γγ¬γ³γΏγ€γ³γγΌ
Si nos llegamos a separar definitivamente nos volveremos a encontrar... Lo prometo.
HabΓan pasado semanas desde el dΓa que habΓa tenido ese sueΓ±o, lo recordaba tan vividamente y cada vez que lo hacΓa se quedaba pensando en lo acontecido... El como estaba en ese espejismo enamorado de Γ©l, Chuuya Nakahara, el cΓ³mo habΓa llorado descontrolado por la muerte de Γ©ste, el como deseaba haber sido Γ©l quien hubiera muerto hasta mil veces.
No habΓa vuelto a verlo, ni a tener algΓΊn contacto con el desde que le dejo cangrejo congelado, vino y aquella nota, ese tipo de pensamientos solo los tenΓa en solitario, individualmente... No se atreverΓa a decirle a alguien, Γ©l era asΓ, preferΓa mantener aquella mΓ‘scara en el rostro del bufΓ³n que hace reΓr a todos a carcajadas.
βΒΏSoΓ±aste algo, no es asΓ? βhablΓ³ cierto castaΓ±o con gafas y ropa del estereotipo de detective.
El mencionado sonriΓ³ al escucharlo mientras lo miraba.
βΒΏOh? βSe hizo el tonto, cosa que el otro notΓ³ de inmediato.
Ranpo comΓa unos cuantos dulces mientras lo observaba con atenciΓ³n, como buscando algo con solo mirarlo.
βDigo que parece que soΓ±aste algo o viste algo que te tiene intranquilo. Los demΓ‘s no lo notan porque son niΓ±os estΓΊpidos, pero yo sΓ© que estΓ‘s diferente... Creo que tiene que ver con la Port Mafia, ΒΏme equivoco?
Silencio. Osamu no necesitaba contestarle para que Γ©l supiera su respuesta. Ranpo pensΓ³ un poco, luego se dio la vuelta y escribiΓ³ algo. Finalmente, le entregΓ³ un pequeΓ±o papel que decΓa: Mary Chocolate Sogo.
βAtsushi-kun no estΓ‘ cerca... Quiero dulces, ve tΓΊ. AdemΓ‘s, hoy es el dΓa de entregar chocolates, ΒΏno? Suelen hacerlo las chicas, pero no estarΓa mal recibir chocolates tambiΓ©n.
HablΓ³ despreocupado y se fue sin mΓ‘s.
El mΓ‘s alto lo observΓ³ irse y suspirΓ³, mirando nuevamente el papel que le habΓa dado.
βΒΏQuΓ© estΓ‘s planeando, Ranpo? βmurmurΓ³.
SuspirΓ³ de nuevo, resignΓ‘ndose a ir a aquella tienda de dulces, siempre y cuando eso significara evitar informes o trabajos aburridos en la agencia.
Dazai caminΓ³ sin prisa por las calles iluminadas con decoraciones de San ValentΓn. Parejas tomadas de la mano, escaparates adornados con corazones y la inevitable publicidad de chocolates rodeaban su campo de visiΓ³n. No le importaba la festividad, pero el eco de su sueΓ±o seguΓa persiguiΓ©ndolo.
Cuando entrΓ³ a la tienda, el aroma a chocolate derretido lo envolviΓ³. RecorriΓ³ con la mirada las vitrinas repletas de dulces hasta que sus ojos se posaron en una caja. La comprΓ³ sin demorarse demasiado y luego se fijΓ³ en la etiqueta dorada: Chocolate con vino tinto.
βHahβ¦ quΓ© clichΓ© βmurmurΓ³, sin poder evitar sonreΓr con cierta nostalgia.
βSΓ, muy clichΓ©. Sobre todo cuando un idiota como tΓΊ lo estΓ‘ mirando fijamente con cara de enamorado.
Dazai parpadeΓ³. Esa voz...
GirΓ³ lentamente la cabeza y ahΓ estaba Γ©l, de pie, con los brazos cruzados y una expresiΓ³n entre divertida y molesta.
