Prólogo
Había un bosque donde la luna no era luna, sino un ojo antiguo, vigilante y hambriento
Donde el aire olía a memorias no dichas, y la tierra hablaba en un idioma que los hombres olvidaron.
Allí, en el corazón de un círculo perfecto de árboles curvados hacia el vacío, el mundo exhaló… y el silencio se quebró.
No fue un grito.No fue un rugido.
Fue algo más íntimo, más temible.
Como el primer suspiro de una criatura al abrir los ojos… después de siglos dormida.
El viento retrocedió.
La luz cayó en espiral.
Y entre raíces, ramas y cielo, el tiempo se detuvo justo cuando ella apareció.
Desnuda de mentira.
Vestida de cosmos.
Visible.
La noche la sostuvo, temblando. Las estrellas bajaron la mirada. Y el universo, durante un segundo eterno, pareció olvidar su nombre.
Porque algo había cambiado.
Algo se había roto.
Y ella…
ella ya no era lo que había sid








