1

— ¡Ya llegué! – apenas entré mi madre me recibió.
— Bienvenida, ¿cómo te fue?
— Endevor es muy exigente.
— Eso es bueno, vamos, Katsuki llegará pronto.
— Si...
Soy Katsumi Bakugou, hija mayor de la familia Bakugou, mi don son explosiones, mi hermano, Katsuki Bakugou, y yo, habíamos nacido con el mismo don, sólo que yo podía sacar la nitroglicerina de mi cuerpo y hacerla explotar, sólo debía lanzarla o algo así.
Estaba en mi segundo año en la UA, pronto lo terminaría, y estaba en mis ultima pasantías. Pasantías que las hacía con Endevor, fue muy difícil hacer que me acepte.
— Mamá, pronto tendré una misión, estaré fuera un tiempo.
— ¿Cuánto tiempo?
— No losé, es indefinido.
— ¿Será difícil?
— Me infiltraré en un laboratorio.
— Oh, hija...
— Ser héroes es difícil, pero, si con eso hago que se detenga el mal, ustedes podrán vivir sin miedo.
— Katsumi..., de acuerdo..., sólo díselo a tu padre y hermano.
— Lo haré.
La relación que tenía con mamá era buena, había salido con el carácter de papá, así que, no era alguien problemática, a comparación de mi hermano...
— ¡Ya llegué!
— Iré a verlo – me escabullí de la cocina para recibirlo – bienvenido.
— ¿He? Hermana, ¿qué haces aquí?
— Vivo aquí.
— ¡ESO YA LO SÉ!
— Vine por unas cosas, me iré mañana – miré su mirada algo frustrada.
— ¿Cuándo volverás?
— No lose..., por eso, cuidarás a papá y mamá por mí.
— Suena a despedida.
— Tómalo como una despedida – caminé de vuelta a la cocina, mamá secaba sus ojos asiqué la abracé.
— ¡Espera! Explícame.
— Katsuki, es posible que no vuelva de la misión – bien, lo dije, el sólo miró a otro lado yéndose a su habitación – estará bien...
— Lo estará.
Comimos en silencio, papá se había enterado, y era más sentimental que nosotros, asique, sus ojos se veían aguados, me sentía mal, pero debía hacerlo, cuando terminamos, Katsuki fue el primero en encerrarse en su cuarto, asique fui a verlo.
— Vamos a entrenar, quiero que seas el mejor cuando entres a la UA – su rostro mostró una sonrisa arrogante, salimos a la parte lejana del bosque, no quería usar mi don, asique, empecé a enseñarle lo básico – bien, sin dones.
— ¿Sin dones? ¡¿Por qué?!
— Porque, en algún momento deberás pelear sin usarlos, asique ven, pelearemos, eso te servirá, si sabes pelear correctamente podrás explotarlos cuando los tengas cerca.
— Bien...
Pasar con mi hermanito mayor, que era un consentido de primera era bueno, me calmaba, sabía que mamá y papá no quedarían desprotegidos.
Apenas había salido el sol, me despedí de mis padres, caminé con Katsuki hasta su escuela, yo llevaba mi traje, un enterizo negro, con una abertura en el pecho y piernas, además de unas botas de tacón, los “detalles” que tenía, eran conductores de sudor, iban directamente a mis palmas, además de un antifaz que cubría mis ojos y parte de mi mejilla, mi cabello cubierto por unos lazos negros que los hacía ver como si mi cabello fuera entre un rubio cenizo con rayas negras, claro que eso llamó la atención de algunos chicos hormonales de la secundaria.
— Bien, aquí nos despedimos, que te vaya bien en tu día, hermano – acaricie su cabeza mirándolo, aunque sé que no le gustaba este tipo de demostraciones, me lo dejaba hacerlo.
— Ten cuidado.
— No prometo nada, volveré, en un tiempo más...
— Debes volver.
— Losé, bien, debo irme, Endevor se enojará.
Salí de ahí dando algunas explosiones para elevarme, había llegado, y Endevor iba de salida asiqué lo seguí, el camino fue tedioso, me preparaba mentalmente.
Cuando llegamos, ingresé de inmediato, ser atrapada era algo obvio que sucedería, pero también, estaba fuera de mis planes que me llevaran a otro lugar.
Llevaba peleando mucho tiempo, aunque tenía glicerina de sobra, mi cuerpo empezaba a cansarse, y los villanos seguían apareciendo.
