Perdido en ti

Summary

"Levantemos un vaso o dos, a todas las cosas que he perdido en ti." Después de 5 años de buso, tristezas, traición y de infidelidad, México sur regresa a su casa, mientras que Rusia la buscara para reparar el daño que hizo. Ahora Rusia tendrá que encontrar la manera de volver a estar con ella pero... se olvida de los demás problemas que tiene encima que ocasionó esos 5 años. ⚠️🔞 ADVERTENCIA ⚠️🔞 🚫 si no te gusta este tipo de historias por favor retírate 🚫

Genre
Drama
Author
Hatsune
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1










“Sé que no ibas a Moscú por trabajo y sé que no veías a tus hermanas desde hace mucho. Pero quería pensar que no era cierto lo que hacías, tus actitudes te delataban pero me hacia la ciega para no saber la verdad pero que gran golpe de realidad me diste. Ya le dije a tu hermana que iba ser tía y me alegro que estuviera feliz por la llegada de un nuevo integrante a la familia, pero decirte a ti... cambió todo desde esa vez, la versión que tenía de ti cambió, fue mejor no decirte nada y espero que seas feliz con ella lo bueno es que yo ya no te voy a estorbar.”



Rusia agarraba fuerte la carta con las ganas de no llorar por la impotencia que sentía, nunca se imaginó que la última vez que viera a sur fuera tres días antes, pero bien dicen que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. Avienta la carta para mirar la mesa de roble que tiene un ultrasonido y una prueba de embarazo, aun lado una caja de regalo que sin pensar la agarra, al abrirla se encuentra con unos zapatitos tejidos de bebe los agarra para verlos a más detalle, ahora entendía lo que tejía sur en las noches antes de acostarse, pensó que era otra bufanda para él, pero estaba equivocado. Deja los zapatos en la mesa en segundos de su boca suelta un grito ahogado de enojo, sabía que tenía que actuar de inmediato, no podría estar lejos sabía que ella sola no podría llegar al aeropuerto sola, a menos que cierta persona le ayude.


La condesa - México

Sur estaba sentada en una silla, mientras que norte regresaba de afuera, se le hacía tan impresionante haber llegado a su país. Después que se fuera Rusia a “Moscú, rápido agarró la maleta ya echa para salir de la casa para caminar hacia Kazajistán que la esperaba en su carro para ayudarle a salir del país, sin él y Bielorrusia no lo hubiera logrado. Sus pensamientos son interrumpidos por la puerta abriéndose dejando ver quien era, su hermano norte, ya no recordaba lo tan alto que estaba, esos ojos color whisky que tenía él y centro.

Norte mira sin creer lo que mira, se siente incrédulo al ver a su hermana después de cinco años sin saber de ella, que busco por todos lados, preguntando con angustia por su paradero pero siempre recibiendo una negativa por respuesta. Dos horas antes estaba manejando hacia el palacio nacional a ver a su hermano centro, hasta que recibió una llamada de Perú diciéndole que fuera al aeropuerto, ya que iba sur de regreso a casa, sin pensarlo dos veces cambió de rumbo y se dirigió para allá.

—Nunca debiste irte —declara caminando hacia su hermana sentada en el sillón

—Ya lo sé…pero no me volveré a ir – responde mirándolo con los ojos llorosos de la emoción que sentía al mirarlo.

Norte al ver a su hermana a punto de llorar camina rápido para abrazarla, sur rápidamente se para para abrazarlo y llorar juntos de la felicidad. Ese abrazo hizo sentir de nuevo a sur ese calor de hogar que tanto anhelaba.

—Pensé que ya no te iba a volver a ver –norte la abraza con más fuerza –pero ya estás en casa.

—Y no pienso irme, ya no —responde aún los dos abrazados dejando que las lágrimas de los sentimientos que sentían en este momento, la alegría es la que más reinaba en ellos.

Sur sabía que su hermano quería respuestas y las responderá pero ahora solo quiere de su apapacho, de repente un recuerdo de un abrazo con desprecio llegó a su mente, es inevitable no pensar en él, su falta de cariño hacia ella, como la trataba como si tenerla a su lado era una carga pero eso sí no dejarla. Sur abraza con más fuerza a norte, él lo nota y se aparta de ella.

—oye ¿Qué tienes?, ¿Estas bien? —pregunta mirándola con preocupación.

