El rival que nunca pedí (ahora no me deja en paz)

All Rights Reserved ©

Summary

Niall tan seguro de si mismo se aproxima a la lista de puntaje de la primera competencia de la preparatoria, era inteligente, disciplinado y no tenía dudas en alcanzar el primer lugar, sin embargo, cuando alcanza a ver la lista siente como se le va el alma del cuerpo al no ver su nombre en el primer lugar.

Genre
Romance
Author
Xom
Status
Ongoing
Chapters
11
Rating
n/a
Age Rating
16+

Chapter 1

La preparatoria bullía de emoción ante la primera competencia académica del año. Para los estudiantes de primer año, era una oportunidad dorada: un examen de 100 preguntas que definiría a los mejores entre los nuevos egresados de preparatoria. Se sabía que era una institución que prometía impulsar la competitividad entre los estudiantes, pues con ello también impulsarían las ganas y el amor por el estudio; por eso mismo las notas se expondrían en el muro de la preparatoria.

En los pasillos, las expectativas iban de moderadas a inexistentes con todo tipo de pensamientos. Algunos aspiraban a quedar entre los primeros diez, con ello la idea de ser los mejores de su clase; otros, resignados, sabían que con aprobar tenían suficiente. Pero para unos pocos, los más ambiciosos, el primer lugar no era una posibilidad, sino una certeza.

Entre ellos estaba Niall. Con una confianza que bordeaba la audacia, no dudaba que su nombre encabezaría la lista. Era disciplinado, inteligente y metódico. En las semanas previas, había repasado hasta el cansancio, desmenuzando cada tema como si se tratara de una guerra estratégica, algo que algunos dirían que mostraba como sencillo ya que no era el típico chico "matado y sabelotodo" del curso. Sin embargo, estaba ahí, completamente convencido. No era arrogancia, era seguridad. Él no solo quería ganar; quería demostrar que nadie en su generación podía igualarlo, que nadie estaba a su nivel o podría superarlo.

El día de los resultados llegó, y el ambiente en la escuela era de caos controlado. La multitud se aglomeraba frente al muro de anuncios, ansiosa por ver la lista, unos con sonrisas, otros nerviosos y otros tantos que tan solo iban acompañando a sus amigos, ya con la idea de no aprobar el primer examen para competir. Niall, sin titubear, se abrió paso entre los estudiantes. Las miradas, mezcla de curiosidad y envidia, lo seguían mientras avanzaba, aumentando aún más su seguridad, esa con la que se aproximaba a la lista publicada. Incluso le hicieron espacio, lo cual, de por sí, resultaba inusual. Pero algo en el ambiente estaba apagado, extraño considerando que antes de que llegara se sentía tan vibrante y lleno tanto de emoción como de decepción.

Los murmullos eran más intensos de lo esperado. Había risas contenidas, frases susurradas que parecían flotar en el aire y que le llegaban a rozar los oídos. Aun así, Niall no se detuvo, ni siquiera vaciló. Llegó al muro, respiró hondo y buscó su nombre en la parte superior de la lista.

Pero no estaba ahí.

La línea donde debería estar su nombre, donde esperaba ver las palabras "Niall Jaqués", pertenecía a alguien más.

Primer lugar: Ciro Der Duarte.

Grupo: 1°A.

Puntaje: 100.

La realidad lo golpeó como un puñetazo directo al estómago, dejándolo sin aire, sin palabras. Sus ojos revisaron la lista una y otra vez, buscando algún error o algún detalle que pudiera explicarlo. Porque si bien, su nombre estaba ahí, sí, pero en la segunda posición.

Segundo lugar: Niall Jaqués Filas.

Grupo: 1°B.

Puntaje: 98.

Los murmullos se hicieron más fuertes, las risas también, y su nombre pasó a estar en boca de la comunidad estudiantil.

—¿No dijiste que ibas a ser el primer lugar? —alguien comentó desde la multitud, con un tono burlón. —¡Y solo te ganó por dos puntos! —añadió otra voz.

Ni siquiera parecía importarles quién era, sino el hecho de haberlo dejado con el segundo puesto.

¿Quién se suponía que era Ciro?, pensó, furioso. El enojo burbujeaba bajo su piel, mezclado con una incredulidad abrumadora. ¿Cómo podía ser que alguien lo hubiera superado? ¿Y quién era este Ciro? Jamás había escuchado ese nombre y ya pensaba que sonaba estúpido.

Con los puños apretados y el orgullo hecho trizas, se apartó del muro, decidido. Las palabras resonaban en su cabeza: segundón, entre tantos otros términos. Ese era el que más le terminaba afectando. No podía soportarlo. Esto no iba a quedar así.

Si había algo que Niall odiaba más que perder, era no saber contra quién estaba perdiendo, menos aún con la posibilidad de que aquel sujeto ni siquiera valiera la pena. Y ahora, más que nunca, estaba decidido a averiguarlo, enfrentar a Ciro a como diera lugar y quitarle ese primer puesto que debió ser suyo desde el principio.