Capítulo único
Mi canal donde subo memes y actualizaciones de mis fics, pasa el QR para estar al pendiente:

Bill se relamió los labios, para luego mordérselos, separando las nalgas de su pareja para hundirse en medio, comenzando a pasar su lengua por encima del fruncido agujero de su amante...
Escuchando cómo se deshacía en gemidos a cuatro patas en la cama, aún no se la metía, pero ya tenía latiendo el miembro contra su vientre, con espasmos por hundirse en su interior...
Jugueteó con la abertura, haciendo una leve presión con el piercing de su lengua encima, hasta probar el almizcle del interior de quien temblaba bajo sus toques, pasaba con gula su lengua dentro de su cavidad caliente...
Tenía el lubricante a lado porque penosamente un culo, así estuviera tan delicioso, no lubricaba solo, y la saliva que iba soltando dentro del interior de su pareja no iba a ser suficiente para que aquella entrada estuviera lo suficientemente dilatada para recibir su polla furiosamente enrojecida bañada en preseminal.
Bill siguió paladeando el sabor de su amante, totalmente enloquecido por los gemidos que soltaba... Hasta que sintió cómo el interior de su pareja se contraía, anhelando por más, mientras le suplicaba a viva voz.
ㅡNo comas ansías, bebé... ㅡjadeó Bill contra su culo. Para después dejar de lamer su agujero, empezando a poner lubricante en sus dedos, dedeando su interior.
Uno... Dos... Tres dedos, pero no, hacía falta un cuarto por el grosor y largo de su erección, y...
Era tan rico sentir cómo apretaba sus dedos, porque por más que no era la primera ocasión que lo hacían, pero el sexo anal no era como hacerlo vaginal, no, hacerlo por allí requería un poco de extra cuidado en la preparación previa o podría provocar un desgarro.
Cuando Bill consideró que ya su amante estaba más lo suficientemente abierto, es que se levantó, sujetándose el pene y guiándolo en el interior de su pareja, quien se arqueó conforme entraba poco a poco, y Bill blanqueaba los ojos al sentir aquella calidez avasalladora envolviéndole.
Pero... También estaba el que se excitaba viéndose ingresar y salir del interior de su amor, observando cómo es que su bebé tenía un delicioso y apretado culo, y que era tan obsceno...
ㅡ¿Me dejas grabarte cómo la otra vez? ㅡinquirió Bill, pensando que no sería capaz de grabar a su pareja sin su consentimiento, pero que sería delicioso jalársela durante el tourbus con aquel vídeo en su teléfono.
ㅡ¡SÍ! ㅡgritó su amante, en lo que empujaba sus caderas contra la polla de Bill, el cual siseó, palmoteando su mano en la cama, alcanzando su celular, y comenzando a enfocar con cuidado la forma en que ese culo se comía su polla, moviendo su pelvis, grabando la penetración, cómo se veía su pelvis, su estrella en su cadera, y su miembro ingresando en aquella cavidad, enfocando su trasero...
Y parte de sus caderas y estrecha cintura, sin subir más, sólo volviendo a guiar el celular en cómo su bebé lo absorbía, hasta que sintió cómo el interior de su pareja lo apretó tanto, señal inequívoca de que iría a tener su orgasmo.
Por lo que sus testículos se apretaron, y dio un par de embestidas más, hasta sentir la primera carga salir de su interior, pero aún tenía más...
Bill sacó su pene, viendo lo obsceno de cómo el agujero botaba su simiente caliente y se la jaló un par de veces hasta venirse por completo en un chorro que manchó el trasero y parte de la espalda baja de su amante, para cortar la grabación.
Bill dejó su celular sobre uno de los muebles cerca, y observó orgulloso la escena frente a él, se mordió la lengua mientras sonreía, dispuesto a seguir haciendo el amor con la persona postrada en la cama.
Pasó su mano por su cuerpo, delineando la curva de la espalda de su amante, escuchando cómo soltaba suspiros bajo sus toques, era casi como acariciar un gato, quien se apegaba a ti en busca de más cariños.
—Eres la cosa más bella que he visto en toda mi vida —halagó Bill, envolviendo con una sola mano la fina cintura de su pareja, quien jadeó ante el movimiento y tenerse cara a cara.
Bill observó sus labios hinchados y rojizos, al igual que sus mejillas hirvientes y rosadas, antes de acercarse al rostro agitado de la otra persona, para finalmente juntar sus labios.
[...]
David golpeó fuertemente la puerta, esperando que del otro lado alguien respondiera, golpeó y golpeó.
—¡Bill, abre la jodida puerta! —volvió a gritar con el ceño fruncido.
El menor al otro lado, por fin abrió la puerta al cabo de unos golpes y gritos más, tenía los ojos entrecerrados, evidentemente había estado dormido y por eso no contestaba antes.
—¿Qué pasa? —cuestionó Bill con voz soñolienta, mientras se rascaba un ojo. —¿Por qué tanto escándalo?
Ante su tranquilidad, David pareció irritarse más y pasó bruscamente hacia a la habitación, dejando ver que detrás de él estaban Gustav y Georg, que parecían haber visto al mismo demonio, y sí, quizás lo estaban viendo en ese preciso momento, pues David estaba que se lo llevaba lo siguiente que el diablo.
Bill terminó por despertarse al verlos a todos tan serios, y se quedó quieto, sin comprender qué es lo que pasaba.
—¿Cómo puedes estar tan tranquilo, viejo? —inquirió Georg, viendo al azabache, mientras se cruzaba de brazos y se apoyaba sobre una de las paredes, realmente consternado.
—¿Qué?... Oigan, yo no entiendo qué está pasando —Bill miró a ambos Gs y luego dirigió su mirada confundida a David.
—¿¡En serio no sabes que mierda esta pasando!? —gritoneó David al menor, totalmente furioso, Bill cerró los ojos ante el grito.
Bill negó con suavidad. David soltó un gran suspiro y tomó el control de la televisión, encendiéndola y poniendo el canal de noticias más popular de Alemania.
—En otras noticias, hoy, durante la madrugada fue filtrado lo que al parecer es un vídeo íntimo del cantante Bill Kaulitz, el vocalista de la banda furor del momento, Tokio Hotel —contó la presentadora, mientras detrás de ella se mostraba una pantalla con una imagen censurada del vídeo, donde sólo se lograba apreciar su pelvis tatuada.
Bill perdió todo el color de su rostro reconociendo aquel vídeo.
ㅡ¡No soy yo! ㅡsoltó Bill de inmediato, observando asustado a sus compañeros de banda y manager.
ㅡBill, ¿es en serio? Amigo, nos hemos visto mear en los orinales, y ya vi el vídeo sin censura en internet. Definitivamente es tu pene ㅡrefutó Georg.
ㅡSí, es cierto, Bill ㅡcoincidió Gustav, ya que al ser hombres todos habían tenido que compartir baño muchas veces, por lo que no era un secreto cómo lucía sus penes.
Bill enrojeció.
ㅡEs como un fotomontaje en vídeo… ㅡempezó a hablar, riendo con nerviosismoㅡ. De esos que hacen nuestros fanáticos… ㅡquiso excusarse Bill.
David parecía que botaba humo de encima de su cabeza.
ㅡNo sólo eres lo suficientemente estúpido como para grabarte teniendo sexo con una puta cualquiera, sino que nos crees lo suficientemente estúpidos a nosotros para creerte de que esto es algo editado ㅡexclamó David con el rostro fúrico.
ㅡ¡No es ninguna puta! ㅡdefendió Bill con el ceño fruncido.
ㅡCarajo, Bill… ¿Qué mierda…? ㅡfarfulló Tom, recién llegando a la habitación de su gemelo, e interrumpiendo su frase al notar que su hermano estaba con los Gs y David.
ㅡPues tampoco creo que sea una señorita de su casa si está teniendo sexo anal y publicándolo en internet ㅡbarbotó David en tono cínicoㅡ. Ese vídeo fue publicado de madrugada desde un perfil en Youtube, Bill. Sin título y desde un perfil llamado “BritneySpearssavemylife”, evidentemente tu noviecita tiene serios problemas, y de forma intencional publicó esto para dar a conocer al mundo su relación con Bill Kaulitz, ¡y jodiéndonos a todos en el proceso! ㅡgritó encolerizado.
Bill tragó saliva, sin querer decir que la cuenta que mencionaba era la suya, no la de su novia, y que evidentemente lo colgó sin querer al haber presionado algo, ya que ese perfil sólo lo usaba para ver vídeos y dejar comentarios fingiendo ser una persona común y corriente en vez del cantante de Tokio Hotel.
