''PACTO FINAL''

All Rights Reserved ©

Summary

"Problemas Eso trajo a mi puerta, y maldita sea si no lo evite, pero se no puede huir del diablo o al menos eso suelen decir los mayores no? Bueno razón no les falta. Mi lealtad me costó, también mi libertad y esto no es un viaje que esté disfrutando en absoluto." ¡Ja! Ilusa. Odie cada uno de sus castigos, eso solía decir, aunque me cueste la realidad es muy distinta a lo que me convencí a mí misma de pensar, desde el principio fue una mentira, pero !Hey! Una mujer tiene una reputación y un orgullo que mantener, hasta que el diablo utiliza todas sus cartas para volver a tenerla. No hay nada en el mundo que no haría por las personas que amo no es un secreto y él... él se convirtió en mis pasos, mi respiración, mis latidos, mi todo.

Genre
Romance
Author
v4mpir3v
Status
Excerpt
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prologo

Mis ojos no están del todo abiertos y noto que estoy atada a una cruz.

¡¡Joder!!

El dolor en la espalda es ensordecedor, siento algo incrustado en la planta de mis pies, pero no me detengo a pensar en ello, necesito desatarme a toda costa. El olor antiséptico y sangre en el ambiente me provocan náuseas al instante. Bajo mi cabeza en busca de heridas y diablos si no las encuentro, estoy semidesnuda y no hay un solo lugar visible que no tenga cortes o hematomas . Supongo que el olor antiséptico viene de las curas en los cortes, porque están curadas todas las heridas sangrantes.

¿Dónde estoy?

Incapaz de recordar de como llegué aquí, busco en mi mente hasta que recuerdo la explosión. Miles de preguntas llegan a mi mente y se van al instante cuando reconozco uno de mis almacenes, las vallas adornando el centro son tragadas por cientos de cadenas con salpicaduras de sangre , dejadas a propósito; potros con pinchos, los pequeños cuchillos decorando las mesas, tipo de indumentaria de tortura que elegí y utilicé yo misma en enemigos y traidores hacen del lugar un espacio inquietante justo cómo me gusta, menos ahora.

¡Hijos de puta desgraciados!

Escucho como abren la puerta y estoy casi segura de que no fueron solo mis pensamientos esas maldiciones, me maldigo por mi estupidez. Provocar no es buena idea en este tipo de situaciones, pero mi temperamento me impide hacer las cosas de otra manera.

Mi madre me heredó algo más que su belleza.Pienso con amargura antes de escuchar como las risas llenan el lugar, una voz familiar viene por mi espalda, enviando pequeños escalofríos a lo largo de mi espina dorsal.

—Princesa —muerde el desgraciado de Benedikt—. Han pasado años desde la última vez que te vi, y si mi memoria no falla fue en el funeral de mi hermano, mientras fingías descaradamente la pérdida de mi hermano, tu difunto marido.

Observo al Pakham y no siento nada más que lástima, idealizó a su hermano y creyó como un iluso todas sus mentiras.

—No recuerdo que tuviera algo que perder con él—murmuro.

La bofetada viene antes de que pueda siquiera respirar y sacudiendo mi cuerpo por completo, a pesar del dolor en mi mejilla izquierda, una risa histérica se apodera de mí, mientras la ira fluye por todo mi cuerpo adhiriéndose a la sangre que fluye por mis venas como una segunda capa, los golpes en la cara siempre sacan el maldito demonio que está en mí.

Mis ganas de asesinar a cada maldito bastardo en este almacén crecen a la velocidad de la luz. A pesar de mis deseos de amenazar y hacerles saber lo que haré con ellos, guardo silencio y miro directo a los ojos del Pakham, consciente de cuánto odia que lo miren a los ojos; le parece irrespetuoso.

Engreído de mierda.

El engreído en cuestión me mira cómo si estuviera loca, aunque no lo culpo. Loca estoy, y él se dará cuenta de cuenta tarde o temprano. Su mirada pasa de la incredulidad a la diversión casi enseguida , ahora es mi turno de mirarlo confusa cuando se ríe a carcajadas.

—Eres valiente, al menos tienes eso, quiero decir estas atada de manos y pies dándome libre acceso a cada parte de tu cuerpo y todavía tienes carácter para enfrentarte a mí—la lujuria oscurece sus rasgos mientras observa cada parte de mi cuerpo, de arriba a abajo, enviando escalofríos a través de mí como látigos—. Por cierto, hace unos días obtuve la grabación de la última noche con vida de mi hermano y curiosamente tú estabas ahí, torturando y violando a Nikola, aunque debo admitir lo decepcionante que fue, si me lo permites por supuesto— me sonríe con promesas para nada inocentes bailando en sus ojos—. Si tanto disfrutas de esos juegos al menos deberías dejarlo ver tus ojos o postura, en lugar de demostrar rabia, princesa— vuelve a picar el imbécil.

