptil gigante lanzó primero un ataque con su cola, aplastando lo que parecían ser muebles para practicarlo rezos, esperando que Jaco estuviera muerto, se fijó en sus otras 2 presas, pero sintió como levantaban su cola, Jaco había usado su aumento de fuerza y cuerpo invulnerable.
Jaco se deslizó por debajo del cuerpo de la serpiente, llamando a Karamir, mientras esta se manifestaba, empezó a rebajar el cuerpo escamoso de la serpiente, tuvo éxito, pero no el esperado.
— Parece ser que tiene mi habilidad eh. — Jaco se fijó al instante que la serpiente tenía una forma similar a su habilidad de segunda piel (la cual por cierto él tenía en espera todavía, la había usado hace solo 2 semanas).
La herida de la serpiente se recuperó, esta vez, siseó, el sonido resonó profundamente en los tímpanos de los 3 presentes, y nubes de brumas empezaron a tomar formas puntiagudas, como proyectiles, y fueron lanzadas a gran velocidad hacía Jaco, levantando grandes cantidades de polvo y escombros mientras este las bloqueaba.
Cuando su visión se hizo borrosa por la nube de polvo y bruma, la serpiente volvió a sisear, esta vez sus ojos tomaron un color más oscuro, pero pudo ver através de la nube y hacer que su cola volviera a aplatar a Jaco, quién esta vez pudo esquivarla por su habilidad del sexto sentido.
Jaco volvió a llamar a Karamir, esta vez desplegó los 4 brazos, con una mano, buscó en los compartimentos de un bolso en su cintura, de ahí sacó lo que parecía ser una granada, la serpiente detectó el peligro y lanzó más proyectiles de brumas, sin embargo, Jaco pudo ver una abertura en la formación, lanzó la granada mientras bloqueaba con sus 4 brazos las brumas, la granada explotó cerca del cuerpo de la serpiente, no era una granada corriente, la explosión se repitió varias veces aún en el aire.
— Bomba múltiple Oromita. — Key identificó la granada en la distancia observando el combate.
— Pensé que las habíamos vendido todas. — Dijo Taum.
— Supongo que consideró que iba a ser necesaria.
— ¿Qué crees que sea eso? — Llamó la atención Taum hacía lo que parecía ser el púlpito principal del templo, ahí, detrás de la cortina de brumas, sobresalían varías puas y lo que parecían ser ramas que emanaban un pequeño color parecido al de los ojos de la serpiente.
La serpiente hizo un chillido de dolor, hizo como que caía rendida, pero las explosiones no le hicieron nada.
— Solo magia eh.
La serpiente, al parecer entendiendo lo que dijo Jaco, abrió los ojos de nuevo, su engaño no había funcionado, abrió sus fauces y disparó un enorme chorro de veneno, lo suficientemente grande para cubrir todo el cuerpo de Jaco.
Jaco simplemente extendió la mano derecha superior, dijo la palabra "Shatum", y un escudo mágico se desplegó a su alrededor en cuestión de medio segundo, resistió a la perfección el veneno, el cuál simplemente se deslizó por la superficie del escudo, mientras caía en el suelo, se pudo ver cómo derretía lo que tocaba.
— Este escudo, perteneciente a una tribu algo aislada, es bastante bueno contra magias, pero sobre todo venenos y ácidos, los 2 tenemos recursos aquí, reptil divino. — Declaró Jaco antes de volver a pronunciar "Shatum" para que el escudo se desactivara, y esta vez, cargar hacía la serpiente con los 4 Karamir en brazos.
Esquivando lo máximo posible las brumas, de las cuáles a veces se extendían brazos que intentaban atraparlo en su intetior, Key y Taum lograron llegar al Púlpito principal.
— Dame la linterna espectral. — Dijo Taum mientras le extendía la mano a Key, quién rápidamente buscó en su mochila.
— ¿Estás seguro que funcionará? — Dijo Key mientras le entregaba la linterna, la cuál parecía ser una linterna industrial corriente, solo que tenía varios botones para activarla.
— Bueno, contra las brumas no funciona muy bien, pero no tenemos mucha cosa.
Taum encendió la linterna en potencia media, las bromas parecían resistirse a abri el paso de la luz, pero con insistencia logró hacer que se apartaran, ahí pudieron descubrir lo que parecía ser el cuerpo momificado de un hombre de las profundidades en posición fetal, en sus brazos se enrrollaban serpientes, y en sus manos, salía el destello rojizo.
