Prólogo: Donde estoy
POV???
Todo estaba oscuro.
¿Por qué estaba oscuro?
¿Qué le había pasado?
Tratando de recordar los últimos momentos de su vida, casi podía sentir un ligero dolor de cabeza por ello, hasta que pudo recordar.
Había estado buscando un lugar donde entrenar para la fase final para los exámenes chunnin después de que su sensei se negara a ayudar en su entrenamiento prefiriendo entrenará su compañero de equipo en lugar de él.
Su sensei al menos le dijo en persona que no lo entrenaría y que se llevaría a Sasuke a entrenar fuera de la aldea, le preguntó por la gemela de Sasuke pero le dijo que no sabia donde estaba ella.
Con eso se fue al campo de entrenamiento del equipo siete y descargó su frustración contra los muñecos de entrenamiento hasta que destruyó el último de ellos.
Estuvo ahí deprimido por un rato hasta que decidió que si entrenaría por su cuenta todo lo que pudiera durante el mes previo a la tercera fase de los exámenes chunnin.
Así que sin perder el tiempo se dirigió a su hogar para prepararse para empezar su entrenamiento.
Lo primero que hizo al llegar a su departamento fue ir a su habitación para tomar un juego de shurikens y kunais nuevos junto a algunos tazones de ramen que había conseguido comprar antes de los exámenes chunnin y no pudo comer debido a la inscripción de Kakashi en los exámenes.
Luego pensó en pedirle ayuda algo de ayuda a su jiji para conseguir algunos pergaminos de entrenamiento ya que sabía que de otra forma no lo dejarían entrar a la biblioteca shinobi para conseguir dichos pergaminos.
Así que tomó su mochila y se dirigió a la torre hokage.
Afortunadamente pudo pasar sin muchas complicaciones, ya que la secretaría del hokage había salido a comer y justo en ese momento se encontró con el tercer hokage y le explicó en parte su situación.
Pero no le dijo sobre kakashi y sasuke, no por que no quisiera, si no que quería ahorrarse los problemas que le traería arruinar el entrenamiento de “Sasuke-kun”, a veces le daban miedo las fanáticas del Uchiha, ellas podían enterarse rápidamente de todo lo que sucedía con el chico dentro de la aldea y a veces sentía que los observaban cuando hacían las misiones de rango D de la aldea.
Pero dejando de lado a las acosadoras del Uchiha.
El hokage accedió con gusto a darle algunos pergaminos para ayudar en su entrenamiento durante el mes previo a las finales de los exámenes chunnin. Por lo que se dirigió a una habitación que había dentro de su oficina.
Después de un rato salió con algunos pergaminos que dejó en el escritorio junto a otros pergaminos que previamente estaban ahí.
Antes de que le pudiera decir algo un anbu entraría solicitando la atención del hokage, parecía algo importante al ver al viejo ponerse serio. Antes de irse le indico a Naruto que tomara los pergaminos para su entrenamiento y le deseo suerte.
Naturalmente el rubio tomó los pergaminos y los metió en su mochila, iba a irse cuando su mirada se posó sobre los otros pergaminos que había en el escritorio, había algo en ellos que llamó su atención.
¿Y si eran técnicas ninjas poderosas?
¿Tal vez algún movimiento secreto para detener el corazón de los enemigos?
¿O tal vez una invocación más poderosa y genial que la de su sensei Kakashi o ese raro del bosque de la muerte?
Tenía que saberlo.
Así que asegurándose que nadie lo viera tomó tres pergaminos no sin antes dejar un tazón de ramen por cada pergamino.
Era ramen de edición limitada por lo que el intercambio le pareció bastante justo.
Luego de eso decidió buscar un lugar discreto en donde entrenar ya que quería sorprender a todos con las técnicas que iba a aprender, por lo que decidió ir a su guarida secreta para entrenar.
Su guarida no era otra que una cueva ubicada a las afueras de la aldea, no se diferenciaría de otras cuevas de no ser por el interior de la misma. Y es que cuando era niño encontró la cueva mientras jugaba a buscar tesoros ocultos, aunque lo que encontró bien podría estar bastante cerca de eso.
Lo que encontró era una ruinas de lo que parecía una gran entrada hecha totalmente de piedra blanca, aunque las señales del paso del tiempo se veían por todos lados con plantas y enredaderas creciendo por todos lados.

Abrió uno de los pergaminos que el hokage tenía en su escritorio ya que lo más probable es que fuera una técnica poderosa.
Y no lo decepcionó, según lo que había alcanzado a leer en la descripción se trataba de una técnica que expulsaba una gran onda de chakra concentrado que podía usarse tanto ofensiva como defensivamente, ya que podía usarse para golpear a múltiples enemigos en caso de verse rodeado. Mientras que también podría usarse para repeler ataques físicos y de chakra.
Naruto nunca había escuchado de una técnica así y pensó que podría serle útil si sorprendía a Neji con la técnica en cuanto el hyuga se le acercara.
