Capitulo uno. la llegada
Era un día de primavera, Alex, un tigre antropomórfico de 1.85 metros, sin contar su cola. se encontraba en su casa, desnudo recostado en el sillón, mientras que, Cintia, una coneja de 1.50 metros, se encontraba chupando su pene, sus pequeñas manos envolvían el pene de Alex, quien respiraba jadeando debido al gran placer que recibía por parte de su pareja, las increíbles habilidades de Cintia, le fascinaban y por esa razón siempre la llamaba cuando tenía ciertos deseos que satisfacer. “ Dios, Cintia. Lo haces de maravilla. Si sigues así pronto harás que me venga”. Dijo Alex entre jadeos mientras se acomodaba en el sillón para estar más cómodo y disfrutar más de la buena labor que hacía Cintia. Ella, saco el pene de Alex de su boca, mientras sus labios recorrían lentamente cada centímetro del miembro de Alex y con una sonrisa de felicidad y orgullo Len su rostro decir.- “wow, gracias, es bueno saber eso. Y no dudes en venirte todo lo que quieras ‘papi’. Yo me beberé toda tu lechita caliente “. Dijo antes de volver a meterse el enorme pene de Alex a su boca, respiraba con calma para calmar el reflejo de vómito y poder meterse el pene lo más profundo y satisfacer a su mejor cliente.
Alex se dejó llevar por el placer, separó un poco sus piernas para estar más cómodo y arqueo su espalda al momento que sus bolas explotaban. Expulsando todo el semen directo en la boca de su pareja. Cintia se vio sorprendida por semejante erupción de semen que golpeaba su garganta, ella debió hacer un esfuerzo sobrehumano para no atragantarse y mantener la calma, mientras sus manos frotaban el pene se su amante. Poco a poco fue bebiendo la enorme cantidad de semen que recibía y pudo sentir como las palpitaciones del miembro en sus manos se iban calmando así como la rigidez del miembro fálico.
Alex solo gemía de placer mientras trataba de resistir los efectos secundarios de la hiper sensibilidad de su pene al rozar la lengua y mejillas de la boca de Cintia.
“ Dios, eso fue. Maravilloso” dijo Alex entre jadeos. Mientas que Cintia bebía los últimos chorros de semen y se aseguraba personalmente de extraer hasta la última gota del pene de su semental favorito.
40 minutos después. Alex se encontraba arreglándose, mientras Cintia se retocaba el maquillaje que se arruinó al realizar su labor sexual. Y al ver al majestuoso semental que tenía junto a ella, aprovecho para preguntarle el porque está vez solo fue sexo oral y no un maratón sexual como siempre.
“ Verás.” Respondió Alex, mientras se aplicaba loción para ocultar los olores del sexo. “ Mis dos sobrinas vendrán a pasar sus vacaciones conmigo y no podía tener mucho sexo contigo.” Dijo mientras la abrazaba y le daba un beso en su mejilla. Cosa que a Cintia le gustaba esas demostraciones de amor, aunque no fueran de amor verdadero.
“ Vaya, así que me cambias por tus sobrinas. Tu si que sabes hacer feliz a una chica”. - bromeó mientras se recargaba en el vientre de Alex y disfrutaba de primera mano el delicioso olor de su loción.
“ No, para nada. No digas esas cosas”. Dijo Alex siguiéndole el juego. “ Tu bien sabes que eres la mejor de todas, aún mucho mejor que las venados y leonas que trabajan contigo”. Dijo mientras le daba un fuerte abrazo. Además, seguro que cuando conozcas a mis sobrinas, verás que son muy lindas y amables y seguro serán muy buenas amigas ustedes tres. “-. Dijo con cierto tono paternal.
Cintia esbozó una sonrisa de felicidad al imaginarse siendo amiga de dos tigresas. “ Y como son ellas?”. Preguntó con cierto tono de curiosidad y morbo.
Ellas son dos ángeles caídos del cielo, Karen es una niña linda feliz y muy alegre. Siempre usa vestidos muy bonitos y le gusta cantar, dibujar y jugar. “ Saco de su cartera una foto de el con dos cachorras de tigres que sonreían al estar en una feria los tres”. La de la derecha es Karen y Mony es la de la izquierda, también es agradable y simpática, aunque ahorita anda en eso de ser rebelde, inmadura e incomprendida. “. Cintia miraba la foto con cierta fascinación y envidia. Y con tono bromista y picaron dijo. “ No sabía que te gustaban las niñas, eso explica el porque soy tu favorita “. Alex visiblemente asustado se defendió diciendo “ no, nada de eso, no soy de esos. Es solo que esa foto es muy vieja ellas ya tienen 13 y 15 años respectivamente. Y si te elijo a ti, siempre, es porque me haces gozar y disfrutar del sexo mucho mejor que cualquier otra. Incluso, aún cuando pagó a dos o más chicas, tú eres la que más placer me da.
Cintia no pudo evitar sonreír de felicidad y orgullo, era raro que algún cliente, que no fuera un conejo o una criatura pequeña, dijera eso de ella. Al ser una coneja, su tamaño era pequeño en comparación de otras hembras de la agencia donde trabajaba. Y con una habilidad sorprendente, trepó por el cuerpo de su amado Alex y lo beso con gran entusiasmo en la boca.
“ Por eso te adoro”. Dijo antes de abrazarlo herméticamente con sus brazos y piernas. Ella estaba tan feliz que no quería soltarlo. Alex también la abrazo, a pesar de la relación cliente vendedor. El se sentía a gusto y seguro con ella, sus miedos parecían desvanecerse. El deseaba que ese momento n pasará jamás. Estaban perdidos los dos en su propio mundo. Cuando una alarma, los sacó de sueño idílico, era el mensaje que anunciaba que las sobrinas de Alex, no tardarían en llegar. Con gran pesar se tuvieron que separar. No sin antes un último beso de despedida, Cintia tomo su cheque y lo guardó en su bolso de mano y se dio una revisada en el espejo. Quería salir y pretender que era una coneja más y no una compañera de servicios sexuales. Despues que cintia se marcho, Alex empezo a ordenar la sala y a echar perfume para tratar de ocultar los aromas del sexo, estaba tan concentrado que apenas escucho el timbre de su puerta. Y cuando fue a abrir, vio s sus dos sobrinas favoritas ante el. Karen con su habitual vestido rosa y hermosa sonriente y moni, con cara de fastidio y evidentemente molesta.
" Chicas, bienvenidas. Que alegría verlas. " Dijo Alex mientras abrazaba a las dos chicas ante el.
" Muchas gracias tío Alex. Yo también te extrañe mucho". - dijo Karen regresando el abrazo con mucho cariño. Mientras moni solo resoplaba de fastidio. " Si, si, si. Ya podemos entrar?. O nos dejaras afuera todo el día?".- pregunto moni mientras empujaba a su tío para librarse de su abrazo...








