La Voces detrás del Velo.

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Summary

Las Voces detrás del Velo pertenecen al universo extendido de mi saga de El Velo de los Nyxian (ya disponible en Kindle) añadiendo profundidad y revelando secretos que te ayudan en tu viaje al lado de Sebastián y Ángela para rasgar el Velo que les ha sido impuesto. Puede que estos personajes no te parezcan mucho o no tengan sentido...pero son de lo más importantes para romper el velo...síguelos en su viaje que empieza en Cañada Venados y termina ahi donde las mentiras se rompen y la verdad renace. Puedes visitar el instagram de Sebastian y enviar una solicitud de cotización al correo de gmail para obtener contenido extra, además, puedes visitar el sitio oficial de El Velo de los Nyxian: https://sites.google.com/view/el-velo-de-los-nyxian/inicio

Genre
Scifi
Author
Vick_Pena
Status
Ongoing
Chapters
7
Rating
n/a
Age Rating
16+

La Youtuber

La youtuber en serio, con toda honestidad, estaba de un humor de los mil diablos.

Su perro, Panda, parecía entender su conflicto pues se había rehusado a abandonar su lado mientras ella ponía su ropa dentro de su “mochila de campamento” que no era otra cosa que, claro, una mochila escolar que había encontrado por ahí, probablemente de su secundaria o preparatoria y que había, pues no había otra opción, usado para llevar sus cosas a esa excursión a la que su madre la había obligado a ir.

¿Quién quiere ir al campo?, ¿qué obtendré de ahí?, ¿Cómo me dejé convencer de todo esto?

No tenía respuesta para ninguna de aquellas preguntas.

Mosquitos, calor, incomodidad, humedad, dormir en el suelo, ¡en una casa de campaña!

Había convencido a Diego, sí, pero ¿a qué costo? Lo había convencido de hacerlo para que intentara acercarse a Sebastián, coquetearle, intentar acercarse a él, eso la molestaba en un nivel muy, muy, profundo, tan profundo que apenas y rayaba en su mente consciente.

Su idea de usar la excursión para hacer un directo para su canal de YouTube había parecido buena al principio, pero a medida que se acercaba la hora de que la excursión empezara su renuencia se hacia más y más grande.

Y ahora ahí estaba ella, a un lado de su cama, con ropa que en nada le ayudaría en su aventura en el bosque, en su “Ángela al Extremo”, poniéndola en la mochila.

Amanda apareció en la puerta y le sonrió, gesto que no fue reciproco.

—No me hace gracia, Amanda.

Ella fue y se sentó en la orilla de la cama, Panda la recibió con un beso perruno en la mejilla.

—No deberías tener tan mal humor, Angie, es solo un fin de semana, ¿Qué puede pasar?

Ángela resopló.

—Debería bañarme con agua helada para resfriarme y tener la excusa perfecta para quedarme.

—Eso me dolió, hermanita, — declaró Amanda, pero estaba bromeando, —¿Cuánto hace que no hacemos algo juntas?, ¿desde el concierto de Bad Wolves? Hace 4 años de eso, ¿no crees que podríamos salir al campo, aunque sea esta vez?

La youtuber inclinó la cabeza, odiaba cuando su hermana presionaba ese botón sentimental, su vínculo afectivo en el que habían trabajado por muchos años, desde que ella recordaba, su hermana mayor siempre había estado ahí para ella, desde que jugaban a las muñecas hasta esa temporada que jugaban a ser las heroínas del espacio y del tiempo, ella era la comandante Reese y Amanda su segundo al mando, luego llegó la adolescencia y aunque fueron cambiando, su afecto era fuerte.

—Es injusto que me hagas esto, ¿en serio? —Ángela le lanzó una de sus playeras, que fue prontamente evadida por Amanda. —¿vas a apelar a ‘la buena hermana que siempre he sido’?

Amanda asintió, enfáticamente.

—¿Está funcionando?

—Y claro, tienes que llevar a Sebastián…por supuesto… ¿Por qué no te casas con el de una vez?

Eso hizo reír a Amanda, como si fuera un buen chiste.

—No soy del tipo de Sebastián, creo que ya alguien le ha robado el corazón, pero es muy obstinado y no lo admitirá.

Eso parecía un buen chisme, pero tuvo que esperar porque el teléfono de Ángela estaba vibrando, así que lo tomó esperando que fuera Diego G, su mente ya un poco menos molesta, la estratagema de Amanda había funcionado.

La pantalla de su teléfono de última generación estaba parpadeando, y en ella se leía:

SWRlbnRpZmljYWRv

Las letras parpadearon tres veces y luego la sonriente cara de Ángela apareció en el teléfono, junto a la hora y algunas notificaciones.

—Wow, ¿Qué fue eso?

Ambas mujeres veían con atención a la pantalla, esperando, probablemente que se repitiera aquel fenómeno.

Pero no paso.

Lo que sí ocurrio fue que la televisión del cuarto se encendió, haciéndolas dar un brinco, sorprendidas, pero se rieron cuando vieron a Panda con el control remoto en el hocico.

—¡Panda!

El Husky reacciono como si hubiera recibido un aplauso y les ladró, moviendo la cola, el remoto cayendo, por un lado.

Las noticias de las seis estaban al aire.

La imagen era aquella de una ambulancia, puerta trasera abierta, dos paramédicos revisaban a una niña a la que tenían cubierta con una manta.

—…la niña fue encontrada deambulando cerca de la colonia Camino a Montserrat, esta sana y salva, las autoridades no se explican como pudo llegar tan lejos en medio de la noche…dice que busca a sus padres…

La cámara se acercó a la ambulancia, pero Amanda apagó el aparato y se cruzó de brazos.

—Entonces, ¿Aceptas venir?

Ángela se rio quedamente.

—Mamá me ataría y me enviaría con ustedes como equipaje.

Amanda asintió.

—Sebastián estará sorprendido de verte.

—¿No sabe que iré?

—No, claro que no, es una sorpresa.

Ángela se mordió el labio.

—¿Estas segura que no tengo nada de qué preocuparme?

—Completamente.