Por lo que no tardó en ponerse manos a la obra para aprender la técnica, aunque resultó más difícil de lo que pensó, en teoría era similar al ejercicio de control de chakra al recubrir en este caso todo el cuerpo de chakra. Eso era lo sencillo, lo difícil era formar una capa de chakra lo suficientemente concentrada y luego expulsarla con fuerza.
Lo intentó unas quince veces sin lograr mantener y mucho menos expulsar la capa, sus intentos terminaron o en una dispersión de chakra al no ser la capa lo suficientemente fuerte o no poder expulsarla con fuerza lo que hizo que la técnica viajará lento y se dispersara en el aire.
Comenzaba a frustrarse un poco por su poco avance en el dominio de la técnica.
Pero eso se acabó cuando un brillo comenzó a formarse a sus espaldas.
Al principio no lo noto por estar concentrado en dominar la técnica del pergamino, pero, ahora podía ver claramente el brillo azulado que, con cada segundo que pasaba aumentaba de intensidad.
Se dio la vuelta para ver el origen del brillo y lo que vio lo congeló.
En medio de la puerta en ruinas, en donde antes no había nada ahora había un portal azul.
Tal era su shock que no se dio cuenta hasta que fue muy tarde que el portal comenzó a absorber todo a su alrededor.
Eso era lo último que podía recordar antes de que todo se oscureciera para él.
El chico comenzó a forzar sus ojos a abrirse poco a poco; la repentina luz le incomodó un poco los ojos, ante lo que puso su mano frente a su rostro para bloquear la luz que entraba hasta que pudiera abrir por completo sus ojos.
Sentía que estaba sobre una superficie dura; esa debería ser la razón de que le dolía su espalda, además de que estaba algo mojada por lo que lo mejor sería que se levantara rápido. Poco a poco sus ojos se acostumbraron al brillo de la luz y pudo abrir sus ojos mientras se levantaba del suelo en donde hasta hace poco estaba echado.

Sus brillantes ojos azules se abrieron de asombro ante lo que lo rodeaba, edificios de dos pisos o más que no se parecían en nada a los edificios que había en la aldea de konoha se alzaban a su alrededor exhibiendo sus formas.
Sus ojos se abrieron de asombro ante lo que lo rodeaba, edificios de dos pisos o más que no se parecían en nada a los edificios que había en la aldea de konoha se alzaban a su alrededor exhibiendo sus formas, algunos tenían varias ventanas en su fachada, otros tenían grandes anuncios, balcones e incluso pudo ver edificios con puertas de cristal; además las carreteras en lugar de ser de tierra era completamente lisas y estaban hechas de un material que no pudo identificar pero que era de color negro, sobre ella había varios objetos de colores brillantes adornaban las calle algunos se parecían entre si y otros no, pero lo que todos tenían en común eran las cuatro ruedas negras que tenían debajo suyo.
Todo era muy extraño para los ojos del joven; ¿qué había pasado con la cueva en la que estaba entrenando?
¿Por qué todo era de forma cuadrada? ¿Y esos eran carruajes, de donde salieron? ¿Y por qué estaba en el suelo?
Más y más preguntas se arremolinaban en su cabeza y no podían pensar en ninguna respuesta a ello.
Fin del POV
El chico de cabello rubio empezaba a marearse un poco por estar viendo a todos lados, tratando de encontrar algo que le resultase familiar. Entonces vio su mochila a unos metros de distancia.
Corrió hacia ella viendo que estaba abierta así que se preocupó por haber perdido su contenido. Afortunadamente todos los pergaminos estaban ahí así que cerró la mochila y se la puso antes de comenzar a correr en una dirección aleatoria, buscando una salida de aquel extraño lugar.
Continuó corriendo, esquivando cualquier cosa que se pusiera en su camino; encontraba más y más edificios similares a los que vio cuando despertó. Después de un rato olvidó su prisa original al notar algo más perturbador.
No había nadie.

(Solo que sin el edificio enorme del fondo)
A pesar de ser claramente obras hechas por el hombre, no había señal alguna de personas a su alrededor o en los edificios que estaban.
- HOLA, HAY ALGUIEN AQUÍ !!! - Comenzó a gritar tratando de llamar la atención de cualquiera que pudiera estar cerca.
—¡SASUKE, KAKASHI, SAKURA, ESTÁN AQUÍ!- Llamó a sus compañeros de equipo por instinto y tal vez algo de desesperación, esperando que ellos estuvieran ahí y tuvieran alguna idea sobre que lugar era este.
Continuó gritando mientras reducía el paso, esperando poder llamar la atención de alguien, sin saber que sí había llamado la atención de algo, pero no la que estaba esperando.
De un salto se subió a uno de los “carruajes” más grandes y puso sus manos alrededor de su boca para que se ampliara su voz.
- ¡HAY ALGUIEN EN ESTE LUGAR! - Gritó con todas sus fuerzas, esperando que si había alguien con él en ese lugar lo pudiera escuchar.
