La Cuarta Guerra Mundial

All Rights Reserved ©

Summary

Hay una guerra entre Rusia y todos los otros continentes se unen para derrotarla, el padre de Bea tiene que ir a la guerra, pero ella no puede perder otro ser querido. Con toda su voluntad se adentra en la guerra haciéndose pasar por un hombre. Un día en un intento de matar al Rey Henry pero fallan estrepitosamente y acaban encarcelando a todo su grupo en celdas donde el Rey después ira a verlas y decidir el castigo de cada uno incluida Beatrix...

Genre
Romance
Author
caesar
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capitulo 1

-Esto es una guerra mundial, aquí venimos a darlo todo, ¿entendido?- dijo el capitán con una cara de pocos amigos.

-Siiiiiiiiiiiiiii- dijimos todos asintiendo.

¡Ups! Creo que me he adelantado un poco. Dejad que me presente: Hola yo soy Beatrix Legan y vivo en España , o bueno vivía, ahora estoy en la base militar española aunque no esta principalmente en España, aunque estamos mas bien en Francia. Seguramente os preguntareis, ¿Qué estará pasando para que me encuentre en un sitio así? Pues veréis todo comenzó...

Todo comenzó con una bomba que hizo explotar la mitad del vecindario de donde vivía yo y mi familia por suerte no estábamos heridos y nuestra casa estaba casi intacta, pero otras personas no tuvieron la misma suerte que nosotros, algunos salieron heridos, y otros bueno, no sobrevivieron y todos habían perdido sus casas. Así que como buenos vecinos fuimos a ayudar a todos y a cada uno de ellos, fuimos pasando por las casas, o los que quedaba de ellas. Cuando pasábamos les dábamos una manta, algo de comida y les preguntábamos ¿si están bien? ¿Si les faltaba algo? Si querían quedarse a casa? Pero todos respondían lo mismo, creo que ya casi me estaba cansando de oír siempre lo mismo.

Nos pasamos unas cuantas horas así, hasta que llego ayuda, ambulancias, policías, fotógrafos, periodistas, habían todo tipo de gente allá. Al llegar un policía bajo del coche, al hacerlo un técnico de emergencias sanitarias hizo lo mismo y comenzaron a caminar hacia donde estaban mis padres, yo no estaba a su lado pero en la posición en en la que estaba podía oír todo lo que decían

-Gracias por su ayuda señor-dijo el policía en un tono frio extendiéndole la mano a mi padre.

-De nada agente pero no fue cosa solo mía fue d...- el policía interrumpió a mi padre pero a el no parecía importarle mucho ni enojarse por ello.

-Lo siento pero tenemos muchas cosas que hacer vosotros no habéis sido los únicos atacados- dijo en un tono nervioso y cansado- Lo que queda déjanos lo a nosotros, vosotros podéis ir a descansar, habéis echo mucho, debéis estar agotados- la verdad es que tenia toda la razón del mundo, estábamos agotados de tanos rodeos por todas esas casas y personas destrozadas físicamente y emocionalmente, pero era nuestro deber ayudarnos entre nosotros cuando lo necesitáramos- Podéis iros a descansar si es que lo deseáis-.

Mis padres asintieron agradecidos y nos llamaron para que regresáramos a casa. Al llegar mi madre cero la puerta detrás de ella quien después de cerrarla suspiro con alivio pero en sus ojos se veía preocupación, una muy grande, podría engañar a mis hermanos con aquel suspiro pero a mi no y ella lo sabia.

-Chicos es tarde iros a dormir, mañana será un día muy largo- dijo ella con una voz serena.

Mis hermanos asintieron y se fueron pero yo sabia que no iba para mi también y me quede allá esperando respuestas, en mi rostro se veía la misma preocupación que tenia mi madre en sus ojos marrones como el café y seguramente era por cosas diferentes pero no podía evitar aquella preocupación. Mí madre cambio de preocupación a agobio se le veía que no sabia que decir, yo la entendía a mi también me pasa pero eso quiere decir solo una cosa, me estaban ocultando algo, algo muy importante, en mi mente pasaban muchas cosas, y muchas preguntas, pero la que se repetía mas en mi cabeza era ¿ Que carajos estaba pasando? Quería saber que pasaba, que me ocultaban.

Pero mientras estaba pensando mi madre tomo la defensiva y comenzó a hablar

-Nena yo y tu padre tenemos algo muy importante que decirte- dijo mí madre tomando la defensiva cortando aquel lio que se formaba al pasar el tiempo- Hace unos días vino el cartero con una carta- dijo ella soltando un largo suspiro, como si me afectaría todo aquello que iba a soltar a continuación- la carta era del General del ejercito quien ordenaba la presencia de todos los hombres, como mínimo uno por cada familia, de entre 18 años o mas, y como Caleb y Cassian son menores, papa tendrá que ir a...-.

-Nooooooooooooo- dije yo interrumpiéndola- el no puede asistir, no en esas condiciones- dije yo pero mama intento calmarme cogiéndome de la mano- no no me toques, como puedes decir eso, papa tu me entiendes verdad- me dirigí hacia mi padre con la esperanza de que el estuviera de mi lado.

-Bea tu madre tiene razón, tengo que ir, adema...- antes de que pudiera terminar yo fui corriendo a mi habitación, sabia que la estaba interrumpiendo .

No podía dejar que mi padre fuera al ejercito y menos en esas condiciones. No sabia que hacer, que decir ni que pensar, mi mente era un lio.

* * *

Eran las dos de la mañana y no podía dormir, no con todo lo que estaba pasando, así que decidí pensar alguna solución, y ahí es cuando me vino a la cabeza las historias que nos contaba mama, la historia de una intrépida niña a quien le estaba ocurriendo lo mismo que a mi y que la decisión que tomo fue ir en sitio de su padre y disfrazarse de un hombre, creo que se llamaba Mulán. Así que tome las mismas riendas que aquella mujer y fui directa al baño a cortarme el pelo y a coger todo lo necesario para el viaje, espero que no tengan problema con el pelo, ya que me llagaba al hombro. Baje las escaleras directa al salón donde estaba la carta, y haya es donde me di cuenta de algo muy importante, ¡el transporte! Como no he podido caer en ese inconveniente, pero no tenía tiempo para discutirlo, cuando mire el reloj ya eran las 5 de la mañana Caleb se despertaría de aquí poco, ya iré improvisando por el camino.

Cuando ya me encontraba fuera comencé simplemente a caminar, hasta que paso al lado de la casa Liam, mi amigo. Me pase un rato mirando su casa hasta que una voz detrás de mi hizo que apartara la vista de la casa para ver quien era.

Liam