ㅡ¿Qué mierda te pasa, Bill? Nos has hundido hasta el fondo con esto. Eres un imbécil irresponsable. Ni siquiera yo me he metido tales cagadas como esta ㅡreplicó Tom, viendo con el ceño fruncido a su gemelo, cruzándose de brazos.
Bill boqueó nervioso.
ㅡYo… ㅡintentó hablar Bill, sintiéndose sumamente juzgado en ese momento. Si bien había grabado ese vídeo jamás tuvo intención de publicarlo, estaba muy tenso, sintiéndose culpable, y pensando qué podría hacer para salir de aquella situación, sin contar lo que le esperaría cuando le hablara su pareja.
ㅡY se supone que tenías un maldito perfil que vender ante el resto. La imagen de un muchacho romántico virgen esperando a la indicada se rompe con esto, Bill. El papel de mujeriego descontrolado lo tenía Tom. ¡Es totalmente gráfico lo que salió en la versión sin censura! ¡Ni siquiera es sexo convencional! ¡La tienes a cuatro patas dándole por culo, después te viniste en su trasero y espalda! Donde tú fuiste el que grabó eso, para luego mandárselo a aquella exhicionista ㅡse quejó David.
ㅡTambién puede ser hombre. O al menos eso dijeron en los comentarios. Que también podría ser hombre, porque no se le ve el cabello, ni genitales ni el resto del cuerpo ㅡmusitó Gustav.
ㅡNo, bro. Definitivamente ese culo, caderas y cintura es de mujer, una muy sexy y desinhibida tengo que admitir. Provecho, Bill ㅡmusitó Georg para luego reír, pero aclaró su gargantaㅡ. Pero sí, está mal. Nos siguen adolescentes, por lo que sé ya le dieron de baja el vídeo a tu novia, sin embargo, todos lo descargaron. Estamos en boca del público no por nuestra música, sino porque tienes un pene grande y quedaste como un depravado o algo así.
Bill buscaba la mirada de su gemelo en busca de un apoyo, pero en su lugar sólo encontró una mirada de reproche y molestia, igual a la que tenían los otros tres en la habitación.
Esta vez la había cagado y con creces, y aunque mayormente Tom lo apoyaba sin importar nada, ahora realmente la había jodido poniendo en riesgo por lo que tanto se habían esforzado y sacrificado desde que eran niños, entendía totalmente el enfado de Tom, de Georg, de Gustav y sobre todo de David que probablemente en cualquier momento sus orejas explotarían de lo sumamente rojas que estaban.
Al no ver nada claro por parte del menor, David apretó sus ojos, poniendo sus dedos en su sien, intentando calmarse pues evidentemente furioso no llegarían a absolutamente nada y tenían que pensar rápido en una forma de solucionar lo que había hecho Bill, pues innegablemente el del vídeo era el azabache.
ㅡBuah, ¿por qué no simplemente decimos que es algún idiota, más idiota que el que tenemos aquí, que quería simplemente cinco minutos de fama y se grabó fingiendo que era Bill? Hay muchos fans que se han hecho los mismos tatuajes de Bill así que podemos decir que era cualquiera menos este tarado ㅡpropuso Georg, intentando dar una solución coherente para salir rápido de ese problema.
David escuchó la idea del castaño, pensándolo por unos breves momentos, abriendo sus ojos y negó.
ㅡNo son idiotas, incluso hasta el más ciego podría saber que ese de ahí es Bill, sólo sería causar más ajetreo y nos tacharían de mentirosos, y no quiero más problemas ㅡDavid parecía haberse calmado pues su voz no sonaba tan alta a comparación de unos momentos atrás.
ㅡBueno, al menos la gente puede confirmar de que Bill no es gay, porque como dijo Georg, ese cuerpo definitivamente es de una mujer, algo bien al menos....ㅡdijo Gustav cubriéndose la boca con su puño y desviando la mirada.
ㅡPodíamos con los tantos rumores de que Bill era gay, pero esto.... Sí, quizás calme un poco esos rumores, pero habían MILES de maneras más de dispersar esos estúpidos rumores, pero NUNCA un vídeo porno ㅡDavid volvió a levantar la voz conforme hablabaㅡ. Espero que tu noviecita sepa muy bien en qué problemas se ha metido, porque eso evidentemente no se queda aquí.
ㅡ¿Qué...? ¿David, qué harás? ㅡcuestionó Bill, pues si descubrían que era él quien subió el vídeo se llevaría una buena.
ㅡDile a tu novia que cortas cualquier contacto con ella y que se prepare, porque si esto acaba con el grupo la llevaremos a juicio por publicar material privado ㅡDavid apagó el televisor para luego lanzar el control hacia uno de los sofás individuales de la habitaciónㅡ. Iré a hablar con mis superiores, esto es un maldito desastre.
Dicho eso, David salió de la habitación, dejando únicamente a los integrantes de la banda en el espacio.
En cuanto el mayor los dejó solo, Georg soltó un suspiro y se acercó a Bill, extendiéndole la mano para ponérsela en el hombro. El azabache levantó su mirada, creyendo que tendría apoyo de uno de sus amigos al menos…
ㅡOye, ¿por casualidad no te gustaría que compartamos a tu chica? Se ve que tiene un culo... O al menos dime que tiene una amiga igual a ella...
Al escuchar aquellas palabras, Bill se quedó anonadado.
ㅡ¿Geo, es en serio? ㅡTom se cruzó de brazos, manteniendo su semblante serio, apoyándose sobre el umbral de la puerta. ㅡNuestra puta carrera está por irse a la mierda, ¿y tú sólo piensas en follar?
Gustav levantó las cejas ante esa actitud tan seria de Tom, pues el comportamiento de ese gemelo en particular siempre apuntaba a que era partidario de ese tipo de locuras, pero esta vez estaba sumamente serio y tenso.
ㅡNo puedes culparme, si ya viste el vídeo sabes de qué estoy hablando muy bien. O, ¿acaso la conoces? ¿Ustedes nuevamente están compartiendo chica? ㅡbromeó Georg, intentando relajar el ambiente tenso un poco, pero el guitarrista se quedó en silencio, comenzando a acercarse a él, para empujarlo a un lado. ㅡ¡Hey!
ㅡ¿¡Cómo no eres capaz de dimensionar lo que está pasando!?? ㅡgritoneó el de rastas, viendo fijamente al bajista, para después dirigir su mirada a su gemelo.
Bill tragó saliva, encogiéndose un poco en sí mismo, al ver como el de rastas se acercaba a él.
ㅡTom... Yo ㅡtartamudeó Bill.
ㅡNo quiero saber lo que tengas por putas decir ㅡTom habló con la voz fríaㅡ. Yo sólo te digo, Bill. No estoy dispuesto a tirar años de mi vida por una cagada tuya con una puta, así que no se cómo le harás, pero vas a resolver tu mierda, y no cuentes conmigo ㅡdictó el mayor, casi acorralando a su gemelo contra una de las paredes.
De no haber sido por Gustav, que lo tomó por los hombros y lo alejó del azabache.
ㅡOk, Tom, creo que a Bill le quedó muy en claro tu mensaje. Estás demasiado tenso y caliente, deberías ir a ducharte para despejar un poco tu mente ㅡintervinó Gustav con tranquilidad, pues presentía que aquello podía terminar en una pelea como la que en más de una ocasión había llegado a presenciar, donde los gemelos eran hasta capaces de golpearse con sartenes.
El guitarrista le dio una última mirada al menor, antes de terminar asintiendo a las palabras de Gustav y terminar saliendo de la habitación, siendo acompañado por este, dejando únicamente a Georg y Bill.
ㅡEs decir, sí te entiendo, Bill. Por un culo así yo también haría esas estupideces. Pero siempre borra los vídeos después, muchas chicas no son de fiar, lamento decírtelo que tu novia no tiene buenas intenciones. Espero que lo arregles pronto porque realmente es una mierda esto, y nuestra carrera tiene futuro ㅡfarfulló Georg, para luego irse con el resto.
Bill se quedó solo en su habitación, golpeándose la frente con la palma de su mano.
ㅡSoy un estúpido, estúpido, estúpido ㅡse regañó a sí mismo, yendo a buscar su celular, borrando de inmediato el vídeo de su galería, y fijándose en su Youtube, tal como le habían dicho, al vídeo ya lo habían dado de baja.
