CapΓtulo 1
Me gusta cuando se me eriza la piel al escuchar su risa. No importa la hora ni el lugar; apenas suelta una carcajada y mi cuerpo reacciona antes que mi mente, como si estuviera hecho para eso, como si su voz estuviera grabada en mis huesos. Siempre fue asΓ, incluso antes de que lo admitiera. Soonyoung tiene ese tipo de presencia que no se puede ignorar. Incluso en una habitaciΓ³n llena de gente, es su energΓa la que se impone. Tiene una voz que atraviesa cualquier distracciΓ³n, una forma de moverse que exige atenciΓ³n. Tal vez no lo nota, tal vez cree que pasa desapercibido cuando sonrΓe de lado o se rasca la nuca despuΓ©s de decir algo sin pensar. Pero yo lo observo todo. Cada mΓnimo gesto. Cada detalle. Y a veces, solo a veces, me gusta pensar que Γ©l tambiΓ©n lo sabe.ο»Ώ
Hoy lo vi salir del baΓ±o del dormitorio con el cabello todavΓa hΓΊmedo, gotas resbalando por su nuca hasta perderse debajo del cuello de la camiseta. Llevaba la chaqueta del ensayo colgando de un brazo y una sonrisa perezosa en los labios.
βΒΏOtra vez despierto tan temprano, Jihoon-ah? βpreguntΓ³, al verme ya vestido y con las zapatillas puestas.
βNo pude dormir βle respondΓ, sonriendo como si fuera casual.
Se frotΓ³ la cabeza con la toalla, despeinΓ‘ndose aΓΊn mΓ‘s.
βΒΏOtra vez soΓ±aste raro?
Raro. Γl le llama asΓ. Claro que fue raro. SoΓ±Γ© con la primera vez que lo olΓ en celo. Con su calor tan abrumador que me quemaba incluso a travΓ©s de las paredes. SoΓ±Γ© que me tomaba de la cintura como esa noche. Que me llamaba suyo. Que me buscaba con los ojos cargados de deseo y confusiΓ³n, y que yo no me detenΓa. Pero no lo mencionΓ©. Solo asentΓ. Soonyoung me revolviΓ³ el cabello como si no pasara nada.
βDeberΓas descansar mΓ‘s βmurmurΓ³ mientras se ponΓa la chaquetaβ. Γltimamente estΓ‘s en todo.
En todo. Porque no quiero que estΓ© solo. Porque los demΓ‘s lo olvidan, pero yo no. SΓ© cΓ³mo se encarga de los otros, cΓ³mo se queda callado para no preocupar, cΓ³mo practica hasta tarde cuando ya todos duermen. SΓ© cuΓ‘ntas veces ha ocultado su agotamiento detrΓ‘s de una sonrisa.
Por eso es mi deber.
Salimos del cuarto juntos. Me adelantΓ© por el pasillo. No querΓa que caminara solo, ni siquiera por unos segundos. Soonyoung no dijo nada, pero bajΓ³ la mirada por un momento. ObservΓ³ nuestros pies. Siempre lo hace, sin darse cuenta. Se detuvo un segundo al ver las zapatillas blancas que llevΓ‘bamos puestos los dos. Se las comprΓ© yo, aunque fingΓ que eran un regalo del staff. Γl ni sospecha.
βΒΏTΓΊ tambiΓ©n estΓ‘s usando las blancas hoy? βpreguntΓ³, con una sonrisa fΓ‘cil, de esas que le salen sin pensar.
AsentΓ, y sus ojos bajaron una vez mΓ‘s. La tela blanca, el diseΓ±o clΓ‘sico, los cordones sueltos que Γ©l deja colgando y que yo me obligo a imitar cada maΓ±ana. Porque cuando caminamos asΓ, sincronizados, siento que el mundo cobra sentido.
βQuΓ© coincidencia βriΓ³.
Pero no lo es. Γl tiene muchos pares. PodrΓa haber elegido cualquier otro, pero justo hoy, entre todos, escogiΓ³ esas. Igual que yo. Aunque no lo sepa, estamos conectados.
Bajamos por la escalera, Γ©l un par de peldaΓ±os mΓ‘s adelante.
βΒΏNo vas a desayunar? βpreguntΓ³ sin mirar atrΓ‘s.