- ¡ POR AQUÍ !!! - El chico se sorprendió, pero también se alegró de por fin encontrar a otra persona. Gracias a sus sentidos entrenados, pudo notar que la voz pertenecía a una mujer a pesar de lo lejana que se escuchaba.
Rápidamente comenzó a correr en la dirección en la que había escuchado la voz de la mujer, volteando por la esquina derecha de la calle en la que se encontraba sorteando un choque entre dos carruajes.
Aunque si no hubiera estado únicamente centrado en encontrar la voz, se habría dado cuenta de los cuerpos inertes que se hallaban en dicho accidente.
Mientras corría, el rubio comenzó a notar algunas cosas, como lo eran los múltiples sacos de arena amontonados uno sobre otro que comenzaron a aparecer, junto a manchas de sangre seca que se hallaban en el suelo y en algunos de los edificios por los que pasaba.
¿Qué es lo que pasó aquí? Fue la pregunta que pasó por su cabeza mientras observaba con mayor detenimiento el lugar, encontrando varias señales de que una lucha se había llevado a cabo en ese lugar y el resultado de ella no parecía ser para nada bueno, aunque eso también planteaba la pregunta ¿en donde estaban los cuerpos?
Por mas manchas de sangre y algunos signos de la presencia de incendios, que había en la calle. Ningún cadáver se encontraba en las calles.
- Hum —Naruto se extrañó cuando su pie pateó una especie de cilindro que por el ruido que hacía parecía estar hecho de metal. Lo tomó entre sus dedos, notando su forma más angosta en uno de sus extremos, así como su peculiar color dorado.
El rubio notó que había varios de estos cilindros tirados por todo el suelo, pero sobre todo cerca de los sacos de arena, en donde además notó algunos objetos extraños montados sobre ellos.
—¿Qué es esto? - Se pregunto ya que eran objetos extraños a su parecer, El objeto en cuestión parecía ser una especie de caja de metal que tenía un gran tubo de color negro saliendo de uno de sus lados y se encontraba montado sobre una base de tubos (Ametralladora Browning M2) y no podía intuir cual era su funcionamiento.
- ¡¡¡AHHH!!!- Naruto casi se cayó de espaldas por el susto provocado por el repentino grito; al principio iba a insultar a quien lo había asustado con ese grito, pero recordó su situación actual y se preocupó por dicho grito.
Comenzó a correr esta vez, saltando por los techos de los edificios para poder llegar más rápido al origen del grito.
— ¡AYUDA! — El grito solo hizo que Naruto apresurara el paso, saltando entre los techos de los edificios sin importarle si dañaba algo en su camino; esto gracias a que por la velocidad a la que iba cuando saltaba sobre las cajas o ventiladores que había en los techos se abollaban o rompían por la fuerza con la que los pisaba.
Salió por dos cuadras cuando los gritos se hicieron más fuertes, por lo que se detuvo en uno de los edificios más altos tratando de encontrar en las calles a la dueña de los gritos.
Su vista se posó en las calles escaneando y, atento a cualquier señal de la mujer, no tuvo que esperar demasiado.
Volteando por la esquina de la calle frente a él, vio una chica de largo cabello rubio corriendo desesperadamente como si estuviera escapando de algo. No pudo apreciarla por completo debido a la velocidad a la que iba, pero eso era lo de menos, pues ahora tenía que ayudarla
—!EH, AQUÍ ARRIBA! —Le gritó a la chica para hacerle saber su presencia.
La chica se detuvo por un momento buscando el origen de la voz; volteó la cabeza de lado a lado examinando los techos de los edificios hasta que su mirada se posó en el edificio en donde se encontraba Naruto, agitando los brazos para llamar su atención.
Sus miradas se encontraron la una con la otra; el azul se encontró con otro azul mucho más brillante; ellos podrían perderse en la mirada del otro en ese momento sin importarles lo que los rodease; el encuentro podría haber sido hermoso en otro momento, pero ahora no era ese momento.
Detrás de la chica se escucharon varias pisadas junto a una gran variedad de gruñidos que pusieron nerviosa a la chica y la devolvieron al estado de alerta en el que se encontraba antes de ver al chico.
Naruto se dio cuenta de eso y no tardó nada en saltar desde su posición hacia la calle en donde se encontraba la chica, lo cual no fue ningún problema gracias a su entrenamiento ninja y a que era algo a lo que ya estaba acostumbrado, pues era la forma en la que se movía casi todo el tiempo.
Aterrizó frente a la chica que había comenzado a correr nuevamente, pero se detuvo cuando Naruto apareció frente a ella.
—¿Estás bien? —le cuestionó a la chica que salió de su sorpresa ante la pregunta del chico.
—No, hay que correr, esas... personas... nos alcanzarán —le dijo algo entrecortado tratando de explicarle sobre de qué estaba huyendo.
El rubio no entendió qué quería decir con eso; acaso había gente que quería hacer daño. No tuvo tiempo de pensar más en ello cuando sus perseguidores aparecieron por la misma esquina por la que la chica había aparecido.
