Entre Redes & Arañas.

Summary

Aquí voy a crear la historia de mi OC Spidersona. Es más para plasmar su Lore y como se convirtió en lo que actualmente es. Su nombre es Midni Castillo Stone. Tenía ganas de escribirlo, así que aquí vamos.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capi 1

Estaba realmente contenta, finalmente me había graduado de la universidad. Por fin podría llevar a cabo mi profesión y demostrar de lo que era capaz, nada me emocionaba más que comenzar mi programa master en biomedicina, tras lograr titularme en Biotecnología Genética.

Había hablado con mi padre, Joackeen Stone, sobre ello, ya que era quien me había guiado a lo largo de los años, siendo el CEO actualmente en la Corporación MGB, una institución de químicos, ubicada en Queens, Nueva York, que realiza mejoras en el genoma humano en busca de minimizar las enfermedades, brindar apoyo a las personas enfermas con su día a día, entre otras cosas de las cuales no se me permite hablar.

Mi padre me tenía un puesto asegurado, pero insistí en hacer un programa Master de Biomedicina, aunque no lo aprobó del todo diciendo que requería de mis servicios para dar uso a mi inteligencia en sus instalaciones, debido a mi alto rendimiento y por ser una de las mejores de mi generación trás publicar una investigación sobre el genoma humano y sus derivados que son complementarios con el genoma animal.

Así que tras una larga discusión, terminé aceptando las ordenes de mi padre, quien sabía perfectamente que decir siempre. Nunca podía desobedecerlo, sin mencionar que tenía una metódica eficiente para liderar y mantener todo a como él consideraba "correcto" o como debía ser.

Era Lunes, 28 de Mayo del año 2050. Relativamente ya me encontraba en las intalaciones de MGB, ya que mi padre me habia llevado consigo a altas horas de la mañana para comenzar a darme el recorrido por toda la instalación (aunque igualmente ya la conocía), presentandome a sus trabajadores y mostrándome una vez más su oficina en lo alto del edificio. MGB era un enorme edificio de 20 pisos, literalmente casi un rascacielos, y la oficina de mi padre se encontraba en la ultima planta.

-Midni, necesito que comprendas la importancia que esto tiene para mi. - Habló mi padre, con su típico tono imponente y serio. Dándome la espalda para ver por el enorme ventanal, que daba una vista panorámica de todo el distrito. - Algún día tu serás quien dirija la compañía, por lo que requiero total inmersión en esto. ¿Comprendes? Todo debe ir perfecto.

Guardé silencio, manteniendome con mi típica postura recta, con mis manos sujetas detrás de mi espalda, escuchando a mi padre.

-Comprendo. - Repliqué, con un tono neutral, manteniendo mi vista fija en su espalda. Mi padre, Joackeen, era un hombre bastante estoico y exigente en cuanto a resultados. Era bastante dominante con su aspecto y actitud, pues era enorme, su estatura de 1.92 metros, corpulento, su cabello negro, algo canoso y peniado hacia atrás. Siempre con su barba recortada y arreglada al igual que su bigote.

-Bien. Dalia ya registró tus datos en el sistema, así que dirígete con ella para que te brinde tu credencial de identificación y tu EPP. - Ordenaba, aún sin darse la vuelta. Sus ojos verdes, imponentes, debajo de esas cejas pobladas, mirando al horizonte. - Cuando termines regresa para hablar del proyecto que tengo preparado para ti.

-Ahora mismo, padre. - Respondí, girandome para salir de su oficina con un andar sutil y formal.

-Midni. Aqui me llamarás Doctor Stone. - Agregó mi padre, con firmeza, algo gélido.

-Entiendo... Doctor Stone. - Volví a responder, continuando con mi salida.

No podía decir nada respecto a ello. Ahora era mi jefe, no solo mi padre. Por lo que me encaminé hacia la pequeña oficina fuera de la suya, donde se encontraba Dalia. Dalia era su secretaria, su asistente personal. Una mujer de 35 años de edad que manejaba su agenda. Su cabello siempre recogido, color rojizo, vistiendo de forma ejecutiva y bastante formal, siempre había sido amable conmigo y con los demás, pero si la hacías enojar o tratabas de burlarte de ella realmente podía ser una fiera.

