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CapΓtulo 1: La Visita Nocturna
La ciudad parecΓa mΓ‘s callada de lo habitual. Mai caminaba sola por las calles hΓΊmedas, esquivando charcos como si lo hiciera sin pensarlo. Era tarde, pero no tenΓa miedo. SabΓa exactamente a dΓ³nde iba y quiΓ©n la esperaba. Cada vez que visitaba a Bill por la noche, sentΓa que escapaba un poco del mundo. Era como si al cruzar la puerta de su apartamento, todo dejara de pesar.
SubiΓ³ las escaleras de dos en dos. ConocΓa el edificio de memoria, aunque fingΓa sorpresa cada vez que Bill la recibΓa con alguna de sus frases exageradas.
La puerta se abriΓ³ incluso antes de que terminara de tocar.
βΒ‘Llegaste! βBill apareciΓ³ con su sonrisa de siempre, esa mezcla entre burla y encanto que le salΓa natural.
TenΓa el cabello alborotado, como si se hubiera pasado el dΓa acostado. Su forma de caminar era desganada pero segura, como si estuviera siempre a punto de caer... pero nunca lo hiciera.
βΒΏQuΓ© tal la noche? ΒΏSolemnemente aburrida hasta que pensaste en mΓ? Admitilo, soy tu plan de emergencia favorito.
Mai riΓ³, empujΓ‘ndolo levemente con el hombro al entrar.
βSos mΓ‘s como un desastre entretenido que como un plan.
El apartamento estaba tan desordenado como lo recordaba: libros mezclados con videojuegos, tazas olvidadas en los estantes, una frazada en el respaldo del sofΓ‘ que nadie habΓa doblado desde la semana pasada. Pero tenΓa su propio tipo de calidez. CaΓ³tica, ruidosaβ¦ muy Bill.
Mai se sentΓ³ sin esperar invitaciΓ³n, cruzando las piernas mientras Bill buscaba algo en la pequeΓ±a cocina.
βHoy no hay pizza, pero encontrΓ© tΓ©. O algo que dice ser tΓ© βbromeΓ³.
βΒΏDesde cuΓ‘ndo sos una persona de tΓ©?
βDesde que me di cuenta que vos lo tomΓ‘s, y eso me da una excusa para invitarte.
Antes de que pudiera responder, una voz se oyΓ³ desde el fondo del pasillo:
βΒΏOtra vez con alguien? DeberΓas avisar antes.
Mai giró la cabeza. Esa voz no era la de Bill. Era mÑs baja, mÑs suave⦠un poco cansada.
Bill soltΓ³ un suspiro audible.
βAh, sΓ. Mi adorable sombra. Te presento a Hal, mi gemelo. Aunque no lo creas, venimos del mismo molde.
Mai se enderezΓ³ un poco, sorprendida. ΒΏGemelo?
βΒΏTenΓ©s un hermano y no me lo contaste?
βEs que no es un dato importante. No te estΓ‘s perdiendo de nada.
Hal apareciΓ³ en la entrada del pasillo, con la postura recta, una expresiΓ³n neutra y los ojos escondidos detrΓ‘s de unas gafas delgadas que se acomodΓ³ con cuidado con el dedo Γndice. Caminaba con pasos medidos, casi con rigidez, como alguien que no estaba del todo cΓ³modo fuera de su espacio.
Mai lo observΓ³ en silencio. Aunque fΓsicamente se parecΓan, eran como el dΓa y la noche. Hal tenΓa una presencia mΓ‘s callada, mΓ‘s recogida. Sus movimientos eran precisos, como si cuidara cada gesto para no molestar. Y aunque no parecΓa querer ser visto, ella no pudo evitar mirarlo.
βHola, es un gusto... βdijo Γ©l dandole la mano saludando correctamente, sin acercarse demasiado.
βHola, el gusto es mutuo. βrespondiΓ³ Mai tomando su mano, sonriendo con suavidad.
βNo te esfuerces βinterrumpiΓ³ Bill desde la cocinaβ. Es socialmente disfuncional. Lo mΓ‘s parecido a una conversaciΓ³n que tiene es cuando discute con una hoja de cΓ‘lculo.
Hal frunciΓ³ ligeramente el ceΓ±o, pero no respondiΓ³. En lugar de eso, volviΓ³ la mirada a Mai.
βPerdΓ³n por interrumpir. No sabΓa queβ¦ ibas a venir.
βNo hay problema βdijo ellaβ. Igual ya estaba por invitarme sola.
Hal asintiΓ³ brevemente. Y cuando parecΓa que iba a retirarse, Bill volviΓ³ a hablar.
βPodΓ©s ir a encerrarte ya, hermano. Como te gusta hacer.
Hal ni siquiera se girΓ³.
βNo te preocupes. No planeo molestar tuβ¦ brillante vida social.
Y se fue por donde vino, dejando tras de sΓ una estela de incomodidad.
Mai girΓ³ la cabeza hacia Bill con una ceja alzada.
βΒΏSiempre se hablan asΓ?
βSiempre no βrespondiΓ³ Γ©l con una sonrisa ladeadaβ. A veces ni nos hablamos. Mejor asΓ.
Se sentΓ³ a su lado con una taza en la mano, como si nada hubiera pasado. Como si ese cruce no tuviera importancia. Pero Mai no podΓa dejar de pensar en lo que acababa de ver.
Hal no era solo βel gemelo raroβ como Bill querΓa hacerlo parecer. HabΓa algo en su forma de mirar, en cΓ³mo se apartaba sin ruido, en la tensiΓ³n que habΓa sostenido con los hombros al verlos juntosβ¦ Algo que no podΓa describir con claridad, pero que la dejΓ³ inquieta.
βPensΓ© que eras hijo ΓΊnico βdijo despuΓ©s de un rato, como si intentara entender una pieza faltante.
βNo tengo la culpa de que el universo me haya dado un clon y despuΓ©s se haya arrepentido βdijo Bill con una carcajadaβ. Pero tranqui, seguro se encierra toda la noche. Es lo que hace mejor.
Mai no contestΓ³. Solo asintiΓ³, bajando la mirada hacia su taza.
Por fuera, todo parecΓa igual: una visita mΓ‘s, una noche mΓ‘s con Bill. Pero en su mente ya se habΓa abierto una grieta. Una duda. Una sensaciΓ³n persistente.
Porque aunque no lo conocΓa, aunque apenas habΓan intercambiado un par de frases, ya sabΓa que Hal no era como Bill lo describΓa.
Y por alguna razΓ³n, esa diferencia empezaba a parecerle mucho mΓ‘s interesante de lo que querΓa admitir.