Pepita la pistolera y el loco de la ruta

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Summary

Pepita la Pistolera Basada en hechos reales. Censurada por el miedo. Escrita para no olvidar. Mar del Plata, años oscuros. Una mujer desafía al poder, a los prostíbulos, y al silencio impuesto por el Estado. Margarita Di Tullio -más conocida como Pepita la Pistolera- no fue solo una figura de la noche marplatense. Fue testigo de secretos que no debía ver, amiga de quienes no debía nombrar, y enemiga de quienes nunca perdonan. Esta novela, mezcla de ficción y realidad, recorre su ascenso desde los prostíbulos clandestinos hasta convertirse en un símbolo de poder femenino en un mundo dominado por varones, corrupción y pactos ocultos. Pero también explora el lado más siniestro de su historia: el misterio del "Loco de la Ruta", una serie de crímenes impunes que dejaron cuerpos mutilados y un silbido como única advertencia. A medida que Pepita se adentra en un rompecabezas de militares, servicios de inteligencia y asesinatos sistemáticos, descubre que ella también es parte de una lista... Y que su tiempo se agota. ¿Hasta dónde puede llegar alguien que lo sabe todo? ¿Y cuánto silencio se necesita para que una verdad desaparezca?

Genre
Drama
Author
Istevendesu
Status
Complete
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prólogo

Nota del autor: Esta obra es una narración de ficción inspirada en hechos reales. Aunque se han respetado nombres verdaderos, lugares y fechas históricas, algunos eventos y diálogos han sido recreados con fines narrativos. No se pretende afirmar ni negar culpabilidades, sino rendir homenaje a una figura controvertida de la historia criminal argentina, explorando el límite entre el mito y la realidad. Mar del Plata, invierno de 2009. El viento del Atlántico arrastraba arena y silencio por las calles del puerto. En el cementerio local, una mujer que había sido leyenda, mito y amenaza para muchos, era despedida con aplausos, champán y la voz ronca de Sandro saliendo de un parlante viejo. Margarita Di Tullio —o como todos la conocían, Pepita la Pistolera— se iba de este mundo como había vivido: entre excesos, códigos, sospechas y una sombra que ni la muerte pudo disipar. Pero para entender a Pepita, no basta con ver su final. Hay que viajar al principio. A los días en que robaba con un revólver en la cintura y una sonrisa desafiante. A los años en que regenteaba prostíbulos en la zona más gris de la ciudad, donde las chicas no tenían nombre y los clientes pagaban por olvidar. A los tiempos en que el miedo tenía forma de mujer y caminaba por Alvarado como si fuera su casa. Y más allá, aún más oscuro, está el eco de una serie de crímenes que aterrorizaron la Ruta 88: prostitutas estranguladas, cuerpos tirados como basura, familias destruidas. Alguien —o algo— se escondía detrás de todo aquello. Y algunos nombres siempre volvían al rumor: el Loco de la Ruta... y Pepita. Esta es su historia. La que se cuenta en voz baja en los pasillos de Tribunales, la que circula en expedientes polvorientos, la que pocos se animan a escribir. Porque no se trata solo de una mujer. Se trata del rostro de un país que supo mirar para otro lado. Y cuando el pasado vuelve, lo hace con balas.