The Elemental Game

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Summary

Peleas. Desbergue . Toquidasos unos buenos toquidasos

Genre
Action/Fantasy
Author
Jun
Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
18+

The Elemental Game

Capítulo 1


La lluvia caía, pero no importaba. Nada parecía filtrar, ni el agua ni los pensamientos. Solo había una cosa clara: nuestro protagonista estaba ahí, parado frente a una escuela. No sabía quién era, ni nosotros tampoco. Tenía el pelo negro, los ojos café y un rostro sin nada especial. Feo, según algunos. Pero eso no importaba. Estaba ahí por un motivo que ni él entendía del todo.


De pronto, comenzaron a llegar otros. Otros como él.


Primero, el ninja de la tierra. Se movía bajo el suelo, como una criatura enterrada, y emergía rompiendo un capullo seco con su propio cuerpo. Nuestro protagonista lo observaba de cerca, sin entender bien qué estaba viendo. El ninja de la tierra no decía nada. Solo estaba ahí.


Después llegó el ninja del agua. Agua comenzó a caer con más fuerza, y apareció un chico rubio, de ojos azules y piel morena. Su poder parecía más vivo, más agresivo. Más completo.


Nuestro protagonista lo vio. No dijo mucho. Solo habló con calma, con ese tono raro de alguien que quiere pelear, pero ni siquiera está seguro de por qué.


—Yo te reto —dijo.


—No hay razón para pelear —respondió el ninja del agua.


—Van a pelear —dijo alguien, como si lo supiera de antemano. Tal vez él mismo. Tal vez nadie.


El ninja del agua aceptó.


El primer golpe vino del protagonista. Fue directo, torpe, apresurado. El ninja del agua lo esquivó. Una patada voló, pero tampoco acertó. El ninja del agua respondió con un pulso líquido que lo empujó de lleno. El cuerpo del protagonista se fue al piso.


Estaba cansado. Roto. No podía ni engañar a su enemigo.


—No eres nada —dijo el ninja del agua—.


Y lanzó otro pulso, esta vez más fuerte.— cayó de nuevo. Esta vez, más duro. El golpe lo dejó tirado en el suelo.


El sol rompía entre las nubes, y fue ahí donde ocurrió algo extraño.


Su sombra comenzó a agrietarse, deshacerse en pequeñas migajas oscuras bajo la luz. Y entonces, como si la sombra misma se abriera como una puerta invisible, él salió. No fue magia, no fue técnica: fue velocidad. Rápida como la luz. Fue tan rápido que nadie lo vio moverse, solo apareció con un cuchillo en la mano, apuntando al cuello del ninja del agua.


Y entonces cayó fuego del cielo.


Una llamarada brutal interrumpió todo. El ninja del fuego había llegado. El impacto de la explosión levantó el suelo y tiró al protagonista lejos. Su cuchillo quedó enterrado a pocos centímetros de él.


Lo último que vio antes de desmayarse fue esa figura en llamas, de pie entre el vapor y el barro, como un castigo enviado a tiempo.

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