Bill buscó información sobre el asunto en redes, fijándose en todo lo que la gente decía…
Algunas fans decían que les rompía el corazón que Bill no fuera sincero, que creyeron que sí esperaba a la chica especial, otras decían que querían ser esa chica para regalarle a Bill el de atrás, incluso chicos mencionaban lo mismo. Algunos decían que no podía ser Bill porque era demasiado gay, y que aparte lucía pasivo, para poder estar metiéndosela a alguien. Otros mencionaban que pensaron que a Bill le gustaban las chicas de piel blanca y no bronceadas, aunque notaban que por el trasero su pareja era de piel blanca, comenzando a criticar a su “novia misteriosa”, otras decían que ellas eran la chica que salía en el vídeo.
Bill se mordió el labio inferior, porque sabía el problema que tendría al hablar con su pareja, porque le había dicho que sólo le permitía hacer grabaciones si luego las borraba, o las guardaba encriptadas en una memoria USB, pero… Eso ni siquiera fue intencional, sólo fue una cagada industrial, lo más probable era que al momento de acomodar su celular y volver a hacerlo con su pareja, se hubieran presionado el botón de compartir, subiéndolo en lo que tenía el celular boca abajo.
Si bien Bill amaba a su pareja, y le encantaba su cuerpo, no quería que estuviera por todas las redes sociales posibles siendo objeto de escrutinio. Empezaba a sentirse ansioso al pensar que alguien se masturbara con aquella imagen, al menos no grabó su rostro porque si no todo esto estaría aún más cagado.
Su pareja lo sabía, era evidente que sí, porque esa persona sabía que ese nombre de usuario era el de su cuenta, así que su pareja era plenamente consciente de que quien lo subió fue él, pero también esa persona sabía que no lo subiría de forma intencional nunca.
Bill se cuestionaba si era mejor dar de baja a aquella cuenta, para que David no buscara la IP o lo que sea que fuera para dar con que el origen era de su celular, con su correo y… No sé, pensaba que eran capaces de sacarlo de Tokio Hotel sin importarles que era el propio vocalista.
Bill miró con nostalgia su cuenta, suspirando, pero terminó por darla de baja, era lo mejor. Tendría que hacer otra cuenta después para ver vídeos y comentar.
ㅡ¿Qué mierda hacer en esta situación? ㅡse preguntó Bill a sí mismo viendo el celular hasta percatarse que tenía una llamada entrante de su mamá, gimió ante la expectativa de contestar, pero sabía que era peor si no lo hacía.ㅡAló, mamá ㅡsaludó el azabache.
ㅡBill Kaulitz, me creo esto de Tom, ¡¿pero de ti?! ¡Para eso les dejo que hagan su vida como vean! Tienes diecinueve años, apenas el año pasado cumpliste la mayoría de edad, ¡y ahora tienes vídeos pornográficos en todos lados! ¿Es esta la vida de estrella de rock que querías? ¡Hasta tus abuelos han visto el mentado vídeo en la televisión nacional! ㅡreclamó Simone enojada.
ㅡLo siento, mamá ㅡrespondió Bill, apoyando su puño contra su frente.
ㅡ¡Y debes dejar de estar andando con cada ofrecida que se te ponga encima! ㅡsiguió su madre.
ㅡNo es una ofrecida, mamá…ㅡrefutó Bill sin alzar mucho la voz o sería peor, pero detestaba cómo estaban insultando a su pareja.
ㅡ¡Pues no la conozco para saberlo, sólo le he visto el trasero al igual que el resto a nivel mundial! ㅡrefutó Simone.ㅡ¿Es esto por un chantaje? ¿Quiere dinero? ¡Por qué no eres prudente con quien te acuestas! ¡Ni siquiera vi que usaras condón, Bill! ¿No sabes de la cantidad de enfermedades venéreas que puedas contraer por tener sexo sin protección? Si se deja por detrás, seguro tiene una basta experiencia aquella muchacha, ¡puede contagiarte algo! ¡No todo miedo es un embarazo no deseado, Bill Kaulitz! ¡Podrías tener VIH!
ㅡMamá… No, mi pareja y yo nos hicimos exámenes, y no tenemos nada. Somos exclusivos por ello no usamos protección en… Esas prácticas ㅡrespondió Bill con vergüenza de explicarle eso a su madre.
ㅡ¡Cuando ustedes eran jóvenes les prohibí tener novias, y así debí dejarlos para que no estén en estas andanzas! ¡JÁ! Y pensar que creí que Gordon se estaba burlando de mí cuando me dijo esto. Pero no… ¡Lo vi sin censura! ¡Tú grabando todo! ¿Qué cosa crees? ¿Qué tu novia es Pamela Anderson y tú Tommy Lee? Estoy muy decepcionada de ti, Bill Kaulitz ㅡmusitó Simone con el tono mortalmente serio.
ㅡLo siento, mamá ㅡse disculpó Bill.
ㅡ¡Y quiero que luego llames a tus abuelos para disculparte también con ellos! ㅡexigió Simone.
ㅡSí, mamá. Luego llamaré a mis abuelos ㅡfarfulló Bill, pensando en lo abochornante que sería ese momento.
ㅡ¡Y con tus fanáticos! ¡Deberías dar disculpas públicas por esto, porque es lo que un hombre debe hacer! ¡Si tienes los pantalones para estar teniendo sexo y grabarte, tenlos para tomar responsabilidad de tus actos! ㅡsoltó Simone para luego colgar.
Bill se quedó mirando el teléfono… Hasta que notó que su mamá tenía razón, la solución era ser un hombre y disculparse, no sólo con sus abuelos, sino con todos. Tenía que pedir una rueda de prensa. Debía hablar con David. Lo único es que no podría decir que él lo subió, pero en todo caso, podría decir que una amiga de su “novia misteriosa”, lo subió sin su permiso, para que tanto Bill como su pareja no se vieran afectados, sino más bien como víctimas de aquella situación, porque era evidente que tendría que decir que sí, que lo grabó pero decir la verdad, que fue en un contexto íntimo y no con intenciones de que lo viera el mundo entero.
Esperaba que fuera suficiente el salir a hablar y disculparse, todavía seguía en pijama lo cual lo hacía sentir decaído, así que antes de hacer otra cosa, llamó a sus abuelos, quiénes para su no sorpresa estaban más que decepcionados de él, luego de pedirles disculpas y jurar ante Dios que nada de eso volvería a pasar, se fue a bañar y arreglarse un poco para verse presentable.
Iría a hablar con David y le diría que se reuniera con la prensa, que daría unas grandes disculpas a sus fans, pues sí, no podía arriesgar todo su trabajo por una cagada de este estilo.
Salió, ni siquiera se había maquillado como normalmente lo haría, simplemente se puso unos jeans azules oscuros, unas botas, una camisa negra básica y una chaqueta de cuadros verdes y negros.
Quería pasar antes por el cuarto de su hermano para disculparse de rodillas pues entendía lo mucho que este tipo de cosas lo estresaban, los escándalos, todavía recordaba cómo se había puesto cuando una chica estúpida salió a decir que ella había tenido un hijo del guitarrista y eso los metió en una grandísima controversia pues ella juraba que era verdad, aunque eventualmente salió el verdadero padre del bebé a decir que ella sólo lo hacía por fama y por dinero, incluso con eso, Tom había estado muy ansioso y estresado, y con toda razón, aunque Tom tuviera una imagen del mujeriego sin límites, era un chico tranquilo y que siempre llevaba la fiesta en paz para todos a menos que realmente te metieras en problemas con él y realmente lo hicieras enojar, cosa que era muy difícil pues el de rastas normalmente era pacífico y simplemente se limitaba a ignorarte si solo lo jodías un poco, hasta que le tocaras una fibra sensible.
Pero pensándolo mejor, lo más adecuado sería darle su espacio, al igual que a los otros miembros, pues ellos también estaban afectados por el gran problema que todo eso significaba.
…
Después de explicarle toda la situación a David, mintiéndole de que habló con su novia para saber que quien tuvo la culpa fue su amiga, y que Bill insistió en no darle su identidad para demandarla porque la amiga era menor de edad, es que el manager no le pidió más. David de todos modos le dio la advertencia de que esperaba que al menos su novia no fuera menor de edad, y no lo era, así que el manager le dijo que en un par de horas tendría lista la rueda de prensa.
Para cuándo pasaron las dos horas, a pesar de que este asunto era culpa de Bill, igualmente los cuatro estuvieron sentados en la mesa con micrófonos, en función de lucir como banda, unidos pese a todo, incluso aunque no les representara al resto el comportamiento de su vocalista.
Bill sentía los flashes y los ojos sobre él, normalmente era algo que le gustaba, pero en este caso sólo lo hacía sentir porque comprendía el contexto. Pero era mejor solucionarlo de una vez.
