I
I
Itadori Yuuji había soportado muchas cosas en su corta vida, muchas de
ellas dolieron, pero está realmente era algo de otro mundo...
—Esa chica de lentes, a pesar de ser alta como te gustan veo que no
despierta ningún tipo de interés, después de todo es aterradora, ¿No,
niño?—Aquella voz grave, nada similar a la de Itadori había contando de
manera lenta sus segundos de vida.
—¿Con que aterradora, eh?—Ver esos ojos enojados detrás de esas gafas
le hizo extremecer toda su existencia.
—¡El sólo está molestando, Senpai, no le hagas caso!—Intentando salir
vivo de la situación movió sus manos, haciendo distancia entre Maki y él.
—Puedo saber todo lo que piensas, y se que ella cumple con tu gusto en
mujeres, y aún así no se te hace atractiva.—Aquello fue acompañado de
una risa antes de ser golpeado por la Zenin de manera tan brutal y
gráfica que no podrá ser descrito en esta ocasión para nuestros lectores.
—Maki tiene orgullo como mujer, mejor no se metan con ella en ese
sentido.—Panda sudo al decirlo, Fushiguro y Kugisaki asintieron, más al
ver el estado de su compañero que sólo hace unas semanas revivió.
—Después de todo Sukuna puede hacerte miserable sin tomar tu cuerpo.
—Extendiendo una mano, Megumi vio al apaleado Yuuji con lastima, este
sollozo.
—No tienes que decirlo...—Lloró por lo bajo aún adolorido.
—El niño es amable, a pesar de haber dejado caer por accidente su
cepillo de dientes por el-...—La boca de Sukuna fue rápidamente
cubierta, pero Yuuji sabía que no aguantaría mucho más con eso.
—Itadori...—Vio a Megumi hacer gesto con sus manos y decidió que era
hora de rezar.
—¡Espera, Fushiguro!—Nobara en medio detuvo cualquier movimiento,
haciendo llorar al pelirosa por el dulce gesto.—Hey demonio, ¿Qué
piensa Itadori de nosostros?, Puedes saber lo que piensa, ¿No?—Aquella
pregunta tuvo un tono venenoso y burlón digno de alguien perverso.
Itadori considero tener otros amigos.
—¡Kugisaki, eso es bajo hasta para ti!—Enojado cubrió su mejilla,
provocando que la boca fuera a la palma de su mano.
—Oi, oi, esta chica es divertida, ya entiendo porque piensas tanto en ella,
mocoso.—La voz grave de Sukuna hizo que Nobara parpadea ante
aquello.
—¿Cómo...?—Antes de acabar la frase la castaña aprecio a Itadori salir
corriendo lejos, muy, muy lejos.—¿Ah?—Mirando a sus senpais y
compañero, estos negaron sin decir nada.
Y así, durante varios días, el juego del gato y el ratón había seguido. Pero
Kugisaki sabía que ganarle a Yuuji en condición física era imposible, y
sólo le quedó una salida.
—¡¿Cómo terminaste aquí?!—Apuntando a la chica sobre su cama,
frunció el ceño con las mejillas sonrosadas, había tomado un baño hace
unos minutos y ahora su cuarto fue invadido.
—Yo jamás me rindo.—De brazos y piernas cruzadas sobre la cama de
Itadori mostró determinación.—¡Así que confiesa de que hablaba ese
demonio o él lo hará!
—¡¿Por qué tu-?!—Siendo interrumpido por la risa seca de Sukuna, esté
hablo;
—Esta chica es realmente interesante, pero mocoso, no es educado ver el
escote de tus compañeros, ¿Verdad?—Aquello dicho completamente
aproposito hizo que Nobara notará como su chaqueta tenía el cierre
abajo, dando una vista espectacular de su pecho.
—¡No estaba mirando!—Cubriendo sus ojos nego el pelirosa.
—Si lo comparamos a cuando ves su trasero, supongo que realmente no
has visto nada.—Yuuji sé abofeteo a si mismo, en un intento de callar al
demonio dentro de él.—Es gracioso, ¿No sería más fácil solo tomarla y
hacerlo en vez de imaginarlo?, La tienes ya en tu cama, sólo hazlo, o
podrías dejarme hacerlo a mi, prometo no matar a nadie.
—¡Ya cállate, maldito demonio pervertido!, ¡Kugisaki-!—Cerro la boca al
por fin tomar atención en la castaña, quien tenía el rostro completamente
sonrojado, avergonzada de cada palabra, haciendo el ambiente más tenso
que antes.—La... Lamento tener esos pensamientos.—Dando una
reverencia hablo.
—Itadori...
—No me siento orgulloso de la manera en que pienso de ti o te miro,
¡Pero realmente jamás haría algo que no quisieras, Kugisaki!, A... A mí...
—Con dificultad abrió y cerro la boca, viendo el piso avergonzado, con
las mejillas calientes.
—El mocoso cree que eres linda.—Poniendose recto de golpe, Itadori
miro su mejilla.—El realmente piensa muy seguido en lo bonita que eres,
y siempre le late el corazón demasiado rápido, ¿Ese es el amor del que
hablan los humanos?, Es ridículo.
Itadori Yuuji se contuvo de llorar al haber sido leído tan fácilmente por
un demonio y que este mismo confesara sus propios sentimientos.
—Realmemte te odio...—No quería mirar a Nobara en esos momentos tan
incómodos, pero era su cuarto, así que no tenía a dónde correr, menos a
esas horas.
—¡No escuché nada!—El pelirosa parpadeo al ver esa tonta expresión en
la castaña, quien tenía su dedo meñique en su oreja mientras hacía
muecas feas.—Yo realmente no oí nada, así que repitelo, Itadori.
—¿Eh...?—Sin comprender en lo más mínimo, noto esas mejillas de la
chica calientes y rosas.
—Tu tienes que decirlo o no podré oírlo...—Murmuro en un puchero,
haciendo comprender al pelirosa de la situación. Y con animo se acercó,
tomando las manos de Nobara entre las suyas.
—¡Kugisaki!—Veindola fijamente a los ojos, tragó saliva, pero esta vez lo
diría, realmente lo haría...—Tú me...—La risa de la chica lo detuvo,
haciéndola enrojecer.—¡N-No te rías!
—Pff...—Conteniendo de estallar en su cara, Nobara le sonrió de manera
dulce.—También me gustas, Itadori.
Aquello vino acompañado de un ligero beso en las manos del chico,
quien dejó de funcionar, cayendo al piso.
—¡¿Itadori?!
—¡No te desmayes en la mejor parte, Yuuji!—Satoru abrió la puerta con
un vaso vacío en la mano. Nobara lo vió, preguntándose cuanto llevaba
ahí, y viendo al pelirosa retorcerse en el piso, dudo de si realmente le
gustaba esa cosa.
Honestamente la castaña no podía sobrevivir a esa situación.
......
.
La otp, es la otp
(人*´∀`)。*゚ me encantan estos dos y por eso otro OneShot
Ojalá les guste
Baibia