Gritos y Sombras
Mis ojos se abrieron lentamente, mi visión era borrosa, los gritos abrumaron mis oídos mezclándose con las sirenas de una ambulancia que podía sentir cada vez más cerca. No comprendía lo que sucedía, tampoco podía sentir mi cuerpo, los destellos rojizos de la sirena rápidamente nublaron mi escasa visión, un fuerte dolor atravesó mi columna hasta llegar a mi cabeza y todo se volvió completamente negro. Los gritos y el sonido molesto de la sirena se alejaban poco a poco dejándome en un vacío oscuro y silencioso