Mi amor prohibido ||Keigo Takami||

Summary

One-Short.

Genre
Romance
Author
Lexa
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo único.

Desperté por el suave aroma de Hotcakes y chocolate caliente. Por instinto, mire a mi izquierda en el enorme Nido que mi marido había construido con las sábanas y almohadónes de lo que antes era su cama.

--¿Keigo?-- lo llame sin recibir respuesta alguna, por lo que me levante, no sin antes estirarme.

Me coloque una de las tantas chaquetas de Keigo saliendo de la habitación hasta la sala y de ahí mirar a la cocina.

Pude distinguir dos grandes alas rojas algo esponjadas. En la mesa habían varias cosas para desayunar aparte de que había música muy bajita.

Olía muy rico.

En dado momento, Keigo giro su cabeza para mirarme.

Sacó lo que estaba haciendo del sarten solo para dejarlo sobre el fregadero solo para acercarse a mi.

--Buen día bebe-- sus manos rodearon mi cintura apegandome a él. Sonreí despacio abrazandolo por su cuello.

--Buen día amor-- le respondí.

Keigo levantó su mirada hasta el marco de la puerta. Copie su acción viendo ahí un muerdago.

--¿por qué pusiste algo tan infantil amor?-- pregunte con ligera burla en mi tono de voz.

--es una costumbre-- volvió a mirarme --y hay que hacerla ¿no?-- se acercó despacio a mi mientras sus alas nos envolvian.

--Supongo que si-- susurre poniéndome de puntitas solo para juntar nuestros labios en un beso cariñoso.

Podía sentirlo tocar mi cuerpo sin vergüenza alguna pasandolas por debajo de mi blusa acariciando mi piel directamente. Aunque claro, no duró mucho gracias a que el oxígeno pronto comenzó a faltar haciéndonos separarnos un poco.

--Prepare el desayuno-- junto nuestras frentes. --Aunque puede esperar-- uno de sus dedos se colgó de mis bragas bajandolas lentamente.

--nop-- hice énfasis en la P. --¿Hoy debes trabajar?-- gruñó despacio apoyando su cabeza en mi hombro. --¿aunque sean vísperas? Bueno, el mal nunca descansa-- bese su oreja.

--no quiero ir, pero el deber llama-- se alejo despacio de mi. --además aprovechare para comprarte algo-- volvió a besarme quitando sus alas y guiándome hacia la cocina donde abrió la silla donde iba yo.

Sonreí con ternura solo para sentarme ahí.

Me quedé mirándolo todo el trayecto hasta que se coloco frente a mi.

--No es necesario Keigo, aunque también debo salir hoy, me juntare con Shoto para ir a ver a mi mamá-- junte mis manos. --gracias por la comida-- tome mi cuchara. --creo que pasaré todo el día con él, luego hablemos con Natsuo y partiremos al cementerio para ver a Touya-- comi un pedazo de Hotcake.

--yo debo estar en algunas entrevistas, tengo unas sesiones de fotos, debo aprovechar lo guapo que soy ¿no?

Reí un poco.

--después veré que todo vaya en orden en mi agencia, Tsukuyomi me ayudará con algunas cosas también, aparte que tengo que entrenarlo-- bebió algo de su café. --después es solo patrullar.

Mi sonrísa desapareció poco a poco a la vez que apretaba mis labios.

--... No me mientas ¿si? Se a que te refieres con patrullar-- susurre mirando mi café. Pude sentir su mirada sobre mí, pero yo no quería levantar mi vista.

--Bebé...

--Solo asegúrate de tener cuidado Hawks-- subí la vista mirando aquellos ojos que tanto me gustan.

--¿disculpa? ¿Como me llamaste? ¿Hawks?

Cubrí mi boca poniéndome de pie rápidamente. Eso pareció alertarlo puesto que también lo hizo.

--¿que? No...

Mire rápidamente la puerta de la cocina solo para salir corriendo de ahí rápidamente.

Sabia que me perseguía, sabía lo que me haría cuando me atraparia y...

--noo!!-- grite a la vez que unos brazos me agarraban por la cintura acostandome en el nido con él sobre mi.

--Arriba las manos-- saque mi labio inferior en forma de puchero a la vez que hacía caso subiendo mis manos hasta ponerlas encima de mi cabeza. --y bajese las bragas.