—si estoy bien, solo que… estoy pensando en mamá, no sé cómo reaccionara al verme —contestó con una sonrisa falsa.

Norte asiente —tranquila no te regañara correrá a abrazarte y decirte lo mismo que yo te dije.

—bueno entonces... ¿me llevarás con ella a Oaxaca?

—mañana temprano nos vamos para allá, ahorita nos vamos a quedar acá —se separa por completo de ella, saca su teléfono y ve que tiene quince llamadas perdidas de centro —al rato regreso voy a ir al palacio a ver al chino.

Sur se emociona al escuchar el apodo, sabía que hablaba de su hermano centro, él es el que se encarga de lo político pues al ser representantes los tres tenían que estar en el ámbito político pero ellos dos se negaron dejándole esa responsabilidad a centro por esa razón casi no lo veían seguido, hubo un tiempo que solo en días festivos lo veían.

—¿Puedo ir contigo? Así sirve que también lo vuelva a ver —mueve la cabeza hacia un lado con intención que acepte.

Norte lo piensa un poco, de que deja que la acompañe la deja, pero va ir Estados unidos que rápidamente les diría a todos que su hermana ha regresado y viendo su condición no quiere abrumar con preguntas que aún no está lista para responder. Niega con la cabeza, pone sus manos en sus hombros, se agacha un poco para mirarla fijamente.

—No, irá el gringo que te llenara de preguntas, vienes de un viaje largo —señala hacia la cocina —come, hay comida en el refrigerador, apenas ayer compre comida —se separa de ella —en la noche hablamos bien…bueno si es que quieres.

Ella asiente con la cabeza —si quiero…pero hay algo pequeño que no puede esperar hasta la noche —se encoge de hombros pasando sus manos hacia atrás.

Norte la mira extrañado por el comentario —a ver suelta ¿qué es? —se cruza de brazos y lanza una mirada desafiante a su hermana.

Soltando un suspiro suelta la bomba —estoy embarazada.



Moscú


—Deja de insistir, no voy a decirte nada —dice bielo hacia su hermano

Bielorrusia estaba peleando con Rusia en su oficina, después de terminar la llamada de Kazajistán informando que México sur ya estaba en casa pudo soltar su alivio y se tranquilizó pero esa tranquilidad no duró mucho, se acabó cuando su hermano azotó la puerta de su oficina.

— ¡Exijo que me digas dónde carajos está! —golpea fuerte el escritorio.

— ¡Que no! —grita enfadada hacia su hermano haciendo que este pase por el escritorio acercándose demasiado a su rostro.

—Está en México sí o no.

—si estuviera o no tú no tienes por qué ir a buscarla —se aleja un poco de Rusia, él frunce el ceño por su reacción.

—Si tengo que usar otros métodos para encontrarla lo hare –se aleja bruscamente de su hermana para ir hacia la puerta.

— ¿por qué no la dejas ser feliz? —Rusia se detiene en seco.

—No hables sin saber nada —voltea a ver a su hermana viéndola con furia contenida.

— ¿no sé nada? yo sé que preferiste no decirle a mi papa que estabas con sur y por eso la engañaste con esa mujer, solo por ser potencia a lo que sur no es ¿todo para qué?, si sur te va a dar ese hijo que querías con la otra y para que mi padre no se entere de la cagada que hiciste la vas ir a buscar, hazle un favor a sur y déjala ser feliz, a ti jamás te importo su felicidad o su salud, solo la querías para no sentirte solo.

El día que llegó sur pensó que ya la había superado, ver tan feliz a su hermano a lado de la mexicana le daba paz…paz que no duro por su padre. Hace cinco años Rusia salía con alguien por orden de su papá, hasta que esta persona llegó a engañarle, Rusia sabía que solo era político pero al ser su primer pareja fue inevitable no enamorarse. Lo presiono en que volviera con ella, oh pero vaya sorpresa se dio cuando la vio entrar en el despacho de Rusia más de diez veces, también enterándose que él iba a su país a verla mientras que sur se quedaba encerrada en la casa sin salir o comunicarse, solo dos veces logró estar con ella, después Rusia puso cámaras de seguridad dentro de la casa, no entiende por qué de un momento a otro la empezó a tratar como un animal.


