Mejores amigas
Rodeo su cuello con sus brazos, sus ojos se enontraron con los suyos y sintio el fuerte latido de su corazón. El se acercó lentamente y beso sus labios, ella se alejo timidamente y corrio, se detuvo a unos cuantos pasos y se dio la vuelta para alzar la mano en señal de adios, después siguió corriendo. El cielo se precipitó y las primera gotas tocaron el pabimento.
La gente corria para encontrar refugio, cuando ella llego al callejón la lluvia ceso , pero amenazaba con volver. Caminaba con las orejas ruborizadas y los pensamientos en las nubes, pero estos se vieron interrumpidos al percatarse del silencio poco común que la rodeaba a esa hora del día, miro a su alrededor y se econtraba totalmente sola. A lo lejos escucho unos pasos presurosos, se hizo a un lado para ceder el camino, pero ahora los pasos iban a la par de la suyos. Decidio caminar a la orilla contraria, pero apenas llego, un silbido hizo dirigir la mirada hacia atrás, se percato entonces de que habia una chica que llevaba el mismo uniforme escolar, pero estaba sucio y chorreaba agua. El panico se apodero de ella, entonces la chica giro lentamente el rostro y le mostro una larga sonrisa con dientes afilados de los cuales salia un espeso liquido oscuro, lanzo un desgarrador grito agudo. Ella apenas pudo emitir un quejido ahogado, buscó intuitivamente el inahalador de su bolso, trato de asercarlo devilmente a su rostro y con sus ultimos suspiros vio que estaba enrredado con una pulsera que su amiga le habia regalado. Entonces pudo ver reflejada su mirada llena de culpa en los ojos blancos y brillosos del rostro palido que ahora la miraba fente a frente y lo último que pudo recordar fue a su amiga, aquella que tanto confiaba en ella y le habia regalado la pulsera, la misma que le conto lo enamorada que estaba del chico que se encontraba todos los días en el autobús y cuando tuvieron aquella fuerte discusión después de enterarse que ella su "mejor amiga" estaba saliendo con él. Se preguntaba si en sus últimos minutos habria sentido el mismo frio que le calaba los huesos o por el contrario calor devido a la sangre tibia que empapaba su cuerpo después de arrojarse enfrente de ese auto.