Capítulo 1: Cuando te Conocí.
El maravilloso mundo de los Pokémon, un lugar lleno de color, magia y personas extraordinarias que han desarrollado vínculos de amistad y lazos inquebrantables entre si mismos. Pokémon y humanos conviven en armonía desde hace mucho tiempo, desde que Arceus, el llamado "Pokémon Alfa" creó a estas maravillosas criaturas antes mencionadas. En este mundo, al igual que el ya conocido mundo Pokémon, la gente reconoce y le es devota al todopoderoso Arceus y lo ven como creador y deidad absoluta.
Este fantástico mundo no solo se ha visto envuelto en colores y en felicidad, también ha tenido a personas y grupos realmente malvados que han usado a estas criaturas como armas para sus propios beneficios, y más cuando una joven alma se vió indirectamente involucrada por lo antes mencionado, creando así un nuevo odio y resentimiento hacia sus semejantes, es decir, la humanidad.
En esta ocasión, seguiremos la historia de un joven investigador llamado Brandon Brick, quien hace años tuvo que dejar atrás todo lo que él alguna vez considero su hogar, y más cuando uno de los seres más amados por él tuvo que decirle adiós de manera indefinida. Hoy, este muchacho regresa a casa, en un pequeño pueblo ubicado en los límites en la Región Galar, este pueblo se llama "Lake Fire" que es en realidad una lejanía del verdadero pueblo mencionado antes.
El muchacho está en el vagón de un tren, este trae puestos unos elegantes lentes grandes de color negro puesto que se da a entender que su vista es muy mala, este trae consigo su maleta con todas sus pertenencias. Viste de manera un tanto elegante ya que usa una camisa formal roja de manga larga, unos pantalones de mezclilla ajustados de color negro y había tenis tipo botas de igual color a su pantalón. Su cabello era color negro brillante, era un tanto largo ya que le llegaba hasta la nuca con algunos flecos sobresaliendo de su cara, sus ojos tenían una tonalidad café oscuro y su piel era blanca como la luz.
Su rostro tenía una expresión seria pero su mirada dice otra cosa, bien dicen que los ojos son la ventana del alma ya que eso jamás cambia, ya que los mismos ojos mostraban una expresión de tristeza y melancolía crecientes al recordar la historia que va a relatar a continuación, una historia de origen sobre un personaje nuevo en este fantástico mundo lleno de color.
Brandon: *suspirando* Hace tiempo que deje el pueblo solo para estudiar aquí en Kalos. Pero, ¿fue la mejor decisión? Dejé a mi hermana, Thea y deje a mi Gardevoir, mi hermosa Gardevoir. Parece como si fuera ayer cuando la conocí.
Flashback.
Pueblo Lake Fire. Diez Años Antes.
Una pequeña versión de Brandon, más específicamente de unos 8 años de edad se encontraba caminando y jugueteando en el bosque que estaba algo cerca de su casa, estaba recolectando algunas bayas hasta que cierta Pokémon entrelazaría su vida con un la del pequeño en ese entonces
Brandon: Hola pequeña... ¿Estás perdida?
Esa pequeña versión infantil e inocente de Brandon ve a un pequeño e indefenso Ralts, el cual estaba asustado y temblando de miedo al ver al pequeño humano. Aunque Brandon era de menor estatura para un ser humano promedio, para Ralts era muy grande e intimidante.
Brandon: No me tengas miedo pequeña, me llamo Brandon y por tu estatura eres una Ralts, aunque porque eres azul... bueno no importa, eres muy bonita.
Ralts se levanta el "fleco" que cubría gran parte de su cara revelando sus ojos naranja/ámbar y ve a los ojos al pequeño Brandon. Al verlo, tiene un leve sonrojo en su pequeña cara ya que nunca en su vida había visto unos ojos tan brillantes en un humano, dando a entender que ya había visto a otros humanos que la asustaron antes.
Brandon: Toma pequeña, *le da una baya* disfrútala. *le acaricia suavemente su mejilla* Bueno, es hora de que me vaya, me esperan en mi casa, adiós.