--¿como hago eso si me pidió tener las manos arriba, Ke-I-Go?

--tiene mucha razón, mejor lo hago yo....-- se arrodilló alejándose un poco de mi solo para levantar mi cadera para quitarme mis bragas. --Te voy a castigar bebe.


Entre en la plaza guardando mis manos en los bolsillos de mi chaqueta viendo como cada vez que respiraba y soltaba el aire, una pequeña nube de vapor salía con el.

Me gustaba navidad solo por el hecho de que fuera invierno. Mi quirk es completamente de hielo, por lo que me era más fácil estar en ese ambiente que en el verano.

--Nee-san!-- levante la mirada hasta un muchacho a unos pocos pasos de mi.

--Shoto-- le sonreí dirigiéndome hacia él. --que grande estás-- lo abrace. --¿hace cuanto no nos vemos?-- le pregunté sin soltarlo.


--Hace como unos tres años-- me respondió hundiendo su cabeza en mi hombro correspondiendo mi abrazo.


Escape de casa a la edad de 17 años junto con Keigo, para ese entonces Shoto tenía 13 en ese entonces.

Me odie por abandonarlo pero sinceramente ya no aguantaba estar en el mismo lugar que mi padre, no después de lo que le hizo hacer a Touya.


--estas muy lindo-- le susurre besando su rostro para así alejarme de él.


--Gracias-- me sonrio. --¿donde estas viviendo ahora?-- preguntó mientras empezábamos a caminar para salir del parque e irnos directo al hospital que no quedaba más allá de dos cuadras. --siento que no se nada de ti ahora.


--lo sé, me sorprendió recibir tu llamada ayer, hace mucho que no estaba en contacto con ustedes-- Suspire volviendo a mirar como aquel vapor salió de mi boca. --estoy viviendo con mi....-- me quedé callada.


Abrí los ojos sorprendida.


No sabían que estaba casada...


--¿con?


--con mi pareja-- respondí. --y no tienes que preocuparte, me cuida aunque le diga que no es necesario-- sonreí.


--¿eres feliz?-- preguntó sorprendiendome. --¿eres feliz estando con él?


Me mordí el labio recordando las muchas veces que me mintió por estar de infiltrado con villanos, o las veces que no llego a dormir a casa, cuando peleamos....


Pero pronto se vieron opacadas por las incontables veces que me hacía reír, o me sacaba a paseos nocturnos por la ciudad, cuando me pidió matrimonio y lo hicimos a escondidas con best Jeanist como testigo.


Las veces en que nos reconciliamos.


--Si Shoto, soy feliz a su lado-- lo mire solo para sonreírle. --quizás algún día puedas conocerlo.


--Pueden venir a casa esta noche a cenar-- invitó. --el viejo no estuvo el año pasado, así que dudo que lo esté ahora, así podemos conocerlo junto a Fuyumi y Natsuo.


Baje la mirada a mis manos suspirando.


--No Shoto-- le respondí. --si antes no estuvo, es muy probable que ahora si lo haga, pero gracias-- sonreí. --aunque ¿sabes? Me gustaría que vinieras conmigo a mi Nido, pero estoy segura que te comenzará a joder la insistencia sino te ve en casa-- reí un poco.


--¿nido?


--asi le dice mi marido, supongo que se me pego-- Suspire un poco solo para mirar la entrada del hospital deteniéndo mi caminar.


En una de las tantas ventanas se asomaba una cabellera blanca mirándonos.


--Estoy nerviosa-- susurre. --Tenia solo 9 años cuando ese monstruo se la llevó, nunca permitió que volvieramos a verla y desde ese entonces que yo...


--lo sé Nee-san-- tomo mi mano mirándome. --me costó mucho volver a verla, siquiera de pensarlo me descompensada, pero... Gracias a un amigo pude pensar con claridad-- le vi sonreír. --me gustaría contarte muchas cosas que pasaron desde tu partida hasta ahora... ¿Después vamos a almorzar? Touya puede esperar un poco.


--¡Rumpelstiltskin! ¡Eso no era parte del trato!


Shoto se acercó hasta mi, dando un beso en mi frente haciéndome abrir mis ojos sorprendida.


FlashBack


--Ya, entonces, los dos helados son para mí, las galletas para ti y... Mis tareas tambien.


