Prólogo: No es cualquier historia
Narradora: "Acércate, amante de los relatos históricos. Déjame contarte una historia sobre guerreros que defienden sus pueblos, hechiceros con conjuros increíbles y..."
— ¿Otra vez lo de siempre? — protesta una voz de señorita.
Narradora: "¿Qué quieres que cuente pues? Así es la fantasía medieval".
— Oh, venga ya. Eso es una tontería de esas que te lavan el cerebro. — la muchacha se cruza de brazos, molesta.
Narradora: "Aquí la que narra soy yo, y tú solo eres la que escribe. Con lo cual no tienes voz ni voto".
— ¿Perdona? Yo soy más creativa, no caigo en el cliché de "El rey Arturo". — contradice la muchacha — Apuesto que el trotamundos querrá un contexto más original.
Narradora: "Muy bien, impertinente. ¿Qué quieres que escuchemos?".
— Ya verás.
Ves a una joven que está en sus veinte, de cabello castaño y ojos marrones. Viste un atuendo ligero y antiguo. Un murciélago descansa en su hombro.
— Hola, trotamundos. Soy Vicky. — te dirige una sonrisa — Me debes escuchar a mí, ¿de acuerdo? Porque sé de un reino que solo conocen los que de verdad creen en la magia. Verás...