βNo tengo hambre βle respondΓ.
Tengo suficiente con verte.
Soonyoung se detuvo y me mirΓ³ sobre el hombro. No fue una mirada cualquiera. Fue de esas que duran un segundo mΓ‘s de lo necesario.
βEstΓ‘s raro hoy.
βΒΏSΓ?
βSΓ, pero estΓ‘ bien. Me gusta cuando estΓ‘s mΓ‘s callado.
No es que estΓ© callado. Es que si abro la boca de verdad, le dirΓ© todo. Que lo recuerdo. Que lo tengo marcado. Que no puede huir. A veces pienso que se le olvidΓ³. Que estaba tan cansado, tan perdido esa noche, que su cuerpo actuΓ³ por Γ©l. Pero yo no. Yo estaba despierto. Lo escuchΓ© decir mi nombre. Me abrazΓ³. Me tomΓ³. Me eligiΓ³. Y si ahora no lo recuerda, no importa. Yo sΓ. Y por eso... se lo recordarΓ©. Poco a poco. Sin prisa. Con cada gesto, con cada paso sincronizado, con cada palabra no dicha.
Hasta que vuelva a mirarme como esa noche.
Hasta que lo diga otra vez:
βEres mΓo, Jihoon.
Lo sigo al comedor del dormitorio. No tengo hambre, pero quiero estar cerca. Soonyoung se sirve cereal como siempre, sin leche, y yo me siento frente a Γ©l, fingiendo que reviso el celular. No necesito mirarlo directamente para saber que estΓ‘ ahΓ. Su aroma lo llena todo, aunque suprime su olor con esos malditos inhibidores. TodavΓa lo hace, incluso despuΓ©s de esa noche. Como si quisiera borrar todo rastro de lo que pasΓ³.
Pero yo no puedo. No quiero.
SΓ© que estΓ‘ ahΓ, debajo de todo. En su piel, en su lengua, en sus dedos. Su cuerpo me reconociΓ³ antes que su mente. Esa noche no fue un error. Fue natural. Como respirar. Como rendirse.
Y sin embargo, aquΓ estamos. Γl comiendo cereal. Yo fingiendo que me importa el clima de SeΓΊl. Pero mi pecho late con fuerza. Me arde la garganta. Me pican los dedos. Quiero tocarlo, marcarlo de nuevo. No como la ΓΊltima vez, cuando se aferrΓ³ a mΓ en silencio, sin palabras, sin promesas. Esta vez quiero que me mire. Que lo diga. Que me diga que me necesita, que lo recuerda. Que no puede estar con nadie mΓ‘s porque su cuerpo ya eligiΓ³.
Su rodilla roza la mΓa por accidente. O eso quiere que piense. Porque no la aleja.
βΒΏSeguro que no quieres nada? βpregunta, masticando con la boca medio llenaβ. Hoy ensayamos doble.
βEstoy bien βrespondo, y me obligo a sonreΓr.
No voy a dejarlo solo. Voy a estar ahΓ cada vez que se voltee. Cada vez que sienta el vacΓo. Porque cuando ese vacΓo vuelva, como inevitablemente lo harΓ‘, quiero que sea mi nombre el que lo llene.
Y mientras Γ©l sigue hablando de la rutina nueva, de cΓ³mo tiene una idea para el puente de la canciΓ³n, yo solo lo miro. La forma en que sostiene la cuchara. CΓ³mo se pasa la lengua por el labio inferior sin darse cuenta. La marca del sueΓ±o todavΓa en la comisura de su ojo. El cuello de la camiseta un poco torcido. La curva de su clavΓcula, visible solo si uno observa de cerca. Y yo siempre observo de cerca.
Le preguntΓ© una vez, con cuidado, si recordaba algo de aquella noche.
Me mirΓ³ como si le hablara en otro idioma.
βΒΏQuΓ© noche?
La sonrisa que puse entonces fue tan forzada que casi me doliΓ³. Me encogΓ de hombros, fingiendo desinterΓ©s.
βNada. Debe haber sido otro sueΓ±o raro.
MentΓ. Pero solo por ahora.
