Prólogo.
-"¿¡Es que no lo entiendes, como crees que soy capaz de algo así?!"-
Exclamo aquel rubio cenizo claramente dolido por lo que le acababa de decir su pareja, era orgulloso, sí, pero en en sus ojos se veía claramente dolido.-
-"¿¡Entonces por qué me lo dicen?! ¿¡He?! Y-ya yo no se que creer es que me tienen tan confundida, yo te amo, pero a veces no se que pensar, no lo se."-Zollozo la chica mientras bajaba la mirada y pequeñas gotas saladas caían de sus hermosos ojos ámbar, cosa que le partió el alma a el de ojos rojos.-








