Cuando el alma recuerda
Hay sueños que se olvidan al despertar.
Y hay otros que te despiertan para que no los olvides nunca.
Desde pequeña, he sentido que al dormir no me apago, sino que me enciendo.
Que cierro los ojos aquí… para abrirlos en otra parte.
En este primer paso, no busco explicar ni entender, solo dejar constancia.
Porque algo dentro de mí —algo que no sé nombrar del todo—
ha viajado.
Y estas páginas son sus huellas.