PREFACIO
Un par de años antes
Roma, Italia
La hija menor de la familia Bellini celebraba su cumpleaños número diecinueve entre mármol blanco, fragancias de lujo y mentiras demasiado antiguas para ser desenmascaradas.
Arianna Bellini sonreía, no por felicidad, sino por costumbre. Era la cara perfecta de una dinastía construida sobre oro, secretos... y sangre.
—Haz lo que se espera de ti —le susurró su madre esa noche—. Y no preguntes más de la cuenta.
Cámaras, vinos, aplausos, apariencias.
Arianna lo tenía todo, excepto lo único que jamás podría comprar: libertad.
Y entonces, entre la multitud de máscaras y promesas rotas, él apareció.
Traje oscuro, silencio afilado, y una presencia imposible de ignorar.
Massimo Moretti.
Un hombre que no fue invitado, pero que jamás necesitó permiso para entrar en su mundo.
Un hombre que había jurado destruir todo aquello que ella representaba.
La primera vez que sus miradas se cruzaron, fue como un pacto: peligro disfrazado de cortesía.
Y sin embargo, algo una chispa indeseada, impura, inevitable surgió entre ambos.
—¿Sabes a qué huelen las promesas rotas? —le preguntó él, sonriendo como quien ya sabe el final.
—¿A qué? —respondió Arianna, sin saber que esa noche cambiaría su destino.
—A Bellini Nocturne... tu perfume favorito.
Ella rió.
Él sintió el golpe de su propia condena.
Entre música, ambición y traiciones, nació algo que ningún plan podía controlar.
Una guerra silenciosa.
¿Un amor imposible?
Una promesa entre sombras.