— Así que esto explica todo.
— Un ritual.
— Ajá, parece ser que un grupo o tal vez solo este sujeto consiguió un artefacto divino y con ello invocó a un Dios maligno en la religión de estos sujetos, mira arriba. — Indicó Taum mientras hizo que las brumas se disiparan unos metros más arriba.
— Hay muchos ciempiés, en diferentes formas.
– Se veían bastante en las afueras, estos tipos tienen como un Dios a un ciempiés, así que imagino que tenían a su depredador natural, las serpientes, como un Dios maligno, y este tipo por el motivo que fuera invocó a esa deidad, parece que resolvimos el misterio.
— Bueno, supongo que si de la nada ves cómo tu dios de la destrucción nace y tu Dios no responde, entras en pánico. — Aclaró Key analizando la situación.
— Supongo que tuvimos suerte, imagino que si no la hubieramos encontrado durmiendo, posiblemente la bruma saldría de aquí e inundaría toda la ciudad, es por eso que nadie vuelve de aquí.
Las brumas intentaron asaltar a Jaco mientras este esquivaba un ataque de ácido de la serpiente, lo rodearon, haciendo una nube alrededor suya, en el interior, decenas de brazos se extendían intentando alcanzar la carne de Jaco para arrancársela.
Una luz emanó de la nube de brumas, una que cegó a todos por igual durante un segundo, antes de desvanecerse.
— El disipador brumeante, esta cosa es cara, ¿sabes? Creo que ya solo le quedan unos 2 usos con suerte. — Dijo Jaco después de guardar el dispositivo del cuál salía humo, un pequeño cubo el cuál se abría deslizando ambas mitades de forma diagonal con mucha fuerza. Las brumas a su alrededor habían desaparecido por completo, mientras que las otras de la capilla estaban siendo quemadas.
El uso del disipador brumeante hizo que las brumas que tapaban los alrededores de la momia se dispersaran un poco.
— Ahora es buen momento, Key, en tu mochila hay una hoja, úsala. — Les dijo Jaco desde la distancia mientras arremetía contra la serpiente de nuevo.
— Eh, veamos... ¿Esto? — Key sacó una hoja de papel escrito a la rápida, pero ahí se podían ver varios nombres en Oznisio, y abajo de ellos lo que parecía ser su forma en otro idioma. — Ya sé, busca aquí.
Key empezó a comparar los nombres con inscripciones talladas en la piedra del templo.
Con los remanentes de bruma restantes, la serpiente los llamó con un siseo, esta vez sabía que Jaco no podía disiparlas de nuevo, es el último ataque que podría hacer con las brumas.
Jaco vió su intención, las brumas empezaban a ponerse en puntos estratégicos alrededor suya, 5, 10, 20, poco más de una veintena de puntos donde las brumas se posicionaban, dejándolo a él casi sin posibilidad de moverse, con otro siseo, la serpiente las activó, y puas con puas un tanto más pequeñas salieron disparadas hacía Jaco.
El sexto sentido de Jaco se sobrecargó, cuando esto pasaba, en su mente solo se oía una palabra "muerto", su propio subconsciente dándose cuenta que iba a morir.
Sin embargo, Jaco tenía otra parte de su mente igual de activa en su subconsciente, siempre diciéndole qué hacer en cada situación similar a esta. "El wafguntor". Jaco sonrió mientras su cuerpo trabajaba solo, buscando en su bolsa mientras las brumas se acercaban, y activando el dispositivo de activación única.
El cuerpo de Jaco fue atravesado múltiples veces por las brumas, bastante sangre salió de su cuerpo, Key y Taum estaban lo bastante concentrados buscando en las paredea para darse cuenta.
El cuerpo de Jaco cayó de un plumazo mientras las últimas brumas se dispaban, la serpiente no perdió el tiempo en celebrar su victoria, y se comió el cuerpo sin vida de Jaco, ahora se podía centrar en los otros 2 objetivos.
— ¿Este? — Señaló Taum a una inscripción del idioma que ellos no conocían.
— No, esta línea es horizontal y tiene que ser vertical.
— ¿Este otro?
— Tiene 4 círculos, tiene que tener 5.
— Mierda, mierda.
— Ah, lo tengo aquí, Naggurath. — Dijo Key, y todo el templo empezó a temblar, con eso, pudieron voltear a ver a la serpiente, que se acercaba a ellos, sin embargo, empezó a reducir su velocidad mientras parecía que sufría, sus ojos esta vez parpadeaban.