ㅡHola a todos. Soy Bill Kaulitz, vocalista de Tokio Hotel, y en esta oportunidad me presento a todos ustedes como un ser humano, que comete errores como el resto, porque, ¿errar es de humanos, no? Apenas el año pasado cumplí la mayoría de edad. Y hoy estoy envuelto en la noticia que todos habrán visto desde sus casas, o en internet o en sus teléfonos. Así que tengo que ofrecerles unas grandes disculpas a mi público, a mis compañeros de banda, y a todos en general. Por más que apenas tengo diecinueve años, sé tomar responsabilidad por mis actos, por lo mismo es que no mentiré, sí, el del vídeo soy yo. Ese vídeo no fue grabado con la intención de publicarse, no, simplemente fue un momento íntimo con mi pareja, que en consentimiento mutuo, decidimos grabar, pero no quería que todos lo vieran. Hay rumores que dicen que mi novia, porque sí, es una chica, lo subió con la intención de perjudicarme y les digo que no es así, ella jamás se atrevería a hacerme algo de aquella naturaleza, mi pareja es muy leal, y nunca haría algo para afectarme o a mi banda. Por ese mismo motivo es que yo la he mantenido fuera de las cámaras, y mi vida personal es así, personal, muy mía. Así que si tienen respeto y cariño por mí, les pediría a todos que dejaran de descargar, compartir y difundir ese vídeo, porque ninguno de los dos se siente cómodo con ello. Yo mismo porque están mostrando mis genitales y hacen lo mismo con mi novia, incluso insultándola cuando ella no tiene nada que ver. Sólo fue un evento desafortunado de alguien con acceso al teléfono de mi pareja ㅡexplicó Bill mirando a todos los presentesㅡ. Así que reitero mis disculpas. De ahora en adelante seré mucho más cuidadoso con esta clase de cosas, debido a que jamás quise perjudicar a nadie, mucho menos exponer a menores de edad que nos siguen a algo que evidentemente no es propio para su edad. Lo siento, este comportamiento no define a Tokio Hotel. La banda es un sueño por el que venimos luchando desde que éramos unos niños, y no considero justo que por mi culpa se catapulte todo el esfuerzo que hemos realizado. Esto no me hace menos talentoso, ni mucho menos a mis compañeros de banda. Sé que estuvo mal, que lo arruiné, pero esto sólo es un mal momento, una acción que me hace ver más allá de lo que ven en pantalla o conciertos, una persona común y corriente, alguien que apenas termina la adolescencia para comenzar la adultez. Así que les digo nuevamente que me disculpen y procederé a responder algunas preguntas ㅡterminó por decir el azabache.
ㅡBill, ¿y esa chica misteriosa tiene nombre? ㅡpreguntó un reportero.
ㅡSí, tiene nombre. Pero no lo diré. Para mí ella es mi princesa y mi bebé y eso debe bastarles. Ella es el amor de mi vida, y es muy especial ㅡrespondió Bill.
ㅡBill, ¿ella es la chica especial por la cual siempre esperaste? Porque el discurso de estar esperando a la indicada ya tiene tiempo ㅡmencionó una reportera con un tono burlón.
—Digamos que siempre estuvo ahí para mí, sólo que hasta hace poco tiempo pudimos darnos cuenta que los sentimientos eran mutuos —contestó con serenidad Bill, incluso si era consciente del tono de burla de la reportera.
Los presentes se miraron entre sí, sin pensarlo mucho, era obvio que estaban intentando descifrar de quién se trataba.
—Bueno, no sabíamos que Bill Kaulitz gustara de mujeres tan... Poco decentes —soltó con cizaña otro reportero.
Antes de que Bill volviera abrir la boca para defender a su pareja, el gemelo mayor se adelantó.
—Considero que es suficiente, mi hermano ya se disculpó, este tipo de comentarios ya están demasiado fuera de lugar, pues no es correcto seguir hablando de su chica de esta manera —defendió Tom con autoridad, harto de tener que estar frente a la prensa por algo que era únicamente culpa de Bill, pero ahí estaban todos, dando la cara junto a él.
—Tom, ¿tú conoces a la misteriosa mujer de tu hermano? —preguntó alguien entre la prensa.
El de rastas rodó los ojos.
—¿Tengo que saber quién es cada persona con la que mi hermano coge? Eso no me interesa, y creo que tampoco debería de importarle a ustedes, ya que, como pudieron ver, él único que se coge a esa persona es Bill —soltó Tom, cruzándose de brazos, viendo a la prensa con una mirada retadora, pues, aunque no le gustaba estar en boca de la prensa, tampoco iba a dejar pisotear a su hermano y su pareja por esta.
—Eh... Sí, ya lo ha dicho mi hermano, creo que esto es suficiente. Vuelvo a pedir disculpas por el vídeo, y por favor, no sigan acosando a mi pareja, tampoco traten de descubrir de quién se trata, ella es muy delicada con su privacidad —terminó por decir Bill, dándole una ligera sonrisa a la prensa —. Hasta aquí, se despide Tokio Hotel.
[...]
—Bueno, al menos eso calmó un poco a la prensa —comentó Georg, sentando sobre el sofá, mientras abría una lata de soda y veían las noticias de espectáculos, donde justo estaba pasando la rueda de prensa que habían dado por la tarde.
—Tal vez un poco, pero, ¿ya viste a las fans? —Gustav, apartó la vista de su celular. —Mi novia dice que están como locas, muchas están decepcionadas porque Bill haya aceptado públicamente que tiene novia.
—Y yo ni siquiera sabía que él estaba saliendo con alguien —farfulló Georg, para luego reírse—. ¡Y se la tenía bien escondida porque está buenísima! Bill siendo tremendo twink no sé cómo se consiguió una chica así de riquísima, a ese culo yo le haría un monumento —acotó el castaño alzando las cejas.
—Creo que precisamente por esa clase de comentarios, Bill prefiere ocultarla. Sólo que sí me sorprende un poco. No me refiero a que Bill esté con una mujer, la verdad no considero que esté bien juzgar a alguien por cómo se viste para decir su orientación sexual. Sino porque… No sé, es decir, hizo mención de que la conoce de tiempo, o que siempre estuvo allí. ¿Será alguien del staff? —inquirió Gustav, arrugando el entrecejo.
—Mierda… ¿Tú crees que sea Natalie? —mencionó Georg, abriendo los ojos al percatarse.
—¿Pero ella no tiene pareja? Sin contar que es nuestra mayor… No sé. Supongo que tal cual dijo Tom, eso sólo le corresponde a Bill. Aunque, yo siento que Tom sí la conoce y le cae mal o algo así. O quizá sólo es por todo lo que pasó y cómo nos afectó como banda… —suspiró Gustav—. Pero mi novia dice que sí, que el fandom está hecho de cabeza pensando que ya no tienen oportunidad alguna con Bill, según algunas fans mencionan que Bill se casará con ella y parirá a los próximos gemelos Kaulitz.
—Pues si se lo sigue haciendo por el culo no preñará a nadie —chanceó Georg, para luego reírse.
—Trata de medirte con tus comentarios delante de Bill o Tom, ya viste cómo les afectó el asunto. Y si bien Bill no fue grosero contigo, no lo subestimes porque luego se harta y te tira lo que tenga a la mano. Ya dijo Bill que su novia es especial para él, y que así se vea mal por todo lo que pasó, no es que él haya publicado una película porno casera con la intención de exponerse, sino que fue un accidente. Yo por mi parte denuncio cada vez que veo el vídeo, porque si estuviera en su lugar pues me sentiría pésimo por mí y mi pareja —explicó Gustav mirando al mayor.
Georg bufó.
—A veces se ponen muy delicados. Al final de cuentas somos hombres, y hasta Tom que siempre me sigue las payasadas ahora sacó un lado decente… Son unos aburridos a veces. No es como que realmente se va a casar con ella, o no sé, tiene diecinueve años, ¿quién se comprometería a esa edad? Habla de “la chica especial”, “el amor de su vida”, y blablablá, pero al final de cuentas tiene pene y anda teniendo sexo anal con una chica, así que… No sé, me hacen ver como el más inmaduro cuando soy el mayor de todos, y sólo pensé que podíamos reírnos de esta situación en vez de estresarnos tanto. Si bien al inicio sí me chocó porque nuestra carrera tiene mucho futuro, luego fue como… Peores cosas han hecho las bandas de rock de antes. Somos jóvenes al final de cuentas —acotó Georg, alzándose de hombros.