Ralts toma la baya y se la empieza a comer desesperada, pero al como el pequeño se va, pega un pequeño grito llamando la atención del niño, quien voltea teniendo una expresión seria e inocente en su cara ya que le pareció oír a Ralts hablarle de una forma inteligible.
Brandon: ¿Qué? ¿Quieres venir conmigo?
Ralts: *dando pequeños saltos* ¡Ralts.... Ralts...!
Brandon: Está bien, ven pequeña, te presentaré a mi hermana.
Narra Brandon.
Con mi mano, tomé a Ralts y la lleve cargando a mi casa, una choza humilde pero grande en la cuál me crié durante años, no fui a la escuela pero eso no fue impedimento para que aprendiera del mundo de los Pokémon, aunque en aquel entonces sabía muy poco sobre esas fascinantes criaturas. Llegando a mi casa en aquel entonces, yo vivía con mi hermana, mi querida hermana mayor, Thea Brick, una mujer ya adulta hasta donde recuerdo en sus treintas. Tenía el pelo castaño, piel pálida y una expresión cálida en su rostro. Siempre usaba calzado de tela para sus pies a la par que a veces usaba faldas largas de seda para su comodidad. Al llegar, ella me recibió y se sorprendió muchísimo al ver qué había llegado a la casa con un Pokémon en mis manos, y más con un variocolor sumamente importante, bello y raro.
Thea: *sorprendida* ¡Vaya hermanito! ¡Obtuviste a una Ralts! Es tu primer Pokémon. Y encima es un variocolor, nunca pensé en que tú primer Pokémon sería un variocolor.
Brandon: Gracias hermanita. Con razón se ve diferente a lo de los libros que me lees.
Thea: *ve a Ralts* Y bueno pequeña.... ¿Te gusta estar con mi hermano?
Ralts se levanta una vez más el fleco mostrándole sus ojos para luego sonreír y afirmar con la cabeza que le gusta estar con el pequeño Brandon.
Brandon: ¿Puedo quedármela? ¡Por favor, por favor, por favor...!
Thea: Ella ya me dijo que le agradas, así que si, es tuya, sin antes hacer oficial que es tu Pokémon. *saca una Pokeball ordinaria y se la da a su hermano* Toma hermano, captúrala. Con la condición de que me dejes tratarla de vez en cuando.
Brandon: Pero yo sí sé tratarla... *desanimado*
Thea: Lo sé, lo sé... confío en ti. Solo que cuando no puedas cuidarla yo te ayudo a hacerlo.
Brandon: De acuerdo, y perdona que te pregunté, hermana, pero ¿por qué le dices "ella"?
Thea: Porque yo sé hermanito cuando un Pokémon es hembra. Lo veo en sus ojos, el como te ve y demás. Además, debo felicitarte, Brandon.
Brandon: ¿Por?
Thea: Estoy muy orgullosa de ti, pequeño Brandon... ¡tienes a un Pokémon variocolor! ¡Los más raros de encontrar en el ambiente!
Brandon: ¿Variocolor? Bueno no importa... ¿Estás lista Ralts?
Ralts brincaba de pura felicidad al ver quien sería su nuevo amo, aquel niño de los ojos brillantes y sonriente de aquellos años de infancia tierna y pura.
Brandon: Aquí va... *lanza la Ball hacia Ralts*
La Pokeball se abre y absorbe a la pequeña Ralts, mientras la capturaba, el dispositivo redondo confirmaba a través del escáner si la captura había sido exitosa, al terminar, Ralts ahora tiene a un nuevo amo ya que fue una "captura crítica" y rápida por parte de Brandon ya que se había encariñando rápido con él.
Brandon: ¡Wow! ¡Atrapé a un Pokémon! *feliz* ¡Atrapé a un Pokémon! Pero..., ¿no soy muy pequeño para tener uno?
Thea: Eso no es excusa. Que la edad no te lo impida hermano, tu eres un niño muy inteligente y lindo, al menos yo no te lo impediré.
Brandon: *abraza a Thea* Gracias hermana, eres la mejor... Te amo...
Thea: *abrazando a su hermano* Yo también hermano, más que a nada en este mundo...
Narra Brandon.