—Bien, creo que tenemos algo, ahora busca algo que nos sirva. — Le dijo Taum en pánico.
Key pensó por un momento, ignorando el llamado de su compañero más viejo.
— Tengo una idea.
Key retrocedió, con su espada, recitando el hechizo de imbuir su espada en maná, logró hacer unos cortes en la piedra del templo, cortando a su vez las manos de la momia, de ahí salió una gema de color rojo.
— Encontré el nombre del dios ciempiés, y si de nuevo tenemos que recurrir a dioses...
Key tomó la gema, luego se acercó poco a poco a la serpiente, la cuál seguía retorciéndose de dolor.
— En el nombre del dios de la creación y el orden de los habitantes de las profundidades, yo, te destierro de este avatar Naggurath, ¡préstame tu poder, Creeptalon!
Key soltó la gema en el aire, atento que la serpiente no dejara de verlo, mientras la gema caía, Key, cortó la gema con su espada, de nuevo el templo quedó envuelto en una luz deslumbrante, pero esta duró aproximadamente un minuto.
Cuando se pudo abrir los ojos, Key se encontraba en el suelo, sentado, y a escasos centímetros de él, la cabeza de la enorme serpiente, había intentado morir pero llevándoselo a él por delante.
Key de un sobresalto retrocedió, un poco asustado.
— ¿Qué demonios? — Preguntó Taum perplejo todavía en el púlpito.
— Bueno... Supongo que debería empezar a rezarle a los dioses más seguido. — Se rió Key mientras no se daba cuenta, pero la serpiente despertaba, y Taum empezó a correr a su dirección con el escudo en mano.
Key volteó su mirada mientras intentaba desenvainar su espada, pero no la encontró, la había dejado tirada unos metros atrás, dónde había roto la gema.
Las fauces de la serpiente se abrieron, lista para recibir su comida, Key vió su vida pasar frente a sus ojos cuando de nuevo, la serpiente se detuvo, justo después que se escucharan varios sonidos de cortes.
La cabeza decapitada de la serpiente cayó, de nuevo a centímetros de distancia de Key.
Tanto como el asustado Key como el perplejo Taum vieron el cuerpo esta vez sí sin vida de la serpiente, de la traquea de la serpiente, iba saliendo un quemado por el ácido del interior del cuerpo Jaco, bastante alegre y riéndose para la situación en la que estaban.
— ¡Ja, ja! Buen trabajo, pudieron destruir el núcleo del avatar a tiempo.
— Y... ¿Tú dónde estabas? — Preguntó un aún más sorprendido Taum.
— Bueno, tuve que dejarme matar, era la mejor manera de atacarla, desde sus entrañas, el Wafguntor fue lo que me salvó. — Explicó mientras sostenía una pequeña piedra casi perfectamente redonda rodeada de varios anillos que giraban alrededor de ella.
— ¿Qué es eso? — Preguntó Key.
— El Wafguntor es un dispositivo que permite a cualquier persona resucitar de heridas mortales, es de un único uso, pero es bastante útil, apenas se han descubierto 15 de estas en el continente.
— Y... ¿Dónde diablos lo conseguiste? ¿Y por qué no sabíamos de eso? — Se quejó Taum.
— Un trato menor que tuve en Wesfalis, recuerdan? Cuándo los abandoné en medio del desierto, ja, ja. Y no les dije nada para mantener el efecto sorpresa, pensaron que estaba muerto al ya no verme, ¿verdad? — Rió Jaco.
— ¿Por qué... Por qué seguía viva? Destruí el núcleo del avatar. — Se cuestionaba Key en el suelo.
— Un avatar puede o ser creado o bien ser poseído, en este caso parece que ese sujeto. — Dijo Jaco apuntando a la momia en la pared. — Crió o usó a esta serpiente para su ritual, por lo que la serpiente en sí seguía intacta, solo estaba siendo poseída por el dios que invocó ese tipo.
— Ya veo... — Se lamentaba Key por haber cantado victoria antes de tiempo.
Jaco simplemente lo calmó con unas palmadas en el hombro, recogió los trozos de la gema y los puso en la mochila de Key.
— Andando, la misión aún no termina. — Dijo Jaco mientras se dirigía a la salida del templo.