Eran cinco individuos que parecían ser personas normales hasta que se fijó en su apariencia. Su ropa se veía algo desgastada y con manchas de sangre por todos lados, además de que parecían estar trotando con algo de dificultad y tenían los brazos extendidos en su dirección.
—OIGAN, DETÉNGANSE AHÍ AHORA MISMO! —Naruto les gritó a las personas mientras ponía a la chica detrás de él, esperando que se detuvieran para poder saber qué les estaba pasando y por qué persiguen a la chica.
No recibió ninguna respuesta por parte de las personas que tenía delante, más que algunos gruñidos por su parte que ponían algo nervioso al rubio y más porque no se detenían. Buscó dentro de su porta kunai una de sus armas para tratar de usarlo como un disuasorio, pero sus dedos tantearon el interior de su porta kunai, esperando sentir la frialdad de sus armas, pero por más que movía su mano no podía encontrar ninguna.
El rostro de Naruto palideció al darse cuenta que no tenía sus kunais, por lo que buscó desesperadamente en su bolsa trasera destinada a sus shurikens hasta que sus dedos encontraron lo que buscaba.
Sacó dos shurikens y los sostuvo de forma que sean visibles y asusten a las personas para que se detengan, pero para su sorpresa no lo hacían; seguían caminando imperturbables ante las armas que el rubio presentaba.
—No sé qué les pasa, intenté pedirles direcciones y luego trataron de atacarme —le dijo la chica detrás suyo que comenzó a retroceder junto a Naruto al ver que seguían avanzando. El rubio poco a poco estaba poniéndose tenso y la apariencia de las personas no ayudaba en nada a calmar sus nervios.
- AHHH —Con un grito Naruto lanzó sus shurikens. Los proyectiles viajaron por el aire en un pequeño arco hasta que impactaron, uno en el hombro de uno de los hombres y el otro en medio del pecho de otro.
Naruto se asustó, ya que lanzó los shurikens por miedo; la verdad es que no quería hacerlo y su cuerpo actuó por instinto ante una amenaza. Iba a comenzar a disculparse con los hombres por herirlos, pero dichos hombres, en lugar de retorcerse de dolor o lanzarle amenazas por herirlos, simplemente seguían avanzando a pesar de sus heridas.
—Qué demonios —murmuró el rubio ante lo que sus ojos presenciaban y quedando paralizado hasta que sintió que tiraban de su hombro.
—Vámonos —Le dijo la chica con urgencia en su voz y sacando al rubio de su estupor.
Ambos chicos comenzaron a correr en la dirección opuesta a la que venían los hombres, tratando de poner la mayor distancia posible entre ellos y sus perseguidores, los cuales no habían dejado de seguirlos. Mientras avanzaban pudieron ver cómo de los edificios comenzaron a aparecer más personas que se sumaron a sus perseguidores, lo cual sólo aumentó el temor que ambos tenían.
Siguieron corriendo, esquivando a las personas y girando por diversas calles debido a la presencia de más personas que les bloqueaban el paso y tuvieron que tomar rutas alternativas. Ambos se detuvieron abruptamente ante lo que tenían enfrente; el camino en frente suyo se levantaba hasta quedar en un ángulo de 90 grados; trataron de ir por los costados de este solo para darse cuenta que lo que había detrás era un río embravecido imposible de cruzar.
Viendo cómo estaban arrinconados, la chica comenzó a sollozar mientras caía de rodillas; Naruto por su parte solo apretaba los puños ante la impotencia de no poder hacer nada más. Pero mientras las personas seguían acercándose cada vez más, su vista se posó en los techos de los edificios. Eso le dio una idea al rubio que volteó a ver a la chica.
—Vamos, todavía podemos lograrlo —le dijo mientras le ayudaba a levantarse.
—¿Qué? —le respondió la chica entre lágrimas sin entender qué quería decir.
—Súbete en mi espalda —le dijo Naruto mientras se inclinaba para permitirle subir a su espalda. La chica se confundió, pero igual lo hizo al no ver otras opciones.
—Bien, agárrate —le advirtió mientras la agarraba por los muslos para evitar que se caiga, mientras ponía toda su fuerza en sus piernas para poder lograr lo que quería hacer.
La chica contuvo un grito cuando repentinamente ella y el chico sobre el cual estaba montada saltaron una gran altura hasta llegar al techo de uno de los edificios, en donde el rubio se tropezó un poco por el peso extra que llevaba encima.
Dio un par de pasos tambaleándose un poco mientras luchaba por mantener el equilibrio y evitar caer en contra de la dura superficie del techo en el que estaba. Lo pudo lograr a duras penas gracias a que se sostuvo con una de sus manos de una estructura de alambre del techo que evitó que terminara por caerse.
Dio una sonrisa triunfante por su logro, pero entonces recordó a su acompañante que seguía aferrada a su espalda.
—Oye, ya estamos fuera de peligro; puedes bajar de mi espalda —Naruto le dijo con tranquilidad a la chica en su espalda.
La chica en cuestión levantó la mirada viendo que ya no se encontraban en la calle sino más bien en un techo, por lo que lentamente se bajó de la espalda del rubio mirando su alrededor con curiosidad.
