Vida perfecta
La vida me parece tan tranquila, lo tengo todo o eso creo, se supone que, para la sociedad, uno lo tiene todo en base a tener un trabajo en el que paguen bien, tengo un auto bonito, que a lo mejor no es del año pero es lindo, me encanta su color rojo brillante, y me lleva donde quiero, tengo a mi familia conmigo, y lo mejor es que sé que me quieren, tal vez casa no tengo, pero no es que me importe mucho, en esta actualidad, comprarte una casa es un sueño que no todos pueden alcanzar.
Tengo un prometido, pienso que nos amamos mucho, ya que estamos a tres días de casarnos, estamos haciendo todos los preparativos, será la fiesta perfecta o eso creo yo, de todos modos, sé que ese día estaré con él, incluso sueño el día de mi boda.
Hoy estoy verdaderamente emocionada hoy saldré a brindar con todos, mi prometido, mi familia y mis amigos, hasta Esteban; un compañero del trabajo que siempre hemos sido rivales; pero en fin iremos a un restaurante especial, solo espero que todo salga bien, tal y como lo planee.
Salgo a toda prisa de mi casa al trabajo, llevo en una mochila mi vestido largo, maquillaje, mi uniforme, prácticamente una maleta. Como de costumbre llegue temprano al trabajo, registre mi entrada, pase al baño, y lo único que mire en el espejo era mi enorme sonrisa, me imagino peinada y maquillada con mi hermoso vestido. Sali del baño, y lo vi a él, a Esteban con su radiante masculinidad, con sus enormes ojos negros, su barba, la manera en la que me mira, como si todo el tiempo me analizara, aunque me parecía molesto, de alguna forma, tenía su atención.
-Ya lo viste, es tan guapo- dijo Sofia, mi mejor amiga- Pero como siempre, a mí me
ignora, y a ti siempre te mira.
-No sé el porque me mira, él lo único que siente por mí, es rivalidad,
-Sino fuera porque eres mi amiga, yo diría que siempre estaría compitiendo contra ustedes dos
-Odio eso de enfermería, o más bien en todo, que todos compiten, en este caso, lo único en lo que debemos enfocarnos, es en ayudar a nuestros pacientes, en otras palabras: cumplir con nuestro trabajo.
-Sí, sí, si, como siempre, “Mirely la correcta”- diciéndolo en un tono sarcástico -es hora, debemos darnos prisa; por cierto, hoy es la noche especial, no sé porque te quieres casar con él, es un imbécil, tu mereces algo mejor
-Antes decías que yo era mucho para él, que fue lo que cambio- diciéndolo en un
tono frio
-En nada, solo que son tan incompatibles, yo siento que él no te ama, es que tú
también, siempre tan “perfecta”, demostrando que trabajas, vas a al gimnasio, vas y cantas en ese bar apestoso, eres la jefa de terapia intensiva, y lo tienes a él. Has pensado, que eso algún día cambie, es decir que toda esa felicidad que desbordas, empieces a sentirte consumida por la desesperación y oscuridad, sintiéndote sola y derrotada.
-No sé si tenga la vida perfecta, es mas no sé si la llegue a tener, pero te diré algo,
todo lo que hago, me hace sentir viva, deberías intentarlo, creo que te estas llenando de amargura y celos de las demás personas. - Sofia me miro con desdén, como si en un instante hubiera tocado algo en ella, en ese momento me sonrió, de esas sonrisas triunfantes.
-Yo no tengo celos de nada, y mucho menos de ti, yo sé perfectamente que tu
felicidad puede durar hasta 5 minutos o incluso toda la vida.
-Lo dices como si supieses algo, de lo cual yo no estoy enterada, si es así, te pido
por favor que me digas que sucede, se supone que somos amigas.
-Pero claro que somos amigas, yo siempre te diría todo. - en ese momento me
abrazo, y yo siento que me mentía.
Las dos nos fuimos a trabajar, yo como siempre me presentaron a todos los pacientes, distribuí el trabajo a los demás conforme a la dificultad de los cuidados, me encargue de todo lo administrativo, pase verificar que todos los pacientes estaban bien, pase con cada uno de los enfermeros, para que me dieran lo mas relevante de los pacientes, y era el turno de Esteban, cada que pasaba con él, sentía escalofríos, porque sabía que estaba juzgándome todo el tiempo, aunque también nunca me decía nada ofensivo.
