Mi quirk esta incompleto.
Capitulo 1.
Una mañana más se alzaba para un pequeño niño de apenas cuatro años llamado Izuku Midoriya. Este se levantó de forma emocionada de su cama, que estaba repleta de objetos temáticos de All Might, al igual que su habitación. La emoción del chico no tenía límites, y su felicidad tampoco. Finalmente, había cumplido cuatro años, lo que significaba que por fin podría despertar su Quirk.
En un mundo en el cual más del 80% de la población posee poderes llamados Quirks o dones, el surgimiento de personas que usaron estas habilidades para el mal se hizo presente, a los cuales posteriormente se les conocería como villanos. Con ello, dio nacimiento a su antítesis: los héroes, personas que buscaban proteger a la población de los villanos y de todo mal que existiera.
Para el niño no existía mayor sueño que ser un héroe como su mayor ídolo, All Might. Ver cómo este salvaba a las personas con una sonrisa, cómo las protegía con su fuerza, había despertado en Izuku una llama y un deseo ferviente: ser un héroe. Pero para ello, primero tenía que saber qué clase de Quirk tenía.
El niño se fue a bañar y se vistió rápidamente para ir a la habitación de su madre, que aún dormía tranquilamente.
Izuku: —Se acercó a su mamá y comenzó a moverla con sus manos— ”Mami, mami, ¡despierta! ¡Es hoy, es hoy!” —susurraba, intentando no despertarla de forma brusca—. ”¡Vamos, mamá, por favor! ¡Vamos a llegar tarde donde el doctor! ¡Mamá, mamá!” —La empujó un poco más fuerte, pero ella simplemente pareció acomodarse aún más en su cama. Con cierto enojo, Izuku tomó aire y— ”¡¡MAMÁ, ¡DESPIERTA!!”
Inko: —Se sentó en su cama de golpe mientras su pelo alborotado cubría su cara— ”¡¿Qué pasó?! ¡Estoy despierta, estoy despierta!” —Miró con temor hasta que su vista se enfocó en su pequeño hijo—. ”Oh, Izuku… ¿Por qué me despertaste?”
Izuku: —”¿No recuerdas, mamá? ¡Es hoy! ¡Hoy finalmente podré saber cuál es mi Quirk!”
Inko: —Observó el rostro resplandeciente de su hijo con gran ternura—. ”Es verdad… Hoy finalmente cumpliste cuatro años, bebé. Bueno, a ver qué hora es…” —El rostro de Inko cambió a uno de molestia. Eran las 6:00 a. m., y la cita con el médico era a las 9:00 a. m.— (Suspiro). ”Tenemos que desayunar antes de ir. ¿Qué te parece un poco de katsudon?”
Izuku: —”¡¡SIIIIIII!!” —El niño alzó sus brazos de felicidad—.
—Un tiempo después—
Izuku sentía cómo sus piernas temblaban de la emoción. No podía esperar a entrar y que el doctor le dijera cuál era su Quirk… o al menos confirmarle si lo tenía.
Enfermera: —”Familia Midoriya, por favor pasen a la sala del doctor Maruta.”
Inko: —”Esa es nuestra señal. Vamos, Izuku.”
Izuku: —”¡¡Siiiiii!!”
Doctor: —”Felicidades, niño. Tienes un Quirk.”
Izuku: —Se quedó congelado en su asiento. El temor de no poseer un Quirk se había esfumado con esas simples palabras, y no podía estar más feliz—. ”¿¡DE VERDAD!?”
Doctor: —”Tranquilo, no grites, ¿quieres?”
Izuku: —”Pe… perdón” —Se sentó con la cabeza agachada, dejando caer su juguete de All Might.
Doctor: —”Como puedes ver aquí” —golpeando una radiografía—, ”no posees una articulación extra en tu dedo meñique, lo que significa que es muy probable que tengas un Quirk.”
Izuku: —”E… en… entonces… ¡¿CUÁL ES MI QUIRK?!” —Sus ojos brillaron con mucha emoción—.
Doctor: —”Bueno… No lo sé.”
Izuku: —Esa respuesta hizo que su expresión se llenara de decepción—.
Doctor: —”Dígame, señora, ¿cuál es su Quirk? Y, si no es molestia, ¿podría decirme el de su marido?”
Inko: —”Claro. Mi Quirk me permite atraer objetos pequeños con telequinesis” —Atrajo hacia su mano el juguete que se le había caído a su hijo—. ”Y el Quirk de mi marido le permite escupir fuego.”