Porque tarde o temprano, su cuerpo lo va a recordar. El calor volverΓ‘. Y cuando no pueda mΓ‘s, cuando su celo regrese y lo obligue a buscar, va a venir por mΓ. No por otro. No por un beta cualquiera. Por mΓ.
Porque yo lo calmΓ©. Porque Γ©l me eligiΓ³.
Y cuando eso pase, ya no voy a dejarlo ir.
En la sala de ensayo, el sudor empieza a llenar el aire antes de que termine la primera canciΓ³n. Γl estΓ‘ al frente, guiando como siempre, entregando hasta lo que no tiene, con la camiseta pegada al cuerpo y el cabello mojado cayΓ©ndole sobre la frente. Se mueve como si le persiguiera algo, como si tuviera que demostrarle al mundo que es digno de cada mirada. Nadie lo nota. Nadie, excepto yo.
Siempre soy el primero en verlo: el modo en que su respiraciΓ³n se desajusta cuando el cuerpo le empieza a pesar, la forma sutil en que se sacude las muΓ±ecas entre formaciones, el leve temblor en su pierna derecha cuando ha dormido mal. Hoy lo ha hecho. Y aunque lo oculta con sonrisas y bromas, yo sΓ© exactamente cuΓ‘nto le duele.
Quisiera detenerlo. Sujetarlo por los hombros, empujarlo contra la pared con una firmeza que no deje espacio para dudas, decirle que basta, que no necesita exigirse asΓ. Que ya lo vi. Que no tiene que probar nada si yo ya le pertenezco. Si ya es mi alfa.
Pero no lo hago.
Sigo repitiendo los pasos, clavando los talones en el ritmo, fingiendo que estoy igual de concentrado que todos. Pero no lo estoy. Solo espero. Siempre espero.
Y entonces ocurre.
Seungcheol se le acerca. Le posa una mano en el hombro, se inclina para susurrarle algo al oΓdo. Soonyoung rΓe. Esa risa ronca, baja, que a mΓ me perfora el pecho como si la hubiera guardado solo para mΓ. No es raro que hablen, claro que no. Son amigos. Pero algo en mΓ se retuerce con violencia.
Aprieto los puΓ±os. No es celos, no del todo. Es otra cosa. Es una punzada aguda que me sube desde el estΓ³mago, algo que se parece mΓ‘s al instinto que a los sentimientos. Una necesidad urgente, primaria, de hacerme presente. De levantarme y dejar claro que ya fue mΓo. Que no puede ser tocado asΓ. Que si otro lo reclama, tendrΓa que arrancarme primero lo que queda de alma.
Porque ya me eligiΓ³. Aunque no lo recuerde. Aunque finja que fue solo un error en su ciclo. Aunque duerma tranquilo mientras yo aΓΊn tengo su olor tatuado en la garganta.
Γl me buscΓ³.
En medio de su calor, en plena madrugada, con los ojos llenos de miedo y necesidad, me llamΓ³. Me tomΓ³. Me aceptΓ³ como su omega. Me hizo suyo y yo le entreguΓ© todo.
Y ahora se rΓe con Seungcheol.
Una parte de mΓ, la que aΓΊn se aferra a la cordura, me dice que no reaccione. Que Γ©l tiene derecho a hablar con quien quiera, a sonreΓrle a todos, a ser amable, libre. Pero la otra parte, la que se despertΓ³ esa noche bajo su cuerpo, la que aΓΊn tiembla al recordarlo susurrΓ‘ndome βno te vayasβ, esa parte quiere gritar. Romperle el cuello al otro. Aullarle que ya fue reclamado. Que ya no hay vuelta atrΓ‘s.
La mΓΊsica se detiene. Γl gira justo entonces y me mira. Me sonrΓe. El pecho sube y baja con esfuerzo por el ejercicio, el sudor le resbala por la mandΓbula. Todo parece normal.
βJihoon-ah, estΓ‘s muy concentrado hoy.
βTengo que estarlo βrespondo, sin desviar la miradaβ. No puedo permitir que te pase algo.
Γl parpadea, un poco confundido. Pero luego se rΓe, ese tono que intenta desarmarme.
βΒΏPor quΓ© me pasarΓa algo?
Porque estΓ‘s dΓ©bil. Porque hay otros alfas en la sala. Porque no sabes cuΓ‘nto me cuesta callar. Porque no sabes lo que provocas. Porque te olvidas de lo que hicimos. Porque no quiero que nadie mΓ‘s te toque.
