Duplicate

Summary

Hongjoong no creía en distracciones, nunca tomaba riesgos. Era ortodoxo, meticuloso y sólo tenía un par de objetivos claros: tener buenas notas y graduarse de la universidad. Hasta que un día conoció el sabor del mejor de los riesgos... Y no sólo era eso, venía duplicado. Contiene: Escenas explicitas, relaciones abiertas, poliamor, size kink sutil.

Genre
Erotica
Author
ly
Status
Complete
Chapters
7
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Hongjoong solía pasar desapercibido la mayoría de sus días universitarios, con una mente brillante y destacadas calificaciones, pero era bastante bajito, caminaba un poco escondiéndose de todo y vivía tras los marcos de sus grandes lentes que para la mayoría lo hacía lucir más joven de lo que era. Pero allí estaba caminando por el campus, metido entre los libros que cargaba entre sus brazos, ropa holgada y fresca, con su mente sólo en sus materias y calificaciones, era realmente el estereotipo de buen estudiante, se podría decir un nerd, pero no le importaba, pensaba que su único objetivo en la universidad era estudiar y graduarse, lo demás eran sólo distracciones, así que les huía. No solía tomar ningún riesgo.

Ese día llegó al salón de su nueva clase optativa unos 15 minutos antes de que empezará, sin que aún ni siquiera el profesor estuviera presente. Sacó un par de apuntes para repasar lo de materias anteriores.

Todos en su familia pensaron que estudiaría algo que sólo los cerebritos estudiarían pero eligió algo como el diseño, sencillo, y que despertaba algo en él que los números no hacían, aunque estos se le daban perfectamente. Había algo en crear y exprimir la creatividad e imaginación que le atraía desde siempre. Así que ahí estaba buscando algunos puntos extra en Taller de Estética y Cultura Visual Contemporánea.

Con el paso de los minutos, el profesor se presentó, sorprendido de verlo con tanta antelación a la hora de la clase. Pronto todos empezaron a llegar y eventualmente la clase dió inicio con tranquilidad, salvo que unos 10 minutos después fue irrumpido por un extraño gigante entrando por la puerta torpemente.

—Lo lamento, me retrasé un poco —Dijo con una voz muy profunda, Hongjoong noto que tenía el cabello largo y negro, vestía un poco excentrico y tenía unos cuantos tatuajes, era de un atractivo que nunca antes había visto, eso fue lo que más le impresionó.

Pero sólo lo hizo suspirar y luego volver su mirada al profesor, no era asunto suyo de todos modos.

—Lo notamos, toma asiento, que no se repita —Le reprendió el profesor y este, entró con rapidez.

Para la poca suerte de Hongjoong se sentó en la mesa contigua a la suya, y lo notó, contrario de lo desapercibido que solía pasar para todos usualmente. Al menos no fue en el asiento de al lado, pensó Kim, pero su pensamiento se vió interrumpido porque sintió una mirada penetrante sobre él que casi le quemaba la piel.

Se volteó por inercia en su dirección y este lo estaba observando, tenía una expresión neutra para a la vez esos ojos peculiares parecían brillar al haber hecho un aparente descubrimiento, de nuevo Kim suspiró y volvió a lo suyo, seguía sin ser su asunto.

La clase continuó lentamente, hasta que al final de esta para su mala suerte se les asignó un trabajo en pareja, pero la solución era sencilla y Hongjoong ya estaba dispuesto a como siempre levantar la mano para pedir la posibilidad de hacerlo solo, hasta que sintió un cuerpo sentándose a su lado irrumpiendo un poco su espacio personal, aquel extraño ocupó el lugar a su lado y se recostó en su mesa, para mirarlo con una sonrisa.

—Hagámoslo juntos —Le dice de inmediato, con aquella voz profunda, dejando a Hongjoong un poco desconcertado y confundido.

No era común que esto le sucediera, por ello sospechó.

—No haré todo el trabajo por ti si eso buscas —Le soltó y eso hizo reír al extraño, viendolo mas de cerca era tan atractivo que Kim no pensó ver a nadie así más allá de la televisión.

—Para nada, podemos sólo trabajar juntos, yo haré mi parte y te ves como alguien que hace la suya —Responde el extraño, ahora apoyándose en su mano para mirarlo, la cual estaba repleta de anillos combinando con los collares de su cuello—, por cierto, soy Mingi, ¿Tu?

Kim meditó por un momento si era buena idea, pero al girarse todos estaban junto a alguien, con sus respectivas parejas, así que tuvo que aceptar su eventual destino, sólo rogaba no fuera a ser un final desastroso, porque no estaba dentro de sus planes.

—Hongjoong —Respondió resignado.

—Lindo nombre, casi tan lindo cómo tú.

Eso definitivamente no se lo esperaba, no pudo sostener su mirada más, y sintió su rostro quemar, seguramente sus mejillas estaban ardiendo en un brillante carmesí.

—Wow, sonrojado te ves mucho más lindo, eres adorable, gafitas —Le suelta entre una sonrisa, tratando de buscar su mirada.