Doctor: —”¿Lo escuchaste, niño? Es posible que heredes el Quirk de tu madre o el de tu padre. También es posible que obtengas una combinación de ambos, un punto intermedio entre los dos, o incluso un Quirk totalmente ajeno al de tus padres. Con los Quirks nunca se sabe.”
Izuku: —Las palabras del doctor hicieron que Izuku se emocionara otra vez—.
Doctor: —”Como una pequeña recomendación, te invito a que practiques atraer objetos como tu madre o intentes escupir fuego como tu padre… o ambas, incluso. Ahora pueden irse.”
Inko: —”Gracias, doctor” —Hizo una reverencia—. ”Vamos a casa, Izuku.”
Izuku: —”¡Sip!” —Tomó de la mano a su madre, y ambos se fueron del consultorio—.
Doctor: —Miró los registros del niño: Izuku Midoriya, hijo de Inko Midoriya y… Hisashi Midoriya. ”Mmmmm… Quizá será posible que… O es probable que no. Tal vez deba preguntarle al señor.” —Ante la mirada de nadie, los ojos del doctor parecieron oscurecerse—.
—Finalmente, en su hogar—
Izuku se puso inmediatamente a practicar. Se fue a su habitación e intentó atraer sus juguetes con su mente.
Izuku: —”¡Vamos, vengan AQUÍ!” —Apuntó sus manos a las figuras de acción, pero no pasó nada—. ”Quizá tengo que hacerlo con más fuerza… ¡VEEEEEEEEENNNNNNAAAAAAA QUÍ!” —Y no pasó nada—.
—Algunas horas más tarde—
Izuku se rindió.
Izuku: —”Quizá mi Quirk sea como el de papá” —Tomó una gran bocanada de aire—. ”¡¡FUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU!!” —Y no ocurrió nada—. ”Rayos…” —Pasó varias horas más intentando escupir fuego—.
Inko: —”Izuku, baja, mi amor. Es hora de cenar.”
Izuku: —”¡Ya voy, mamá!” —El niño, bastante cansado, se fue a cenar—.
—Los días pasaron—
Pero Izuku aún no despertaba su don. Sus “entrenamientos” continuaban: intentaba mover cosas con su mente o escupir fuego, pero nada funcionaba. Solo terminaba agotado. Y lo peor: todos sus compañeros ya habían despertado su Quirk, incluso su amigo…
Bakugou: —(¡Bomb! ¡Bomb! ¡Bomb!) —Pequeñas explosiones salían de sus manos.
Cuidador: —”Tu Quirk te permite crear explosiones. ¡Es increíble!”
Cuidador 2: —”Seguro te convertirás en un gran héroe.”
Todos los niños lo rodeaban asombrados, incluso Izuku, quien, al ver las explosiones, comenzó a sentir un extraño impulso que no podía explicar, pero decidió ignorarlo.
Niño: —”Oye, ¿y cuál es tu Quirk, Midoriya?”
Izuku: —”Yo… no lo sé aún, pero de seguro será uno increíble.”
Niño: —”Dudo que sea mejor que el de Bakugou.”
Niña: —”Sí, no creo que puedas hacer algo así.”
Izuku: —Se sintió un poco molesto, pero al mismo tiempo, decepcionado. ¿Y si su Quirk no era bueno?
—Más días pasaron—
E Izuku aún no descubría cuál era su Quirk. Lo seguía intentando una y otra vez, pero nada. Intentó mover cosas que no fueran sus juguetes, pero tampoco funcionaba.
Izuku estaba en su cuarto, con mucha tristeza en su rostro. Todos tenían un Quirk. El doctor le dijo que él también lo tenía, pero nada funcionaba. ¿Y si al final nunca podría tener uno?
¿?: —”¡Estoy en casa!”
Izuku: —”Esa voz es de… ¡PAPÁ!” —El niño corrió hacia la sala. Frente a él apareció un hombre de pelo negro, cabello alborotado y pecas en la cara—.
Hisashi: —”¡Hola, campeón! ¿Cómo estás?” —Le dio un abrazo a su hijo—.
Izuku: —Con voz un tanto triste—. ”Bien… Aunque aún no sé cuál es mi Quirk.”
Hisashi: —”Sí, tu madre me contó sobre eso. Pero dale tiempo. De seguro, más temprano que tarde, lo descubrirás. Y si no… quizá podamos encontrar otra solución” —Dijo lo último con un tono bastante extraño—.
Inko: —”Hola, amor. ¿Qué tal estás?” —Se acercó a su marido y le dio un tierno beso—.
Hisashi: —”Bien, pero ahora mejor, porque ya estoy aquí.”
