CAPITULO UNO
Nuestra relación ya no estaba funcionando así que lo mejor era terminarla, las dos estábamos de acuerdo así que no habría problemas por ello, sin embargo, iba a doler aunque ya no hubiera amor.
— Supongo que aquí acaban estos 2 años de relación ¿no?— pregunto Julieta
— Sí, creo que así es— respondo — ambas sabemos que es lo mejor, ya no hay amor y es mejor terminar a lastimarnos
— Ya se, siempre tienes razón— dice soltando una risita, yo también rió
— Bien, entonces, supongo que esta es nuestra despedida— mis ojos se ponen llorosos igual que los de ella— ¿Un ultimo abrazo?— extiendo mis brazos y ella corresponde
—No tiene que ser una despedida para siempre, volveremos a vernos. Algún día el destino nos reunirá de nuevo
— Mmhum, eso espero, aunque sabes que las amistades con ex's no es lo mio— le digo separándome del abrazo
— Cierto— ríe y solo nos miramos, fueron unos segundos que parecieron muchos minutos— ok tengo que irme
— Esta bien— la veo pararse y siento incomodidad
— ¿Tu que vas a hacer?¿te llevo a tu casa?— me mira dispuesta a llevarme
— No es necesario, tengo otras cosas que hacer aquí por el centro— le doy un pretexto para evitar viajar con ella
—Bueno, cuídate, sabes que siempre tendrás un lugar muy especial en mi corazo— y se fue
— Tu también~—susurre al viento. Ese banco en el que nos sentamos iba a traerme a este momento cada que lo viera.
Yo también me fui, pero no a mi casa, fui a hospedarme en un hotel, no quería tener que hacer nada en mi casa, así que pague un cuarto de hotel para comer, llorar y no tener que limpiar.
Dos años atrás
Ahí estaba yo, caminando sola en los pasillos desconocidos, estaba perdida en esa escuela gigante, fue muy mala idea no llegar más temprano.
Me había mudado a pensilvania para estudiar mi carrera de derecho y este era mi primer día, el cual empezó mal porque se me pegaron las sábanas por eso llegue tarde y no pude buscar mi salón, ahora ando perdía y no hay ninguna alma.
— Dios, porque me pasa esto— estaba muy nerviosa, mi primer día y llegando tarde. Que vergüenza— pero me dije que tenia que estar muy temprano aquí— era una persona muy nerviosa así que estaba sufriendo.
— ¿Con quien hablas?— escuche una voz muy suave detrás mío y casi me da un parocardiaco
— Me espantaste— dije sosteniendo mi corazón— no hablo con nadie, lo que pasa es que no encuentro mi salón y ya voy tarde
— Eres nueva, que salón te toca, te acompaño y sirve nos conocemos— habla mientras me mira con una sonrisa encantadora.
— Salón 101 del piso 5— ella avanza y me mira para que la siga, y así lo hago— ¿tu estudias aquí?
— Claro, de no ser así no estaría aqui—asiento— ¿como te llamas? Yo soy julieta
—Elissa, ese es mi nombre— digo un poco bajo, estaba nerviosa, su presencia imponía, llevaba unos pantalones de tela sueltos, botas y una camisa de algodón, todo color negro y algunos tatuajes, era hermosa
— Un gusto, Elissa, bonito nombre— me dio la mano, me sonroje y ella solo sonrio sinicamente
—Igualmente. Este es el salón, gracias por ayudarme a encontrarlo— dije en cuanto vi el 101 en la puerta
— De nada, también me toca en este así que no me desvíe de mi camino— dijo y entro sin más
Yo entre después de ella, todos nos miraban por interrumpir la clase.
Después de ese encuentro hubo muchos más hasta que surgió nuestro amor y formalizamos una relación que dos años después acabo por falta del mismo.
Fue muy hermoso mientras duró, pero lo bueno siempre se acaba.
Ella fue mi primer amor, el mas hermoso y muy probablemente el último.