1.¿Un cachorro?
Apenas llevaban dos semanas de clases y ya sentía la presión, no era uno de los estudiantes más ricos del campus, por ello tener la beca deportiva completa era indispensable para poder pagar la U, con ello en mente desde que entró, escalo rápidamente en el equipo de fútbol y se volvió el mariscal de campo, era ahora lo más alto en la cima de la cadena, le gustaba eso, el poder que tenía y que nadie le cuestionaba nada.
Agregando que es un alfa dominante, su status era perfecto, y para mejorar las cosas, ese año la UA le dio un departamento en los edificios nuevos del campus, la zona deportiva era uno de los edificios más codiciados salvo quizá por los del área K que eran para los niños mimados que se ahogaban en dinero, estar en ese edificio marcaba claramente la línea entre ellos y los del montón.
Con todo eso, el año escolar de Katsuki comenzó a lo grande, como debe ser y como se merece
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Aquella tarde regresaba del entrenamiento como acostumbraba, tenía pensado darse una ducha y aprovechar que era viernes, saldría de fiesta con sus amigos, tendría sexo con algún Omega de los que se le restregaban siempre en búsqueda de poder contar que se acostó con el mariscal, bebería hasta no poder levantarse al día siguiente y pasaría el sábado en cama como debe ser.
Pero no siempre los planes resultan como se debe, eran cerca de las 6 cuando el elevador abrió sus puertas en el piso de su departamento,entro en la área común del octavo piso y se detuvo un momento mientras respondía el móvil, el área era cuadrada y grande, tenía una sala común, un par de mesas, un espacio para reuniones medianamente grandes y una vista asombrosa, en cada esquina había una puerta que daba paso a los departamentos que también eran bastante grandes.
Compartía piso con dos alfas parte del equipo de fútbol y un Omega que era del equipo de voleibol.
Usualmente el piso estaba vacío, Eijiro pasaba los días en el departamento de Mina que era una de las porristas más populares, Hanta también se quedaba dos pisos abajo en el departamento de Denki del equipo de natación y a Neito no lo veía casi nunca, Shinso estaba en los edificios K, nadie dejaría la comodidad y lujos de esa zona por la deportista que a pesar de estar bien no competía con ellos así que el rubio casi se la vivía allá.
Sabiendo que estaba solo, demoró de más en la estancia jugando su móvil, mientras estaba concentrado en ello no presto atención a nada más, fue hasta que decidió avanzar a su departamento que se dio cuenta de que había algo frente a su puerta, al acercarse más vio de que se trataba.
Ahí al frente de la puerta de madera negra estaba un portabebé cubierto por una sábana ligera de ositos amarillos, el aroma de talco y leche llegó hasta él, como si de una bomba se tratara tomo la sábana con cuidado y la retiro.
El pequeño cachorro dormía ahí adentro, tenía apenas una pelusita de cabello cenizo y su piel era bastante blanca además de ser muy pequeño, miro a todos lados, debería ser un error. Se alejo como su el portabebé tuviera una enfermedad altamente contagiosa adentro y casi se cae de la mera impresión.
La extraña curiosidad en su alfa le dijo que no era un sueño, suspiro y tomo el asa del portabebé y abrió su puerta, dejo el objeto en la mesa de centro de su departamento y miro más de cerca al bebé, a su lado cerca de sus piernitas estaba un sobre de color gris, lo tomo y suspiro viendo que iba dirigido a él.
