Bajo la nieve, tu olor

Summary

Historia Larry Stylinson, Omegaverse Harry Alfa Louis Omega

Genre
Lgbtq
Author
SunshinesLS
Status
Complete
Chapters
18
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prólogo

La luna llena colgaba como un farol helado sobre el bosque ártico. La nieve crujía bajo las patas de un lobo blanco, elegante, poderoso, solitario. Harry Styles —alfa del clan del norte— no solía aventurarse tan lejos del territorio marcado, pero algo, un aroma desconocido, dulce y amaderado, lo había sacado de su rutina silenciosa.

El viento le trajo otra ráfaga de ese perfume.

Omega.

Su lobo interno gruñó con una mezcla de hambre y deseo. No un omega cualquiera. Este aroma le hablaba directamente a lo más profundo de su instinto. Era almizclado, cálido, con una nota de clavo y pino.Destinado.

Cuando encontró la fuente, sintió que el mundo se detenía por un instante.

Louis.

Pequeño, desafiante incluso bajo el frío. Su pelaje en forma de lobo era de un marrón rojizo, poco común para un lobo ártico, y hermoso. Estaba acurrucado bajo un pino cubierto de nieve, jadeando por el cambio reciente de forma, la transición de humano a lobo y de vuelta. Su cuerpo temblaba, y aun así, alzó la mirada con orgullo.

Harry se transformó sin decir palabra, su cuerpo alto y musculoso emergiendo de la nieve, piel bronceada contra el blanco de la noche. Caminó hacia él sin cubrirse, dejando que el frío le mordiera, como una forma de castigo por llegar tarde. Porque su alma sabía que debía haberlo sentido antes. A Louis.

—Estás en mi territorio —dijo Harry, voz baja, profunda, cargada de un alfa que no se contenía.

—No sabía —Louis respondió con la voz ronca, los labios morados por el viento—. Solo necesitaba... alejarme.

El silencio entre ellos era eléctrico.

Harry se agachó, su aliento formando nubes frente al rostro del omega. Louis no retrocedió. Tenía miedo, pero también algo más. Deseo. Necesidad. Su cuerpo empezaba a reaccionar, movido por el lazo invisible que empezaba a tirar de ambos.

Harry lo olfateó, lento, casi reverente. Desde la garganta hasta la clavícula. El aroma era más fuerte, mezclado ahora con el calor de su cuerpo y algo más incipiente.

—No puedes estar solo cuando hueles así, pequeño lobo —murmuró Harry, con los colmillos casi visibles tras el control—. Tu cuerpo ya está buscando a su alfa.

Louis lo miró fijamente, desafiante incluso con las mejillas rojas y el pecho agitado.

—¿Y tú crees que eres ese alfa?

Harry gruñó, grave, un sonido que hizo que el vello en la nuca de Louis se erizara. Lo empujó suavemente contra la corteza del árbol, sin lastimarlo, solo afirmando presencia. Su piel rozó la del omega, y ambos soltaron un suspiro contenido.

—No lo creo —susurró Harry contra su oído—. Lo sé. aquí...