— Eh... Bien, vamonos chico, al final nunca nos dió la señal... como siempre... — Taum levantó a Key y lo puso en marcha.
V
Los habitantes de las profundidades habían dejado la zona minera en la parte más al norte de la ciudad, después de pasar por varios barrios de lo que parecía ser la gente más pobre, llegaron a la zona minera.
— Pasaremos aquí bastante tiempo. — Advirtió Jaco.
Y así fue.
Posiblemente fue una semana, o incluso una y media, dónde no pasó la gran cosa, solo ellos mapeando las minas, perdiéndose, volviendo de un lugar para el otro, sin duda alguna, los habitantes profundos sabían bien cómo orientarse bajo tierra.
Después de bastante esfuerzo, en el que Jaco parecía ser el más interesado, llegaron por fin a lo que parecía ser un gran pozo.
— Woah.
— Se dice que aquí fue donde estos tipos hicieron un agujero para ver hasta dónde llegaban, rumores dicen que llegaron al infierno, otros al otro lado del planeta, y así una idea desparatada tras otra.
El agujero, con un diámetro de aproximadamente 30 metros, se tragaba toda la posible luz a más de 10 metros de profundida, Taum lanzó una roca para ver si escuchaba cuando tocara el fondo, pero nunca se escuchó nada. Lanzaron una antorcha de fuego "eterno" y su luz desapareció rápidamente para no volver a verse.
— Diablos... Bien, ¿Y para qué estamos aquí, señor Jaco? — Preguntó Key a Jaco, quién estaba bastante emocionado mirando el agujero.
— Es aquí donde nuestros caminos se separan. — Dijo después de un rato.
— ¿Eh? — Los otros 2 se quedaron atónitos.
— ¿Qué? — Los miró Jaco.
— No puede estar hablando en serio, ¿Verdad? — Dijo Key por mero instinto.
Jaco solo guardó silencio un momento mientras cambiaba su tono a uno más serio.
— Los mutantes cómo yo no tienen mucha esperanza de vida, es un milagro que yo haya llegado tan lejos, 57 años de vida ya me pesan como si fuera un anciano, con suerte algunos mutantes viven hasta los 70... Pero los síntomas de que mi momento está cerca comienzan a hacerse notar... Realmente a veces no quiero morir, aún quiero ver cosas interesantes, pero tampoco me puedo quejar de lo que ya he vivido, he visto muchas cosas interesantes, lo que le ha dado sentido a mi vida, y encima, siempre estuve acompañado por ustedes 2.
— Eso...
— Bueno, tienes razón. — Dijo Taum. — Gracias a ti fue que sobrevivimos a la destrucción de nuestra aldea, es cierto que te debemos bastante, y supongo que eso nunca se terminará de pagar.
— Siempre intentando ser tan justo, Taum, todos los cazadores de reliquias más grandes mueren siempre en búsqueda de los mayores misterios y artefactos únicos, por eso fue que decidí que ésta sería mi tumba, un agujero en el cuál nadie sabe lo que hay, al menos si muero, moriré descubriendo sus misterios.
Tanto Key como Taum guardaron silencio por un buen rato.
— ¿Qué pasará con nosotros? — Preguntó Key finalmente.
— Ustedes ya saben bastante sobre la exploración de cuevas, minas y ruinas antiguas, puedes dedicarse a lo que quieran, aunque intuyo que seguir en el mismo rubro se les haría más sencillo.
— Ehh; primero me tomaré unas vacaciones, intuyo que la paga de esto será buena, ¿No? — Dijo Taum.
Jaco buscó en su bolso y en varios bolsillos de sus ropajes, sacando varias cosas.
— Primero, pueden quedarse con todos esas reliquias, no creo que las necesite allá abajo, me iré solo con los esencial, después, la gema que Key rompió, entreguenla a los habitantes profundos en una ciudad de ellos al norte, está cerca de un pueblo llamado Penhuske.
— Entendido.
— Y... Por último, entreguen esto a la sede del gremio más cercana que encuentren, así no habrá ningún percance sobre mi "desaparición".
La última hoja era una carta dónde declaraba su muerte, funcionaba como testamento y daba instrucciones de qué hacer con sus cosas si usaba el servicio de almacén del gremio. También iba firmado, con una impresión de su huella, su colgante del gremio, e incluso una runa de verificación para evitar posibles imitaciones.