𝙆𝙖𝙩𝙨𝙪𝙠𝙞
𝐹𝑢𝑖𝑚𝑜𝑠 𝑢𝑛𝑎 𝑛𝑜𝑐ℎ𝑒 𝑑𝑒 𝑎𝑙𝑐𝑜ℎ𝑜𝑙 𝑦 𝑒𝑥𝑐𝑒𝑠𝑜𝑠 𝑒𝑛 𝑙𝑜𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑚𝑒 𝑑𝑒𝑗𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣𝑎𝑟 𝑝𝑜𝑟 𝑚𝑖𝑠 𝑑𝑒𝑠𝑒𝑜𝑠 𝑠𝑖𝑛 𝑝𝑒𝑛𝑠𝑎𝑟 𝑒𝑛 𝑙𝑎𝑠 𝑐𝑜𝑛𝑠𝑒𝑐𝑢𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎𝑠, 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑠𝑔𝑟𝑎𝑐𝑖𝑎 𝑝𝑟𝑜𝑝𝑖𝑎, 𝑐𝑢𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑠𝑢𝑝𝑒 𝑑𝑒 𝑠𝑢 𝑝𝑟𝑜𝑛𝑡𝑎 𝑙𝑙𝑒𝑔𝑎𝑑𝑎, 𝑦𝑎 𝑛𝑜 𝑝𝑜𝑑𝑖𝑎 ℎ𝑎𝑐𝑒𝑟 𝑛𝑎𝑑𝑎 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑖𝑚𝑝𝑒𝑑𝑖𝑟𝑙𝑜, 𝑙𝑒 𝑡𝑢𝑣𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣𝑎𝑟 𝑑𝑒𝑛𝑡𝑟𝑜 𝑎𝑢𝑛 𝑐𝑢𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑛𝑜 𝑙𝑜 𝑑𝑒𝑠𝑒𝑜, 𝑎𝑙 𝑣𝑒𝑟𝑙𝑜 𝑛𝑜 𝑠𝑒𝑛𝑡𝑖 𝑚𝑎𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑟𝑒𝑝𝑒𝑙𝑢𝑠, 𝑛𝑜 𝑑𝑒𝑠𝑒𝑎𝑏𝑎 𝑎𝑟𝑟𝑢𝑖𝑛𝑎𝑟 𝑚𝑖 𝑣𝑖𝑑𝑎 𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎, 𝑎𝑠𝑖 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑞𝑢𝑖 𝑒𝑠𝑡𝑎, 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑠𝑜𝑏𝑟𝑒 𝑒𝑛𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑎𝑟𝑎𝑠 𝑒𝑙 𝑐𝑒𝑟𝑡𝑖𝑓𝑖𝑐𝑎𝑑𝑜 𝑑𝑒 𝑛𝑎𝑐𝑖𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜.
𝐻𝑎𝑠𝑡𝑎 𝑛𝑢𝑛𝑐𝑎.
Maldijo bajo mirando nuevamente al portabebé, que debería hacer ahora, no podía volver a sacarlo y dejarlo a su suerte, era suyo y debía cuidar de él, sin embargo no era esto lo que deseaba ese año, cuando volvió a ver al bebé este se movía.
Lo alzo y lo paseo mientras intentaba calmar sus nervios y buscar que hacer, el pequeño estaba solo, y él, bueno no era tan malo.
—Hola campeón, que voy a hacer contigo— murmuró al bebé.
Después de pensarlo bastante, decidió llamar a sus amigos, y esperar que le den ideas de que hacer.
Casi una hora más tarde Kirishima, Sero, Jiro, Mina, Denki, Shinso y Monoma estaban ahí.
—Es tan pequeño— murmuró Denki sin acercarse mucho, el pequeño no tenía el aroma de su madre, aún olía a hospital y su Omega estaba reacio a más contacto.
Mina por su parte lo tomo en brazos y lo procuro lo más que pudo mientras disfrutaba la sensación del pequeño en sus brazos, amaba a los cachorros y no le molestaba cuidar de ellos, aunque si era preocupante el que no tenía el aroma de nadie sobre él.
Después de que se ofrecieran a ayudar a Katsuki a cuidarlo lo dejaron nuevamente solo con el pequeño.
Estaba solo una vez más, el cachorro dormía a mitad de su cama y el tomaba su sexta taza de café, comenzaba a creer que necesitaba algo más fuerte, mientras se dejaba caer en el sofá del living, se dio cuenta que debería decirle a sus padres.
—Carajos la vieja va a matarme— suspiro
Que les diría
"Hey viejos! Yo estoy bien, todo va de maravilla, ah si por cierto, verán ahora soy papá, no se quién es la madre, solo lo dejo en mi puerta y ya, y ni cómo tratar de saber quién es, es que la lista de omegas que han pasado por mi cama es enorme y la mayoría de veces no recuerdo ni su nombre al día siguiente, entonces como les decía ¿Me ayudan a cuidar de su nieto?"
Seguramente su madre lo castra, le recorta su presupuesto y no tiene tiempo de un trabajo o no podrá cuidar del cachorro, su papá seguro lloraría y estaría decepcionado por querer dejarles a su bebé en vez de hacerse cargo, estarían decepcionados de él y sería un gran alboroto, podría perder su beca y eso es impensable.
Y luego estaba el otro problema
¿Cómo se cuida a un bebé?