El mismΓsimo Chuuya Nakahara, el hombre que habΓa protagonizado su sueΓ±o hace unas cuantas noches.
Por un segundo, Dazai sintiΓ³ que su mente jugaba con Γ©l otra vez, que aΓΊn estaba en su sueΓ±o. Pero no. Esta vez no habΓa una conexiΓ³n entre ellos, no se habΓan enamorado, no habΓan compartido momentos romΓ‘nticos ni tenΓan un amor trΓ‘gico.
Solo la misma tensiΓ³n y desprecio de siempre.
βChuuya~ βcanturreΓ³, recuperando rΓ‘pidamente su actitud despreocupadaβ. No sabΓa que tenΓas tan mal gusto como para comprar dulces aquΓ.
βΒΏY tΓΊ quΓ© carajos haces aquΓ? βreplicΓ³ el pelirrojo, frunciendo el ceΓ±oβ. No me digas que querΓas chocolates para San ValentΓn.
Dazai sonriΓ³ y alzΓ³ la caja de chocolates con vino tinto, ganΓ‘ndose la atenciΓ³n del pelirrojo, quien lo miraba con seriedad.
βOh, ΒΏquieres que te los regale? ΒΏTe emocionarΓa recibir algo de mΓ en esta fecha tan especial?
Chuuya chasqueΓ³ la lengua, evidentemente irritado.
βComo si aceptara algo de ti, imbΓ©cil.
Dazai no podΓa dejar de mirarlo. DespuΓ©s de semanas atrapado en el espejismo de su propio sueΓ±o, verlo frente a Γ©l, con su tono mordaz y su actitud desafiante, lo hacΓa sentir algo que no sabΓa describir. Estaba sumamente confundido con los sentimientos que parecΓa tener; no podΓa encontrarles algΓΊn nombre o significado. En primer lugar, ΒΏpor quΓ© habΓa soΓ±ado eso? De todas las personas y de todos los posibles escenarios, tenΓa que haber sido un romance con Nakahara Chuuya...
No era amor. No era nostalgia. Pero tampoco era indiferencia. Estaba demasiado confundido.
βSabes, Chuuya...β susurrΓ³ de repente, con una mirada extraΓ±amente suave antes de suspirar mientras miraba la caja de chocolates. βA veces me pregunto si los sueΓ±os tienen algΓΊn significado realβ. HablΓ³ vagamente.
βΒΏAhora te pones filosΓ³fico sobre sueΓ±os?β bufΓ³ Chuuya, entrecerrando los ojos. βNo me digas que soΓ±aste conmigo, Dazaiβ. El tono burlΓ³n era evidente, pero Dazai se habΓa puesto un poco tenso, aunque intentΓ³ que no se notara lo mΓ‘s posible.
βΒΏY si asΓ fuera?
Chuuya se quedΓ³ mirΓ‘ndolo, por un momento confuso en saber cΓ³mo responder ante las palabras de Dazai. Definitivamente, se estaba portando mΓ‘s extraΓ±o de lo habitual.
βEspero que tu sueΓ±o tenga que ver con que yo te haya matado, solo asΓ serΓ© felizβ
Dazai soltΓ³ una risita.
βAh, Chuuya, siempre tan cruel conmigo~.
βY tΓΊ siempre tan molestoβ gruΓ±Γ³ el pelirrojo, pero en el fondo habΓa algo mΓ‘s en su tono. Algo que Dazai no quiso analizar demasiado.
Dazai jugueteΓ³ con la caja de chocolates antes de alzarla con una sonrisa pΓcara.
βEntonces... ΒΏquΓ© dices? ΒΏTe los regalo o prefieres que nos quedemos aquΓ intercambiando insultos todo el dΓa?β
Chuuya lo mirΓ³ con desconfianza, mientras cruzaba sus brazos. No iba a decirle al castaΓ±o que Γ©l tambiΓ©n habΓa ido a esa tienda a comprar justamente esos chocolates que Dazai tenΓa en sus manos.
βΒΏCuΓ‘l es el truco?β
βΒΏQuΓ© te hace pensar que hay uno~?
