Prologo
La guerra continuaba y al parecer no cesaría pronto, no es algo que a Luhan le agradara pero tampoco le preocupaba mucho, había cosas que él no entendía y nadie se molestaba en explicar. Él creció entre lujos, siempre rodeado de lo mejor y al casarse no cambió, se casó con un alto mando alemán, su nombre era Park Chanyeol, era alto, bien parecido y bastante atlético. no era alguien común de ver y era mucho menos común captar su atención. Sin embargo Luhan lo logró, como todo, aunque al principio no aceptó, con el tiempo las atenciones del otro lo hicieron ceder, y aunque no sentía ese amor abrasador del que su madre solía hablarle, el otro siempre había sido dulce, atento y cariñoso con él, así que no le desagrada el contrario. Le agradaba ser el esposo perfecto, para eso había sido educado toda su vida, amable, educado, complaciente, simplemente perfecto y era algo de lo que su esposo solía presumir en cada ocasión, él solo se limitaba a sonreír y mantenerse al margen, aunque todo parecía ser perfecto había algo que lo torturaba desde hace un tiempo, el quería ser algo más, no sabía con exactitud qué es lo que deseaba, pero definitivamente deseaba algo más que solo ser un trofeo.
Pero no todo es lo que parece.