Naruto por su lado estaba revisando sus bolsillos y bolsas para saber exactamente qué es lo que tenía encima. Todavía tenía a Gama-chan consigo; por suerte, las llaves de su departamento seguían en su lugar junto a el pedernal que compró la semana pasada.
Ya no tenía ningún kunai consigo, recordando que había olvidado tomar repuestos después de haber gastado todos en el bosque de la muerte por lo que tendría que reponerlos lo más pronto posible, aparte de sus kunais le quedaban un total de seis shurikens para poder defenderse. No era mucho, pero podría trabajar con eso hasta que pudiera encontrar un pueblo en donde comprar más armas y suministros antes de regresar a Konoha.
Entonces su vista se posó en su acompañante y se quedó en shock.
No se había fijado en su apariencia dadas las circunstancias en las que se conocieron, pero ahora no podía despegarle la mirada: largos cabellos dorados que caían hasta llegar a su espalda baja, una figura curvilínea pero bien proporcionada cubierta por un vestido de color verde, un rostro fino y elegante en donde se hallaban esos hermosos ojos azules que vio en su primer encuentro. Pero su shock se debía a las dos características más resaltantes de la chica.

- “¡SON REALES!” — Exclamó en su cabeza ante el tamaño del busto de la chica frente a él y desviaba la atención de sus peculiares orejas.
La mayoría de chicas en la aldea tenían unas medidas más modestas y, si bien había varias kunoichis bastante proporcionadas, en su mayoría estaban en su etapa adulta, pero la chica enfrente de él no parecía superar los veinte años y aun así superaba por mucho a las chicas de su generación en cuanto a medidas, e incluso a varias de las kunoichis que había visto en la aldea.
El rostro de Naruto se puso rojo cuando dichos “activos” repentinamente estaban aprisionando su rostro mientras sentía algo rodeando su cabeza por detrás.
—Gracias, gracias, gracias —Repetía la chica a su Salvador mientras lo abrazaba, aunque por la diferencia de estatura, en lugar de abrazarlo de una manera normal, terminó por abrazar su cabeza mientras la hundía en su amplio pecho sin darse cuenta por la emoción que sentía.
(Estatura de Nnaruto: 1,66. Estatura de Ciradyl: 1,90.)
El rubio intentó hablar con la chica, pero su voz salía amortiguada; al principio era para hablar con la chica y obtener información, pero luego se convirtió en algo urgente cuando comenzó a asfixiarse.
La chica entonces notó que el chico al cual estaba abrazando se empezó a sacudir y mover los brazos desesperadamente. Temiendo que algo le estuviera pasando, lo soltó para preguntarle si estaba bien.
—Ahhh, sentí que me iba a desmayar —dijo Naruto mientras tomaba varias bocanadas de aire ante la mirada de la chica que lo observaba con algo de duda.
—Hola, ¿estás bien? —le preguntó la chica mientras se acercaba al chico rubio que la había salvado.
—Si solo estoy... recuperando... el aliento —le respondió entre jadeos mientras su respiración se calmaba poco a poco.
—Gracias por salvarme ahí atrás —le dijo la chica mientras se inclinaba en agradecimiento.
—No te preocupes por eso; solo hacía lo que me pareció correcto — Le respondió Naruto mientras se rascaba la cabeza un poco apenado, ya que no estaba acostumbrado a que le dieran las gracias, sobre todo de una chica que era muy bonita a su parecer.
—Por cierto, olvide presentarme: soy Ciradyl Faeneiros- Le dijo con una sonrisa en su rostro.
— Uzumaki Naruto —Le respondió con una sonrisa propia.
Esa acción fue más que suficiente para reemplazar el estado de ánimo anterior compuesto por el miedo y la confusión por uno más alegre, al punto que ambos chicos pudieron soltar algunas risas ignorando por unos momentos la situación que los rodeaba a ambas.
Pero ese momento no podía durar mucho.
Crash! Pum! Crash!
Ambos rubios fueron sacados de su burbuja cuando el ruido de una puerta rompiéndose junto al de varios objetos rompiéndose se escuchó desde el interior del edificio en el que estaban.
Los dos se asomaron por el borde del techo que daba a la calle y lo que vieron los dejó helados. La calle estaba repleta de las personas que antes los estaban persiguiendo y entraban por la puerta rota del edificio en el que se encontraban.
—Tenemos que irnos —Dijo la chica mientras el temor regresaba a ella.
El rubio solo asintió apresuradamente sin cuestionar mientras dejaba de asomarse por el techo y volvió su mirada a la chica que trataba de escalar una reja que separaba el techo del edificio en el que estaban del que se encontraba al lado.
—Espera, deja que te lleve —le dijo al ver cómo tenía problemas para trepar.
Naruto se acercó a Ciradyl, la cual al escucharlo dejó de intentar trepar la reja y se acercó al chico que se agachó y le dio la espalda en señal de lo que quería que hiciera.