Atrapando a mi primer Pokémon, yo estaba tan feliz con ella. Con el pasar del tiempo, mi pequeña Ralts me acompañaba a donde yo fuera, o bueno, casi a todos. Pero ella era bastante leal hacia mi persona ya que siempre me seguía a dónde fuera, una particularidad que me encanta de Ralts es que siempre bailaba como una pequeña prima bailarina pero sus movimientos eran bastante torpes pero muy graciosos. Otra particularidad bastante fuerte es que ella literalmente copiaba mi estado de ánimo. Por ejemplo, si yo estaba feliz o eufórico, Ralts también, o si estaba triste y melancólico también lo estaba ella.
También jugábamos y la llegué a entrenar con lo poco que yo sabía, aunque no sabía en ese entonces que era un Pokémon variocolor y su valor sentimental, con su entrenamiento aprendió a controlar sus poderes psíquicos. En aquel entonces solo sabía teletransportarse o el ataque Confusión, aunque quedaba muy mareada cuando lo usaba, cosa que me parecía un poco más gracioso. Pero empezó a incrementar su poder al practicar con las rocas que había en el patio.
Pero bueno, pasando a otro punto de mi vida, cuando yo tenía doce años de edad, específicamente en una navidad, Ralts y yo junto a Thea celebrábamos muy felices las fiestas, pero jamás salíamos del pueblo, solo nosotros celebrábamos, ese día, Ralts me dió un hermoso regalo, que cambiaría mi vida por siempre. Ralts, feliz por verme como su amo por años aún a mi lado siempre daba saltos. Entonces ella comenzó a brillar ante mis ojos y ante los ojos de mi hermana mayor dejándonos impactados por lo que nos enseñó.
Brandon: Hermana, ¿Qué le pasa a Ralts?
Thea: Está evolucionando hermano. *sonríe*
Empieza a crecerle dos finas piernas de ese "vestido" que lleva arrastrando a la par que su pelo se le abre a manera de un corte bajo hasta los hombros, aunque también desarrolla una especie de falda o tutú de bailarina de ballet. Ralts, al terminar su evolución, ve de nueva cuenta a los ojos brillantes a su joven amo, ahora transformada en Kirlia, Brandon se sorprende al ver la hermosa evolución de su Pokémon ya que ahora se deleita al ver como su variocolor ahora está de puntillas.
Brandon: ¿Ralts?
Kirlia: *niega con la cabeza* ¡Kirlia..... Kirlia!
Thea: Esa es su segunda forma... Kirlia, es un Pokémon muy fuerte. Es más fuerte ahora, hermano.
Brandon: Asombroso, y no solo se ve más fuerte, es muy hermosa.
Kirlia: *se acerca y abraza a Brandon* ¡Kirlia!
Brandon: *corresponde* Yo también te quiero... Kirlia.
Narra Brandon.
Después de ver esa asombrosa y muy bella evolución de mi primer Pokémon, se volvió aún más cercana a mí, dicen que los Pokémon te comienzan a desobedecer desde que están en su segunda forma, pero Kirlia no era así, ella me obedecía en todo, sin protestar y apoyaba siempre mis decisiones aunque fueran las más simples o bobas que había tomado.
Algo que aún permaneció y cambio bastante es su manera de bailar, ella aún seguía bailando para mí, pero ahora sus pasos eran muy buenos, le gustaba bailar para mí, y yo siempre la motivaba para que siguiera y ella lo hacía, todo por 3 hermosos años llenos de tranquilidad y paz pero, los quince años me sucedería algo que fue traumante para ambos pero también me atrevo a decir que fue algo mágico.
También descubrí algo un poco raro, Kirlia como por así decirlo actuaba como una adolescente, a veces hacia enojos o berrinches por cosas que eran insignificantes o se frustraba mucho, aunque no sé si es verdad lo que ví en ella o si solo me lo estoy imaginando, hablo de celos. Un día, estando solo y pensativo en una roca grande donde solía sentarme a leer o escribir, me puse a pensar en mis padres, sobretodo en mi madre, incluso el pensamiento no niego que me hizo llorar, todo fue hasta que Thea me encontró con la cabeza agachada entre las piernas mientras sollozaba un poco y no sé porque sentí una segunda presencia ahí en ese lugar.
