EL CHICO Y LA GEMA

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Summary

"El niño y la gema" Yousha Jackson pensaba que lo peor ya había pasado cuando perdió a sus padres. Vivía en silencio, entre recuerdos rotos y una extraña gema que heredó despues del accidente. Pero todo cambió la noche que la expuso sin querer... Ahora, atrapado en el cuerpo de un niño, deberá descubrir el secreto detrás de la gema, sobrevivir a quienes la buscan y enfrentarse a un pasado que es mucho más oscuro de lo que imaginaba.

Genre
Fantasy
Author
Osmar
Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

PILOTO

Hace tres años, mi mundo se vino abajo.

Lo recuerdo como si hubiese sido ayer: cada vez que veo las cicatrices que rodean mi cabeza en el reflejo de mi celular, esa noche vuelve a mí como una pesadilla que nunca termina.


Un ruido ensordecedor.

Un movimiento brusco.

Y luego... el impacto. Un golpe seco que apagó mi visión por completo.


Desperté en una camilla de hospital, con los oídos zumbando y la mente a la deriva.

Suena loco, ¿no? Sobrevivir a un accidente así... no todos tienen esa suerte.


No recuerdo demasiado de ese momento. Solo fragmentos: la sangre, los gritos apagados, y la voz quebrada de mi padre susurrando, con su último aliento:


-Jamás expongas la gema el día en que la luna sangre...


Después volví a desmayarme.


Cuando desperté otra vez, algo extraño ocurrió. Estaba solo, y en mi mano apretaba con fuerza una pequeña gema. Su superficie brillaba débilmente, como si respirara. No entendía qué era ni por qué la tenía. Fue entonces cuando un doctor se me acercó, con una expresión seria y una voz tan cruda como directa:


-Muchacho... tus padres acaban de fallecer.


Dijo más cosas... pero no las escuché. Me quedé inmóvil, atónito. La sala se volvió silenciosa, incluso con gente a mi alrededor. Todo era ruido blanco.


Poco después, estaba en el cementerio de Chachabom. El funeral había terminado. Me alejé del grupo familiar, caminando por las calles vacías bajo una lluvia que parecía llorar por mí.


A lo lejos, las voces no se molestaban en susurrar:


-¿Qué pasará con el niño?

-Será mejor llevarlo a un orfanato... ¿Quién va a hacerse cargo?


Sabía perfectamente a quién se referían.

En ese instante sentí que ya no me quedaba nada.

Y solo pude llorar... en silencio.


Fue entonces cuando una mano cálida tocó mi hombro.


Era mi tío, Aron. Hermano menor de mi madre. A sus 23 años, recién comenzaba un negocio de venta de ropa deportiva. Lo recuerdo bien... él también estaba roto por dentro, pero me sonrió como si quisiera sostenerme con esa mirada.


-Tranquilo -me dijo, con una voz suave-. Podés llorar... lo entiendo. A partir de ahora, te quedarás conmigo. Aunque esté lejos, te prometo que voy a cuidar de vos.


Y así, comenzó una nueva etapa.

Una vida distinta, bajo el mismo cielo... con muchas preguntas y una gema escondida en el cajón de mi mesa de noche.


Toc, toc.


-¡Youshaaa!


Otra vez esa niña precoz... ¿en qué momento mi tío pensó que era una buena idea darle una copia de las llaves?


-¡Despierta, Yousha! Vas a llegar tarde al trabajo -gritó desde la puerta.


Resoplé con fastidio. Si no me levanto ahora, no se va a callar nunca...


Es hora de seguir con el día a día.


Fin.