—Pero para Bill es diferente, Georg. Se nota que quiere a esta chica. Así sea joven, es asunto de él, y Bill sabrá cómo lidiar con ello. Sólo hay que verlo como nuestro amigo menor, que está enamorado y pide respeto para su relación. Por más que su novia tenga un buen cuerpo, no es una actriz porno, ni quiso mostrárselo a todo el mundo —arguyó Gustav.
—Eres un anciano —se quejó Georg.
[...]
Bill estaba agarrando fuerzas para tocar la puerta de la habitación de su gemelo, tenía el puño apretado contra la madera, pero sin atreverse a presionarlo. Tragó saliva. Ya había pedido disculpas a su familia, a la prensa, y a todo el mundo… Había dado la cara, y la situación estaba más controlada. Así que tocaba apechugar y hablar con él, pero tenía un poco de miedo por su reacción previa.
De tanto pensarlo, Bill no se dio cuenta que pasaron como casi diez minutos parado como un idiota frente a la habitación, al percatarse de aquello, notó que no podía seguir ahí parado, tenía que actuar, ya le había dado la cara a sus fans y a la prensa, ¿qué tan malo sería dársela a su gemelo?
Tocó la puerta, no hubo respuesta, volvió a tocar y nada, pensó en que no quería abrirle, hasta que escuchó el sonido de unos pasos apresurados del otro lado.
—¡Voy, voy, voy! —gritó Tom del otro lado, hasta acercarse a la puerta, abriendo ligeramente, dejando ver que estaba con una bata blanca puesta y las rastas sueltas.
En cuanto vio de quién se trataba, su semblante tranquilo pasó a uno de seriedad total.
—Tom... —pronunció Bill, viendo a su gemelo.
—¿Qué quieres? —preguntó el de rastas viéndolo directamente.
—Yo... Yo quería disculparme contigo por todo lo que está pasando, me he disculpado con todos menos contigo —comenzó Bill, agachando su cabeza —. Sé que esta es la peor cagada que he hecho para todos.
Tom lo escuchó con atención, sin embargo su rostro no cambiaba, de pronto, pareció recordar algo y rápidamente se alejó de la puerta, dejándola abierta y aún Bill desconcertado por su actuar.
No estaba seguro de entrar así que se quedó afuera, no quería incomodar a su hermano, quien volvió al cabo de unos segundos.
Al volver, Tom soltó un suspiro y desvió su mirada, evidentemente era un tema incómodo para ambos hermanos.
—Me has agarrado en un mal momento para hablar de esto, aunque de todos modos no quería hablar más de esto... —dijo Tom con voz suave, con el rostro más tranquilo.
—Sí, me imagino que no quieres hablar de esto por lo incómodo, pero… ¿Puedo pasar? —inquirió Bill, mirando a los costados, no se sentía seguro hablando de este tema en el umbral de la puerta, por si alguien los oía.
Tom asintió, haciéndose a un costado, y sentándose en la cama, él estaba alistando la bañera con sales de baño para relajarse, por ello fue a cerrar el caño antes de que se rebalsara, quería… No, necesitaba tomar una baño relajante para olvidarte todo lo que había pasado en este día de mierda.
Bill se sentó a su costado, viéndole con vergüenza.
—Yo… En serio, quiero pedirte disculpas, Tomi —repitió Bill, mirando a su gemelo, el cual se giró a verle.
—¿Y cómo tus disculpas borra todo lo demás, Bill? —preguntó Tom en tono cansado.
—No borra nada es cierto. Fui un estúpido —masculló Bill.
—Sí, lo fuiste —cedió Tom en tono aburrido, porque ni siquiera tenía ganas de seguir enojándose.
—Arriesgué nuestra carrera —siguió hablando Bill.
—Sí, lo hiciste —coincidió Tom.
—Nos expuse en internet —enumeró Bill.
—No… Te expusiste, no a los dos. Porque gracias a todo lo sagrado no me grabaste de cuerpo completo… Aunque claro, ahora todo el maldito mundo piensa que soy tu novia, tu princesa, ¡la zorra que te da el culo! —vociferó Tom, sintiendo la rabia volver a él.—¡Todo el maldito mundo, incluyendo al imbécil de Georg, piensan que soy una mujer! —se quejó, con el rostro sonrojado.—¡Mi culo está en internet porque tú, pendejo de mierda, no borraste el vídeo que te dije borraras o guardaras en un USB encriptado! —soltó el de rastas, con la vena aneurísimica latiéndole de rabia.
Bill tembló ante el grito de su gemelo.
—Tomi… Lo siento, es que… Es el ángulo, es favorecedor, y da la ilusión de que eres una mujer por tus caderas, cintura y culo, aparte era mejor eso que decir que estaba cogiéndome a un hombre, que lo eres sí, pero nos daría el doble de problemas sin mencionar que somos gemelos —acotó Bill, y Tom lo fulminó con la mirada.
—Tú, pajero de mierda, porque sí, solamente grababas eso para material para tus pajas cuando no podemos coger al estar en el tourbus… ¡Ni siquiera lo subiste de forma intencional! ¡Eres tan inútil de mierda que subiste sin querer nuestro vídeo porno, maldito inepto que sólo piensa con el pito! —le reclamó Tom.
—Lo siento, bebé… No quise hacerlo —se disculpó Bill nuevamente.
—¡Ya sé que no quisiste hacerlo, tarado, eso sólo lo hace peor! —bramó Tom encolerizado.
Tom se dio cuenta de que estaba levantando demasiado la voz, y a este punto, con todo lo que había pasado, aunque había querido mantenerse serio y sereno ante todos, la verdad es que la situación lo había puesto demasiado ansioso y nervioso, pues su paranoia le decía que alguien podía darse cuenta de que era él, aunque siempre cubría su cuerpo, habían veces cuando iban a la playa de vacaciones donde estaba únicamente en shorts, por lo que sí, Tom se había estado martirizando con todo aquello.
Se levantó de la cama de una sola, soltando un profundo suspiro.
—Nunca, nunca me había sentido tan expuesto en mi puta vida —habló con la voz más baja, mientras seguía con el ceño fruncido y volteaba a ver hacia otro lado—. ¿Sabes lo que fue levantarme en la mañana para comenzar a alistarme y que lo primero que veo al encender la televisión es un plano grande sin censura alguna de nosotros? Dios, Bill... Por un maldito momento pensé que todo se había acabado para nosotros, que lo nuestro había sido descubierto y de esa manera... —hizo una pausa, dándole la espalda, por vergüenza, porque sí, se sentía avergonzado de que todo el mundo lo estuviera viendo de esa forma—. No voy a negar que me molesta el hecho de todas las cosas basuras e hirientes que me están diciendo en Internet nuestras propias fans, nuestros propios amigos o familia, no... Miento, sí me molesta y mucho, porque aunque ellos no sepan que soy yo, porque sé que eso me dirás, yo sé que soy yo y voy a tener que cargar con eso siempre, porque ese vídeo se va a quedar en Internet para siempre. Lo que también me molesta es que ahora estemos tan expuestos, como si dejara de ser nuestro y todo el mundo habla de nosotros sin saber que soy ”ella“.
Bill se levantó de la cama para acercarse a su gemelo, pero no sé atrevió, pues no quería incomodarlo todavía más, su lenguaje corporal decía que lo que menos quería era verlo en ese momento.
—Tom, de verdad lo siento, nunca me van a alcanzar las palabras para disculparme contigo, a mí me han dicho cosas, pero sí, leí lo que también decían de ti y lo siento, te están tratando de lo peor. Estoy consciente de ese vídeo se va a quedar en Internet por siempre, pero la gente lo va a olvidar y no será algo que no recordarán siempre, no somos la primera ni la última banda con escándalos de ese tipo, la gente eventualmente lo va a olvidar —respondió Bill, realmente apenado por la situación. Era evidente de que las personas, sobre todo las fans tardarían mucho, demasiado, en soltar ese vídeo.
—Otra cosa, dijiste de que “tu novia” siempre ha estado ahí, Bill, ¿piensas lo que dices antes de hacerlo? Ahora tendremos gente sobre todos más que antes, porque van a querer saber de quién se trata —Tom lo miró por encima de su hombro—. Ahora creo que debemos tomarnos un tiempo... Con todo esto, preferiría que estemos un tiempo separados para pensar esto. Tú termina de borrar todos los vídeos que tienes de nosotros, y yo simplemente actuaré como si no supiera nada de esa chica, así hasta que todo realmente se calme.
Bill abrió los ojos, sintiendo como su corazón latía con fuerza ante lo que Tom le estaba pidiendo, un tiempo... Era algo que no se habían dado en todo el tiempo que llevaban juntos como algo más que hermanos, nunca había pensado que llegarían a eso.