--¿¡ehh?! No! Rumpelstinki, eso no era parte del trato!


Touya no hizo más que sonreír acercándose a la menor de solo 8 años mientras que el tenía 13-14 años besando su frente despacio.


--Pero el trato ya está cerrado. ¿Verdad Shoto?-- le preguntó a un pequeño niño de 4 años que comía las galletas que supuestamente eran de Chieko, bastante concentrado en todo caso.


FinFlashBack

.


--pero ya esta cerrado-- me sonrio jalandome al interior del hospital.


En cuanto entramos a la sala donde tenían a mamá. La vimos acostada sobre su camilla junto a algunas enfermeras que peinaban su blanco cabello,al menos hasta que nos vieron.


Solo en ese momento se fueron.


--Shoto que bueno verte-- saludo para luego mirarme a mi. --¿quien es tú amiga?


Baje la mirada al oírla.


--Mamá...ella es...


--Soy yo, mamá-- me quite mi gorro dejando mi cabello blanco algo despeinado y la bufanda. --Soy Chieko...


Sus ojos se agrandaron sorprendida.


--¿Chieko? La última vez que te vi, eras una niña y ahora... -- abrió sus brazos a mi.


--Mamá!-- Camine algo rápido hacia ella abrazándola fuertemente.


Durante nuestra visita le conte todo lo que pasó una vez que ella se fue de casa.

Las constantes peleas o como abandone la U.A estando en segundo año. Como me case, pero me guarde a mi misma con quien y en donde vivía.


Solo le dije un "soy feliz ahora". Eso la hizo sonreírme nuevamente.


--uf! Si lo recuerdo, Chieko siempre solía seguir a Touya, donde iba uno, iba el otro-- río. --Al igual que tu Shoto, siempre tras ellos, al menos hasta que tu padre dejó de permitir esa cercanía entre tus hermanos y tú...


Sonreí despacio escuchándola hablar mientras yo solo miraba al exterior desde su ventana.


Estuvimos con ella cerca de una hora u Hora y media que era lo que duraba el horario de visita.

Me despedí de ella abrazándola fuertemente por que... Quizás cuando volvería a verla.


Pasamos a un restaurante de camino al cementerio. Shoto pidió Soba fría para ambos.


--no fue tan difícil ¿verdad?-- preguntó apoyando sus brazos sobre la mesa.


--No, la verdad es que se sintió bien hablar con ella-- mire por la ventana. --la extrañaba mucho-- sonreí. --¿vienes a menudo?


--Si, casi todos los fines de semana ¿por qué? ¿Me quieres acompañar?


--si, me gustaría-- volví a mirarlo. --¿como vas en tu trabajo para convertirte en Héroe?


--estoy aprendiendo a controlar mi quirk-- miró sus manos. --a ver si puedo manifestar ambos a la vez, también entre en la agencia de Endeavor, no por que lo haya perdonado si no que...


--Tú amigo, el que mencionaste antes, ¿él te ánimo a hacerlo?-- pregunte. --¿como se llama?


El camarero llegó con la comida.


--Midoriya Izuku, es más pequeño que yo, pero fuerte, siento que es muy parecido a All Might.


--¿a All Might? ¿Será su hijo?--pregunte.


--su quirk se parece mucho al de él.


Suspire manteniendo una sonrisa en mis labios.


--pobre la mujer con la que estuvo para tenerlo-- bromee solo para probar bocado. --oh! ¿Es ese chico de cabello verde que peleó contra ti en el festival deportivo?


--si-- comenzó a comer el también. --aunque suele negarlo mucho.


--quizás quieren mantener el secreto, All Might era el número Uno después de todo,no querrá que le hagan daño a su familia-- me alce de hombros.


--puede que tengas razón-- asentí. Nos mantuvimos en silencio por varios minutos disfrutando de la comida. --Así que te casaste...


Sabía que en cualquier momento lo iba a preguntar.


--Si, un año después de escapar de casa, a los 18 años, era la única manera De que Endeavor dejara de tener poder sobre mi...


--¿con quien?


--es un héroe profesional, Takami.-- alcance a decir antes de que mi celular y el suyo comenzarán a sonar al mismo tiempo.


Algo curioso.


Saque mi celular de mi bolsillo viendo en la pantalla una notificación de Keigo.