-Bien esteban, cuéntame que tal tu paciente- como siempre me mira en un instante, El cómo recorría todo mi cuerpo.
-Claro es un paciente herido de bala, la herida se encuentra limpia, tiene dos días
aquí, los signos son estables, aunque el día de ayer tuvo fiebre debido a los efectos secundarios de la transfusión de sangre, se mantiene en vigilancia total en cuestión de la temperatura
-Ok Esteban, perfecto, por cierto, hablando algo más informal, ¿vendrás a la
reunión de hoy?
-Claro, no me lo perdería por nada, ya que te casas el sábado
-Si, mmm es linda tu motocicleta, seguro que viajas en ella
-Amm si supongo, creo que para eso es- mirándome como si fuese un bicho raro
Como sea, solo ten cuidado cuando viajes en ella
-Y si me acompañas, ya sabes cuidándome, tengo un casco extra- mirándome a los
ojos, y comenzándose acercar a mí, su perfume amaderado, sus labios rojos, sus ojos color miel con destellos, es que en serio me fascina este hombre, y creo que él se da cuenta de esto.
-Amm claro, si por supuesto, un viaje contigo no suena nada mal. - sonriendo,
mientras me alejo del suavemente- solo avísame, y, por cierto, excelente trabajo.
Sali del hospital escabulléndome y dirigiéndome a una cafetería, cruzando la calle, me encantaba el aroma del pan recién hecho, y justamente a esta hora el dueño saca del horno, esas enormes charolas de pan, sumamente delicioso, cuando en ese momento, alguien toca mi hombro, y me volteo rápidamente.
-Hola, mira que coincidencia, justamente quería verte a ti
- A mí, disculpe lo conozco- mire extrañada al hombre de traje de mediana edad
ganándome algunos años.
-¿Claro que sí, Mirely Castellán no?
-Si así es
-Pues mira, si quieres nos sentamos en esa mesita, y platicamos con lujo de
detalles.- Accedí a hacer lo que el dijo, sin embargo, lo miraba, examinándolo, y preguntándome que era lo que quería este hombre, tal vez era un hombre de un banco ofreciéndome algún tipo de servicios que ofrecían, porque de ahí en fuera no tenía idea de que querían de mí.
-Mira yo soy alguien que se encarga de buscar personal de trabajo para ofertas
laborales en Canadá, y tu cumples con todos los requisitos, ya que eres una excelente enfermera, en el hospital que esta en Toronto, el hospital se llama “Hospital St pleasure”, incluso puedes buscarlo en internet, y veras todos los detalles. Me imagino que tienes tu pasaporte, todos tus documentos en regla
-Si así es, tengo todo lo necesario, pero no recuerdo haberme registrado en algo
como esto, siento que todo esto es muy apresurado, además mi francés no es nada bueno
-No te preocupes por ello, mm digamos que no es necesario que te registres, a
Nosotros siempre nos dan los detalles de los prospectos, porque en este hospital tiene mucha exigencia, y no cualquiera puede entrar, nos dijeron que eres muy buena, así que te vuelvo a repetir, cumples con todos los requisitos, esta oferta es exclusiva para ti, les hacen falta personal.
-Suena tentador, pero el sábado me caso, y no creo poderme ir tan lejos
-No te preocupes, yo entiendo, de cualquier forma, te doy mi tarjeta de contacto,
por si te animas, puedes buscar más información- dándome su tarjeta color blanco, uno nunca sabe, a veces los planes fallan, y a la mejor esa boda no se da, aunque solo tienes 2 días para decidirlo, bueno un gusto conocerte Mirely Castellán. - en ese momento se levanta y se retira saliendo de la cafetería.
