La parte que me faltaba...
Mi infancia nunca fue normal, ví a todo tipo de personas que "posiblemente me ayudarían" pero no lo lograron.
Mi infancia se llenó de personas, juguetes, actividades e intentos fallidos de lo que debería ser.
Sentí pena por la forma en que mi padre se esforzaba, mi madre me decía que era algo normal y que pronto encontraría quien me hiciera sentir... Tal y como ella.
Por otro lado mi hermano me reclamaba todo lo que me daban, la atención, los regalos y el cariño. En secreto el me golpeaba, por las noches decía que era la única forma en que podía sentir.
—¡Tu no eres normal! ¿Porque debo tratarte como si lo fueras?
Estaba sobre el piso mientras mi hermano pateaba mi abdomen con fuerza, como era costumbre en la oscuridad de mi cuarto.
—¿Porque debo tratarte bien si SOLO ESTORBAS?
Nunca presente resistencia, deje que hiciera lo que quería, no decía "no", no le empujaba o gritaba, solo me protegía de sus golpes.
—¡Todo es tu culpa!
Sujeto mi playera, me acerco a él y susurró algo que nunca olvidaría.
—No importa lo que hagas nunca podrás ser feliz, tu príncipe de cuentos te dejará, y no podrás hacer nada para recuperarlo. ¡Aceptalo!
Me arrojo sobre la cama y comenzó a abofetearme, mientras gritaba con todo la voz que tenía.
—¡ACEPTALO! EL VERA LO PODRIDA QUE ESTAS Y SE IRA CON OTRA
Está repitiendo las palabras de las discusiones de nuestros padres.
Normalmente me dejaría golpear hasta que el estuviera más tranquilo, esperaría que me viera golpeada y me llevará al baño para curar mis heridas y me diera un dulce para dormir...
Pero, no contaba con que se pusiera encima de mí para asfixiarme con mi almohada. Comencé a sentir que el aire me faltaba y por primera vez puse mis brazos sobre él para quitarlo de encima.
Retorcí mi cuerpo, golpee sus brazos, no deje de sacudir mis piernas para forcejear lo más posible con él. Golpee su parte baja y por fin pude quitarlo encima de mí.
El nunca dejo de gritarme cosas pero no las oí, solo quería respirar. Estaba sosteniendo dónde le acaba de pegar y con mi pie lo arrojé al piso.
Mis padres llegaron corriendo a la habitación y vieron como estábamos, al encender la luz pudo verme mejor, papá se movió luego de verme y golpeó a mi hermano, le dió un golpe con su puño directo en la cara.
Mamá se acercó a mí, tomó mi rostro y sonrió.
—Cachetadas ¿Eh? El niño golpeaba bien
Mi padre dejo tirado a mi hermano y fue directo a abrazarme, me queje por la fuerza con la me sujeto, se aparto de mí y vio como mi abdomen estaba maltratado.
—¡Cariño! Debo llevarte al médico
No recuerdo más de esa noche, pero las cosas cambiaron mucho desde entonces.
Mi hermano se fue de casa, lo cambiaron de escuela y dejé de verlo un tiempo. Mis padres se distanciaron, estaban juntos pero su relación era más dominante.
Me llevaron a más lugares con el fin de "curarme", deje de ir a clases por estar en "lugares especiales", asi que fingí que todo eso funcionó y están curada. Quería que me dejarán en paz.
Logré ir a la escuela, pero no me libre de las actividades, seguí llendo a una tras o otra, pero se volvió rutina y me acostumbré.
Con el tiempo mi hermano comenzó a ir los fines de semana por un rato, pero estábamos separados. Al paso de los años el fue quedándose más en casa, pero seguía habiendo distancia, en ese tiempo no hablamos.
Cuando mi madre y mi padre discutieron borrachos, mi hermano los controló y así volvió a la casa.
—Vive tu vida, te protegeré
Fue lo primero que me dijo luego de no escuchar palabra de él por años.
Nunca le pregunté por qué me decía eso, no me interesaba.
Poco a poco el me trató bien, me ayudaba con varias cosas y cubrió errores de mis padres. Me dio consejos, me daba dulces y apoyo con la tarea.
El entro a una escuela, Akademi Hihgschool, y el tiempo que me daba se volvió limitado.
Un año después yo entre a la Akademi, y a mitad de ese año, conocí a alguien que por primera vez me hizo sentir algo... Fue como estar viva por primera vez.
Vi que él era tratado mal por otra chica... ¿Que?
Cuando lo ví, por fin pude sentir.
El me lo dió todo
¿Porque debo ceder lo que es mío?
Entonces recordé lo que mi hermano solía decirme.
"No eres normal"
"No te importa nada"
"No sientes nada"
—Parece que estabas equivocado hermano... Por fin lo encontré...
"Lo que te falta lo tendrás cuando el indicado este frente a tí"
—Se cumplió mamá, Lo encontré...