—Está bien —terminó por decir el azabache, bajando su mirada y sintiéndose lastimado.
[...]
Había pasado ya casi dos semanas desde lo ocurrido, David trataba de limpiar de poco en poco la imagen de la banda, pero tratar de tapar algo como eso, era como tapar el sol con un dedo, muchas fans realmente estaban devastadas, incluso si después de las disculpas que dio Bill la prensa estaba más tranquila, o al menos eso era lo que aparentaba.
Muchas fans se habían ido del fandom, mientras que las que quedaban estaban divididas, unas sin más remedio, apoyaron a Bill y a la banda ante todas las cosas, las otras seguían en negación, unas más, las más afectadas y obsesivas, subieron videos y fotos rompieron la mercancía de Bill, en forma de protesta porque el cantante tenía novia. Las cosas también estaban un poco tensas en la banda y el staff, pues se había corrido el rumor de que la misteriosa novia de Bill era alguien del staff, específicamente Natalie, ya que era con quien se veía a Bill la mayoría de veces. El acoso a ella inició casi de inmediato, luego de la rueda de prensa, tanto que incluso le había comentado a David de que si el acoso a ella y a su familia no paraba, iba a renunciar por mucho que le doliera.
Sí, todo seguía siendo un caos aún.
Incluso con todo eso, que lo afectaba, lo que más le afectaba al cantante era el trato incómodo e indiferente. Veía como se llevaba con el resto como siempre, incluso cuando Georg trataba de volver a sacar el tema de“la chica”,Tom simplemente cambiaba de tema, aunque en más de una vez, había logrado escuchar a escondidas cuando Georg o alguien del staff, o incluso el mismo David, le preguntaba si realmente no sabía quién era la novia de su hermano, siendo la respuesta del de rastas siempre la misma, que no tenía idea.
Y a Bill le dolía por varios motivos, porque sabía que Tom estaba sufriendo cada vez que buscaban saber de “la chica”, y porque también seguían separados, con la latente conexión entre ambos, y cómo es que Bill intentaba que Tom lo mire, pero este evitaba hacerlo.
Tom no se comunicaba con Bill fuera de cuando compartían espacio entre todos, dónde igual el resto notaba que había algo tenso entre los gemelos, aunque no fueran las típicas peleas donde se querían golpear, podían darse cuenta que los Kaulitz tenían algo allí.
—¿Cómo se tomó tu novia todo el asunto? —preguntó Gustav a su amigo.
Bill se fijó en el baterista, viendo que su expresión era de preocupación genuina y no malintencionada.
—No se lo tomó muy bien. Nos estamos dando un tiempo —respondió Bill, y no mentía, así no fuera su novia, sino su gemelo, con el cual eran pareja desde que tenían diecisiete años, que cansados de pelear tanto cuando se terminaron besando al notar que lo suyo no era intentar tener novias o novios, sólo se pertenecían a sí mismos, y por lo mismo buscaban golpearse, para sentirse cerca.
Incluso tenían planes de tener una boda simbólica, ya que sí, era imposible hacerlo legalmente, pero ellos… Siempre se amaron, y sentían que podían luchar contra el mundo, manteniendo su amor en secreto pero suyo, y con la idea de pertenecerse para toda la vida, incluso aunque sólo estuvieran dos años juntos como pareja, empezando a tener relaciones sexuales, al menos de forma regular, porque cuando eran más jóvenes sí compartieron besos y pajas mutuas, manteniendo como excusa el “apoyarse” como hermanos, porque su madre no les dejaba tener novia.
Pero así no hubieran sido su primera vez, desde el momento en que tuvieron sexo entre ambos, sabrían que no podrían hacerlo con nadie más. Manteniendo igualmente el speech de Bill siempre virgen y Tom el mujeriego sin responsabilidad afectiva, pero no. De hecho Bill perdió la virginidad primero, con una chica mayor, y Tom tardó un poco más, igualmente haciéndolo despechado por los celos de que Bill tuvo sexo con alguien, justificándolo en qué él como el mayor debió tenerlo primero, siendo consciente de que si bien tuvo oportunidades, se desanimaba, subiéndose los pantalones y huyendo de la chica dispuesta a estar con él.
Y ahora no eran un equipo. Se habían dado un tiempo. Y Bill le dolía tener a Tom tan distante y tan cerca a la vez.
—Si bien es bueno respetar los tiempos, también sería algo lindo el que buscaras hacerle un detalle, no sé, algo romántico, a la mayoría de chicas le gustan esas cosas y podría reforzar el amor que le sientes, a ver si al final te perdona —alentó Gustav, palmeándole la espalda.
Bill se fijó en su amigo, analizando las palabras que había dicho.
Claro, evidentemente su hermano no era una chica, sin embargo, sí sabía que su gemelo solía apreciar un gesto romántico, él era muy consciente de ello, que así Tom fuera un hombre, muchas veces mostraba un brillo en sus ojos cuando leía las letras que escribió pensando en él.
Por lo que aquel consejo permaneció en su mente incluso cuando regresó a su habitación. Es decir… Ellos estaban en el departamento de Berlín, donde cada uno tenía un cuarto en lo que terminaban sus grabaciones y demás, pero finalmente si bien ese piso era suyo, compartido, pero suyo al menos temporalmente, era parte de un edificio de departamentos, que tenía una terraza que se alquilaba para eventos privados, y así.
Es que Bill lo tenía claro en su mente, que Tom amaba los detalles, ¿y qué cosa sería más romántico que una cena a la luz de las velas en la terraza del edificio? Algo como la película de La dama y el vagabundo, que sabía que Tom amaba, sin embargo, en la cima de un edificio, donde sólo serían los dos.
Bill no sabía cocinar un carajo, no es que Tom supiera mucho más, aunque al menos le salían cosas más comestibles (que vendría a ser que se intoxicaban menos cuando Tom se las ingeniaba para cocinar algo con las recetas de la abuela), entonces no podría contar con hacerle una cena casera, porque lo más “elaborado” que Bill hizo fueron unos macarrones con queso de caja, y que todavía salieron todos secos que parecían un engrudo incomible, aún así Tom sonrió comiéndolo, diciéndole que valoraba su esfuerzo, pero… Después terminó por botarlo a la basura y pidieron pizza.
Sin embargo, significaba que Tom valoraría un detalle así. Una vez se lo dijo cuando le salieron unos waffles algo quemados, que decoró con una carita feliz con fudge para él, que lo hacía porque lo amaba.
Evidentemente Bill no iba a aprender a cocinar, apestaba en ello, pero… Podría fingir que estuvo viendo recetas de cocina para hacer algo decente, sabía que no era lo mejor mentir, no en esta situación donde básicamente la había cagado por inepto, sin embargo, podía investigar qué cosa comprar que “luciera casera”, junto con unas velas, un mantel, y… Pidiéndole perdón de corazón, porque amaba a su hermano, y si bien había sido un imbécil, esperaba al menos demostrarle su arrepentimiento con una comida casera (comprada), sus dulces favoritos (gomitas y skittles), una botella de vino, música tenue a la luz de las velas y… Esperaba que realmente funcionara.
Y tenía un pote nuevo de lubricante para sesiones largas de sexo que era más espeso, ya que usualmente usaban uno a base de agua, ¿lo malo? Es que los gemelos repetían varias veces, y este se terminaba por secar, haciendo que Tom se enojara porque tenían que parar para que Bill se echara más lubricante en el pene. Aquello hacía que se le cortase el momento, pero Bill no quería provocarle ningún desgarro, y aunque habían pensando que sería más fácil que Tom lubricara el ano como algunas historias en internet, sabían que eso era irreal, y que más bien era doloroso, para ambos, el que secara el lubricante.
Así que Bill ya tenía en mente el sexo de reconciliación, pateándose mentalmente, porque sí, ambos eran jóvenes y con las hormonas a mil por hora, sin embargo, precisamente su calentura e inuptitud los había puesto en aquella situación. Igualmente llevaría el pote por si era necesario.
Por lo que Bill fue a recepción para solicitar el alquiler de la terraza. En lo que planificaba lo demás.
Tom estaba en la cama afinando su guitarra, en lo que escuchó su celular vibrar, se fijó y era un mensaje de su gemelo, diciéndole que viera bajo su puerta. El de rastas arqueó una ceja, sintiéndose intrigado, si bien se habían tomado un tiempo, no podía ser como cuando uno terminaba con una pareja normal, no, ellos no podían bloquearse y fingir que no existían, porque eran hermanos, sólo que no entendía qué es lo que habría puesto su gemelo debajo de la puerta.