Cuando leo la tarjeta de contacto que ese hombre desconocido dejo, “Licenciado Jerónimo Cruz, número telefónico , asesor laboral de Canadá“, la tarjeta es linda, la guardo en mi cartera, en esos momentos irme del país no estaba en mis planes, yo en unos días estaré casada, algo que me encantaba pensar, así que compre mi pan y regrese nuevamente el trabajo. Busco en el ordenador el hospital y veo un número telefónico, me dispongo a marcar
-Buenas tardes, hospital St. Pleasure
-Buenas tardes, marco para saber si esta persona llamada Jerónimo Cruz es un asesor laboral de ahí mismo, es decir que busca prospectos para trabajar ahí mismo
-Si es correcto, ¿es usted la señorita Mirely Castellán?, esperábamos su llamada
-Si es correcto, el dejo mi información
-Así es, nosotros tenemos toda la información de nuestros prospectos, espero no le moleste
-No para nada
-Es un gusto saberlo, cualquier duda que tenga, no dude en preguntar
-Claro, gracias, le marco mas tarde
-Si hasta luego, bonita tarde
Al parecer el hospital existe, y no quieren secuestrarme ni nada de ello, hay imágenes del lugar, la dirección, todo esta en orden, me pregunto cómo pasa la información de nosotros a personas para que puedan contactarnos. Aunque el seguir pensando en eso, no me importaba casi nada , yo solo podía concentrarme en lo que pasara al rato, el como iba a actuar delante de todos, el tratar de verme genial.
Por fin, la tan esperada cena, entre al baño de mujeres, me puse mi vestido color dorado largo, descubierto de la espalda, adoraba verme vestida con él, retocando mi maquillaje, peinado mi cabellera larga, acomodándolo, tomé todas mis cosas, salgo del trabajo a toda prisa, tomo un taxi , en mi mente practicando mis líneas, como voy a entrar, no importa que saliera más temprano, quiero que el me vea antes que todos, que pueda darme un beso y decirle lo mucho que lo amo, el ver su cara, comienzo a sonreír mirando la ventana del taxi, mientras el conductor avanza.
Salgo del taxi, tomando todas mis cosas, abro la puerta de la casa de mi prometido, saco la llave que el me dio, lo hago despacito, porque no quiero que nadie me escuche, dejo todas las cosas en la mesa de estar, al parecer no hay nadie, supongo que solo está el, así me dispongo a buscarlo por la cocina, el cuarto de lavado, me quito los tacones, y subo suavecito las escaleras, escucho ruidos en el baño y me acerco lentamente, escucho gemidos de una mujer, mi mente empieza a imaginar cosas horribles, y yo siento un nudo en la garganta, “tal vez está viendo una película para adultos en el baño”, así que me armo de valor y abro la puerta, lo que veo me deja perpleja, es como si estuviera paralizada, de ver a Ian y a Sofia cogiendo en el baño, las lagrimas brotan de mis ojos, y siento un dolor inexplicable en el pecho, tanto que me cuesta respirar. El verlos desnudos recargándose en el lavabo, sudorosos.
¿Qué está pasando aquí? - sollozando, que apenas se puede escuchar mi voz, ellos
voltean rápidamente hacia mi dirección, con lo que Sofia riéndose
-Te puedes ir, queremos acabar
En ese momento, cerré la puerta, baje las escaleras y tome mis cosas, abrí mi cartera, estupefacta, de no poder creer lo que había visto, lo que vi fueron 5 segundos, y eso arruino por completo mas de 6 meses de relación, en donde me habían prometido amor, en donde me habían hecho sentir segura, de que pasara lo que pasara, el seria mi refugio, el que me prometió con sonrisas que lo quería todo conmigo, de darme una familia, de darme atención, de hacerme su primera prioridad, que yo era su mundo entero, y que a pesar de todas mis guerras internas, el estaría ahí, abrazándome, dándome consuelo. Y ahora es como si me clavase un cuchillo una y otra vez, sin mirarme a los ojos, de que en un instante me destruyo por completo, me había entregado a él, y eso ya veo que no le importo nada, que sus palabras eran falsas, que siempre me mintió.
Y ella, que decir de ella, mi mejor amiga, esa persona que te dice tanto, que comparten tantas cosas en común, que tiene ese humor retorcido igual al mío, sus palabras falsas, de que yo era especial y que me daba ánimos, que reíamos sin parar, esa persona que era mi confidente, que siempre podía contar con ella, que apoyaba mi relación, que me animaba a casarme con él, y ahora están entrelazados, como si yo no importara, como si fuese un fantasma.
En realidad no se que sentir al respecto, mientras salgo de esa casa, que solo siento como mis lagrimas recorren todo mi rostro, mis sentimientos están esparcidos por todo el lugar, que solo me siento observada por toda la gente a mi alrededor, comienzo a sentir frio, llamo un taxi, y solo se me viene algo a la mente la tarjeta que me habían entregado, sentí que ya nada me ata a este lugar, y tal vez empezar algo desde el inicio, sea lo mejor.