Thea: ¿Hermano? ¿Estás bien?
Brandon: No...
Thea: ¿Qué tienes? Dime por favor, así podré ayudarte.
Brandon: Es que... a veces me pongo a pensar que... mamá murió por mi culpa, y ella estaría aquí de no ser por mi...
Thea: *seria* No vuelvas a decir eso en mi cara, ¿oíste? No tienes la culpa de haber nacido, tu no la mataste *toma su cara* no la mataste... ella, *suspira* ella ya estaba enferma, y prefirió mil veces dar a luz a un niño hermoso e inteligente como tú, además, de ser el mejor hermano menor que jamás he tenido. *le revuelve el pelo*
Brandon: *seca sus lágrimas* ¿Me hablas otra vez de mamá?
Thea: *se sienta junto a él y lo abraza* Claro, mamá era muy parecida a mi, solo que tenía un carácter muy fuerte, en el sentido de ser firme con sus decisiones...
Narración Normal.
Mientras Thea pasaba un rato de calidad con su hermano menor, Kirlia estaba oculta entre la hierba que se movía un poco a la par del viento. Se mostraba en su cara una expresión de celos y enojo al ver como pasaba la mujer con su amo, a quien a leguas se nota que le encanta estar junto a él, pero por orden de Brandon, le pidió a Kirlia dejarlo solo, cosa que a regañadientes entendió pero quedándose con un amargo sabor de boca en su memoria, aunque eso no quiere decir que sea una Pokémon agresiva ya que aprendió a medir ese rasgo de personalidad.
Con el pasar de los días, Brandon y Kirlia fueron a recoger bayas cerca de un río, aunque desobedecieron la orden de Thea de no alejarse mucho de la zona a menos de que fuera muy necesario. Luego de ese intento de excursión, Brandon fue atacado por un Arbok salvaje, la pequeña Kirlia intentó defender a su amigo pero todo fue inútil.
Arbok usando su cola en forma de látigo alejo violentamente a Kirlia hiriéndola en el brazo derecho a la par que el Arbok también lastima en el pecho a Brandon y cuando el Pokémon salvaje iba a dar el golpe final, Kirlia con lágrimas en los ojos corre a proteger a su amo usando Protección. Arbok violentamente usando sus colmillos quería destruir el escudo de Kirlia pero está era bastante débil.
Brandon: ¿Qué haces? Vete, ¡Aléjate! Es muy peligroso, ¡¡Kirlia!! Vete....
Kirlia se sentía inútil al no cuidar y proteger a su amo, derramando lágrimas de frustración mientras el Arbok golpeaba más y más la barrera, Kirlia comienza a brillar lanzando un grito de desesperación.
Kirlia: ¡¡Kirlia!!
Brandon al ver esto, se queda impresionado, ya que está viendo a su amiga evolucionar muy cerca de él, destruyendo la barrera, una figura grande se levanta del piso y termina su evolución. Una hermosa e imponente Gardevoir variocolor ha aparecido, Brandon se sorprende y el Arbok salvaje se asusta.
Brandon: *se asusta* Su forma final.... Se ve hermosa...
Gardevoir voltea a ver a su entrenador y solo le da una sonrisa tierna, después ve al Arbok con la frialdad profunda que hay en sus ojos, con mucho rencor, Arbok iba a atacarla pero Gardevoir usando Psíquico aleja al Arbok, pero este respondería usando carga tóxica, pero Gardevoir lo esquiva dando un salto y usando sorpresivamente Garra de Metal, movimiento que sorprende y lastima al Arbok salvaje, este se aleja con miedo de Gardevoir y huye cobardemente, mientras tanto, Gardevoir se calma y ve a su entrenador.
Brandon: Oye, ¿Aún sabes quién soy?
Gardevoir ve a su entrenador con esos característicos ojos naranja penetrantes y esta solo afirma con la cabeza y abraza un tanto fuerte a Brandon sin lastimarlo de la herida que tenía.
Brandon: *se separa* Gardy, tu brazo, ven... Te llevaré al Centro Pokémon.
Narración Normal.