Tom dejó su guitarra en la cama y se acercó a la puerta, fijándose que había una hoja de papel doblada, se agachó y la recogió, abriéndola.
“Sé que estás enojado conmigo, y que lo arruiné, pero también sé que amas los acertijos, así que tengo unos para ti que espero te logren animar al menos un poco. Sigues las pistas que te llevarán a una sorpresa, te ama, tu Bibi.
Sé que en alguna parte
Encontraremos un pequeño lugar para ti y para mí”.
Tom frunció el ceño, es decir, sí, le gustaban los acertijos, rompecabezas y demás, por lo mismo es que había aprendido básicamente por autodidacta a tocar la guitarra, pero… ¿Qué es lo que planeaba, Bill? Era evidente que la letra de era de 1000 meere, y, ¿qué pista tendría?
Océanos… Mares… Un lugar para ellos… Vino a su mente cuando se metían a escondidas a la piscina del sótano, robándose besos mientras nadaban. ¿Sería esa la pista? Tom se sentía más que intrigado, porque consideraba aquello algo romántico dentro de todo, ¿qué sorpresa tenía Bill? ¿Qué planeaba? Tom sabía que estaba aún dolido, y sintiéndose más que nada humillado, por lo que pasó, sin embargo, valoraba el esfuerzo de su hermano.
Así que salió de su habitación y del departamento, yendo hacia el ascensor para ir en búsqueda de lo que tendría Bill en la piscina del sótano.
Tom al llegar a la piscina del sótano la encontró vacía, era obvio al ser de noche, y tampoco vio a su gemelo, por lo que se puso a buscar por la zona, pensando, ¿qué tendría que haber? ¿Otra nota? ¿O qué?
Siguió caminando hasta que vio una rosa con una bolsa de gomitas Haribo, Tom sintió su pecho apretarse al recogerla, mirando alrededor, no había nadie, por lo que olisqueó la rosa, olía bien, y sintió cómo sus mejillas se sonrojaron ante ello, él no era ninguna maldita chica, pero el recibir flores era algo… Que se sentía bien, incluso aunque fuera sólo una rosa. Abrió las gomitas, fijándose en la nota que había debajo, Tom mordisqueó un par de ositos en lo que la leía.
“No puedo evitar leer nuestros nombres en la pared…”, recitaba la nota.
Tom se mordió el labio inferior, porque sabía a lo que se refería, porque si bien era evidente que era la letra de Rette mich, también era en referencia a algo más, cómo es que habían estado en las escaleras de emergencia, se habían metido a escondidas, dándose un beso, para luego que Bill sacara su lima de uñas, tallando en la pared “toll” que significaba “excelente”, pero, también era la unión de sus nombres de una sutil y muy romántica. Su hermano era un bastardo porque le estaba dando en la vena sensible, tenía que admitirlo, le estaba gustando este juego de pistas.
Eso quería decir que tenía que ir a las escaleras de emergencia, lo cual le jodía porque significaría caminar más, pero estaba bien. Tom se metió las gomitas en el bolsillo, aún teniendo la rosa en la mano, y fue en dirección a las escaleras.
Cuando llegó al punto donde estaban tallados sus nombres en la pared, es que se fijó que había una nota pegada al lado, y la abrió, fijándose que era una liga para amarrar sus rastas, una que dejó en el cuarto de Bill la última vez que hicieron el amor, definitivamente lo había puesto allí de forma intencional, para darle recuerdos de aquella noche donde lo había hecho estremecer… Claro, también eran recuerdos de cuando todo se arruinó por su metida de pata, pero no por ello dejaba de pensar en cómo Bill lo hizo sentir.
“Encima del techo, el aire es tan frío y tan tranquilo…”, decía la nota en referencia a Spring nicht. El techo. Bill tenía más sorpresas en la terraza.
Tom guardó la nota junto con la liga, en lo que seguía subiendo las escaleras. Cuando llegó al techo, abrió la puerta, observando que había una mesa con mantel, velas, vino, y unas tapas cubre platos encima, era evidente que esto había armado Bill, una cena romántica a la luz de las velas bajo el manto de estrellas. Sintió cómo su estómago se apretó más, pensando que era algo muy romántico y lindo lo que hizo el imbécil de su hermano, ¿pero dónde estaba?
Antes de poder seguir cuestionándoselo, Tom oyó cómo cerraron la puerta con seguro detrás suyo.
—No estás solo, estoy a tu lado, estaré allí si quieres…—canturreó Bill “An deiner seite”, y Tom se giró, viéndolo.
Bill estaba con el cabello planchado, maquillado, usando una camiseta estampada roja, con sus jeans rasgados, y una expresión arrepentida en el rostro, pero se veía hermoso, incluso con ese aroma a vainilla que desprendía de su perfume.
Tom sabía que tenía recuperar la compostura y resistir las ganas de lanzarse a besarlo.
—Hola, ratoncito —masculló Bill mirando a su gemelo—. Hice esto para ti, sé que lo arruiné, que debo respetar que hayas terminado conmigo, y lo hago, pero… Quería ver si te convencía de que me dieras otra oportunidad —acotó el menor.
—Era más fácil que me dijeras que viniera al techo en vez de estar caminando como imbécil en todo el edificio —se quejó Tom frunciendo el ceño sin mirarlo, aunque en realidad no estaba enojado por ello, le había gustado las pistas y la connotación romántica.
—Sé que no lo dices en serio —mencionó Bill, sonriendo levemente—. Porque cuando me mientes no me miras a los ojos, ¿sabes?
Tom observó a su gemelo, suavizando su expresión.
—Está bien. Comeré contigo, pero no esperes que regrese contigo con facilidad —exclamó Tom, y vio sonreír a su gemelo, aplaudiendo ante ello de la emoción, haciendo que el de rastas se riera, porque era tan tierno en momentos así, aunque fuera un imbécil, finalmente era su hermano, y el amor de su vida.
Bill lo sujetó por la mano, Tom se dejó guiar, aún teniendo su rosa, y el menor hizo la silla a un lado para que el de rastas se sentara. El rubio notó cómo es que había un florero con otras rosas más en el centro de la mesa.
—¿Me permites? —inquirió Bill, extendiendo su mano para que ubicara la rosa, Tom se la dio, y el más alto la puso dentro del florero.
Bill destapó los platos, mostrando que era pasta a la boloñesa con albóndigas, y se sentó viéndole.
—Cociné esto para ti —musitó Bill, sonriéndole de medio lado.
Tom rió.
—No, no lo hiciste —refutó Tom.
—Sí lo hice, Tomi. Estuve mirando clases en… —empezó a explicar Bill.
—Lamento interrumpir lo que seguro es una admirable explicación que te memorizaste, pero no, Bill. Esto no lo cocinaste —interrumpió Tom, sonriendo porque era evidente que Bill quería mentirle para ganar puntos, pero él no era ningún estúpido, y sí, valoraba el esfuerzo y detalles, sin embargo, lo sabía, conocía muy bien a su gemelo.
Bill se sonrojó. —Pero, Tomi sí lo hice.
—Entiendo, Bill. ¿Encontraste menta entonces? La hoja que está encima —comentó Tom.
—Sí, le da muy buen aspecto y aroma —cedió Bill, sonriéndole.
—Es albahaca, Bill. La misma que ponen en Antonio’s —arguyó Tom, riéndose con más ganas, Bill quiso refutar—. Y para más inri, detrás tuyo, mal tapado, está la bolsa con los envases… —Bill cerró la boca, mirando su plata, sonrojado, y Tom puso su mano sobre la de su hermano sobre sus muslos—. Pero está bien, en serio valoro que hayas puesto tu esfuerzo para esto —acotó, acariciando la mano de su gemelo, y el menor lo vio con ojos brillantes—. Aparte de este modo sé que no me dará una intoxicación estomacal.
Bill rió con él, se soltaron de la mano para comenzar a comer, con Bill sirviéndole el vino, en lo que comían, compartiendo miradas y sintiéndose demasiado cómodos entre sí.
—¿Entonces alquilaste este lugar? —cuestionó Tom.
—Sí, quería darte una cena como La dama y el vagabundo —masculló Bill.
—Oh, ahora soy un vagabundo —se burló Tom.
—No, más bien… Bueno, eh. ¿Me perdonas? —inquirió Bill, decidiendo que no sería buena idea decirle que pensó en Tom como Reina.
—Pues… Creo que sí, suficiente tiempo de separación —soltó Tom, después de terminar de comer.
—Te extrañé mucho, Tomi —farfulló Bill, tomándolo por la mano encima de la mesa.