No soy una princesa idiota, soy una maldita reina.

Le grito al hombre internamente, he perdido y sangrado más de lo necesario para obtener ese título.

La impotencia se convierte en incredulidad, en serio no tiene idea de la rata, no, no puedo insultar a las ratas de esa manera. Su hermano era un monstruo y este hombre no tiene idea, todo lo que odia, por lo que mató a su propio padre, es lo que representa su hermano o peor.

—Termina con la mierda ya Benedikt, esta charla me aburre —mi voz es calmada, demasiado calmada, a pesar de la ira que estoy sintiendo—. Mírate todo dulce anunciando lo que tienes en mente para hacer conmigo, una dulzura hecha hombre es en lo que te has convertido—no puedo parar las palabras una vez que salen—. Debe ser la edad.

Lo provoco para ganar tiempo, el GPS más pequeño que un arroz que tengo incrustado en algún lugar de mi boca gracias a las maniobras descaradas de mi marido , ya debe tener su maldito trasero en camino y necesito que sea rápido porque una violación no es algo que mi mente pueda aguantar. A lo largo de mi vida, me han torturado de muchas maneras, pero siempre he logrado escapar de una violación, estoy convencida de que eso me rompería por completo, he visto en lo que se han convertido las personas que he salvado de esos destinos, maldita sea, sé que terminaría peor que ellos, mi cuerpo es mi templo y no todos pueden tocarlo, mi padre me inculcó eso muy bien de pequeña, siempre obró porque supiera analizar quien debía tocarlo o no.

Recordar a mi padre me provoca una ola de tristeza que evitó demostrar, mientras menos emociones vean o perciban en mí estos desgraciados, más conveniente será para mí.

—Ah princesa, esa boquita sucia tuya—sus palabras pasan a segundo plano en el instante que sus manos atrapan mis senos apretándolos hasta el punto de casi hacerme llorar por el dolor.

Analizo su rostro en busca de algo que me demuestra que no está disfrutando de esto, odia forzar a las personas, mató a su padre por eso, así que no logró comprender porqué hace esto él mismo y no manda a unos de sus hombres a hacer este trabajo sucio por él. Todo pensamiento o movimiento en mí se detiene en un nanosegundo cuando siento su mano trazar una línea por mi cuerpo hasta llegar a mi centro golpeándolo con fuerza, sacando un jadeo doloroso de mí. Sus dedos se adentran en mi apertura dando pellizcos dolorosos en mi interior.

NO, NO, NO, NO, POR FAVOR NO ME HAGAS ESTO.

Mientras mi mente llora por lo que me están haciendo, mi cuerpo y mi cara se mantienen inexpresivos, años de condicionamiento y múltiples torturas que me han llevado hasta donde estoy hoy me impiden mostrar algún sentimiento al exterior.

—No estoy comprendiendo una mierda ahora mismo Benedikt—susurro, logrando que se detenga y me mire directamente a los ojos.

Bueno eso fue una sorpresa, elPakhamBenediktSkolovamirando a alguien directamente a los ojos, que suerte la mía.

—Si mal no recuerdo asesinaste a tu padre por actos como lo que está haciendo conmigo en este momento, y hace unos años yo asesiné a tu querido hermano por ser igual o peor que tu padre—continuo, obteniendo una mirada de incredulidad o terror, exacto, una reacción, justo lo que necesito en este instante—. ¿No lo sabías? Bueno jefe, tenías una maquiavélica mitad que poseía una red de tráfico sexual, participando activamente y jugaba con sus posesiones violando, asesinando u al menos llevando al suicido a esas pobres almas. ¿Sabías que esas posesiones ni siquiera llegaban a los 12 años de edad ? —explicó levantando la voz a cada palabra que digo, esta vez filtrando toda la rabia y el dolor que sentí al ver a esas niñas en manos de su hermano, dejando ver cómo me engañó y utilizó durante tantos años

Estoy casi segura de que mientras me observa, no me ve realmente, simplemente está aceptando la puta bomba que solté en sus narices. Pequeños temblores se adueñan de su cuerpo, mientras niega con la cabeza ante la verdad, su hermano era un monstruo que se disfrazó de ángel ante él, si es que ese término existe en nuestro mundo.

—Maldita perra, no fue suficiente con asesinarlo cruelmente, ahora manchas su reputación—me grita uno de los guardias o ejecutores, no tengo idea de quién es, pero lo que sí logró vislumbrar es el pánico en sus ojos y su posición.

El bastardo era parte de la red de Nikola.

Antes de responder siento un disparó a la distancia y no puedo ubicar de donde viene cuando mi mundo se vuelve negro.