βPorque te conozco, Dazaiβ
El castaΓ±o ladeΓ³ la cabeza, fingiendo pensarlo.
βBueno... supongo que si me dices "por favor", podrΓas recibir un bonito regalo de San ValentΓn de mi parteβ
Chuuya soltΓ³ una carcajada sarcΓ‘stica.
βAntes me trago mi zapatoβ
βLo cual tambiΓ©n serΓa divertido de ver~
Chuuya chasqueΓ³ la lengua, pero tomΓ³ una decisiΓ³n. Se acercΓ³ con paso firme, le quitΓ³ la caja de chocolates de un tirΓ³n y lo mirΓ³ con una sonrisa que reflejaba arrogancia.
βSi ya los pagaste, los tomarΓ©. Considera esto una compensaciΓ³n por todos los aΓ±os de mierda que me hiciste pasarβ. Dazai lo observΓ³, sorprendido por una fracciΓ³n de segundo antes de sonreΓr con un deje de diversiΓ³n.
βComo quieras, mi querido excompaΓ±ero~
Chuuya se dio la vuelta sin mΓ‘s, pero justo antes de salir de la tienda, murmurΓ³ algo que casi pasΓ³ desapercibido.
βEspero que ese sueΓ±o que tuviste no fuera un sueΓ±o bonito, porque no te lo mereces...β. Dazai se quedΓ³ ahΓ, sosteniendo el vacΓo en sus manos, con una sonrisa que ya no supo si era de burla o de otro sentimiento el cual se negaba a aceptar abiertamente.
βLΓ‘stima que lo fue...β susurrΓ³, mirando al pelirrojo irse. Poco despuΓ©s, volviΓ³ a mirar los dulces de aquella tienda, tomando algunos para Ranpo. Estaba con muchos sentimientos en su mente en ese momento. ΒΏDebiΓ³ haberle dicho algo mΓ‘s? No, probablemente no. HabrΓa sido ridΓculo para Chuuya escuchar que habΓa tenido un sueΓ±o con Γ©l donde ambos habΓan tenido una relaciΓ³n; el cΓ³mo sufriΓ³ por Γ©l... el cΓ³mo lo necesitaba a su lado.
βΒΏDesea una tarjeta de San ValentΓn?β comentΓ³ la encargada, mostrΓ‘ndole el sobre y papel con decoraciΓ³n temΓ‘tica de aquel dΓa. DespuΓ©s, asintiΓ³, saliendo de la tienda con los dulces y la carta aΓΊn vacΓa en su mano. SuspirΓ³ mientras seguΓa caminando, yendo hasta un lugar vacΓo de multitud. TomΓ³ un lapicero y empezΓ³ a escribir su sueΓ±o tal como lo recordaba, al menos de una forma resumida, mientras soltaba leves risas al recordar ciertos momentos de aquel sueΓ±o.
Dazai regresΓ³ a la Agencia con un paso mΓ‘s relajado de lo habitual, el eco de sus pensamientos aΓΊn resonando en su mente. La caja de dulces que comprΓ³ para Ranpo crujΓa levemente en su bolsa, pero lo que realmente pesaba era el sobre de papel en su mano... Era sumamente liviano, pero sentΓa que pesaba miles de toneladas, como una especie de conciencia sobre sus hombros.
No sabΓa por quΓ© lo habΓa escrito. No sabΓa por quΓ© no lo habΓa tirado.
Pero allΓ estaba, una confesiΓ³n oculta entre lΓneas, entre las bromas y los juegos, como siempre lo hacΓa, una historia de amor, una historia de dolor... Cuando cruzΓ³ la puerta de la Agencia, se encontrΓ³ con Ranpo, quien lo recibiΓ³ con una mirada curiosa y una sonrisa de autosuficiencia.
βTardaste. ΒΏMe conseguiste dulces?β
Dazai rodΓ³ los ojos, despuΓ©s le lanzΓ³ la bolsa con los chocolates y otra clase de golosinas productoras de caries.