Pero porque irme, y dejar que esos dos se rían de mí, enfrentarlos, hacerles la vida en pedazos justo como me hicieron, en realidad las ideas vienen y se van, cada vez mas destructivas o mas locas, contengo mis lágrimas, miro por la ventana, mientras mi ira, mi rabia, mi tristeza crecen cada vez más, el pensar que todos me miraran con lastima, el escuchar preguntas incomodas como porque no nos casaremos, el porque no los enfrente ene se momento, por qué no le di una lección a esa zorra, por qué fui tan estúpida de no haberme dado cuenta de que me veían la cara, de que se revolcaban burlándose de mí, ahora entiendo todo, por qué siempre Sofia estaba en contra de mi relación con Ian, claro si eran amantes.
Al llegar a mi casa, veo que todos en mi casa están arreglándose, preparándose para la noche de hoy, los veo que están contentos por mí, yo ya dejé de llorar, pero como actuar que estoy bien, cuando siento un gran dolor en el alma, como contarles que no habrá boda, que me engañaron, todo eso sin romper en llanto, de que se preocupen por mí, que no me tengan lastima. Tan solo me miro en el espejo del baño, trato de dejar mi mente en blanco, respiro profundamente, y me dirijo a enfrentar la situación, tengo el guion listo, aquí vamos.
-Familia, déjense de arreglar o lo que estén haciendo, les informo que no me voy casar, la boda se cancela, no me hagan preguntas, no me siento lista para decirles el motivo de esto.
Mi familia me mira perpleja y por instantes sentí su angustia, me observan detalladamente, sé que quieren saber las razones de la cancelación de la boda.
-Así que quiero por favor quiero que les digan a nuestros invitados, que no habrá boda, no tienen por qué darles explicaciones, se los suplico- siento la voz entrecortada- bueno eso es todo, me retiro a mi cuarto
Mi madre se abalanza a mí, abrazándome con fuerza, y mi hermana junto con mi padre se me acercan, rodeándome con sus brazos, siento su calidez, .-Lamentamos oír eso, se que al igual que nosotros, esperabas con ansias el casarte con él, solo quiero queremos que sepas que estaremos aquí contigo, no queremos que hagas una estupidez, no lo vale, aun eres joven, y puedes encontrar alguien digno de ti.
-Basta entiendo su preocupación por mí, pero necesito estar sola, he tenido un día bastante largo, por lo que pido que me dejen en paz- los alejo bruscamente y corro en seguidamente a mi cuarto, cierro con llave, y me deslizo suavemente al piso con lagrimas brotando en mis ojos,
Supongo que llorar toda mi tristeza me hará sentir mejor, llore hasta quedarme dormida. La alarma suena, es hora de ir y enfrentarla, me arreglo y voy a toda prisa al trabajo, ya no puedo llorar mas y menos delante de ella.
Al llegar, para mi el clima es mas sombrío, por mas que quiero pensar en otra situación, no puedo ya que recuerdo todas sus promesas y es inevitable no sentir este amargo dolor.
La veo allí triunfante, sonriéndome, maldita cínica, después de todo era mi amiga, y por eso duele más, el que sería mi dama de honor, la que me decía siempre que era una suerte de ser mi amiga.
-Mi padre quiere verte, es urgente que vayas a su consultorio, necesita entregarte algo- en un tono de burla, mientras aleja de mí, y yo observándola con odio.
-Es interesante la desfachatez, lo zorra que puedes llegar a ser, la que era mi propia amiga, ahora me doy cuenta la gran envidia que me tienes
-¿Envidia yo? Jajaja si como no, si ya no tienes nada, ni prometido ni trabajo, que podría envidiarte yo
-Sin trabajo, a que te refieres
-Lo que oíste
-No puedo creerlo, así que, hasta eso, cuanto odio me tienes, tanto que casi me arrebatas todo- en ese momento las lagrimas comienzan a brotar de mis ojos- pues bien, estas lagrimas que vez, tarde o temprano lloraras tu y suplicaras perdón al cielo y te quedaras sola, espero que al menos puedas arrepentirte, pero yo jamás te perdonare, nunca.
-Jajajaja ridícula, jamás pasara eso, en mi mundo las estúpidas e ingenuas como tú, siempre serán pisoteadas y destrozadas por personas como nosotros, que tienen el poder y no dudan en hacer daño, es mas no es personal querida amiga.
