Un inicio
Cerró sus ojos
— ¡Hijo, por favor!... ¡Es tu hijo! — Su madre le gritó a todo pulmón mientras se lo ponía en los brazos. Jimin odiaba a ese niño; solo tenía quince años y ya era padre, y lo odiaba
Caminó y se alejó muy lejos de los dos, sin importarle nada de aquel niño
¿Qué sería de ese niño?, se preguntaba ¿y de ella?
Cada vez recordaba aquel día y lo que había antes, porque era el motor que lo impulsaba a seguir adelante
Hoy cumplía cinco años de casado con ese viejo maldito y asqueroso del que era una reliquia muerta, pero le servía para dejarlos en la calle: jodidos y asquerosos. Los había encontrado después de haberles arrebatado todo: su familia, su padre, su vida entera
Solo tenía catorce años
El día de su cumpleaños, ese viejo llegó con varios encapuchados y desató una masacre para apoderarse del poder. Era socio de su padre y, mediante artimañas, les quitó todo y los hizo desaparecer
Antes, le había arrebatado la vida a él; prefirió morir antes que seguir viviendo
Su maldito hijo, Kim Namjoon, lo violó delante de su padre y sus abuelos, dejándolo en ese estado y por si fuera poco, el maldito mocoso le disparó para matarlo, pero falló
Maldito seas, pensó, vas a pagarlo muy caro. Solo que aquello dejó un bastardo
Suspiró y cerró los ojos mientras estaba en la cama con el maldito viejo. Este empezaba a tocarlo para arrastrarlo a una asquerosa unión; lo detestaba
Cada día deseaba matarlo antes de que él se fuera y dejara todo a su hijo y a su esposa, la condenada
Ese 28 de diciembre, a sus quince años, abandonó al niño, al bastardo, dejándolo con su madre, quien estaba borracha y sin nada en la vida
Su padre los había separado por la misma razón: ella era alcohólica. Después de eso, él lo buscó en el hospital y lo ayudó, pero al final los abandonó
No se arrepentía de nada; aquello era su pasado y no iba a permitir que los malos se salieran con la suya. Antes muerto que dejarles un solo céntimo de lo que le robaron
Por ahora ya tenía la mitad de la herencia de su padre; faltaba el resto, todo lo que le quitaron
El maldito viejo cayó rendido entre sus brazos, Jimin sentía náuseas de lo asqueroso que era estar con él. Odiaba esa parte, pero si quería tenerlo todo, debía aparentar que todo estaba bien
— ¡Sigues siendo tan bueno, amor! — lo halagó
Jimin se acomodó frente a él y empezó a sacar unos papeles para que los firmara y así comenzara su caída
— Lo sé, mi amor. Ahora, ¿me firmas los papeles del orfanato? Pobres niños... — Jimin hizo ese puchero que tanto le gustaba al viejo y que a él le resultaba tan repugnante
— Lo que mi rey quiera — dijo el otro, sacando su bolígrafo y firmando cada hoja sin leerla. Jimin ya saboreaba el final
— ¿No los vas a leer antes de firmar, amor? — le preguntó Jimin, dándole besos en la cara mientras las náuseas crecían y juraba que no sabía cuándo terminaría todo
— Amorcito, confío en ti más de lo que te imaginas — Firmó todos y se los entregó— ¿Cuánto es el anticipo, amor? — Lo agarró por la cintura y Jimin entendió perfectamente a qué se refería
— Es que me da vergüenza... Tu hijo va a poner el grito en el cielo — hizo pucheros y dejó caer alguna que otra lágrima— Me trató muy mal ayer en la junta de accionistas — sollozó con voz lastimera
— Lo voy a dejar sin un céntimo, maldito mocoso
Jimin se cubrió la cara y se refugió en su asqueroso pecho
— Mi amor, no llores. Más tarde te transfiero una cantidad muy grande y haces lo que quieras con ese dinero, aparte del de los niños
— Amor, no quiero otra pelea con tu hijo, y menos que tú te estreses... Deberíamos ir al médico
Ese maldito viejo de sesenta y cinco años debía morir pronto; mientras él, con treinta y cinco, debía estar bien y, muy pronto, viudo
— No, amor... ya he soportado mucho estos años, tú eres quien se encarga de todo. Estoy harto de que te trate así y tú te quedes callado; eso no está bien
Jimin estaba radiante de alegría; ahora era cuando debía empezar a jugar sus cartas
— Cariño, no quiero que te pase nada, por favor...
