CAPITULO 1
El recuerdo yace fresco en mi memoria a pesar de haber pasado ya unos 10 años, lo recuerdo porque ese mismo dia sali al cine con ella y con Spencer como forma de divertirnos, o en el caso de mi madre, como una forma de evitar hablar con su marido despues de una fuerte discusión de pareja, de esas que la mayoria tiene pero no se molestan en arreglarlo al instante porque se tiene por seguro que habrá una proxima vez.
Ese dia fue de el comienzo de una nueva etapa en mi vida para la que se no estaba listo, y no era porque apenas tenia 7 años y desconocia el significado de¨Cese de actividad encefálica¨, sino porque a esa edad uno no entiende cuando le intentan explicar que su papá no va a volver mas a casa, a esa edad uno no comprende que ya no habrán navidades con ese señor que se viste de papa noel para intentar engañar a sus dos niños, e intentar mantener viva la creencia de que existe un ser regordete que le da regalos a niños al azar, para mantener esa mentira, la cual es solo eso, una mentira, porque la verdad es que el unico ser regordete que siempre quise en mis navidades fue él, el unico señor que quise que viniera a mis partidos fue él, y el unico señor que queria que me diera consejos de chicas en mi adolescencia fue él.
La vida no es justa, me quedó claro, pero a esa edad la unica preocupación que deberia haber tenido fue el cometer una travesura y tener la posibilidad de ser descubierto, a esa edad mi unica razón para llorar deberia de haber sido el hecho de que no me compraran ese muñeco de superman que siempre veia en la ventanilla del supermercado cada que salia con mi mamá. Y en cambio, me vi a mi mismo llorando acurrucado en la tumba de mi propio padre, abrazando al mismo muñeco de superman, pues como forma de consolarme me lo compraron, pero existe gente que no entiende que en realidad, este mundo tan avanzado y con tecnologia super avanzada, con planes de crear autos voladores y artefactos complejos, no llegó a averiguar la forma de como consolar a alguien que acaba de perder a su padre, y por lo que vi, tampoco saben que en realidad el unico Superheroe al que queria abrazar era a él.
Ese dia, vi a mi madre llorar como tantas veces, pero ahora era distinto, no le estaba llorando a la muerte de un personaje de una pelicula de romance, no era de ese tipo de tristeza que se esfuma comiendo helado, cocinando o durmiendo, era de ese tipo de tristeza que te deja varado, de ese tipo que te deja sin saber que hacer o hacia que rumbo ir, sobretodo teniendo en cuenta de que se habia ido el amor de su vida y el ultimo recuerdo que tenia de él no fue un beso o un ¨Te amo¨, fue una pelea, una que no tuvo una reconciliación. Ese dia abrazé a Spencer como aferrandome al pasado, él aun con sus 4 años supo que su hermano mayor estaba sufriendo y me devolvió el abrazo como pudo, mientras que mi madre aun estaba sentada frente a la tumba derramando lagrimas y hablando con lo que era el recuerdo de ahora mi difunto padre, yo yacia alejado un poco junto a Spencer para darle espacio a mi mamá pero pude comprender, incluso a la distancia, las últimas palabras que le dijo a mi papá, con la voz temblorosa pero firme, antes de levantarse:
-Te amo.