Océano
Dimití de la esperanza
de que tú océano me hundiera entre sus mareas
Y lo intenté mucho (de sobra),
tratando de remar mi balsa
directo hacia tus tormentas.
Pareciera que solo soy aventurado del peligro,
alguien que busca el fin del mundo y caer por su precipicio;
no sin antes viajar incansablemente a la deriva,
acostado, viendo hacia arriba,
perdido en el único resplandor astral
en la profunda noche de tu mirada.
Es que simplemente
he querido verte
de una manera oceánica
de la que cualquier otro tendría duda,
Porque tus apariciones han sido igual de ignotas,
siempre Atlánticas, inmensas;
reconfortantes y Pacíficas,
pero resignadamente Árticas.
El mar se ha drenado,
y solo ha dejado atrás
no mucho más que un camino sin marcar
de dunas y paisajes interminables.
Supongo que finalmente debo acabar
naufragando en este árido piélago,
pirata de mis propias emociones.