—Yo también, pero sí eres un imbécil, Bill. Ya no quiero que nos volvamos a grabar, me da mucho temor lo estúpido que puedes llegar a ser, y en los problemas que nos podemos meter. Tienes que entender que debemos ser muy cuidadosos con nuestra relación porque es ilegal el incesto en Alemania, ¿comprendes? No sólo “adiós, Tokio hotel”, sino “hola, cárcel” —barbotó Tom—. Sin contar lo humillante que es que todos piensen que soy mujer, y… Eso era parte de nuestra intimidad, de ambos, en nuestro tiempo de gemelos, que ahora sólo es como “tu tiempo con tu novia” —soltó apesadumbrado, harto de las bromas de Georg.
—Lo lamento, Tomi. Y está bien, ya no nos grabaré más. En serio no tengo forma de resarcir mi error. Porque sí la arruiné en grande —cedió Bill, que no podía negar su cagada—. Pero sabes bien que no existe tal novia, ni la chica ideal ni toda esa basura que siempre repito, sabes que siempre has sido tú, Tomi. Que desde el inicio has sido mi fuente de inspiración, incluso cuando éramos muy jóvenes para entenderlo del todo, que te amo desde antes de nacer, como si realmente fuéramos como la leyenda de los amantes que mueren y reencarnan en gemelos, que nuestra historia de amor empezó en el 1989, y que nunca nadie podrá reemplazarte —le aseguró el de cabello azabache y Tom se sonrojó ante ello, más porque veía el fervor en la expresión de su gemelo, notando la sinceridad que teñía sus palabras.
—Lo sé, Bill, yo también te amo —dijo Tom, el de rastas sentía que todo era más etéreo en aquel momento de noche, donde parecían envueltos en un aura mística, solos, con velas y bajo el manto nocturno.
Bill lo tomó por la mano, jalándolo en dirección a los cojines que estaban en suelo, junto con mantas, y se echaron viendo el cielo.
—Cuando miro las estrellas me acuerdo de las veces que fuimos de campamento —mencionó Bill.
—Donde salías todo inflamado por los mosquitos picándote —se burló Tom, riéndose, y Bill chasqueó la lengua, pero finalmente se ubicó sobre el de rastas, haciéndole cosquillas en los costados, en lo que el rubio reía con más ganas y el menor seguía haciéndole reír—. ¡Basta! —ordenó el de rastas, con lágrimas de la risa, y Bill se detuvo, quedando aún sobre él, respirándole sobre los labios.
Tom no pudo resistirlo y lo tomó por el cabello, acortando la escasa distancia para besar a su gemelo, Bill de inmediato le correspondió, colando su lengua dentro la boca de su hermano, acariciándolo por dentro, en lo que presionaba su cuerpo encima del mayor, y Tom sabía que lo había extrañado mucho, por lo que envolvió el cuerpo de su hermano con sus piernas, empezando a mecer su pelvis, los mismos movimientos que hacía “follando a la guitarra”, para hacerle notar lo mucho que lo había echado de menos con su dureza… Pero Bill también frotó con insistencia su entrepierna, que también estaba erecta.
Tom chupó la lengua de Bill, enredando sus dedos en su cabello, gimiendo en el beso al sentir cómo es que Bill buscaba dominar en la contienda que se llevaba a cabo en su boca. Su gemelo se separó, para besarle el cuello, chupándolo con posesividad, y Tom jadeó, porque sabía que le iba a dejar marca, una que tendría que justificar con “unas de sus noches con groupies”, pero no le importaba.
Estaba en lo alto del edificio así que no tenían miedo a que alguien los viera, no podrían hacerlo.
Bill coló una mano dentro de la camiseta de Tom, disfrutando de sentir su piel ponerse de gallina bajo sus dedos, y cómo es que su vientre marcado se apretaba frente a su contacto, siguió subiendo hasta dar con su pezón, y vio a Tom relamerse los labios cuando Bill lo estrujó entre sus dedos.
—Tengo el lubricante de larga duración que te gusta bajo el cojín —soltó Bill contra su cuello.
Tom se rió. —Pues sácalo —demandó.
Bill palmoteó bajo el cojín, acercando el pote.
—¿No deberíamos irnos a tu cuarto o al mío? ¿Por si alguien nos puede ver? —cuestionó Bill, dubitativo, no queriendo arruinarlo con su hermano otra vez.
—No, estamos en un edificio alto, ¿quién nos vería? —cuestionó Tom, en lo que bajaba los pantalones ante la atenta mirada de su gemelo, quien tragó saliva, y abrió el pote, poniéndose una cantidad en sus dedos, y dirigiéndolo hacia la entrada de Tom, quien se mordía el labio inferior en lo que se masturbaba.
Bill presionó sus dedos dentro de su hermano, sintiéndolo arquearse frente a la intromisión, por si las dudas, sujetó una de las mantas, poniéndola sobre ellos, en lo que seguía preparando a Tom, oyéndolo gemir acezado mientras abría sus dedos dentro de su canal, curvándolos para rozar su próstata, sintiendo cómo es que el de rastas bajaba el culo contra la mano de Bill, penetrándose a sí mismo y el menor siseaba al sentirlo a Tom apretar tanto, porque era evidente que ambos estaban muy necesitados el uno de otro en ese instante, y aquel calor que envolvía sus dígitos pronto estaría sobre su miembro que pugnaba por salir de sus pantalones,
Cuando estuvo lo suficientemente listo, es que Bill se puso entre sus piernas, bajándose el cierre, dejando su erección respirar, metiéndose de golpe porque Tom lo necesita ahora, lo sentía en su lenguaje corporal, y cómo es que el de rastas lucía tan fuera de sí mismo, Bill puso los ojos en blanco cuando percibió aquella calidez, su lugar seguro, donde él sentía que pertenecía, dentro de su gemelo para después embestirlo con fuerza, ciñéndose sobre él, en lo que Tom lo abrazaba con sus piernas y lo tomaba por el cabello, besándolo con ganas, mientras el menor seguía moviendo sus caderas, haciendo que Tom gimiera contra sus labios, embebido en el placer que era sentirlo latir dentro suyo, arremetiendo contra su próstata sin piedad, para luego sujetar su erección empezando un bamboleo arrítmico que iba a llevarlo a la locura, por lo que no iría a durar mucho tiempo más…
Lo mejor de sus peleas definitivamente eran sus reconciliaciones así de intensas, sin importar lo que terminaran cogiendo en el techo tal cual gatos en celo.
Al día siguiente, es que ambos decidieron dormir en el cuarto de Bill, donde siguieron toda la faena que empezaron en el techo.
Bill se despertó feliz, porque estaba abrazando a Tom por la cintura, pasó sus dedos por encima de la piel de su gemelo, disfrutando de su aroma y escucharlo dormir tranquilo, totalmente agotado luego de todas las rondas que tuvieron. Tenía que bañarse, sí, pero sabía que moverse ese sitio tan cálido que era detrás de su gemelo, con sus nalgas presionando su propio miembro, rompería la magia, pero tenía ganas de orinar, así que a regañadientes soltó a su gemelo, y se fue al baño.
Cuando salió, Tom seguía durmiendo tranquilo, iba a volver a abrazarlo cuando notó que tenía mensajes en su teléfono, bufó pero decidió que los vería sólo para que no le estresara la luz parpadeante de las notificaciones por su TOC, y después seguiría con Tom hasta que éste se despertara para comer juntos.
Pero… Se dio cuenta que era un mensaje de Georg riéndose, diciendo que tenía que ver Twitter con las locuras que decía la gente. Bill se quedó confundido, y buscó en aquella red social a lo que se refería su amigo.
Se quedó perplejo cuando notó que había una persona que decía “El Twincest Kaulitz es real, yo vi a Bill y Tom Kaulitz teniendo sexo en el techo cuando miraba por mi telescopio. La novia no existe, es Tom”.
Bill casi se caga encima cuando notó eso, fijándose lo que decían al respecto, y la gente no le creía, salvo algunos que decían “LOL, siempre que el Kaulitzcest era canon”, “La supremacía del Tom pasivo mi religión #NoEraEsquizofrenia”, pero quitando esos comentarios, la mayoría decían que quien puso el post estaba mal de la cabeza, que si era cierto por qué no mostraba pruebas, y el autor del post decía: “Es que mi celular tenía la batería baja, por eso no lo grabé, pero créanme”.
Y Bill se sintió más tranquilo con ello, sólo pasaría como un loco más que ponía algo inventado. Como cuando los vieron en la fanparty y ellos fingieron demencia, que el ángulo, que la posición… Al menos esta vez estaban a salvo.