βΒΏCuΓ‘ndo te he fallado, Ranpo-san?β Dijo con una sonrisa divertida, esa mΓ‘scara habitual de bufΓ³n en Γ©l. Ranpo abriΓ³ la bolsa con satisfacciΓ³n, pero su mirada se fijΓ³ rΓ‘pidamente en el sobre que Dazai aΓΊn sostenΓa.
βΒΏY eso? ΒΏRecibiste una carta de San ValentΓn?β
Dazai levantΓ³ una ceja y, con su mejor sonrisa de desinterΓ©s, respondiΓ³ a la parque negaba en respuesta a su pregunta.
βNo. Solo algo que escribΓ por aburrimientoβ
Ranpo chasqueΓ³ la lengua, mientras tomaba uno de los dulces.
βNo pareces del tipo que guarda cosas aburridas. ΒΏEs para la Port Mafia?β Osamu pensΓ³ en esa pregunta mientras volteaba a ver el sobre ligeramente arrugado en su mano. DespuΓ©s de eso, negΓ³ con la cabeza, volviendo a su escritorio mientras dejaba la carta en un cajΓ³n bajo llave.
βΒ‘Hey, Dazai..! Β‘Deja de estar holgazaneando y ayΓΊdame con estos informes!β Kunikida gritΓ³ con fuerza, ganΓ‘ndose un suspiro abrumado del de gabardina antes de que fuera a paso lento.
Ranpo mirΓ³ el cajΓ³n donde Dazai habΓa guardado aquella carta. DespuΓ©s se acercΓ³, notando que estaba cerrada bajo llave. Ranpo hizo una pausa antes de levantar la mirada con una expresiΓ³n astuta.
βAtsushi, tengo una misiΓ³n para tiβ
El joven tigre, que acababa de entrar a la sala, parpadeΓ³ confundido.
βΒΏEh? ΒΏMisiΓ³n?β
Ranpo asintiΓ³ con una sonrisa mientras lo invitaba a acercarse.
βHay una carta en este cajΓ³n, Γ‘brela y entrega esto a Nakahara Chuuyaβ
El silencio que siguiΓ³ fue casi cΓ³mico.
βΒΏΒ‘A Chuuya Nakahara!?β repitiΓ³ Atsushi, con una mezcla de confusiΓ³n y alarma. Ranpo lo callΓ³ rΓ‘pidamente mientras asentΓa.
βPero... ΒΏpor quΓ© yo?β Atsushi mirΓ³ el cajΓ³n como si fuera un artefacto peligroso.
βEres protegido de Dazai, ΒΏno? DeberΓas de darle un regalo de San ValentΓn. AdemΓ‘s... Porque Dazai no lo harΓ‘ y yo no quiero movermeβ respondiΓ³ Ranpo, encogiΓ©ndose de hombros mientras se iba, no sin antes decir βAtsushi-kun, solo no hagas preguntas innecesarias y no abras la carta, es confidencialβ
Atsushi, aΓΊn confuso, asintiΓ³ lentamente y tomΓ³ la misiΓ³n con cierta resignaciΓ³n...
βΒΏUn regalo de San ValentΓn para Dazai-san?β
Era de noche. No porque fuera el dΓa de San ValentΓn significaba que no habΓa trabajo, por supuesto que lo habΓa. Sobre todo para alguien como Γ©l, un ejecutivo de la Port Mafia... QuitΓ³ su sombrero, despeinΓ³ su cabello ligeramente mientras comenzaba a desabrochar su chaleco. Entonces mirΓ³ hacia una pequeΓ±a mesa, donde estaban los chocolates que Dazai le habΓa dado. Sin embargo, no solo habΓa eso, tambiΓ©n habΓa un pedazo de papel encima. Se acercΓ³ y encontrΓ³ un sobre sobre su escritorio.
No tenΓa remitente, pero la decoraciΓ³n de la carta tenΓa la promociΓ³n de una tienda de chocolates, esa misma donde habΓa encontrado a Dazai
Lo tomΓ³ con una ceja arqueada y lo examinΓ³.