Me alejo de ella viéndola con rabia, a pesar de todo lo que había hecho por ella, me destruyo, sé que palabras decirle a su estúpido padre, pensando una demanda, pero se que se habrán hecho de una artimaña para chantajearme de que no me atreva a hacerlo, estoy entre la espada y la pared, supongo que lo único que me queda es resignarme, perdí en este juego, además, para que quedarme, si al final la veré todos los días, seria la burla de todos.
Llego al baño y me lavo la cara, en un intento de borrar de que llore, viéndome al espejo, recogiendo mi cabello, tratando de hacer que se vea presentable, maquillando mis ojos con una sombra café, delineando mis ojos y colocando rímel, maquillando como si no me importara.
Me dirijo al consultorio de su padre, tratando de tranquilizarme, debo actuar serenamente, abro la puerta y ahí esta el sentado en su silla regordete saboreando una de sus donas glaseadas que tanto le gustan, tanto que hasta me asquea el como las devora, con sus lentes casi empañados y con su piel blanca parece un polar calvo. Al verme me sonríe burlonamente.
-Así que por fin estas aquí, dime porqué tardaste tanto, maquillando las ojeras de cómo se divirtieron contigo.
-No jadee tanto, no vaya ser que se le pare el corazón por tragar como si no existiera un mañana
-Y aun así tengo el poder para destruirte, haciendo que no te contraten en ningún lado, poniéndose rojo y aventando su dona al suelo
-No me diga, jajaja cree que me da miedo, deme mi maldita liquidación, acabemos con esto de una vez, o sino ahora mismo le provoco un estúpido infarto.
-Muy bien zorra, ten tu liquidación, pero eso sí, si te veo merodeando alrededor del esposo de mi hija, sabrás quienes somos los “Castel”, porque sé que las mujeres como tú, no tienen dignidad.
-Esposo...
-Si esposo, se casaron hace un mes, fue una boda preciosa, con banquete, lastima que no pudiste venir, es que le pedí a mi hija que no invitara a mujeres corrientes como tú, si me entiendes, la boda que se supone que ibas a tener no se iba a comparar con la boda que tuvo mi princesa.
-Suena a como un estúpido villano de telenovela, actualícese anciano- tomo mi cheque y salgo inmediatamente de ahí, tratando de poner mi mente en blanco, porque de lo contrario comenzaría a llorar, me meto a un baño público y las lágrimas brotan, ahora entiendo todo, justo hace un mes el me dijo que no estaría porque visitaría a su abuela en Sinaloa, y se fue una semana, y ella se fue de vacaciones a la playa, no puede ser, esto es más de lo que pude imaginar.
En ese momento sonó mi celular, era aquel hombre misterioso, preguntando si ya había pensado la propuesta que me había comentado.
-Lo he pensado, si me iré a Canadá, cuando iniciare, aunque no tengo los exámenes aprobados de los idiomas que se manejan bien
-Supongo que sabes hablar inglés, con eso es mas que suficiente, te adaptaras muy bien ahí, hace falta mucho personal, y el que vengas será un peso menos que soportar
-Entonces, dígame que llevo- ya no me importaba nada, irme a Canadá, aunque fuese por un año, no era descabellada la idea, el hecho de viajar y estar en lugares nuevos, mantendría mi mente ocupada, en el acostumbrarme vivir ahí, aunque sabia que mi familia no aprobaría la idea
-Pues mira lo único que necesitas es un pasaporte, tu ropa, tus documentos que avalen lo que estudiaste, y ya está. El viaje seria mañana. Yo mismo reservare tu vuelo, ah y olvidaba una cosa tienes que venir a la dirección te mandare hoy, para firmar el contrato.
-Perfecto entonces iré en un momento más tarde.
Termino la llamada, y cuando me enviaron la dirección, sin dudar comencé a ir al lugar. Aun no se si lo que hago esta bien, si al final me van a secuestrar o hacerme daño, aunque lo dudo, es un hospital prestigioso. Al llegar ahí me dirijo a donde se encontraba ese hombre.
-Me alegro que por fin vinieras, aquí esta el contrato puedes leerlo con detenimiento,
-Veo que esta todo en orden, el salario es muy adecuado incluso para mi
-Y como quería que no te sintieras estresada, ya hice todos los ajustes para que encuentres un lugar muy cómodo y cercano al trabajo, el departamento es precioso. Por desgracia el contrato laboral y del departamento solo duras un año, pero será lo suficiente para poder ahorrar mucho dinero y tener más experiencia, y quizás acomodarte en un hospital mucho mejor en el que estabas
-Y como pagare el alquiler, no tengo tanto dinero
-Ya me lo pagaras, con cada que vez que te paguen, tu me puedes ir depositando sin ningún problema.
