Prólogo
En un oscuro callejon bajo la luz de las estrellas y la luna, una pequeña reunión se llevaba a cabo.
–¿Alguna vez han oído hablar de esa historia?
–¿A cual historia te refieres?
–Una de un conejo al que le gustaban tanto los humanos –relato mirando a los ojos de sus acompañantes en una pequeña pausa para causar entriga–, que el también se convirtió en uno.
El silencio reino en el lugar ante sus palabras. Sus rostros llenos de asombros y fascinación ante la sola idea de que algo así pudiera pasar en el mundo.
Un animal no podía convertirse en humano. Era imposible, solo sucedían en las historias y películas. Mera ficción.
–Pfft, que estupidez – nego con la cabeza–, ¿Cómo es posible que eso sea verdad? ¿Cómo alguien puede cambiar su especie de esa forma? –le pregunto a quien saco el tema–, Usa tus neuronas de vez en cuando, amigo.
–Quien sabrá de dónde saca tantas tonterías.
–Ya, cállense y vayamos a buscar un lugar donde dormir, chicos.
–¡Miiaauu! –Maulló en protesta al ver que nadie creía en su palabra–, ¡Les estoy diciendo la verdad!
Y es que está pequeña reunión es de un pequeño grupo de gatos callejeros.
¿Increíble no?
–Si, si.. –exclamo uno de los gatos–, ¿Acaso alguna vez lo has visto?
–¡Cl-Claro que sí!
El asombro se reflejo nuevamente en el grupo de gatos ante lo escuchado.
–¿De verdad?
–¿Dónde? ¿Conoces al conejo?
Ante las preguntas el ánimo del pequeño gato se fue marchitando...
–Bueno.. no directamente, pero un amigo... De un amigo lo vio..
...
–Oh, entonces, debe ser taaaaaaan cierto –comento con sarcasmo uno de ellos.
Y acto seguido todos se dieron la vuelta en busca de un sitio en donde dormir, dejando allí a su loco gatuno amigo callejero.
–¡De verdad lo vio transformarse! –grito siguiendo a los demás–, si vamos a aquella universidad podremos...
–¡Ya para con eso! Esa leyenda es falsa.
–¿De cuál leyenda hablas?
El gato salto sobre el carro de basura y miro a su grupo, enfocando sus ojos en los soñadores del más joven, el cual había comenzado toda aquella charla de los cambiaformas.
–Existe una leyenda que conecta al mundo animal con la raza humana, dice que si un miembro de cualquier raza animal entrega su corazón a un humano este podra tomar la forma de aquella especie de dos patas..
Un sonido de ahogamiento se escuchó.
–¿Quien entregaría su corazón para ser un humano? Esa especie es muy estúpida...
–Asi es, esa leyenda es falsa, así como la historia de Han...
–¡P-Pero en verdad paso! –Se quejo pero sus amigos lo ignoraron una vez más.
Y así la charla acabo.
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Mientras tanto en el terreno de un campus universitario, un pequeño conejo de pelaje negro miraba de entre los arbusto, a la espera de su objetivo.
¡Por fin lo había encontrado!