Rusia no dice nada solo da la vuelta azotando la puerta, dirigiéndose hacia su oficina camina hacia el elevador, sube rápido, ya estando adentro y solo pasa sus manos por su cabello cenizo tratando de tranquilizarse. Su desesperación es mucha que siente que en cualquier momento colapsa, trata de respirar y calmar su mente de malos pensamientos; “nada de esto estuviera pasando si tú no la hubieras tocado”, “no te merecías su amor”, “eres un inútil”, “eres como tu padre”, “también abandonaste a tu familia” “cobarde” “ella ya no te ama”. Como un rayo se endereza y ve que sigue en el elevador, su respiración estaba muy acelerada tanto que su pecho subía y bajaba de manera agresiva.

Después del incidente con sur evitó tener contacto con ella, caricias, besos o tan siquiera intimidad aunque ella ya le había dicho que lo perdonaba, él seguía sintiendo culpa, pensó que estaba haciendo bien en lo que hacía así sur no tendría por qué recordar ese momento tan horroroso, le dejaba flores con una nota antes de irse a trabajar, eso para él era suficiente, al regresar a su casa solo la acompañaba en la cena, cuando veía televisión y cuando dormían, si llegaba a abrazarlo pero después de un rato él se quitaba, recordando todo y haciendo que cada vez se sintiera mal solo de tenerla, pero entonces…¿Por qué no la dejaba ir?.

Al entrar a su despacho camina hacia la pequeña sala que está en su oficina, se quita su saco y lo deja en el sillón, mira alrededor para ver si estaba en su oficina u otra vez se metió a una que no era, al ver el cuadro familiar confirma que sí está en su oficina, sin dejar de mirar el cuadro se acerca, en ese cuadro estaban su padre y sus hermanos; Ucrania, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Moldavia, Tayikistán, Turkmenistán, Uzbekistán, Estonia, Letonia y Lituania, Armenia, Georgia y Azerbaiyán, una familia que a primera vista se ve perfecta, impecable, pero que si conoces bien es una familia despedazada.

Desde que tiene uso de razón recuerda haber estado para los demás pero no para él, sus hermanos son lo que tiene y siempre estará para ellos eso no le cabe duda… nunca conoció o supo algo de su madre biológica, a la única que llegó a conocer fue a Transcaucásica la madre de sus hermanos Armenia, Georgia y Azerbaiyán. Ella fue su figura materna y la única, la conoció cuando tenía 11 años, entre los dos se cuidaban de su papá, nunca le causó problemas a su madre para que no le pasara nada, hasta que un triste día a la edad de 16 años en Alemania mandado por su padre, recibió la noticia que su madre había fallecido.

Con los ojos cerrados suspira al recordar los ojos color miel de su madre, siente un nudo formándose en la garganta al igual que sus ojos con lágrimas contenidas. El dolor de la herida aún no cerrada se hacía presente en su pecho que ardía como el hierro caliente en la piel, sus ojos simplemente se dejaron caer, las lágrimas que guardo desde que se enteró que iba a hacer papá, sus piernas rendidas cayeron a la fría losa, agarrando fuerte su pecho lloraba, ¿Qué le diría su madre? ¿La decepcionará? O ¿simplemente lo abrazaría?

Aun en el piso hincado mira con tristeza el cuadro, su padre hizo que borraran a su madre, todo porque no quería que sus hermanos lloraran cada vez que veían la fotografía, así era su padre… se levanta del suelo, ve que en el mueble que está a lado de su escritorio hay una botella de vodka, entrecierra los ojos con confusión, se supone que no debería de haber alcohol en su oficina, se encoge de hombros sin darle importancia, solo es una botella no cree que le haga efecto con una sola botella.

No, si le hizo efecto. Una botella de vodka de 60% dejó que salieran sus más profundos sentimientos y pensamientos, no tiene noción del tiempo desde el cuarto trago cayó en la relajación del alcohol, recargado con un brazo encima en el escritorio del roble oscuro voltea a ver una pequeña foto, la tomó con la mano libre acercándose, era sur en la playa, el día que se enamoró de ella.

—te lo prometo mi Цветочек, iré por ti, cambiare y seremos la familia que tanto quisimos, cambiare por ti y mi hijo.

—vaya y yo pensé que no tenías sentimientos hacia la mexicana.

Rusia se levanta de golpe al escuchar esa voz, al mirar hacia enfrente ve quien es, arruga la nariz por el disgusto.

— ¿Qué haces aquí china?

—A darte las buenas noticias cariño. Estoy embarazada






Espero que les haya gustado mucho este primer capitulo, me ayudarían dándole like y comentado. muchas gracias corazones