claire
Claire cerró los ojos con fuerza al atravesar el brillo cegador del día intentando protegerse de la molesta luminosidad. Frente a ella, un bar capturó su atención. Era pequeño, íntimo, y cargado de nostalgia. Al atravesar el umbral, Claire sintió cómo su pecho, apretado por el peso de los últimos días, comenzaba a aflojarse. Los constantes informes y las escenas de horror, quedaron detrás de la puerta. Dentro, el aroma a cerveza artesanal y el sonido suave del jazz crearon un refugio para ella, un contraste abrumador con la frialdad de su vida laboral. Aquí no había ni casos ni víctimas. Claire decidió creer en esa ilusión, aunque fuese por unos minutos, permitiéndose un respiro entre las ruinas de su realidad.
El estridente sonido de su teléfono rompió el hechizo. "Puente Alto", dijo la voz al otro lado del teléfono, cargada de urgencia. Claire anotó la dirección con manos temblorosas y volvió a la calle, donde el aire ahora parecía más pesado y denso.