βΒΏQuΓ© mierda es esto? ΒΏHabrΓ‘ una bomba metida aquΓ?β
FrunciΓ³ el ceΓ±o, con un mal presentimiento creciendo en su pecho. Era extraΓ±o recibir algo de esa especie.
Lo abriΓ³ y comenzΓ³ a leer
"Somos flores de la oscuridad que florecen de la sangre derramada."
Los ojos de Chuuya se endurecieron.
"Era gracioso y triste a la vez, sabΓa perfectamente que yo era un juego experimental para Γ©l, no sabΓa a ciencia cierta quΓ© era lo que planeaba desde un inicio. El sueΓ±o era tan real y vivido que ahora me siento confundido con las emociones que tenΓa allΓ, porque en ese sueΓ±o... yo estaba perdidamente enamorado de Γ©l, y Γ©l tambiΓ©n estaba enamorado de mΓ... Tanto que, con su muerte, sin dudarlo dos veces, hubiera ido detrΓ‘s de Γ©l."
A medida que leΓa, su mandΓbula se apretΓ³. El contenido era vago, envuelto en la habitual retΓ³rica de Dazai, pero el mensaje estaba allΓ, oculto en medio de las palabras...
Dazai habΓa soΓ±ado con Γ©l.
Pero no de la forma en que lo hubiera esperado.
HabΓa soΓ±ado con una historia trΓ‘gica, con un amor que nunca existiΓ³ en la realidad, con la desesperaciΓ³n de perderlo... Chuuya, Γ©l mismo, habΓa muerto y Dazai se habΓa vuelto completamente loco por eso.
Chuuya dejΓ³ la carta sobre la mesa una vez terminΓ³. Incluso habΓa tenido que sentarse por el largo contenido de la carta. PasΓ³ una mano por su cabello, exhalando con frustraciΓ³n.
βΒΏQuΓ© mierda estΓ‘s tratando de decirme, Dazai?β
No entendΓa por quΓ© su excompaΓ±ero le habΓa enviado esto. ΒΏEra solo otra de sus bromas? ΒΏO habΓa algo mΓ‘s?
No podΓa quedarse con la duda... No querΓa quedarse con la duda.
El pelirrojo caminaba furioso. PodΓa usar su habilidad, pero no deseaba hacerlo; lo harΓa a la antigua. Aunque, en realidad, querΓa tardar en llegar a donde sabΓa que Dazai estaba. Su rostro era firme, pero tenΓa sentimientos encontrados. HabΓa algo... una especie de inquietud.
Γl era una persona bastante transparente con sus sentimientos, ya que de esa manera podΓa demostrarse a sΓ mismo que era un humano, un autΓ©ntico humano... A diferencia de Osamu, quien nunca decΓa lo que sentΓa, veΓa, pensaba. Nada, absolutamente nada. Y ahora llegaba dΓ‘ndole chocolates y una carta donde, al parecer, finalmente era transparente. Era ridΓculo, indigno de su persona.
Eso lo enfurecΓa y lo ponΓa aΓΊn mΓ‘s nervioso.
Chuuya llegΓ³ hasta aquellos cuartos donde la Agencia, especialmente Dazai, vivΓa. La carta en su mano era un desastre por la forma en que la habΓa apretado durante el viaje hasta allΓ.
βTremenda pocilga... Al menos es mejor que vivir en un contenedor βmurmurΓ³, acercΓ‘ndose.
DespuΓ©s golpeΓ³ la puerta de Dazai con impaciencia y, cuando este abriΓ³, Nakahara no le dio tiempo ni de soltar una broma antes de empujarlo dentro de la habitaciΓ³n. No lo hizo con fuerza, pero sΓ con determinaciΓ³n.
βΒΏQuΓ© carajos significa esto, Dazai?
Dazai observΓ³ la carta que Chuuya le lanzΓ³ al pecho. El castaΓ±o no parecΓa sorprendido. Con una media sonrisa, la recogiΓ³ con calma, como si fuera algo irrelevante. QuizΓ‘s deseaba que fuera asΓ de irrelevante.