-No sé qué decir, es demasiado bueno para ser verdad
-De verdad hace falta mucha gente en el hospital, y obviamente no llevaremos a quien sea, solo personal altamente calificado, por lo que es una gran oportunidad, y si te preocupa el irte lejos de tu familia, solo será por un año, ya se verá si puedes estar más tiempo.
-Muy bien, solo es firmar- justo cuando acababa de firmar
-Si te retractas, me temo que tendrás que devolver $200,000 pesos, lo dice ahí en las letras pequeñas
-Oh es verdad, descuide no pienso quedar mal, mañana me iré a Canadá, muchas gracias
-Muy bien es mejor que te vayas, para preparar tus cosas
-Bien, el echo de irme era una salida bastante fácil, solo por un pequeño detalle: mi familia; eso ya no importa, tengo trabajo, me pagaran en dólares canadienses, y tal vez cuando regrese, sea más fácil encontrar un buen trabajo, solo debo pensar en metas de comprarme un auto, una casa, o algo, como sea.
Justo en ese momento de regreso a casa, suena mi celular, era el, Esteban, mi antiguo rival, una emoción de felicidad invade mi cuerpo
-Esteban, me alegra el que me llamaras
-¿Dónde estás? -sonando un poco alterado
-Calma voy de regreso a mi hogar, ¿Qué sucede, está todo bien?
-Mándame tu ubicación, voy para allá
-Claro- en ese momento colgó la llamada, no se que le pasa, le mando la ubicación, ahora a esperarlo, en el tiempo que el tarde, empezó a divagar sobre que querrá de mí, me reclamará por haberme ido tan fácil, siempre me gusto como hombre, su masculinidad su voz, no sé qué estoy pensando.
En la calle vendían botanas, decidí comprarme una, mientras saboreaba mis chicharrones, vi a lo lejos como se acercaba Esteban a toda prisa, cuando se acerca a mi lo veo agitado, sudoroso, me ve con ojos llorosos, y me abraza fuertemente, siento su calidez, su angustia, y yo siento el corazón agitado
-¿Que tienes Esteban? - mirándolo estupefacta
-Como pudiste rendirte tan fácilmente, yo sabia que era un maldito imbécil, me hice a un lado porque lo habías elegido a el, pero ahora esto, se caso con ella hace un mes- en ese momento sentí un nudo en la garganta, pero también feliz, porque yo también le gustaba a esteban
-Esteban no sabía que te gustaba
-¿De qué estás hablando? ¿gustarme? Mirely yo siempre te he amado, y como te dije, no me interpuse entre tu y ese tarado, porque sabía que lo amabas, imagínate como me sentí cuando supe que te casarías con él, cuando me entregaste la invitación del día de la boda- las lagrimas comenzaron a brotar de sus hermosos ojos y lo único que pude sentir fue que alguien lloraba por mí, lo había juzgado mal, creo que si tenía sentimientos por él, en ese momento sentí que lo correcto era corresponderle, por lo que me acerque a sus labios cuidadosamente y lo bese, el me siguió con el beso, mis lagrimas brotaban, empecé a sentir calor, no se si era mi dolor combinado con una dosis de dulzura, mis manos comenzaron a moverse solas, acariciando su pecho, mordiendo suavemente sus labios, sus manos me envolvían suavemente, ya no podía contener la respiración.
Suavemente le susurre al oído- hablemos de esto a solas en un lugar más privado- el asintió con una sonrisa, mientras caminábamos, sosteníamos nuestras manos entrelazadas, contando de cuando nos conocimos la primera vez. En la esquina estaba un hotel de paso, nos dirigimos ahí; al llegar el saco su tarjeta de crédito, y mientras lo hacía, yo me imaginaba lo que pasaría cuando llegáramos a la habitación, se que hace unos momentos estaba destruida, pero supongo que era una forma de venganza, aunque no me sentía como tal, Esteban me agrada demasiado y ya que me voy ya no tengo nada que perder.