-Dalia, buenos días. Mi padre me envió contigo. - Saludé como siempre, aunque me quedé en silencio un segundo. - Disculpa, el Doctor Stone. - Corregí, suspirando mientras miraba como sacaba una caja de uno de los cajones de su escritorio.

-Buen día, Doctora Stone. Claro, su padre... El Doctor Stone me comentó sobre ello. Ya tengo listo su carné y su EPP. - Respondía Dalia, con su típica voz femenina, con un acento irlandés que me agradaba mucho. Dalia siempre había sido bonita, de esas mujeres que son naturalmente ellas mismas sin importar el que dirán. - Aquí tiene.

Sonreí levemente, no era algo que hacía normalmente, pero Dalia me parecía adorable en ocaciones.

Tomé mi carné y la bolsa plástica hermética donde se encontraba mi nueva bata de laboratorio, las gafas de seguridad y los guantes. Abrí la bolsa para comenzar a colocarme el EPP.

-Gracias, Dalia. Cuando crezca quiero ser como tú. - Agradecía con una leve sonrisa aún en la comisura de mis labios, bromeando un poco, pues Dalia y yo así solíamos dialogar. Pero mi sonrisa lentamente desapareció cuando tomé mi carné para ponerlo en mi bata y leer mi puesto. - Iré con mi pad... El Doctor Stone ahora mismo, con tu permiso.

Dicho eso, me encaminé a paso rápido hacia la oficina de mi padre, entrando para encontrarlo ahora sentado detrás de su escritorio, monitoreando algo en la pantalla de su computadora, misma que desplegaba algunas pantallas holográficas varías, después de todo, vivíamos en el "futuro".

-¿Qué significa ésto? - Inquirí, algo consternada, pero igualmente intentando mantener mi actitud formal, aunque no tan profesional. - ¿Porqué mi carné dice que mi puesto es Research Director? Sabes bien que me acabo de graduar y voy iniciando. No soy apta para liderar a un grupo de investigadores o supervisarlos en los proyectos, además...

-Doctora Stone. - Interrumpió mi padre con una voz autoritaria, obligandome a guardar silencio de forma casi inmediata. Guardó silencio mientras terminaba de escribir uno de sus correos directivos, tan solo para alzar la vista y verme fijamente. - No tolero objeciones en cuanto a las decisiones que tomo. Yo soy el jefe aquí, las cosas se hacen como yo dicto. ¿Lo entiende, Doctora Stone?

Me quedé en silencio, observando fijamente como mi padre me hablaba de tal forma. Era claro que ahora mismo yo no era su hija, sinó una empleada más bajo su mandato. Volví a tomar mi postura formal y recta, asintiendo.

-Si, Doctor Stone. - Respondí, mi voz automaticamente en un tono neutral.

-Entonces usted está consciente del cargo que se le ha asignado. Trabajará de acuerdo a ello. Y me notificará ante cualquier inconveniente o problema que haya respecto al proyecto que le voy a asignar. - Declaró mi padre, colocando su mano sobre una carpeta amarilla que arrastró hacia adelante por la superficie de su escritorio, sin apartar sus ojos verdosos de los míos. Viendo que no dije nada más, prosiguió. - De acuerdo. Revisa esto y ve hacía el laboratorio B-15 para comenzar con los preparativos y conocer al personal que estará bajo tu mando.

Me acerqué, tomé la carpeta y asentí, dandome la vuelta para comenzar a caminar hacia la salida de su oficina. Esperaba que me detuviera, que dijera mi nombre una vez más, que se disculpara por haberme tratado de esa forma, pero no lo hizo. Lo justificaba, entendiendo que ahora debíamos tomar un rol formal de acuerdo a lo laboral, pero no pude evitar sentirme algo mal. Aún así, una vez fuera de su oficina cerré la puerta detrás de mi. Con paso firme me dirigí al elevador. Tan sólo para entrar y dirigirme al laboratorio que me habia asignado, el cual se encontraba en los pisos subterraneos.

Suspiré mientras el ascensor bajaba, no podía evitar pensar en todo lo ocurrido. Lo rápido que todo estaba avanzando y que tendría que acostumbrarme a ello. Mi padre siempre había sido un hombre así, pero ahora había actuado más tosco de lo normal. Era curioso, pues mi madre era todo lo contrario a él...

... Continuará.