Sonreí divertida.


--hablando del rey de Roma-- Susurre.

Levante la mirada viendo a través de la ventana.


Cruzando la calle se encontraba mi pareja saludandome con aquella linda sonrisa que tenía, iba con varias personas.

--¿él es?-- preguntó Shoto.


--Si, él es.


--¿y por qué no viene?-- preguntó una vez guarde el teléfono.


--debe ir a una sesión de fotos, solo vino de paso-- me reí un poco. --se nota que quieres conocerlo Shoto-- mire por la ventana a donde antes estaba Keigo, pero ya se había ido.


--es mi cuñado, claro que quiero conocerlo, haría lo mismo si fuera Fuyumi-- miró su celular. --en cuanto a ella, ya está junto a Natsuo esperándonos.


--¿ya llegaron? Comamos rápido entonces.



Unos fuertes brazos me rodearon mientras mi rostro quedaba aplastado en su pecho. Natsuo me abrazaba bastante fuerte.


--Hace mucho que no te veo Chieko!-- menciono. --¿¡donde habías estado todo este tiempo!?-- regaño tomando mi cara para que lo viera.


--por ahí-- reí un poco para voltear y ver a mi hermana mayor. Ella me sonrio antes de abrazarla una vez que Natsuo me soltara.


--eres toda una mujer Chieko.


--no creas... Sigo siendo tan infantil como siempre-- aprete mi abrazo.


Cuando estuvimos listos, cada uno compró flores y nos adentramos en el cementerio.

Subimos algunas escaleras pasando entre barias tumbas más llegando a la de nuestro hermano.


El primero en comenzar a hablar fue Natsuo, la siguiente fue Fuyumi y poco después Shoto dejándome sola para yo poder hablar con mi hermano.


Me arrodillé frente a su tumba limpiando un poco al rededor dejando mis flores junto a las demás.


--Hola Touya.... si, lo se-- reí un poco. --no he venido hace bastante tiempo-- mi sonrisa desapareció un poco. --¿sabes? Poco después de que moriste me escape de casa con el que era mi novio en ese entonces y ahora es mi marido-- mire el anillo que descansaba sobre mi dedo anular. --Quería que cuando me casara, tu me llevaras al altar, besaras mi frente y después bailaramos el vals-- unas lágrimas traicioneras cayeron por mis mejillas. --al menos ahora estas tranquilo...sin la presión de ser hijo de Endeavor-- suspiré. --Te extraño Touya, prometo venir mas seguido, y quizás Keigo me acompañe a verte, si es que no esta muy ocupado-- me levante para tocar la lápida. --es un trato, Rumpel-- me reí retrocediendo y dando median vuelta solo para chocar contra alguien.


Perdí el equilibrio y caí, pero nunca llegué a tocar el suelo, si no que alguien había sostenido.

Ambos nos quedamos mirando un buen rato antes de separarnos.


Mis mejillas se calentaron debido a la vergüenza.


--lo siento, no veía por donde iba-- me disculpe solo para mirar su

rostro. Estaba todo cubierto.


--Tampoco me fije-- dijo. --¿visitando a tus muertos?-- preguntó mirando la tumba a mis espaldas.


--oh, si, mi hermano, pero ya me iba he de suponer que estas aquí por la misma razón.


--Algo por el estilo-- apartó su mirada.


--bueno, te dejo tranquilo entonces, una vez más, disculpa-- hice una ligera reverencia con mi cabeza para pasar por su lado.


A medida que me iba alejando, podía sentir su mirada en mi nuca,pero no voltee en ningún momento a verlo de nuevo.


Algo me decía que si lo hacía, correría mucho peligro.


Pase el resto del día junto a mis hermanos, disfrutando del clima frío, bebiendo chocolate caliente en alguna cafetería mientras hablábamos de nosotros hasta que se hizo la hora de volver a casa a eso de las 9:00 de la noche.


Saque las llave del Nido y entre viendo las luces apagadas como siempre.


Dejé las llaves colgadas a un lado de la puerta mientras la cerraba por dentro.

Me quite mis zapatos despojandome de mi abrigo para adentrarme tranquilamente en mi hogar yendo directamente a mi sofá lanzandome en él.


Debía hace la cena.....


