00;
~2021~
TERESA SUÁREZ
Gripa y teatro son una horrible combinación
A veces creo que me paso de buena, como en esta ocasión. Me sentía del carajo ya que tenía una gripe que me estaba matando, me pican los ojos, ando moqueando, con escalofríos y fiebre, pero aun así estaba en una butaca de un teatro esperando que empezara la obra. Era el último día de mi abuela en España, me pidió que la acompañe al teatro a ver una obra que ni siquiera me acuerdo el nombre
—Tessie, ¿aquí ves bien? — mi abuela me pregunto cuando se sentó en la butaca junto a mí
—Si— fingí la sonrisa
No podía ver bien por los ojos irritados, además por culpa del aire acondicionado estoy con una sudadera que me cubre hasta el cuello, me puse un gorro que me cubre toda la cabeza y me quité las lentillas dejándome las gafas que se me empañaron por la fiebre. Cuando tosí por primera vez dentro del teatro, y después de la cara de culo que me lanzó la chica sentada en la butaca del otro lado, me vi obligada a ponerme la mascarilla
La obra empezó, y por más mal que se oiga, me quedé dormida. No me malentiendan, me gusta el teatro, pero hoy simplemente no estaba de ánimo, la cabeza me da vueltas, me pican los ojos y solo quería volver a mi piso a dormir por el resto de la semana
—Disculpe...— un hombre había llegado tarde, estaba abriéndose paso entre la gente sentada al principio de la fila ganándose varias chistadas y maldiciones porque no dejaba ver al resto de la gente
—¡Au! — fue mi turno de quejarme cuando me dio un golpe en las rodillas— ¡ten más cuidado, capullo!
—Oye, que te pasa, estúpida— la chica que estaba sentada a mi lado me jalo del hombro
Y ahí mismo quise cometer un asesinato
Me considero una persona pacifista, no me gusta pelearme con nadie, ni personas que conozco ni desconocidos, y mucho menos en un lugar público, pero cuando me molestaban o directamente se metían conmigo, no me detenía. Estuve a punto de gritarle a la chica de al lado, cuando el retardado intercedió sentándose a su lado
—Sonia, déjala— el tipo me dio una mirada fugaz— una disculpa, señorita
Le puse mi mayor cara de culo de la noche. Fue un accidente, pero me siento mal por la gripa y me salía natural tratar mal a las personas
—Todavía que llegas tarde te pones a defender a la extraña— Sonia le tomó el brazo al tipo de una manera que hasta yo sentí sus uñas clavarse en su piel— siéntate.
Pobre chico... en fin, volví a recargar mi mentón contra mi mano para volver a dormir
La obra fue dolorosamente lenta, pero no sé qué me molestaba más, el malestar de la gripe o la castaña que tenía a mi lado y que no dejaba de hablar con su novio el retardado, primero le reclamó por llegar tarde, después por no llevar un abrigo extra y luego por no comprarle su shampoo
Denle un premio al impuntual, porque para aguantar a esa mujer se necesitan más analgésicos que los que yo necesito en este momento
Le agradecí a todos los cielos cuando el telón se cerró y los aplausos retumbaron el lugar, por inercia también aplaudí, aunque no entendí nada de la obra, ya luego me vería algún resumen o leería el libro
—Tessie, voy por un taxi— me dijo mi abuela mientras se levantaba de la butaca
—Vale, yo voy al baño— murmuré mientras cerraba mi abrigo hasta el cuello
—¿Querida, te podrías mover? — la voz chillona de la chica de al lado casi me hizo un tic en el ojo
—Sonia— el novio la reprendió
—Amor, ella está estorbando— y la castaña seguía con su tono de niña buena fingida que me revolvía el estómago
—Adelante— hice la sonrisa fingida más falsa de mi vida mientras me movía para que ambos pasarán. Ahí si pude rodar los ojos y sacar mi mueca asqueada— estúpida
Tenía que ir al baño
Con la poca fuerza que me quedaba en las piernas, logré llegar al baño, me recargue en el lavabo mientras mojaba mi cara, debido a que no llevaba maquillaje, no me importo tallar mi cara con el agua fría que logro que me refrescara por un segundo y que pudiera dejar de sentir la fiebre por unos momentos
Ya me sentía solo un poco mejor, mínimo podría salir del baño y caminar al taxi, luego iría a mi departamento para sentirme mal ahí ignorando los avances de mi tesis que no se van a hacer solos
Salí del baño con el abrigo hasta el cuello y la mascarilla en la cara, me ajusté las gafas por el susto cuando vi al chico retardado de la novia pesada de hace un rato
—Disculpa— el retardado parecía que se escondía de alguien, tal vez de la mujer que tenía por novia— señorita, que bueno que le veo, quiero pedirle una disculpa por cómo se comportó mi novia en la función
—Ya, no sé preocupe— no podía importarme menos la opinión de alguien que no volvería a ver en mi vida
Tome con toda mi fuerza mi bolsa que llevaba sobre el hombro, sin embargo, las rodillas se me doblaron, pero alcance a tomar la pared para no caerme
—¿Está bien? — el desconocido se paró muy cerca al verme luchar por no llegar al suelo
—Un poco agripada, es todo— expliqué mientras me enderezaba para seguir mi camino
—Permíteme acompañarla a la salida— me ofreció su mano
—Puedo sola, señor, en serio— negué, lo que menos quería es causarle problemas con su novia, la loca
—En serio, déjeme ayudarla— pero me siguió ofreciendo la mano, dudé unos segundos antes de dársela ya que de verdad creo que no iba a llegar sola a la salida
El extraño me ayudó a caminar sosteniéndome las manos a una distancia prudente y sin llegar a tocarme, con su apoyo casi no me temblaron las rodillas y cuando llegamos a la salida del teatro, sentí un alivio, pero que me hizo maldecir ya que se me habían empañado las gafas de nuevo
—Este es el mío— avisé una vez que vi a mi abuela parada junto a un taxi— Gracias por todo
—A usted, una disculpa por todo, que se mejore— ni siquiera supe que le di mi bolsa cuando vi que me la regreso, extendí la mano dándole las gracias por última vez antes de que desapareciera
Mi abuela al fin pareció verme mal, me ayudó a caminar para llegar al taxi, abrí la puerta trasera casi tirándome en los asientos traseros y recargando la cabeza contra el cristal. Le dio la dirección al taxista que se puso en marcha después de unos segundos
—Vaya, linda— mi abuela hizo su voz emocionada causando que la mirará por mis lentes empañados— ¿Y ese chico tan guapo?
—Era el retardado de la función— expliqué encogiéndome los hombros— lo compadezco, hubieras visto a la novia que tiene
—Si lo vi, esa mujer es un hígado— mi abuela soltó una risita que medio imité por unos segundos— gracias por acompañarme, Tessie
—De nada, abue— adoro a mi abuela y solo a ella la acompañó al teatro, aunque esté a nada de una sala de urgencias— ¿Ahora me llevas a mi casa? No me siento muy bien
—Claro
De camino a mi piso, solo podía pensar en que me sentía mal y que no iría a la universidad y menos a las pasantías en tal vez dos semanas, dos semanas que me atrasaría, pero yo no pedí enfermarme
Y luego sentí una pequeña punzada de culpa cuando recordé que tosí en la mano que le di al retardado y que seguramente le pasé la gripa