Hongjoong no supo identificar ese cosquilleo que sintió desde ese momento, apenas podía sostenerle la intensa mirada, quizás porque nunca le había sucedido antes, pero era un evidente coqueteo, de parte de alguien exorbitantemente atractivo. Algo que no le solía pasar nunca.

—Podemos hacerlo en mi casa, es menos ruidosa y molesta que la biblioteca —Le dice luego de un rato de la conversación, la que lideraba Mingi únicamente, donde notó como siempre jugaba con los anillos en sus dedos al hablar y lo grande que eran sus manos—, ¿Estás libre mañana por la tarde?

—¿No te incomoda? No quiero molestar…

Mingi le sonríe ampliamente, restando importancia con sus manos. La clase llegó a su fin en medio de sus palabras, todos comenzaron a retirarse a su alrededor.

—Para nada, dame tu número y podemos encontrarnos, yo te llevaré y también te dejaré en tu casa, soy el servicio completo, gafitas.

Con el guiño que le dió, por alguna razón el cuerpo de Hongjoong siguió cosquilleando, y no lo analizó mucho antes de entregarle su número, no era típico de él no planear y calcular sus acciones, pero esta vez no le molestó demasiado. Incluso el resto del día y parte del siguiente pensó en ello, salía de su usual burbuja entre libros y trabajos sólo para pensarlo, no sabía qué esperar del nuevo extraño entrometiendose en su rutina, y ahora Hongjoong tampoco sabía qué esperar de sí mismo ahora que aceptó sin pensarlo.

Una vez llegó la hora acordada de verse en el estacionamiento al terminar las clases de Kim, se llevó una gran sorpresa. Mingi no lo esperaba en un auto sino recostado en una motocicleta, un poco antigua pero imponente.

—¿No te dará miedo ir abrazado de mí, no? —Bromea una vez ve la cara que hace Hongjoong al verlo.

—No, sólo no me subo a motos seguido —Responde Kim con su usual voz plana y un poco baja debido a su timidez.

Mingi mientras se ríe se acerca a él con un casco extra.

—¿Me permites?

Hongjoong asiente evitando su mirada, sintiendo el calor de su gran cuerpo más cerca al suyo, mientras le pone el casco su mirada puede divisar su barbilla, el borde de su camiseta negra y los collares que cuelgan en su fornido pecho, tratando de concentrarse en la forma de cruz de uno de ellos, evitando pensar en la cercanía o sus manos ajustando gentilmente su casco.

Una vez listo, él más alto se sube y lo orienta a subir detrás de él, le costó soltar sus manos y decidir tenerse del cuerpo del otro pero no encontró otro sitio donde poner sus manos una vez arrancó, así que sólo se rindió y las envolvió en su cintura, de nuevo sintiendo aquel calor de su cuerpo, pero esta vez completamente pegado al suyo, de nuevo su cuerpo cosquilleaba de esa manera tan extraña.

No había lógica tras sus acciones, como ir con alguien que apenas conocía a su casa, así que en el camino con el viento chocando sus cuerpos, llegó a la conclusión de que entonces no estaba pensando con la cabeza, de nuevo, parece que no le importó demasiado por esta vez.

Al llegar a la casa de Mingi, le ayuda a bajarse frente a esta, de un muy buen tamaño, y por fuera parecía bastante acogedora. Mientras Hongjoong se acomoda las gafas y lo sigue a la entrada, abre paso nuevamente a las dudas de Kim, quién no ha encontrado un porqué concreto de su actitud ante una situación tan fuera de lo común, pero algo en él sólo se dejaba llevar.

Una vez entran a la casa, es bastante más acogedora por dentro, decorada de forma artística y de una manera que naturalmente era parte de como también se veía Mingi, una extensión de su personalidad, había posters de bandas de rock, un gran sillón en la sala, algunos puff y decoraciones bastante maximalistas. Lo que sacó a Hongjoong de sus pensamientos fue una silueta pasando por la sala hacía la cocina, era muy alto como Mingi, tenía una toalla alrededor de su cuello como si hubiera salido recién de una ducha cotidiana, cuando se detuvo a verlos con una sonrisa, era también una belleza, en su vida Hongjoong había visto gente tan guapa como en estos últimos dos días.

—¿Otra clase optativa, Mingi? ¿Te pagan por horas? —Le dice el extraño, mientras se está secando el cabello mojado con la toalla.

Eso desconcierta a Hongjoong, no estaba entendiendo lo que sucedía, no entendía quién era y su dinámica, pero había algo. Mingi sonríe de vuelta y se voltea hacía él más bajo.

—No te asustes, es Yunho, es el guitarrista y segunda voz de mi banda, somos roomies.

Muchas cosas de esa frase sorprendieron a Hongjoong, estaba siendo mucha información por procesar. Y lo puso nervioso sentir la mirada de aquel Yunho.

—¿Tienes una banda?

Escucha reír a Yunho, mientras mira divertido a su compañero.

—Un gusto —Le dice Yunho dándole una extendida mirada para voltearse e irse, no sin antes codear a Mingi— Tiene cara de chico bueno, así te gustan ¿no?