Pero el viejo estaba totalmente decidido a desheredar a su hijo; ya había soportado demasiado esas peleas que siempre empezaba su maldito descendiente
Con eso, Jimin volvió a besarlo y a darle cariño, seguro de su triunfo. Iba a quedarse con todo y no veía la hora de dejarlos en la calle ¿Y qué mejor que convencer a la gente desde la cama? En la cama todos son manejables y ese tonto no era la excepción
(...)
Hoy llegaba tarde y todo culpa de su mejor amigo, quien se había ofrecido a llevarlo a la universidad y, mira por dónde, seguía en casa. Esperando y esperando
— ¡Taehyung, eres un maldito perro! — gritó mientras bajaba las escaleras, desde la planta alta hasta la baja. Tenía que llegar en quince minutos; empezaba su examen
— Vamos, papi, bájale un poco al tono. Verás que te llevo en un dos por tres — rió, arrancando el coche a toda prisa, porque sabía que hoy estaba por darse algo importante para él. Solo faltaban tres años más y sería médico general
— Te juro que si pierdo mi oportunidad, te mato — refunfuñó Jungkook, llegó al aula justo cuando faltaba un minuto para que se cumplieran los quince. Corrió por el pasillo hacia el examen que le abriría las puertas a la libertad
Lo aprobó sin problemas y estaba radiante de alegría. Sabía que si sacaba buenas y excelentes calificaciones, por fin tendría una vida digna y todo saldría bien
— ¡Hola, conejo feo! — Era su amiga y compañera desde hacía cuatro años. Se conocieron en el último año de la carrera y llevaban tres así
A ella le encantaba estudiar Administración de Empresas
— Hola, señorita Kim — La chica lo miró con reproche por su atrevimiento
— ¿Dónde está mi bebé? — Preguntó por Tae
— Creo que se lo llevó la migra — bromeó él mientras se marchaba
— ¡Oye, conejo!... ¿Quieres pasar a mi casa? Necesito que me ayudes — Ella se lo dijo con seriedad. Él la miró; estaba muy angustiada y era por lo que ya sabía: las desgracias que se avecinaban
— Está bien, te acompaño
Vio cómo ella sonreía, pero él no tenía ganas de nada; estaba muy nervioso por la cena de esa noche, con sus abuelos y, sobre todo, con su padre. Un hombre arrogante y sin educación; por más que haya estudiado en las mejores instituciones, no se le notaba la clase
Caminaron hasta donde estaba el coche de ella
La muchacha estaba enamorada de alguien como su amigo, que apenas tenía para tener un auto y un futuro incierto. Hoy él se haría pasar por su novio, porque era lo que su padre exigía
Maldito viejo loco
Ella arrancó con la mirada triste, Tae debía estar en su lugar, pero su padre no le dejaba otra opción. Mientras tanto, el seguía buscando a su madre: la maldita madre que lo abandonó aquella noche en los brazos de su abuela
La mujer le confesó todo cuando estaba al borde de la muerte
No fue de golpe, sino poco a poco. Le dijo que su madre lo abandonó al nacer porque no tenía otra opción, no porque no la quisiera; le enviaba dinero cada mes para que no le faltara de nada
Vivía en un departamento muy caro y lujoso, por eso creció con todas las comodidades, pero nunca supo la verdad hasta ese día. Su madre, ya al final, se lo confesó todo entre palabras confusas y sin que lograra comprenderlo del todo
Solo sabía su nombre y apellido, y aún no le había dicho nada a su amiga; estaban buscando a un detective y entonces le contaría todo
— P-Park J-Jimin...
Solo le dijo su nombre y le mostró una foto de cuando era joven
Todo debía seguir su curso. Tenía miedo, pero más le aterrorizaba lo que sentiría cuando supiera quién era la persona que lo abandonó
Le asaltarían mil preguntas, pero antes que nada... lo odiaba. No tenía idea de cuánto