La chica lo entendió y se subió en la espalda del rubio al igual que cuando lo hizo en la calle. El chico se aseguró de sostener bien a la chica para evitar que se llegue a caer durante su más que agitado viaje.
Antes dio una mirada a los edificios que lo rodeaban, todavía sin acostumbrarse al cambio de arquitectura. Pero el sonido de golpes junto al de objetos cayendo lo hizo olvidarse de ello y se dispuso a alejarse lo más que pueda de esas “personas”.
Del techo solo se vio un borrón naranja que saltaba entre los techos de los edificios hasta alejarse de la multitud, al menos un par de calles de distancia, hasta que se detuvieron en las escaleras exteriores de un edificio de tres pisos. Más específicamente en el balcón del tercer piso de un edificio de apartamentos de color blanco.
—Creo que estamos bastante lejos —dijo el rubio mientras dejaba bajar a la chica.
—¿Y dónde estamos? —le preguntó Ciradyl mientras inclinaba la cabeza con curiosidad al ver el edificio en el que estaban.
—Creo que son apartamentos —le respondió Naruto distraídamente mientras trataba de ver el interior de uno de los departamentos a través del agujero del correo de la puerta.
—¿Apartamentos? —le preguntó Ciradyl, no estando familiarizada con el término.
Naruto no la escuchó mientras veía que el apartamento estaba aparentemente vacío.
—Deberíamos entrar, antes de que aparezcan más de esas personas —habló el rubio mientras despegaba su frente de la puerta.
La chica lo miró no estando muy segura de entrar a la fuerza al edificio, y más siendo un edificio desconocido para ella. Pero Naruto aún así iba a tocar la puerta en caso hubiera alguien escondido dentro.
Para la sorpresa de él y Ciradyl, en cuanto dio un par de golpes, la puerta se abrió junto a un ligero crujido que erizó la piel a ambos.
Naruto volteó lentamente a ver a Ciradyl que se había puesto a su lado y también volteó a verlo; ante eso ambos asintieron como una forma de indicarse que entrarían juntos para darse valor.
El primero en entrar fue Naruto, seguido de cerca de Ciradyl, que cerró la puerta detrás de ella mientras observaba el interior con algo de asombro al ver que se trataba de una vivienda aunque algo extraña a su parecer. Naruto también veía todo, pero se dio cuenta que quien viviera ahí se fue con prisa o le habían robado.
Lo primero que los recibió fue un pasillo con una puerta a la izquierda. En dicho pasillo vieron algunas prendas de ropa tiradas. Algo raro estaba pasando en ese lugar con seguridad, pero antes de adentrarse más en el departamento escucharon un gruñido.
Se pusieron alerta y Naruto tomó uno de sus shurikens para defenderse, pero no había nadie todavía. Volvieron a escuchar el gruñido, pero ahora se dieron cuenta de algo.
Era el estómago de Naruto.
El mencionado se rió un poco nervioso por el susto que les dio a ambos mientras se cubría el estómago con uno de sus brazos.
—Perdón, no comí mucho en el desayuno —Naruto le dijo recordando que su equipo no le había dejado comer su ramen instantáneo de desayuno y tuvo que conformarse con un par de manzanas hasta que fuera la hora del almuerzo.
La chica solo se rió un poco para vergüenza del rubio.
Después de eso siguieron revisando el departamento, comenzando con la única puerta del pasillo. Al abrirla se encontraron con un cuarto pequeño cubierto de baldosas blancas; frente a la puerta se encontraba un lavamanos de color blanco; sobre él había un pequeño espejo que reflejaba la figura de ambos jóvenes, de los cuales ya se hacían una idea de que era el cuarto. A su izquierda se encontraba una gran bañera blanca que contaba con un grifo y sobre ella un cabezal de ducha; a los pies de la bañera se encontraba un pequeño estante con artículos de aseo personal. Claramente se trataba de un baño.
Salieron del baño y siguieron revisando el departamento; al final del pasillo encontraron tres cosas: una sala, una cocina y una puerta corrediza de cristal. La cocina se encontraba a la izquierda, mientras que la sala estaba a la derecha y la puerta estaba en la pared del fondo del departamento.
La cocina solo contaba con una cocina a gas que Naruto pudo identificar, un mueble con un grifo integrado, un par de alacenas sobre él, un banco de madera y un refrigerador pegado a la pared tras la que se encontraba el baño. Pero los cajones se encontraban abiertos. La sala contaba con un pequeño librero, un sofá y una losa negra sobre el piso que intuyeron era decorativa (un televisor).
Pero en la sala también había una puerta corrediza que Naruto abrió, revelando una habitación que contenía un armario abierto, una mesita de noche y en medio un futón abierto.
Al ver que no había nadie y teniendo algo de hambre, Naruto se dirigió a la cocina mientras que Ciradyl se sentaba en el sofá de la sala tras tomar algunos de los libros del librero.

(Una idea de la distribución del interior del apartamento)
—Veamos qué encontramos —se dijo así mismo el rubio mientras rebuscaba en la refrigeradora algo que pudieran comer.