Eso volvió a descolocar por completo a Hongjoong, aunque los vió reírse entre ellos, como completos amigos, todo tenía un tono que parecía develar más de lo que podía leer. Incluso ignorando el hecho de que insinuaba que estaba buscando tenerlo a él de esa manera, pero eso era algo que a Kim no le molestaba, incluso le agradó desde un principio, aunque fuera una distracción. Nunca fue alguien que hubiera dudado de su sexualidad, sabía que le gustaban los hombres desde una temprana edad, y Mingi le pareció atractivo desde el momento que lo vió, quizás dentro de esto se escondían los motivos de sus acciones, Hoongjoong comenzaba a armar el rompecabezas que era su mente ahora mismo.

En pocos minutos están solos de nuevo, Mingi lo invita a sentarse y se acomodan para iniciar la sesión de estudio, puede sentir pasar de vez en cuando a sus espaldas a Yunho, el compañero. Mientras comienzan a trabajar, y Mingi trae bebidas para ambos, le surge la curiosidad, interrumpiendo el momento, luego de haber trabajado al menos una hora, se había dado cuenta que en realidad fue fácil hacerlo con él, a diferencia de sus anteriores prejuicios.

—¿Dijiste que tenías una banda? —Dice con timidez Hongjoong, mirándolo por sobre sus pestañas— ¿Tú qué tocas?

Eso genera una buena reacción de Mingi, quién le sonríe ampliamente, al analizarlo un poco desde que lo conoció le parecía alguien que amaba hablar de sus pasiones, y acertó al ver la sonrisa que puso.

—Toco el bajo, pero también sé un poco de todo, guitarra, piano…

Hongjoong asiente apretando sus labios, mientras más lo miraba más quería volver ese cosquilleo de su cuerpo.

—¿Quieres verlo? Es tan sexy —Sugiere emocionado Mingi, eso entusiasma incluso a Kim quién asiente mientras se acomoda los lentes en el puente de su nariz.

—El bajo, ¿no?

—Él que lo toca de hecho —Responde Mingi con un guiño antes de ir por el instrumento, al que trae y saca de su funda frente a él.

El instrumento era de un color vibrante rojo, era realmente una belleza.

—Tocar es como respirar para mí —Le dice Mingi, y luego lo sostiene entre sus manos para tocarlo.

Verlo tocar fue fascinante para Hongjoong, se veía serio y concentrado, casi como otra persona, el sonido melódico que emitía era suave y aterciopelado, acariciando sus oídos, era increíble de ver. —¿Quieres probar? —Interrumpió sus pensamientos la voz de Mingi.

—Yo… no tengo ni idea de esto —Responde Kim algo asustado a la idea, entrando en un pequeño pánico.

—No tienes que saber si me tienes a mí, yo te enseño.

Con ese tono suave y coqueto de su voz no se negó mucho, el tono de su voz era como una especie de hechizo para él, se sentó un poco más cerca y dejó que pusiera el instrumento frente a él, permitiendo que guiara sus manos con la suya sobre el bajo de manera correcta, sus cuerpos cerca de nuevo, sintiendo la presión de su pecho en su espalda e incluso el aliento de su boca contra su oreja, caliente.

—Justo así, ahí, relaja tus dedos —Le instruye Mingi, su voz es profunda y suave, casi como una caricia—, acaricia las cuerdas, suavemente así…

Hongjoong siente que puede tocar unos acordes mientras las grandes manos guían sus pequeños dedos, el toque le comenzaba a cosquillear nuevamente, ardiendo desde la yema de los dedos. Su rostro debía encontrarse encendido en un sonrojo.

—Ten cuidado, vibra fuerte.

—¿Y tú siempre hablas así para enseñar? —Se le escapa en un jadeo, sentía cosquillas en el estómago, voltea levemente su rostro, y se sorprende de encontrar el rostro de Mingi tan cerca del suyo.

—Depende… Me tiene que interesar el alumno —Le responde también en un susurro.

Sus alientos chocaban, incluso sus narices se rozan entre ellas, los ojos de Mingi viajaba por su rostro hasta sus labios, Hongjoong puede sentir sus mejillas arder bajo sus gafas, en un sonrojo para nada disimulado, pero hay una necesidad, que si fuera lo suficientemente atrevido habría dado un paso, pero Mingi lo hace mucho antes sin pensar, presionando sus labios juntos, chocandolos suave pero intensamente, se aleja a los pocos segundos, con una sonrisa.

—¿Fue demasiado? —Le dice a punto de alejarse, pero Hongjoong lo tiene de su camisa con su mano en un puño.

—No… —Susurra un sonrojado Kim, tragando fuerte y lamiendo sus labios.

El olor de su perfume era muy embriagador, masculino y fuerte, su aliento era cálido contra sus labios entreabiertos, ahora son los ojos de Hongjoong que caminan por el rostro de Mingi y llegan hasta sus labios, mirando lo esponjados que eran, recordando cómo se sentía el toque.

—Hazlo de nuevo.

Aunque Hongjoong no era de riesgos, este le sabía muy bien.