Osamu pensΓ³ unos cuantos segundos y comprendiΓ³ cΓ³mo habΓa llegado la carta a manos del mΓ‘s bajo.
βAh, asΓ que la recibiste~. ΒΏY? ΒΏTe conmoviΓ³? βIntentΓ³ hacerlo parecer una broma, algo gracioso y divertido, pero habΓa algo en sus ojos. Algo cristalino y tembloroso que lo delatΓ³.
βNo vengas con tus mierdas βChuuya se cruzΓ³ de brazos, mirΓ‘ndolo con el ceΓ±o fruncidoβ. ΒΏPor quΓ© me mandaste esto? ΒΏQuΓ© esperabas que hiciera? ΒΏNo estΓ‘s conforme con haberme hecho la vida miserable por tantos aΓ±os? Y encima, te metes con algo tan personal como los sentimientos, la fidelidad, el amor, el sacrificio... ΒΏQuΓ© te sucede? Tu estΓΊpida broma no es divertida.
Dazai suspirΓ³, dejΓ³ la carta a un lado y se sentΓ³ en la cama. Por un momento, solo lo observΓ³ en silencio, evaluΓ‘ndolo. Estaba tan lleno de furia, pero definitivamente seguΓa siendo lindo y atractivo.
βΒΏRealmente quieres saberlo?
βNo estarΓa aquΓ si no quisiera.
Silencio. Dazai desvió la mirada; su mÑscara de indiferencia se deslizaba apenas, lo suficiente para que Chuuya notara algo mÑs detrÑs de sus palabras. Miró sus ojos, sus manos, temblantes⦠como cuando descubres a un niño en una travesura.
βFue un sueΓ±o βdijo finalmenteβ. Un maldito sueΓ±o, pero uno que se sintiΓ³ demasiado real.
Chuuya no dijo nada. EsperΓ³ a que siguiera hablando; estaba ligeramente mΓ‘s calmado al notar cΓ³mo Dazai dejaba de lado las bromas.
βY en ese sueΓ±o... te perdΓ.
Dazai sonriΓ³, pero no era una sonrisa feliz, era nostΓ‘lgica, como si acaso una parte de Γ©l mismo extraΓ±ara el sueΓ±o, estar ahΓ... aun cuando habΓa sufrido mucho en ese lugar.
βYo... Chuuya, no sΓ© por quΓ©, no sΓ© cΓ³mo, pero cuando despertΓ©, me sentΓ extraΓ±o. No porque creyera que fuera real, sino porqueβ¦ me hizo darme cuenta de algo.
Chuuya frunciΓ³ el ceΓ±o, luego mirΓ³ cΓ³mo Dazai se hacΓa a un lado, ofreciΓ©ndole sentarse. El pelirrojo suspirΓ³ un poco y se sentΓ³ a su lado, pero esta vez sin mirarlo, solo observando al frente.
βΒΏDe quΓ©? βcontestΓ³ poco despuΓ©s, mirΓ‘ndolo.
Dazai lo mirΓ³ igualmente, directo a los ojos, sin escapatoria esta vez.
βDe que, aunque nunca haya pasado nada entre nosotrosβ¦ aunque nunca haya sido amor, nunca haya sido un romance, aunque haya sido todo lo contrarioβ¦ aun asΓ, perderte de verdad serΓa un infierno.
Chuuya sintiΓ³ un escalofrΓo recorrerle la espalda. Estaba sumamente sorprendido, exageradamente sorprendido, y su rostro lo delataba con facilidad. Era la primera vez que Dazai le decΓa algo asΓ.
βΒΏY quΓ© se supone que haga con eso? βSu voz sonaba mΓ‘s baja de lo que pretendΓa, de lo que hubiera querido.
Dazai soltΓ³ una risa suave antes de desviar la mirada.
βNo lo sΓ©, Chuuya. ΒΏTΓΊ quΓ© harΓ‘s con ello?
Silencio otra vez. Pero esta vez, Chuuya no tenΓa respuesta.
