Entre tacones y secretos

Summary

El sonido de los tacones sobre el escenario marcaba el ritmo de su nueva vida. Cada paso, cada giro, cada mirada al público era una mentira cuidadosamente ensayada. Jimin no era la chica que todos veían cada noche en el club Velvet Room, pero se había convertido en ella para sobrevivir. Había llegado a Seúl con una maleta llena de sueños y el corazón hambriento de oportunidades. Nadie le dijo que ser bailarín no bastaba. Nadie le dijo que tendría que ocultar quién era para poder brillar. Y entonces estaba él. Jeon Jungkook. El dueño del club. Misterioso, atractivo, y peligroso para su corazón. Jimin no sabía qué era peor: bailar cada noche con el temor de ser descubierto… o sentir cómo su corazón latía más fuerte cada vez que Jungkook le sonreía. Porque enamorarse disfrazado de otra persona no solo era arriesgado… era el principio de un juego donde el deseo y la verdad bailaban al mismo compás.

Genre
Scifi
Author
Radaisy
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

¡Me encanta esa idea! Aquí tienes el inicio de una


Capítulo 1: La oportunidad disfrazada


Jimin bajó del bus con una maleta vieja, los sueños arrugados y el corazón temblando. Había dejado Busan detrás con la promesa de encontrar un futuro mejor en Seúl. Bailar era lo suyo, lo único que sabía hacer con verdadera pasión. Pero después de semanas tocando puertas y recibiendo respuestas como “lo siento, ya contratamos” o “no buscamos bailarines masculinos”, la desesperación comenzaba a pesar más que su equipaje.


Hasta que vio el cartel:

“Se busca bailarina. Buena presencia. Coreografías sensuales. Trabajo nocturno. Paga semanal.”

El nombre del lugar brillaba en luces rojas: "Velvet Room."


Jimin suspiró. No tenía nada que perder.


Esa misma noche, se presentó con su mejor falda prestada, una peluca castaña y maquillaje que una chica amable del hostal le había enseñado a usar. Frente al espejo, apenas se reconocía, pero sus piernas seguían siendo firmes, y su pasión, intacta.


—¿Nombre artístico? —preguntó una voz masculina. Él levantó la vista.

El dueño del lugar era alto, tatuado y tenía una mirada intensa. Jungkook.

Jimin tragó saliva.


—J… Ji-mina —dijo improvisando, con voz más aguda.


Jungkook lo observó de arriba abajo y asintió.


—Baila. Tienes dos minutos.


Lo que siguió fue fuego. El cuerpo de Jimin se movía con precisión felina, sensualidad innata y una elegancia que hizo que Jungkook se apoyara en la barra, intrigado.


—Estás contratada.


Jimin sonrió. Lo había logrado.


Lo que no sabía, era que estaba a punto de enamorarse del único hombre que no podía saber quién era realmente.



Continuara...