Brandon llevó a su Gardevoir al centro Pokémon más cercano de Lake Fire, la Enfermera Joy curó al Pokémon de Brandon pero aparte le hizo un análisis más profundo, específicamente un análisis mental, cosa que lanzó un resultado que sorprendería al joven Brandon.
Enfermera Joy: *saliendo de la sala de recuperación* Ya está curada Brandon. La herida que recibió no fue grave.
Brandon: Gracias, muchas gracias.
Enfermera Joy: Ademas, le hice un estudio extra a tu Pokémon, uno biológico. *alegre* ¡Felicidades, tu Gardevoir es hembra!
Brandon: ¿Qué? ¿Es una chica?
Enfermera Joy: Así es, pensé que lo sabías... Pues te le refieres siempre como "ella".
Brandon: ¿No sé supone que las Gardevoir son solamente hembras?
Enfermera Joy: Temo que no, verás... desde que es un Ralts, hay un 50/50% de probabilidad de que Gardevoir sea hembra o macho. Pero, Ralts poseé una forma 100% masculina, la cuál es Gallade, este solo evoluciona si es un Ralts macho y con una Piedra Alba. ¿Desde cuándo la tienes?
Brandon: Desde que era una Ralts, la encontré hace años, tenía ocho años cuando me la topé.
Enfermera Joy: Que lindo, entonces era una Ralts muy linda. ¿Sabías que las Gardevoir, sobretodo las hembras, son bastante protectoras con sus entrenadores? Así que cuídala mucho.
Brandon: ¿A qué se refiere que "sobretodo las hembras"?
Enfermera Joy: Digamos que sienten más empatía y atracción a los varones que las crían desde que son Ralts y recién salen del huevo. No se sabe la razón del por qué de ese comportamiento, pero hay excepciones donde hay Gardevoir hembras que sienten más atracción a las entrenadoras que son mujeres. Pero de que son Pokémon muy leales, lo son, no tengas duda de eso.
Brandon: Gracias por la información Enfermera Joy, se lo agradezco mucho. Aunque tengo una pregunta... ¿qué clase de estudio le hizo?
Enfermera Joy: Un estudio psicológico gracias a mi compañera Indeedee. Me sorprende mucho que tu Gardevoir sea de otro color. Su Megaevolución es hermosa, cuídate, vuelve cuando gustes.
Narra Brandon.
Fue algo sorprendente saber que mi Gardevoir es hembra al final de cuentas, pero ahora, les cuento lo más triste de mi historia, esto fue solo el comienzo de un camino decisiones equivocadas. Luego de esa charla con la Enfermera Joy, estuve pensando mucho en mi futuro, y una vez que lo decidí y se lo conté a mi hermana mayor, primero discutimos de una forma un poco tensa, pero luego de eso, ella entendió aunque esté solo fue el inicio de mis malas decisiones.
Thea: ¿Estás seguro hermano? La dejaras sola...
Brandon: Si hermana, quiero seguir con el legado de papá, y yo te agradezco mucho que me apoyes.
Thea: El instituto está en Kalos, ¿Volverás pronto?
Brandon: No lo sé, solo quiero que por favor se cuiden mucho. Las quiero, gracias por todo Thea.
Thea: *llorando* No puedo creer que ya hayas crecido mucho... eras un pequeño bebé cuando te cargué en mis brazos y ahora... papá y mamá estarían muy orgullosos de ti.
Brandon: Y de ti hermana, recuerda eso.
Narra Brandon.
Mi hermana me abrazo como si ella ya no me volviera a ver, ahora me despediría de Gardevoir, en ese entonces, me partió el corazón verla llorar y verla bastante molesta. Me gustaría rectificar esto que dije, ese abrazo que me dió Thea especialmente lo sentí yo como si se tratase de un último abrazo que tenía de ella, luego de unos días, empaqué mis cosas ya listo para irme al examen de admisión en el Instituto Kalos, no sin antes decirle a Gardevoir lo que debía hacer.
Brandon: Lo siento, pero debo hacerlo, no te pongas así.
Gardevoir: *molesta con lágrimas en los ojos* ¡¡Gardevoir, Gardevoir!! ¡Gardevoir!