Pero Endevor había llegado quemando todo, por el camino nos distribuimos para alcanzar a los que escaparon, quedarme quieta no era una opción, asique debía seguir. Cuando salí de casa, el sol estaba en un punto que lo hacía ver temprano, y ahora, lo veía por tercera vez, lo había visto mientras estaba aprisionada, lo vi dos veces, y ahora, que seguía a unos villanos era la tercera. Endevor se demoró mucho, aun así, con la huida de algunos, capturamos a la mayoría, fui trasladada inmediatamente al hospital, no me dejaban salir hasta terminar con todo.
Había pasado 4 días internada, claro que dos más de entrenamiento con Endevor fue suficiente para que pueda regresar a casa, estaba hecha un desastre, sólo quería descansar.
Apenas entré, la casa estaba en silencio, no se escuchaba nada, incluso había dado mi examen final, y oficialmente tendría un poco de tiempo antes de que comience mi último año.
— ¡Ya llegué! – la casa seguía en silencio, ¿salieron?, unos pasos se escucharon por las escaleras, Katsuki siendo el que aparecía por ahí agitado – si volví.
— ¡TONTA! – amaba esta parte de Katsuki, se la mostraba sólo a la familia, pero a mí, me mostraba su lado más tierno y dulce.
— Admito, que creí que no los volvería a ver – lo abracé y caímos al piso, lloré, era inevitable no hacerlo – volví...
Mamá y papá también se pusieron sentimentales, era la primera vez que estaba tanto tiempo fuera de casa, la semana entrante serían las pruebas de ingreso a la UA, había ayudado a Katsuki a estudiar, también a pelear, nada nuevo, estaba segura de que entraría, asique, estaba tranquila. Claro que fui a verlo cuando el examen terminaría.
— ¿Cómo te fue?
— Fue sencillo.
— Espero logres estar entre los primeros.
— Lo estaré.
— Bien, ahora esperaremos los resultados, por ahora, vayamos por unas paletas.
— Iré a casa.
— Hermano, vamos... - lo jalé haciendo que quisiera explotarme, asique lo solté – bien, sólo no te quejes si algún chico me acompaña a casa.
— ¡IRÉ! NO PORQUE ME LO PIDES, SI NO PORQUE QUIERO.
— ¡Gracias!
Era divertido, era sobreprotector también, un hermano pésimo, pero a la vez genial, claro que ya luego me entere lo que hacía con el pobre de Midoriya, me compadecía, asique un día fui a entregarle un pastel, en forma de disculpa por su comportamiento.
Todo iba bien.
— ¡Katsuki! ¡ya llegó! – coloqué la carta sobre la mesa, enseguida se giró a mirarme, y lo abrió, le daban la bienvenida a la UA, me alegró mucho, también me había asombrado el puntaje, era un buen puntaje – oh, me superaste, eso es bueno, a este paso, si te esfuerzas más, en un futuro serás de los mejores héroes.
Su orgullo había crecido, y el primer día había comenzado, mi día fue muy tranquilo, preferí pasar con mi clase, era una costumbre, pero, mi don extravagante había llamado la atención de Hado-san, algo que se me hizo imposible no juntarme con ella, decía que mi don y mi personalidad era chocante, un don explosivo, y una actitud tranquila.
No había nada nuevo, hasta que mi hermano fue atacado por la liga de los villanos en la USJ, me había preocupado mucho, pero, sé que pudo salir bien.
Y ahora, el festival deportivo, yo tendría el mío por mi parte, mi hermano el suyo, aunque había quedado en un buen lugar, supe que mi hermano quedó como el ganador, lástima que no pude verlo.
Y ahora, le tocaba hacer de héroes, igual que a mí, sólo que yo ya tenía mi puesto fijo con Endevor, era difícil, pero podía hacerlo.
— ¿Decidiste con cual irás?
— Si – estaba algo desanimado en ese sentido.
— Estabas genial, digno de un Bakugou, le haces honor al carácter de mamá.
— Me miraron como un monstruo.
— Sólo tienen una mirada equivocada de ti, demuéstrales que puedes ser un gran héroe, un héroe explosivo.
— ¿Lo mismo te pasó a ti? Tu actitud cambió.
— Si, lo mismo paso, pero vamos, me has visto, soy cariñosa contigo, con papá y con mamá, ustedes son mi familia, ustedes me vieron crecer, ellos no, ellos no se merecen de mí, pero, la heroína Katsumi.
— Ese es tu nombre.
— Por eso, decidí no tener un sobrenombre, con mi antifaz es más que suficiente, ¿cuál es el tuyo?
— No tengo uno fijo.
— Dynamigth.
— Puede ser.
Más tarde me enteré que iría con Best Jeanist, me la pasé riéndome en mis pasantías, algo que a Endevor no le gustó y me entrenó el doble, lograba conseguir sus ambiciones, era un hombre cruel, pero, muy bueno entrenando.