Lo único que pudo encontrar fue una botella de leche medio vacía, un par de tomates y dos salchichas.
Viendo que no sería suficiente, dejó lo que encontró en el lavador de la cocina y comenzó a rebuscar entre los cajones y alacenas en busca de algo que comer.
—¡Bingo! —exclamó asustando a Ciradyl en el proceso, mientras sacaba dos tazones de ramen instantáneo de la alacena.
Se rió para sí mismo mientras los dejaba junto al resto de comida, olvidándose de lo demás mientras sacaba una tetera que encontró debajo del lavamanos y la llenaba de agua. Iba a ponerla a hervir cuando se dio cuenta que no tenía cerillos para encender la cocina. Dejó la tetera y rebuscó entre los cajones en busca de una caja de cerillos que encontró, aunque solo le quedaban tres cerillos.
Por su parte, Ciradyl se recuperó del susto y volvió a hacer lo que estaba haciendo antes de que Naruto la asustara. Tratar de leer los libros que encontró, pero, por más que buscaba, ninguno de los libros estaba en una lengua que pudiera entender y eso comenzaba a frustrarla un poco.
Porque no podía entender nada en donde estaba, lo último que recordaba era detenerse en unas ruinas para descansar después de haber salido del bosque en el que se encontraba su aldea.
Había salido de su aldea queriendo unirse a un grupo de aventureros con los cuales explorar el mundo en busca de aventuras lejos de la monotonía de su aislada aldea.
Se echó debajo de lo que parecía una entrada para poder tomar una siesta en su sombra cuando un portal se abrió frente a ella, no tuvo tiempo para pensar en algo más cuando fue absorbida por el portal.
Es lo último que podía recordar antes de despertar en medio de la calle de esta extraña ciudad sin su arco o idea alguna de dónde podía estar. Simplemente comenzó a recorrer el lugar, esperando encontrar a alguien que pudiera ayudarle a orientarse.
Pero escuchó el grito de una persona llamando a otras tres, así que le respondió alegre de encontrar a alguien más en este extraño lugar, por lo que corrió en dirección en la que había escuchado la voz. Pero en lugar de eso se encontró con esas personas que en un principio pensó que podrían ayudarla antes de que eso cambiara cuando uno de ellos se lanzó tratando de atraparla pero logró esquivarlo a tiempo. En cuanto los demás intentaron lo mismo, le quedó más que claro que no iban a ayudarla.
Fue cuando comenzó a correr buscando ayuda de cualquiera que pudiera escucharla; fue entonces cuando conoció a Naruto.
La chica salió de sus recuerdos cuando sintió una sensación cálida cerca de su rostro.
Levantó la mirada viendo cómo Naruto le extendía un plato de forma extraña y del cual salía vapor en su dirección, mientras que en su otra mano tenía uno igual.
—Creí que tendrías hambre —le dijo con una sonrisa en el rostro.
Ciradyl aceptó el recipiente tomándolo entre sus manos, sintiendo el calor que emanaba del plato. El rubio procedió a sentarse a su lado con su propio cuenco y un par de palillos con los cuales degustaría su manjar.
Pero antes Naruto observo por unos instantes a Ciradyl, sin poder evitar observar su rostro lo que le sacó un sonrojo, pero, rápidamente su rostro cambió a uno mas confuso al notar las peculiares orejas alargadas de la chica a su lado. Para el rubio fue una sorpresa pero decidió no decir nada de momento por temor a ofender a la chica con sus preguntas.
Por su parte, para Ciradyl el plato era claramente una sopa, pero le extrañaba lo rápido que Naruto la había cocinado; estaba segura que no habían pasado más allá de veinte minutos desde que habían llegado, el cual no era tiempo suficiente para preparar una sopa, pero ahí estaba una aparente imposibilidad.
Tal vez Naruto era un mago muy hábil. Fue el pensamiento de Ciradyl que explicaba cómo era que el rubio que la había salvado había sido capaz de cocinar muy rápido. Aunque también tenía algunos problemas para tratar de descifrar cuál era el propósito de los palillos que le había dado.
Iba a pedirle indicaciones al mencionado; inclinándose un poco para dejar el plato en una mesita que se encontraba al lado del sofá, no se dio cuenta de un objeto en particular sobre el que se había sentado y que con su acción había presionado aún más.
De repente, la “losa” de la sala “cambió” a falta de una mejor palabra para describir desde el punto de vista de ambos jóvenes que observaron como ahora la “losa” mostraba imágenes en movimiento junto al sonido de una persona sentada detrás de un escritorio blanco.
Lo cual tomó por sorpresa a ambos jóvenes que no habían visto nada igual antes y dejaron de lado lo que estaban haciendo de inmediato.