Brandon: ¡Entiéndeme Gardevoir! ¡¡Es mi sueño!!
Gardevoir abrazo a su entrenador mientras esta lloraba desconsoladamente, no quiera que se fuera, ella no quería separarse de él.
Brandon: Lo lamento mucho Gardy, créeme que no quiero dejarte, pero debo hacerlo... escúchame, se que me entiendes... tú eres la única Pokémon que ha estado a mi lado desde que era pequeño y eres y serás mi única gran amiga junto a Thea.
Gardevoir: *derramando lágrimas* Voir... Gardevoir
Brandon: Ven, acompáñame a la puerta, debo irme ya.
Ambos caminan hacia Thea, quien estaba llorando y teniendo una especie de sentimientos encontrados. Ambas lo abraza, Brandon estaba con la cara hundida el pecho de Thea, este lloraba por miedo y tristeza de lo que sentía al irse. Así que una vez este sale de la choza y se va al Aeropuerto Internacional de Galar, Gardevoir se recarga en la entrada de la puerta, ella lo ve con lágrimas y parece haber dicho algo, y lo que pareciera haber dicho era "Cuídate", cosa que Thea "percibió" en ese momento.
Narra Brandon.
Thea y Gardevoir lloraban, más mi Gardevoir al verme partir, me he preguntado. ¿Fue la mejor decisión que hice? Porque después de eso, pasaron tres años, la verdad no volví a Lake Fire en tres años. Si se preguntan, yo fui testigo de lo que pasó en la Región Kalos cuando el equipo Flare armo sus planes, de ahí tuve una cruda noticia, la primera, es que un maldito miembro del Equipo Flare mató a mi padre a sangre fría.
Cuando supe eso, algo en mi cambió, cambió no sé si para bien o para mal, pero cada vez que veo las fotos, me da tanta rabia, tanta ira y tantas ganas de llorar y para rematar, la segunda noticia es que Thea, mi amada y querida hermana mayor tiene una enfermedad en la sangre, una enfermedad que desafortunadamente heredo de mi madre y que desgraciadamente Thea va a fallecer.
Esa noticia me la dieron el día de mi graduaciones, fue un pésimo día, fue un duro golpe que la vida me dió. *Brandon suspira* Hoy con dieciocho años de edad, hoy vuelvo a casa, vuelvo a Lake Fire para pasar los últimos días de mi hermana, y también vuelvo para pedir el perdón de mi Pokémon.
EL PRESENTE.
Brandon, ahora siendo un investigador Pokémon y también siendo un genetista bastante joven, volvería a su casa para pasar junto a Thea sus últimos días de vida. En su casa, Thea escucha que tocan la puerta, al abrir, ve a una nueva imagen de su hermano bastante cambiado.
Thea: *emocionada* ¡¡Hermanito!! *lo abraza fuerte*
Brandon: *corresponde* ¡Hola hermana, he vuelto a casa,
Thea: *llorando* Te extrañé mucho, no sabes cuánto...
Brandon: ¿Leíste mis cartas?
Thea: Todas y cada una de ellas, sin excepción alguna hermano... Vaya, te ves muy guapo con lentes. Sabía que los necesitabas ya desde hace tiempo.
Brandon: ¿Desde cuándo?
Thea: Desde que tenías cuatro años. Conozco cada parte de ti.
Brandon: Gracias, lamento no estar en este tiempo Thea... yo *Thea le tapa la boca con su mano*
Thea: Shhh... lo bueno es que ya estás aquí, y quería verte de nuevo. Mira... temo decirte que solo tengo... tres días de vida.
Brandon: *en shock* ¿Solo tres? lo-lo lamento mucho hermana. Pero cambiando de tema... ¿Cómo ha estado Gardevoir?
Thea: Ella... no esta molesta contigo. Ella está en la roca, donde siempre jugaban y leían cuando eras pequeño, siempre se sentaba ahí y lloraba todos los días y en las noches le recitaba un canto desgarrador y triste a la luna.
Brandon: Ay no.... ¿Dónde está?
Thea: Dónde te dije, ve y dile que has vuelto.
