“Nadie confía en mí”
La alarma sonó a las 5:30 a.m.
El frío atravesaba las paredes de la pequeña habitación. Daiki Genshou, con el rostro medio enterrado en la almohada, estiró la mano y la apagó sin abrir los ojos.
No tenía ganas de levantarse. ¿Para qué? Otro día igual.
Se vistió sin apuro, con su viejo uniforme escolar y los tenis desgastados que ya ni para educación física servían. Miró el balón de baloncesto en la esquina de su cuarto. Lo agarró con fuerza.
“Un día… un día todos van a saber mi nombre”, murmuró para sí.
En la cocina, su madre, cansada pero sonriente, le entregó un pan con té.
—¿Vas a entrenar antes de clase otra vez? —preguntó.
Daiki asintió. No era el mejor. No era rápido. Ni alto. Y hasta ahora, nadie le veía talento.
Pero había una voz dentro de él que no callaba. Una que le decía: “no pares… tú puedes”.
En la escuela, sus compañeros lo veían como el rarito que siempre hablaba de NBA o entrenaba solo en los recreos. Nadie quería pasársela con él en los partidos. El entrenador solo lo usaba cuando alguien faltaba.
Pero ese día, mientras lanzaba triples en una cancha vacía, alguien lo miraba desde lejos.
Alguien que también sentía que no encajaba.
Una chica. De ojos serios y mirada fuerte.
Aún no se habían cruzado. Pero pronto lo harían.
Y aunque él no lo sabía…
todo estaba a punto de cambiar.









Me encantó el capítulo, la mención de la NBA, el protagonista me recordó un poco a Cristiano Ronaldo, buen capítulo :)
Me gustó mucho la redacción, fue sencilla y fácil de leer.
Me gusta, luce realmente interesante, buen trabajo