Prólogo
Lo que no se dice, sobrevive
Dicen que las leyendas solo existen para asustar a los más jóvenes.
Que los gritos en el viento son ecos del pasado, que las ruinas del norte solo lloran porque el hielo se quiebra, que la sombra que vigila tras la niebla no es real.
Eso dicen.
Pero los sabios no hablan de Noctaris. Y los mapas no lo nombran. Los soldados que patrullan el límite norte... no cuentan lo que ven.
Las ruinas existen.
El silencio es real.
Y el frío... no viene del clima, sino de algo que espera.
Una deuda antigua.
Una sangre no olvidada.
Un nombre que fue sellado, no perdido.
Los tres reinos dicen que vencieron.
Que lo destruyeron todo.
Que no queda nadie.
Pero las piedras aún susurran.
Y el viento lleva su voz.
Noctaris no duerme.
Solo aguarda el momento de volver a abrir los ojos.