CAPÍTULO 1: El cielo siempre gris
Nunca imaginé que mi vida cambiaría tanto…
Tenía 17 años, y todo parecía “normal”, hasta que mis padres recibieron una llamada 📞.
—Nos vamos a mudar… —dijo mi papá, serio—. Me ofrecieron un puesto en DOMINIUM CORPORATION.
—¿Dónde queda eso? —pregunté.
—Un pueblo llamado Grayfall…
🌫️ Grayfall. Sólo el nombre ya sonaba como algo que no debería existir. Un lugar donde el sol apenas salía, donde el cielo parecía llorar todos los días 🌧️. Llegamos una mañana. Todo estaba mojado, nublado, frío y callado.
Las casas eran antiguas, con techos puntiagudos. Las personas no saludaban. Todo el lugar olía a madera mojada y misterio. Mis papás estaban emocionados:
—Esta empresa es diferente… Muy poderosa. Gente con dinero, de verdad 💼💰.
Pero yo… yo sentía algo raro.
🔍 En el colegio, conocí a un grupo de chicas que llamaban la atención. Demasiado perfectas. Demasiado misteriosas. Se movían como si supieran todo. Nadie se les acercaba. Todos los llamaban “Las Eternas”.
Y ella… ella estaba entre ellas. Su nombre era Lía.
Era hermosa. De esas que no sabes si son reales. Su mirada era como un espejo roto: bella, pero peligrosa. No me miró. No me habló. Ni una vez.
Pero yo no podía dejar de verla…
Y entonces, en clase de historia, el profesor dijo:
—Proyecto en parejas. Tú, Lucas, con… Lía.
😨 ¿Qué?
Ella ni se inmutó. Yo, temblando. Todo iba a cambiar. Y no sabía que era solo el inicio…