No era yo - Eras tu

Summary

La vida de los adolescentes puede ser simple y sencilla a los ojos de los mas mayores, segĂșn ellos todo estarĂĄ bien mientras sigas sus pasos, mientras sigas los planes que crearon para tu vida antes de que llegases a este mundo, mientras sigas siendo "Alguien normal". Lo normal...lo normal en esta sociedad esta muy sobre valorada, cunado en esta actualidad la vida que vivieron los mayores ya casi ni existe. Unos rechazan a su descendencia por no ser lo que esperaron, lo cual termina por destruir lo que supuesta mente era una familia. es asĂ­ que la vida de dos adolescentes termia por enredarse; uno de ellos para evitar los celos de su ex y las preguntas indiscretas de la familia decide seguirle el juego a alguien completamente opuesto a el, a alguien que habĂ­a visto de lejos pues casi siempre andaba cerca de sus ojos...un adolescente que termina por ser su amigo, su refugio. El otro decide comenzar el juego solo para evitar darle explicaciones al idiota que termino por romperle el corazĂłn, generando una cercanĂ­a con la que terminan dan doce cuenta que siempre existiĂł una atracciĂłn entre ellos. dos personas destinadas a estar juntas se encuentras una y otra vez en diferentes Ă©pocas, pero siempre en el momento equivocado. ÂżQue harĂĄ que esta vez sea diferente? uno que solo sigue las reglas de su casa y el otro que vive su vida sin regla alguna que seguir, por supuesto que ambos eran polos opuestos, eran todo menos cercanos, ni conocidos o al menos eso creĂ­an... A los ojos de los mayores solo uno de ellos era completamente "normal".

Status
Ongoing
Chapters
7
Rating
n/a
Age Rating
18+

PROLOGO

No estaba bien, claro que no pero no lo iba admitir delante de este idiota no cuando habĂ­a actuado como uno al aceptar que nuestra relaciĂłn quedara solo en cuatro paredes, debĂ­ darme cuenta que todas sus excusas ocultaban algo, tenĂ­amos una relaciĂłn de cinco meses, mismo tiempo que estĂĄbamos compartiendo un departamento.

Y aun tenia que soportarlo ahí, como también acå en el instituto había sido un completo idiota al aceptarlo en mi vida


—Ayer dijiste que iba hacer hoy y hoy dices que mañana —dice irritado, pero quien lo estaba mĂĄs por su descaro era yo, lo veo de recojo para luego ver a los lados.

—Sabes que conmigo o es hoy, o es nunca mas


Frunzo el ceño y al ver una vez mas de lado, lo veo a el. —No te preguntaste que quizĂĄs es por eso —al verlo confundo mi sonrisa se hace presente inevitablemente— QuizĂĄs es porque elijo el nunca

—Debes estar bromeando, tu y yo estamos en una relaciĂłn —dice lo Ășltimo casi en un susurro viendo que nadie a nuestro alrededor lo oiga.

TenĂ­a ganas de golpearlo, como podĂ­a siquiera mencionarlo cuando ayer se revolcaba con su mejor amigo en nuestro departamento que en un inicio solo era mĂ­o.

—Estamos en una relaciĂłn con tus tĂ©rminos y eso quiere decir que... en realidad no existe, ni existiĂł tal relaciĂłn, tu con
 —sin terminar la frase veo hacia su amigo aproximan doce y el palidece— y yo


«Demonios »

Sin pensarlo claramente voy con el primer chico que se me pone enfrente y le robo un beso cerrando completamente los ojos. No se quién sea pero espero me siga el juego, no quería aceptar que el idiota al que trataba de engañar me había destrozado el corazón o el orgullo.

Oigo los murmullos alrededor conservando aun los ojos cerrados, por el momento sentĂ­a sus manos sobre mis hombros y eso era una mala señal


—Todos nos están observando —me susurra al oído.

«Esa voz »

Abro los ojos asustado y en cuanto lo veo mi cuerpo sobre reacciona alejåndome de él y tenía que elegir al mås hetero de todos, soy un completo IDIOTA

—Es enserio —musita con sorda, lo cual me genera bochorno todos los que creĂ­a ajenos a esta discusiĂłn empiezan a mostrar interĂ©s ante mi desfachatez.— Crees que voy a caer en esto —lo dice apuntando al chico a lado mĂ­o â€čMatthew Colemnaâ€ș el presidente del consejo estudiantil que obviamente tenia de novia a la capitana de porristas.

Soy el centro del murmullo y de las risas de todo el pasillo, estaba avergonzado y quería echarme a correr iba hacerlo pero el, lo cambia todo


—Cariño dijiste que no en el instituto y tu
 —veo completamente sorprendido a Matthew por sus palabras, con una sonrisa fin en el rostro se me acerca me toma de la cintura y deja un beso sobre mi pelo, de los presenten salen chillidos y gritos por tal acto.

Estaba con las mejillas completamente rojas.

«Estaba soñando»

—No me vayas a decir que tu —añade el idiota molesto— le seguirĂĄs el juego, porque tienes pareja y


La rubia ya mencionada sale entre el resto de los alumnos y se asoma hacia nosotros, esto acabara mal, yo le estaba echando a perder su relaciĂłn.

—Matt de que se trata esto —exige una explicaciĂłn por cĂłmo nos ve pero Ă©l no se aparta de mĂ­ en ningĂșn momento, es mĂĄs siento como sus dedos hacen mĂĄs presiĂłn en mi cintura.

—No te debo ninguna explicaciĂłn, ni tĂș tienes derecho a exigir una —responde sin expresiĂłn alguna hacia ella, lo que causa sorpresa no solo en mi. — Terminamos hace un mes, no tenemos nada que ver el uno con el otro.

Sus palabras de alguna manera apaciguan mi culpa por arrastrarlo a esto, al menos no le estaba robando nada a nadie.

La chica refunfuña para si misma.

—Nos vamos
 —me lo dice viĂ©ndome y yo acepto encantado

—No puede ser que le ayudes con este teatro a este tipo —lo dice observĂĄndome de pies a cabeza— a ti te gustan las mujeres y yo soy prueba de ello —añade satisfecha de sus propias palabras.

Matthew hace un gesto de molestia y sin previo aviso, me toma completamente de la cintura y devora mis labios dejĂĄndome con mente el blanco, estĂĄbamos frente a muchĂ­simas personas y a el ni le importaba
eso me daba a entender por como sus labios se adueñaban completamente de mi boca. Nos quedamos sin aire, paramos y nuestras frentes chocan una con la otra, para luego ver como nuestras miradas conectaban.

¿Qué era esto?

Había una extraña conexión entre ambos, sentía como mi cuerpo entero se sumía a el y por extraño que pareciera, podía sentir los latidos de su corazón en el mío.

ÂżPorque?

El termina nuestras miradas.

—QuizĂĄs sea por ti que descubrĂ­ que en realidad no eras tĂș —vuelve su mirada hacia mí— si no EL


En medio de todo el bullicio toma mi mano y salimos de ahĂ­, junto a sus amigos.

«¿Realmente esto acaba de pasar?»