βSolo digo que te cuides βdigo, bajo control.
Soonyoung se deja caer en el suelo, tomando una botella de agua. Me lanza la suya sin pensarlo demasiado. Ya lo ha hecho antes, como si fuera costumbre. Como si yo estuviera siempre ahΓ para Γ©l.
Y lo estoy.
Cada vez que me da algo suyo βuna toalla, una botella, una sonrisaβ es como si renovara ese pacto silencioso. Como si su cuerpo sΓ recordara, aunque su mente se niegue.
Y eso basta. Por ahora.
MΓ‘s tarde... mΓ‘s tarde me va a mirar como lo hizo aquella noche. MΓ‘s tarde lo harΓ© recordar por quΓ© me eligiΓ³. Por quΓ© su cuerpo no quiso a nadie mΓ‘s.
Por la noche, cuando todos se han ido a sus habitaciones, yo sigo despierto.
Lo escucho desde la sala comΓΊn. Sus pasos. Su bostezo. El golpecito leve que hace siempre con la puerta al cerrarla. Duerme en la habitaciΓ³n del fondo esta semana, porque Seungkwan ronca demasiado cuando estΓ‘n juntos.
No deberΓa saber eso. Pero lo sΓ©. Lo sΓ© todo de Γ©l. CuΓ‘ndo tiene hambre. CuΓ‘ndo le duele la espalda. CuΓ‘ndo su olor cambia apenas un poco despuΓ©s de una coreografΓa especialmente intensa. CuΓ‘ndo estΓ‘ en fase de supresiΓ³n y cuΓ‘ndo no.
Y esta noche, no lo estΓ‘.
Su aroma se filtra, suave, casi imperceptible para un humano normal. Pero para mΓ... es devastador. Es su olor natural, sin barreras. Su olor como alfa. Fuerte, tibio, envolvente. PodrΓa masturbarme solo con eso si no lo hubiera hecho ya, con su camiseta entre las manos, mil veces antes.
Me acerco a su puerta, con los pies descalzos. PodrΓa entrar. La cerradura no es difΓcil. SΓ© que estΓ‘ profundamente dormido; lo he hecho antes. Solo para mirarlo. Solo para asegurarme de que respira bien, de que no se revuelca por pesadillas.
Esta noche, lo encuentro de costado, envuelto en la sΓ‘bana hasta la cintura, el brazo estirado fuera de la cama. Su camiseta se le ha subido hasta el abdomen, dejando al descubierto la piel suave, tibia, que aΓΊn recuerdo con la lengua.
El cuarto huele a Γ©l. Su esencia. Su alfa. La primera que me marcΓ³.
Porque esa noche, aunque diga que no la recuerda, sΓ pasΓ³. Su instinto buscΓ³ el mΓo. Me atrapΓ³ con sus feromonas, me empujΓ³ contra el colchΓ³n, y yo me rendΓ. Lo aceptΓ©. Lo lamΓ. Lo sentΓ dentro.
Y ahora... ahora vive como si nada. Como si no tuviera un omega esperΓ‘ndolo, mirΓ‘ndolo cada maΓ±ana, lamiΓ©ndose los labios con hambre contenida.
Me siento en la esquina de su cama, sin hacer ruido. Su pecho sube y baja con suavidad. Me quedo ahΓ, solo respirando con Γ©l. Pensando en todo lo que falta para que me vuelva a reclamar. Porque va a hacerlo. Su cuerpo lo recordarΓ‘ antes que su mente. Y cuando llegue su prΓ³ximo celo...
Cuando llegue su prΓ³ximo celo, no habrΓ‘ forma de evitarlo.
βEres mΓo βsusurro en la oscuridad, sin atreverme a tocarlo aΓΊnβ. Ya lo sabes, ΒΏverdad?
Pero Γ©l no responde. Solo se mueve un poco, murmurando algo en sueΓ±os. Mi nombre, creo. Lo dice a veces. No sabe que lo escucho.
Me levanto. Me voy.
Por ahora.
He vuelto con otra historia omegaverse, pero esta es cortaκ°α’. .α’κ±