No hay beso, no hay abrazo, no hay una confesiΓ³n convencional. Solo dos personas que han compartido demasiado, que se han hecho daΓ±o, que se han protegido, que se han perdido y encontrado tantas veces que ya no saben quΓ© es lo que realmente los une.
Pero lo que sΓ saben es que, a pesar de todo, siguen ahΓ. Y eso, de alguna forma, es suficiente.
βΒΏDe verdad soΓ±aste esoβ¦? βmurmurΓ³ con suavidad.
El castaΓ±o asintiΓ³ nuevamente y despuΓ©s Nakahara se recostΓ³ sobre la cama, colocando su sombrero en su rostro. Osamu lo observΓ³, soltando una pequeΓ±a risa.
βΒΏQuΓ© te pasa? ΒΏEstΓ‘s decepcionado? βpreguntΓ³.
Chuuya quitΓ³ el sombrero y lo mirΓ³, aΓΊn recostado.
βNo lo sΓ©. Simplemente es demasiada informaciΓ³n para tan poco tiempo, ΒΏsabes? ΒΏCuΓ‘l es el punto de todo esto al decΓrmelo? Te lo hubieras podido guardar para ti mismo, ΒΏno es asΓ?
Dazai suspirΓ³, recostΓ‘ndose tambiΓ©n, mirando al techo.
βQuizΓ‘ βmurmurΓ³.
βTΓΊ y tus juegos, Dazai... βChuuya gruΓ±Γ³, apretando los puΓ±os a los costadosβ No sΓ© quΓ© intentas con esto, pero no me gusta.
Dazai soltΓ³ una leve risa, pero esta vez carecΓa de la energΓa burlona de siempre. DespuΓ©s tomΓ³ la carta, mirΓ‘ndola mientras la apretaba en sus manos.
βΒΏPor quΓ© estΓ‘s tan molesto, Chuuya? Es solo un sueΓ±o. No significa nada...
El pelirrojo lo fulminΓ³ con la mirada mientras apretaba los labios.
βΒΏNada? Entonces dime, ΒΏpor quΓ© demonios me escribiste esto? ΒΏPor quΓ© lo guardaste en lugar de tirarlo?
Silencio.
Dazai suspirΓ³. ΒΏCΓ³mo explicarle a Chuuya que ni siquiera Γ©l mismo sabΓa esa respuesta? Lo mirΓ³ con una sonrisa ladeada, pero sus ojos estaban apagados.
βQuizΓ‘sβ¦ porque querΓa que alguien lo leyera. Porque si lo escribΓa y lo olvidaba en un cajΓ³n, tal vezβ¦ simplemente desaparecerΓa.
Chuuya sintiΓ³ un escalofrΓo recorrerle la espalda. TenΓa un sentimiento en ese momento... era como una especie de ternura muy abstracta.
βΒΏQuΓ© significa eso?
Dazai girΓ³ la carta entre sus dedos, pensativo.
βSignifica que a veces me pregunto si nuestros caminos siempre nos llevarΓ‘n a lo mismo. Si, incluso en otra realidad, yo seguirΓa terminando asΓ... y tΓΊ... tΓΊ seguirΓas terminando muerto por mi culpa.
La ira que Chuuya habΓa sentido al entrar se mezclΓ³ con otra cosa. Una incomodidad en el pecho, una punzada de algo que no querΓa analizar.
βPero eso no pasΓ³ βdijo con mΓ‘s seriedad de la que esperabaβ. Yo no estoy muerto, Dazai. No tienes que cargar con un fantasma que no existe.
Dazai lo mirΓ³ en silencio. Por un instante, su sonrisa desapareciΓ³ por completo.
βΒΏY si algΓΊn dΓa sΓ lo haces? ΒΏY si la prΓ³xima vez, ese sueΓ±o se vuelve realidad?
Chuuya frunciΓ³ el ceΓ±o mientras se cruzaba de brazos, ahora sentado sobre la cama, mirando al castaΓ±o