Brandon le dió un beso en la mejilla a su hermana y se fue rápidamente corriendo al patio, al verla la llamo para estar con ella.
Brandon: ¿Gardy? *Gardevoir voltea y se asombra tanto al verlo* Ya volví.
Gardevoir: ¡¡Gardevoir!!
Gardevoir alzando una grito de felicidad a la par que salían lágrimas de sus ojos, corrió hacia su entrenador y lo abrazo muy fuerte. Lo abrazó tan fuerte que pareciera que lo iba a quebrar, pero este joven también correspondió al abrazo.
Brandon: *la ve a los ojos* Lo lamento mucho, por favor, perdóname.
Gardevoir: *pone su frente junto a la de su entrenador* gardevoir, gardevoir...
Brandon paso los mejores tres días de su vida junto a su Gardevoir y junto a su hermana. Después de eso, Thea falleció ante los ojos de ambos, el joven investigador estaba llorando al ver que la única persona que lo cuido y amó irse para siempre. Varias personas asistieron al funeral, ya que aunque no la conocieron bien, les agradaba estar en presencia de ella.
Thea pido como una de sus últimas voluntades que fuera cremada y que sus cenizas fueran esparcidas en un lugar muy colorido, pero solo por su hermano menor. Brandon, quien vestía un traje negro en señal de luto, estaba junto a su Gardevoir en la sala, con la soledad como su tercera compañía, sucedería algo que cambiaría la vida del joven por siempre.
Brandon: *decaído* Ahora, somos tú y yo. *suspira* No puedo creer que Thea se fue, que ella murió, esos tres días pasaron muy rápido... ella se fue. Thea, más que mi hermana era como mi... *comienza a llorar*... alguien muy especial para mí... cómo tú lo eres... *molesto* ¿¡Por qué tenía qué irme?! ¿¡por qué?! *se golpea tres veces en las piernas con sus puños*
En la mirada de Gardevoir solo había tristeza, y mucha. Sentía el dolor y frustración de Brandon en su corazón, no podía seguir viéndolo así, hasta que hizo algo que podría calmarlo, algo que cambiaría el curso de la historia para siempre en este mundo.
Gardevoir: *telepáticamente* Brandon....
Brandon: ¿Qué? ¿Acaso tú.... hablaste?
De Gardevoir, una voz dulce, suave y adulta pero a la vez llena de comprensión lo conmovió mucho. Una voz telepática a manera de eco salía de la mente de la Gardevoir variocolor del joven, a la vez que se escuchaba un pequeño eco en su voz.
Gardevoir: Se cómo te sientes y me duele verte así, me duele también perder a mi única amiga, pero ahora yo te voy a cuidar y no estarás solo nunca más. Por favor, ahora solo somos tú y yo contra el mundo... yo más que nada lo sé.
Brandon: *seca sus lágrimas* Tu voz es muy bella, gracias... muchas gracias. No sabía que podías hablar.
Gardevoir: Siempre he podido hablar, y me seguirás escuchando. Yo te cuidaré con mi vida, esa es una promesa, mi promesa. Pero no solo me escucharás a mi, también... escucharás a otros.
Ambos se juntan en un cálido y reconfortante abrazo dónde solo hay amistad, lealtad y servicio verdadero de ambos, aunque Brandon acaba confuso al oír ese último diálogo de su Pokémon, pero decidió por el momento no darle importancia.
Llegada la noche, Brandon dormía, Gardevoir entro a su habitación y notó que solo se quitó el saco y se dejó el traje, a la par, Gardevoir se acostó a dormir en su propia cama, vió a su entrenador con un triste sueño y arrepentimiento, notaba que las lágrimas aún caían de sus ojos.
Gardevoir: *triste con ojos inyectados en lágrimas* Mi amigo y maestro, haré lo que sea para que ya no sufras más. *su voz se empieza a quebrar* Llora, desahógate todo lo que sea necesario. Mañana será un nuevo día y... un nuevo comienzo.
Derramando una lágrima en la cara de su amo, ella se va y se acuesta a dormir en su cama individual ahora, ambos saldrían al mundo, solos y con una probable nueva vida. Este es el comienzo del misterio... del misterio de las voces.
Esta Historia Continuará...