--agh!!!-- me queje sentándome justo cuando mi celular comenzó a vibrar, lo tomé para ver de quien se trataba.


Sonreí divertida.


Los chicos antes de despedirnos, me dejaron sus números y por supuesto yo el mío creando así un grupo en Whatsapp.


Bloquee mi celular dirigiéndome a la cocina enciendo las luces.

Me amarre el cabello para encender la pequeña radio que tenía Keigo en uno de los muebles.


En breve comenzó a sonar "Snowman" de una cantante Norte amaricana.


Narrador.


Mientras Chieko preparaba la cena. Keigo entraba por el ventanal con dos bolsas del KFC, ambas con dos tarros llenos de pollo frito.


Iba a llamar a su mujer hasta que escucho la radio encendida provenir desde la cocina,por lo que, con una sonrisa se encaminó hasta ella mirando a Chieko balancear sus caderas ante el ritmo.


Dejó las bolsas sobre la mesa solo para ir hacia ella y abrazarla por atrás haciéndola saltar además de mirar hacia sus espaldas.


--Keigo! Tonto! Me asustaste!-- golpeó su pecho


--esa era la idea bebe-- beso su frente provocando que cerrará sus ojos.


En esa posición comenzaron a balancearse hasta terminar bailando por la cocina como lo hicieron en su boda. Él teniendo una de sus manos en la cintura de su mujer a la vez que ella tenía una de las suyas posada en su hombro.


Sus alas los envolvían y ellos solos bailaban por la cocina mirándose directamente a los ojos.


--ya estoy en casa...


--bienvenido.


Aún bailando, acercaron sus cuerpos al otro juntando sus labios en un largo y deseoso beso que esperaron durante todo el día.


Mentirían si dijeran que no se extrañaron.


Acostumbrados a solo ser ellos y nadie más.


Sus labios poco a poco se iban sintiendo más y más calientes a medida que el beso subía de intensidad.

La canción que hace poco sonaba, se había detenido por completo.


--Keigo...-- jadeo la muchacha.


--mm?-- volvió a tomar sus labios.


--te amo-- susurro empujando las manos que tenia en su pecho apartandolo de ella para que se miraran. --Hoy... Hoy pase un lindo día con mis hermanos-- unas suaves caricias por parte del héroe se situaron en su cintura levantando ligeramente su blusa. --Y...todos querían conocerte-- volvió a subir sus manos hasta los hombros de Keigo. --Como mi marido...-- se puso de puntitas para ser ella quien lo besara. --me hicieron darme cuenta... -- se quedó callada siendo subida a la mesa de la cocina. --me hicieron darle cuenta de lo mucho que te amo y de todo lo que hiciste por mi para ayudarme-- volvió a besarlo.


--yo también te amo Baby Bird.-- le susurro en medio del beso. --eres mia hasta que la muerte nos separe, y hasta entonces, incluso después, seguiré estando para ti, amandote-- mordió su labio. --estando a tu lado-- le quito su blusa solo para volverla a tomar entre sus brazos y llevarla a la habitación.


La cena podía esperar.


Keigo presionó su cara contra mi entrepierna sin vergüenza alguna.


Su lengua se deslizaba por mis labios


Cuando trataste de ajustar tus brazos, recibiste una rápida bofetada en el trasero, el dolor solo empujaba tus ojos a rodar hacia atrás en tu cabeza mientras Keigo se burlaba de ti.


Sus uñas se clavaron en mis muslos atrayendo mi cadera más hacia su cara hasta el punto en que se sintió como si no hubiera espacio entre ellos.


En dado momento Keigo se apartó de mi, su lengua lamia lo que había quedado de mi néctar. Tenía sus alas esponjosas, grandes y extendidas.


Sus ojos repasaban mi cuerpo desnudo una y otra vez. Algo que no me gustaba mucho.

Mi cuerpo estaba lleno de cicatrices, quemaduras y rasguños.


Aparte, estoy sudando.


Un áspero chasquido salió de la parte posterior de su garganta, las plumas revolotearon.


Todas hechas por mi padre.


--¿t-todo bien?-- pregunte.


--Más que bien, amo tu cuerpo-- sus manos se acercaron a mi rostro tomándolo entre ellas acariciandolo con sus manos bajando a mi cuello el cual apretó ligeramente siguiendo con su camino hasta mis senos hasta mi cintura.


