Capítulo 1 - Un anuncio cambia todo
El sonido del cristal chocando contra la mesa resonó en la enorme sala. Jung Hyunjae apenas le prestó atención.
La copa de vino, perfectamente servida por el personal de su casa, quedaba intacta como todas las noches. No tenía interés en probarla.Un símbolo más de una vida que no había elegido.
Las luces del comedor eran frías, demasiado blancas. La enorme mesa de madera oscura, lo suficientemente grande para diez personas, solo tenía a cuatro ocupando su espacio. Su madre, su padre, su hermana y él.
—Las acciones han subido un 3% esta semana. Buena señal para el cierre del trimestre —comentó su padre, sin levantar la vista de su teléfono.
Era el tipo de conversación que había escuchado toda su vida. Inversiones. Crecimiento. Expansión.
Su madre asintió distraídamente, girando la copa de vino en su mano sin tomar un solo sorbo. Su hermana, Ji-hye, estaba callada como siempre, deslizando su cuchara entre la sopa con movimientos pausados, ensimismada en sus propios pensamientos.
Los ecos de la conversación de su padre aún revoloteaban en su mente. “El futuro está en las inversiones, no en las distracciones inútiles.” Una vida predecible. Una línea recta escrita sin su consentimiento.
Suspiró y dejó caer la cabeza sobre el respaldo de su silla mientras deslizaba su dedo sobre la pantalla de su teléfono. Noticias financieras, reportes económicos… Lo mismo de siempre.
Su padre finalmente levantó la mirada, observándolo por encima de sus lentes.
—Deberías prestar más atención a esto. Tarde o temprano, todo será tu responsabilidad.
Hyun-jae sostuvo su copa de vino sin beber.
—Sí, lo sé.
Era lo que siempre decía. Lo que debía decir.
Pero entonces apareció algo diferente.
Un anuncio brillante, simple pero llamativo:
"AUDICIONES ABIERTAS. ¿TIENES LO QUE SE NECESITA PARA SER UN IDOL?"
Su respiración se detuvo un instante. ¿Un idol?
Hyun-jae entrecerró los ojos. Era un anuncio común, uno de tantos que había visto antes sin pensar demasiado en ellos. Pero por alguna razón, su pulso se aceleró.
No necesitaba esto. No necesitaba el dinero, ni el reconocimiento. Y sin embargo, algo en ese anuncio le hizo sentir algo que llevaba tiempo olvidando: curiosidad.
Se removió sutilmente en la silla, como si su cuerpo respondiera antes que su mente. Ridículo. Su padre hablaba aún de inversiones, pero las palabras llegaban ahogadas, lejanas.
La idea de elegir algo por sí mismo, algo que no estuviera escrito en su destino, lo tentó.
Su dedo tembló un instante sobre la pantalla.
No. Esto es ridículo.
Pero...
Su pecho se tensó con una emoción confusa. ¿Miedo?, ¿Ilusión?
Cerró los ojos por un instante.
Las luces frías del comedor parecían aún más severas, como un reflejo de la rigidez de su vida. La enorme mesa, el orden meticuloso, el peso de la responsabilidad.
Ji-hye levantó la mirada de su plato por primera vez en la noche.
—¿Algo interesante?
Hyun-jae sintió el peso de su mirada sobre él.
Podría cerrar la aplicación. Podría fingir que no había visto nada.
Su padre no prestaba atención, pero su hermana sí.
—Nada importante —murmuró.
Pero su dedo aún estaba allí, flotando sobre el botón de inscripción.
Era una locura.
Era imposible.
Era… lo que nunca había considerado.
Pero el pensamiento de probar algo que no estuviera en la hoja de ruta de su familia era demasiado tentador.
Y luego, sin pensarlo demasiado, pulsó en "Inscribirse"