Inko: —”~Aaahhh~, Hisashi…”
Izuku: —Como todo niño, le dio algo de asco y se fue a otro lugar—.
—Unas horas más tarde—
Inko estaba cocinando cuando Izuku llegó junto a ella.
Izuku: —”Mami, ¿puedo comerme una galleta de All Might antes de cenar?”
Inko: —”Sabes que si lo haces, después no te comes toda tu comida.”
Izuku: —”~Poooorrrrffiiii~” —Con una mirada de perrito, intentando ablandar a su madre—.
Inko: —”Está bien, pero solo una” —Estaba a punto de tomar la caja cuando…—.
Hisashi: —Desde otro cuarto—. ”¡¡MI AMOR, ¿SABES DÓNDE ESTÁ MI VIEJA CAJA DE INSTRUMENTOS?!!”
Inko: —”Está donde siempre.”
Hisashi: —”¿¡DÓNDE!?”
Inko: —Prefirió no seguir gritando—. ”Iré a ayudar a tu padre. Sí.”
Izuku: —”Pe…” —Su madre lo ignoró y se fue—. ”Rayos…” —El niño observó la caja encima de la repisa, donde no podía alcanzar—. ”Aquí voy. Sé que toda la práctica valió la pena.” —Apuntó sus brazos hacia la caja, cerró sus ojos y comenzó a hacer fuerza. El pequeño usó su máxima concentración, cada gramo de poder que había en su ser, y desde el fondo de su corazón gritó la frase de su héroe—: ”¡¡SSSSMMMAAAAAAASSSSHHHH!!” —Y lo sintió. No sabía cómo describirlo, pero era como si estuviera tirando de algo sin tocarlo—. ”¡Ah!”
El niño abrió sus ojos con felicidad… pero la caja seguía en su lugar. No se había movido ni un centímetro. Una gran tristeza y decepción lo inundaron. Pensó que, incluso con la llegada de su padre, quizá podría lograrlo. Bajó la cabeza y cerró sus ojos, pero extrañamente vio algo brillante frente a él, como si alguien iluminara sus párpados con una linterna.
Abrió sus ojos… y frente a él se mostró una bola de fuego del tamaño de una pelota de fútbol.
Izuku: —”Eh… ¡¡AAAAHHHHHHHHH!!”
Inko/Hisashi: —”¡IZUKU, ¿QUÉ PASA?!” —Ambos padres llegaron en menos de un segundo a la cocina, donde se asustaron al ver una gran bola de fuego suspendida en el aire y a Izuku tirado en el suelo, con temor en su cara—.
Izuku: —”¡Mami, papi! ¡Eso, eso, eso es…!” —Señaló la bola con temor y, en su interior, deseó que desapareciera. Y, repentinamente, se fue.
Inko: —Corrió a revisarlo—. ”¡Izuku, ¿estás bien?! ¡No te quemaste! ¡Dime, ¿te sientes bien?!” —Revisó cada centímetro del cuerpo de su hijo—.
Izuku: —”Estoy bien… pero me asusté.”
Hisashi: —”Oye… eso lo hiciste tú, ¿verdad?”
Izuku: —”Yo… ¡¡YO LO HICE!!” —Se puso de pie, emocionado. ¡Finalmente había ocurrido! Tenía un Quirk—.
Hisashi: —”Parece que sí. Pero… ¿qué hiciste, campeón?”
Izuku: —”Yo solo quise la caja de galletas, y de repente apareció eso.”
Hisashi: —”Inténtalo de nuevo.”
Izuku: —Apuntó sus manos a la caja de galletas, deseando que algo se moviera—.
Ante la mirada de la familia, vieron cómo el fuego empezó a acumularse frente a Izuku hasta formar nuevamente una bola, pero un poco más pequeña.
Izuku: —”Wow… ¡Puedo controlar el fuego!”
Inko: —”¡Asombroso, hijo! ¡Eres increíble!”
Izuku: —”Quizá pueda…” —Movió sus manos a la izquierda, y la bola de fuego lo hizo. Su mirada se llenó de brillo—. ”¡Izquierda! ¡Derecha! ¡Arriba! ¡Abajo! ¡Jajajaja! ¡Sí! ¡Con mi Quirk seré un gran héroe!” —La bola de fuego pareció expandirse un segundo… y desapareció—.
Inko: —”Esto hay que celebrarlo, ¿verdad, Hisashi?”
Hisashi: —”¡Por supuesto que sí! Mi hijo tiene un Quirk increíble, y se tiene que celebrar.”
Izuku: —”¡¡SIIIIIIIIIII!!”