Sus últimos momentos fueron, a pesar de la situación, acogedores, charlaron rememorando cosas, en el fondo, a pesar que por veces Jaco podría ser un jefe de mierda, lo querían y respetaban, su partida significaría que ahora el destino de ambos estaba en sus propias manos.
— Bien, ¿Cómo piensas bajar allá abajo? — Preguntó Taum después de hablar por más de una hora sobre sus aventuras.
— Miren esa plataforma, es básicamente un ascensor aunque bastante primitivo.
El ascensor en sí era simplemente una base de madera reforzada unida a un sistema de poleas, posiblemente era más que nada para bajar suministros pesados como comida o herramientas.
— Ah, luce bien para mí, te esperaremos. — Respondió Taum.
— Bien, si ya está todo dicho... Fue un placer. — Se despidió Jaco dándole la mano a ambos, con un apretón firme, pudieron transmitir que se deseaban un buen viaje mutuamente.
Con un último gesto con la cabeza, Jaco empezó a trepar por las paredes y las rocas que salían, algunas entradas a otros túneles y algunas cuevas de animales de la zona.
Tardó un poco en subir, más que nada por algunas piedras que se soltaban, pero llegó a la plataforma, ahí había un sistema bastante sencillo de poleas que se accionaban con una palanca, Jaco dando un buen suspiro la accionó, y rápidamente se subió a la plataforma.
Bien, aquí vamos. Pensó... Aunque sus pensamientos se desvanecieron al ver la velocidad a la que bajaba la plataforma, posiblemente debido al abandono, al óxido, o porque los habitantes profundos no son fans de la velocidad y adrenalina, la plataforma bajaba muy lentamente.
— Suspiro. No tengo tiempo para esto. — Dijo Jaco. — Karamir... Ven. — Y una vez Karamir apareció en sus 4 brazos, con un giro despreocupado, Jaco cortó las cuerdas.
Mientras tanto, más abajo.
— ¿Qué es lo primero que piensas hacer? — Le preguntaba Taum a Key.
— No lo sé honestamente.
— Aún eres joven, a comparación mía, aún puedes tener muchas aventuras, mirar a un par de mujeres, y cosas como esas, disfruta tu juventud.
— Ya no soy tan joven, y tú ya estás viejo.
— Heh, como sea, creo que me iré de vacaciones a Khaupun, aunque tenga que pagar un ferry.
— Voy contigo entonces.
— Jaco no mentía cuando decía que yo soy como un hermano mayor para ti eh... Así como él era... — Taum hablaba, pero un sonido lo interrumpió.
Como un rayo, cayendo a alta velocidad, la plataforma caía recta, y sobre ella, un sentado de forma bastante relajada Jaco, el cuál les dedicó unas últimas palabras.
— ¡Ja, ja, ja, ja, hasta la vista amigos míos, vean muchas cosas interesantes! — Fue lo último que se escuchó de él mientras caía en la profundidad del agujero, que nadie sabía a dónde iba.
— ... Maestro. — Terminó su frase Taum mientras ambos estaban con la cabeza mirando hacía el fondo.
— ... me gustó una chica en la zona de Wenfart, creo que iré ahí primero. — Dijo Key después de un rato.
— Tomando su último consejo literal eh, esa chica sí es era interesante, te acompaño.
— Primero tenemos que cumplir con las misiones.
— Cierto, cierto, a que distancia está la sede más cercana? — Preguntó Taum mientras empezaba a tomar todas sus cosas.
— Según este mapa... A 700 kilómetros al noreste...
— Me lleva la... Ok, pasaremos primero a dejar la gema, bien, pásame el mapa de la zona.
Key antes de entregarle el mapa lo inspeccionó.
— Ehhh, Taum.
— ¿Sí?
— ¿Por qué dejamos que el señor Jaco hiciera el mapa?
La cara de Taum cambió por completo, sabía lo que eso significaba, le quitó el mapa a Key de las manos y lo miró, Jaco estaba tan emocionado que se le olvidó que ellos 2 tendrían que salir después de todo. El mapa estaba como a un cuarto de terminar, y tenía anotaciones... En la letra de Jaco... La cuál tardarían un día en descifrar.
Taum pegó un grito silencioso, después se lamentó.
— Bien, veamos cómo salir de aquí primero. — Dijo Taum mientras partía con Key quién había dejado una estaca funeraria en el saliente, tenía tallado: "En este lugar, se le vió por última vez con vida a Jaco Pertrei"
...
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— Ti khey buksa