-... fuentes nos indican que los esfuerzos del gobierno por contener la enfermedad popularmente conocida como la fiebre de Nox han resultado en el cerco total de la isla de Okinawa y de los alrededores de la ciudad de Tokio desde que se presentaron los primeros casos de pacientes con la gripe de Nox en las ciudades del mismo nombre. La situación dentro y los alrededores de Tokio y Okinawa se encuentra bajo un estricto control militar y de las autoridades sanitarias. —Dijó mientras a su lado aparecía un mapa de una serie de islas con la más grande teniendo una parte coloreada de rojo mientras que el resto era de color verde.
Al principio se sorprendendieron por lo que estaba pasando frente a ellos, de la nada la “losa” decorativa de la sala comenzó a mostrar a una mujer hablando directamente con ellos. En otras circunstancias probablemente estarían completamente sorprendidos y buscarian descifrar cómo era posible tal cosa y quien era la mujer pero la información que brindaba se sobrepuso a su asombro inicial.
No sabían de la existencia de una enfermedad con ese nombre y tampoco sobre un país llamado Estados Unidos, pero parecía ser un tema bastante grave. Además no reconocían el mapa que se mostraba o alguna de las ciudades que se mencionaba.
—Los gobiernos de los distintos países afectados por la misma enfermedad aseguran que la situación se encuentra bajo control, pero los recientes eventos sucedidos en Estados Unidos hacen que la población se cuestione si pueden confiar en las declaraciones oficiales y han estallado protestas por una rápida solución del problema. — Dijo mientras a un lado suyo se mostraban imágenes de civiles protestando en las calles.
—¿Qué tipo de enfermedad es esta? —preguntó en shock Ciradyl ante el caos que presenciaba
—No lo sé —le respondió Naruto en el mismo estado.
— Los últimos reportes en torno al incidente de Nox en los Estados Unidos han resultado en un fracaso por parte del gobierno para contener la enfermedad dentro de la zona de exclusión y los reportes sobre más casos de la fiebre de Nox aumentan en todo el país. — Dijo mientras se presentaba un mapa diferente, pero con una ola creciente de rojo que consumía poco a poco la parte verde.
La información comenzó a ser inquietante para ambos jóvenes ante el rápido avance de la enfermedad.
- Los números de muertes por la enfermedad todavía no se han confirmado, pero lo que sí se ha podido confirmar mediante una gran variedad de evidencias es sobre los casos de “resurrección” entre los infectados con la gripe de Nox. —Mencionó mientras la imagen cambiaba a mostrar imágenes de personas levantándose desde el interior de tumbas recién hechas mientras que quien grababa se alejaba rápidamente antes de que salieran por completo.
Ambos jóvenes no decían ninguna palabra, pero era más que claro que se encontraban conmocionados, no se movían y sus miradas estaban fijas en las imágenes que se mostraban mientras la mujer continuaba hablando.
- “Los infectados tras pasar por la reanimación han mostrado una actitud hostil hacia cualquier persona no infectada que se llegue a encontrar. La información recopilada durante los primeros días del evento de Nox indica que la única forma de contagio es a través del contacto directo con fluidos que se da mediante la mordida de un infectado”. - Las siguientes palabras sacaron de su estupor a los jóvenes que se dieron cuenta de algo.
Las personas que los estaban persiguiendo, en realidad se trataban de infectados por esa extraña gripe; eso estaba más que claro por el comportamiento que tenían. Aunque todavía no podían comprender cómo es que una enfermedad podría revivir a los muertos.
Solo una pregunta rondaba sus cabezas en ese momento.
¿Qué estaba pasando en ese lugar?
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Este capítulo es un piloto de una nueva historia que se me ocurrió mientras veía un par de gameplays de project Zomboid, juego que pienso probar en cuanto tenga tiempo, y tras investigar un poco acerca del lore me pareció interesante.
Ya depende un poco si llega a generar un gran interés el que continúe con este proyecto que tengo en mente.
Algunas cosas a aclarar es que será bastante diferente a la historia “ni la muerte me detiene” en donde se presenta a un Naruto más maduro y con experiencia, mientras que esta historia presentare a un Naruto menos maduro practicamente recien salido de la academia pero cronológicamente ya pasó por la misión de las Olas por lo que cuenta con algo de experiencia.
En cuanto a la edad ire con un Naruto de 15 años debido a que me parecía raro que a pesar de haber repetido unas 3 veces la prueba de la academia, la cual supongo que era anual, tuviera la misma edad que Sasuke y Sakura por lo que ya se harán una idea de por que la edad que elegí.
También será un cambio en tanto a los infectados que si no se hayan dado cuenta esta historia estará ambientada en el universo de Project zomboid.
En caso tengan sugerencia sobre algún otro personaje que quieran incluir dentro de la historia les recomendaría, en caso suceda, esperar a que publique un par de capítulos más para que vean cual es el perfil de los personajes que tengo planeados incluir dentro de la historia. Para ello tambien usare algunos Ocs junto a personajes de algunos animes y juegos.
Actualice el prologo debido a que note que no había puesto una forma en la que Naruto se fortaleciera mas halla de lo que pudiera encontrar durante su viaje y además de que también arregle la forma en la que naruto y el resto de personajes llegaran a la tierra.
Sin mas que decir me despido y espero sus comentarios.