Cuando cerro la puerta de la habitación, lo veía claramente, comenzó a quitarse la chamarra y seguido la playera, yo solo podía observar su cuerpo, se veía claramente que le gustaba cuidarse, sus ojos color miel apuntaban hacia mí de una forma picara, tomándome por la cintura suavemente y besándome con fuerza, mientras me quita la ropa con fuerza, acariciando mis muslos, dejándome sin ropa, aventándome a la cama, quitándose la demás ropa, contemplando mi cuerpo desnudo, ya sabíamos que pasaría. Comenzado a embestirme suavemente, mientras me besaba y me acariciaba el pecho.
Aun siento cosquillas en el cuerpo- acariciando su cabello de el
-Te amo Mirely, ahora se que estaremos juntos- teniéndonos abrazados- si te soy sincero, no pensé que haríamos esto, de haberlo sabido, te hubiese llevado a un lugar mejor
-Shh- poniéndole mi dedo en sus labios- para mi fue perfecto, tu y yo entrelazados aquí
-Mañana podemos vernos, no se tal vez repetir esto, se que aun lo amas, pero estoy seguro de que lo olvidaras.
Al oír eso, se me parte el corazón, porque se muy bien que mañana me iré a Canadá por un año, Esteban en un año me olvidará, y conocerá a alguien más, a lo mejor yo también.
-Esteban tengo algo que decirte, mañana me iré muy lejos de aquí, me temo que no podre verte
-¿Como que te vas mañana?, ¿a dónde? -mirándome con tristeza
-Me voy a Canadá por un año, es un trabajo que me ofrecieron de enfermera, se muy bien que no me esperaras tanto tiempo, pero quiero que sepas, que lo que viví hoy contigo no pienso olvidarlo, no sabía que te quería, por lo que me es difícil poderte soltar- decidiéndolo con una voz entrecortada
-Mirely, ¿por qué decidiste irte?
-Porque pensé que era lo correcto, que, si me iba, despejaría mi mente, me olvidaría de todo este drama- su mirada se ve opaca, no es la misma de hace unos minutos.
-No te vayas, quédate conmigo, te prometo que te hare sentir más cómoda
-Lastimosamente firme un contrato y si fallo, tendré que pagar mucho dinero, el cual no tengo, ni siquiera le pregunte a mi familia, creo que me deje llevar, lo siento.
-Hare todo lo posible por ir a verte, quiero que me llames todo el tiempo, que nos mandemos mensajes, yo te espero, si solo es un año no le veo importancia, ya veras que se va muy rápido el tiempo.
-De verdad- lo beso con ternura, mientras acaricio sus mejillas- entonces nos veremos y retomaremos donde nos quedamos, te lo prometo.
De regreso a casa, me imagino que me dirán, harán un espectáculo, que no me quieran dejar ir, el preparar mi equipaje, el levantarme temprano e irme, será más difícil de lo que creí, por lo que creo que será mejor que les diga mañana cuando tenga todo mi equipaje afuera, mi vuelo será a las once de la mañana.
-Estas demente, como puedes irte a un lugar que ni siquiera conoces, y lo que es peor, haber firmado por estar un año, y si te ocurre algo, ni siquiera habrá alguien que te defienda, nos rehusamos a que te vayas. - gritando mi madre y mi padre viéndome con enojo.
-No estoy pidiéndoles permiso, no exageren, me iré por un año, que mal me podría suceder ahí, solo trabajare, conoceré Canadá, hare nuevas experiencias, ganare mucho dinero, tal vez encuentre nuevas amistades, estaré bien lo prometo, es solo que con todo lo que pase ayer, no me siento lista, y necesito irme- mientras pongo mi última maleta en el equipaje, es lo mejor, si Esteban me espera, yo ya habré olvidado a Ian y superado todo esto, y en todo caso este con esteban o no, seré libre.- Espero que puedan entenderme y brindarme su apoyo, justo ahora. Me tengo que ir- en ese momento me subí al taxi apresuradamente- por favor conduzca lo más rápido que pueda- tenia tantas ganas de llorar y gritar, pero ya era demasiado tarde, voltee a ver atrás a mis padres, los vi completamente destrozados, me hubiese encantado abrazarlos, pero si lo hubiera hecho no me hubiese querido ir.
Estando en el aeropuerto, volteo a ver hacia atrás, antes de subirme al avión, por un año no estaré en México, por un año tendré otras cosas en mente, y en un año seré alguien diferente, tanto que cuando me acuerde de lo que pase, me ría como si fuese un mal chiste.