Aleteo un poco metiéndose entre mis piernas antes de besarme metiendo su lengua en mi boca robándo mi oxigeno mientras pone sus Mano entre mí cabello surodoso.


Ambos estábamos desnudos.


Podía sentirlo frotarse contra mi intimidad.


Nuestros jadeos se ahogaban entre nuestros labios.


Una de sus manos se movió descuidadamente entre los dos para alinear su miembro con mi intimidad.

Fue lo suficientemente considerado como para frotar círculos en mi punto dulce antes de mientras entrar en mi de una sola estocada.


Eso solo me hizo abrir los ojos y soltar un gemido fuerte con su nombre en él.


--¡¡Keigo!!-- mis manos se apretaron en las sabanas del nido mientras mi espalda se arqueaba.


Eso le permitió besar mi barbilla y mi cuello.


--ah... Mierda bebe, apenas lo hicimos esta ah... Mañana y aun sigues igual de apretada...


Sus alas se movían ante cada estímulo.


Era hermoso hacer el amor con él. Lo. Que el no me decía, sus alas lo demostraban.


Parecía un ángel.


Se apartó de mí sujetando fuertemente mi cadera comenzando a moverse.

El sonido del choque de nuestras pieles y los gemidos llenaban la habitación.


Narrador.


Sus labios encontraron su cuello llegando a morderlo.


Su miembro moviéndose en su interior con fuerza.


Sus manos no podían quedarse quietas, agarraban sus caderas, sus senos, hombros, piernas, cualquier cosa.


Cada estocada estaba marcada por gruñidos y chasquidos desde la parte posterior de su garganta.


Fue así durante un largo rato hasta que él primer orgasmo de esa noche llegó llenando a su mujer que sobre la misma también se corrió.


Sus respiraciones estaban agitadas, se miraban teniendo sus bocas abiertas dando bocanadas de aire.


--date la vuelta... Bebé... No he terminado todavía".



Desperté por el suave tacto de Keigo en mi cintura.

Sus brazos me rodeaban, nuestras piernas estaban enredadas bajo las sábanas.


Nuestros cuerpos sudorosos estaban pegoteados el uno con el otro.


--Feliz navidad bebe-- beso mi cuello.


--¿navidad?-- solo ahí note, que la habitación era iluminada por la luz del día. --¿en que momento me dormí?


--luego del tercer o cuarto orgasmo-- susurró dando besitos en mi mejilla. --te veías tan tierna...


--oh callate-- lo abrace dándole un beso en los labios. --tú... Tu te veías como un ángel...


--lo sé...


Volvió a besarme poniéndose casi sobre mi abrazando mi cuerpo contra el suyo.


--tengo un regalo para ti en mi bolso-- mencioné.


--no creo que sea lo que yo quiero...


--¿y que es lo que quiere?-- pregunte dándole un besito esquimal.


--Once hijos.


Abrí los ojos sorprendida.


--¡no te voy a dar once hijos Keigo!


--Auch... Amor vas por buen camino para romper mi corazón.


--son muchos! Además no tenemos tiempo de hacerlo y...


--podemos hacerlo ahora-- volvió a besarme.


--ya te dije que no-- proteste entre sus labios mordiendolos de vez en cuando.


Rió despacito para esconderse en mi cuello besandolo.


--Hum.. Estas salada bebe-- dio una lamida larga.


--ah~ N-no hagas eso! Estoy sudada Keigo ¿que esperabas?-- Suspire girandome despacio hasta él solo para poner atención a un mueble algo escondido entre algunas cosas que teníamos en la habitación.


Frunci el ceño intentando ver bien que es lo que había encima de él.

--¿¡tienes un peluche de mi papá!?-- me separe de él.


--¿ah? Si, es bastante viejo-- volteo a mirarlo. --¿no te habías dado cuenta?-- preguntó para después mirarme con una sonrisa ladina. --al menos así sabra lo que hace su hija....


--Hawks!!-- Regañe.


--Y sabrá a quien le llamas Papi.


Tome una almohada solo para subirme encima de él e intentar ahogarlo con ella.


Su risa invadió la habitación mientras intentaba detenerme.


Amaba verlo reír.


Asi da gusto despertar, teniéndolo a mí lado en una linda mañana de navidad.