—Unas horas más tarde—
Izuku disfrutó de una gran cena junto a su familia. Pero su mente estaba más enfocada en lo que iba a hacer. Podría ser un héroe como Endeavor, quizás crear grandes llamaradas, volar con su fuego… Tantas posibilidades. Pero solo una cosa estaba clara en su mente: ¡Se convertiría en el héroe número uno!
—Un tiempo después—
La familia salió de la casa y se dirigió hacia un pequeño parque que estaba junto al bloque de apartamentos. El objetivo era claro: ver cómo funcionaban los poderes de Izuku y dejar que practicara un poco.
Hisashi: —Ahora sí, campeón. Puedes usar tu Quirk todo lo que quieras sin temor a quemar la casa. —Soltó una risotada—.
Izuku: —Chi.
El niño se puso en posición, juntó todas sus fuerzas y apuntó hacia el cielo. En su mente, un único pensamiento lo inundó: ”Una gran bola de fuego”. Cerró los ojos con fuerza y, desde el fondo de su corazón, gritó:
—¡¡SSSSSSMMMMMAAAAASHHHHHH!!
Al abrir los ojos, no había absolutamente nada. Su cara quedó totalmente en blanco.
Inko: —¿Qué pasó?
Hisashi: —Intenta otra vez.
Izuku: —Con algo de temor, cerró los ojos e intentó nuevamente con todas sus fuerzas, pero… (PRRRTTT). —Perdón —dijo con la cara sonrojada—. Lo único que salió de él no fue fuego, sino un pedillo.
Inko: —Qué extraño… ¿Por qué pudiste hacerlo en la casa y aquí no?
Hisashi: —Llevó su mano a la barbilla—. Dime, hijo, cuando creaste esa bola de fuego, ¿estabas frente a la cocina, verdad?
Izuku: —Sí.
Hisashi: —Muy bien, veamos… —Empezó a buscar en sus bolsillos hasta que, en uno de ellos, sacó una pequeña cajetilla de cigarros—.
Inko: —¡¡Hisashi!!
Hisashi: —Tranquila, sé lo que estoy haciendo. —Volvió a buscar hasta que finalmente encontró lo que quería: un pequeño encendedor desechable y barato. Lo tomó, puso su dedo en el pedernal e hizo girar la rueda. Unas pequeñas chispas saltaron, reaccionando con el gas del encendedor y creando una diminuta flama—. Ahora intenta hacer esa bola de fuego otra vez.
Izuku: —Sí. —Esta vez no cerró los ojos. Se concentró en la pequeña llama, haciendo fuerza, imaginando que se formaba una bola de fuego. Repentinamente, ante la mirada de sus padres, la flama del encendedor comenzó a ser atraída hacia el niño, acumulándose hasta formar una pequeña esfera de fuego. Pero cuando Hisashi quitó su dedo de la válvula, la bola dejó de crecer—.
Inko: —Vaya, pudiste hacerlo otra vez… Pero, ¿por qué?
Izuku: —Miró seriamente la bola de fuego, ahora en sus manos. Intentó concentrarse, que creciera más, pero simplemente no pudo—. ¿Por qué no?
Hisashi: —Ya entendí. Al parecer, Izuku solo puede manipular el fuego con su mente, pero no crearlo.
La revelación hizo que Izuku se sintiera un poco decepcionado. Eso afectaba en gran medida lo que había imaginado que podría hacer.
Hisashi: —Izuku, deshazte de la bola de fuego.
Izuku: —Desaparece —Y la bola lo hizo—.
Hisashi: —Ahora… —El hombre tomó una gran bocanada de aire y, de su boca, soltó una llamarada imponente—.
Izuku: —Casi por instinto, apuntó sus manos al fuego. Sintió el control inmediato. Hizo lo mismo que antes, y la gran llamarada se transformó en una esfera de fuego aún más grande que la de la cocina—.
Hisashi: —Aunque no puedas crearlo, eso no te impide controlar el fuego de los demás. Supongo que tiene sus ventajas y desventajas.
Inko: —Izuku, no te sientas mal. Tu Quirk es impresionante, y… —Hizo una pausa—. ¡Ya me acordé! Los Quirks se fortalecen con la edad. Quizá en el futuro puedas volverte aún más fuerte.
Izuku: —Mamá, papá… ¿Ustedes creen que puedo ser un héroe?
Inko/Hisashi: —¡¡Claro que sí!! —Aunque Hisashi dijo lo último con un tono algo pesado—.
Izuku miró la bola de fuego frente a él. Su expresión se volvió seria, y un único pensamiento inundó su mente:
”Voy a ser el héroe número uno.”