💫Capítulo 1: Donde Todo Empezó
Erick y Jenifer compartían un sitio muy especial en el parque: un árbol inmenso con raíces retorcidas y robustas, como salidas de un cuento mágico.
Desde que tenían ocho años, ese era su lugar favorito. Allí inventaban mundos fantásticos, se aventuraban a subir a las ramas más altas (aunque a veces les daba un poco de miedo), y se quedaban charlando hasta que el cielo se teñía de naranja.
Todas las tardes terminaban de la misma forma: —¿Mañana, nos vemos aquí? —preguntaba Jenifer.
—Por supuesto. El árbol nos espera —respondía Erick, con una sonrisa.
🕰️ Muchos años después… Han transcurrido nueve años. Han cambiado muchas cosas. Pero el árbol sigue allí.
🧍♀️ Una mañana cualquiera…
Jenifer se dirigía hacia el colegio.
Su mochila estaba más pesada de lo normal, al igual que sus pensamientos.
Al pasar cerca del parque, se detuvo casi sin darse cuenta. Alzó la mirada... y ahí estaba. El árbol. Sonrió con nostalgia. —Hola, viejo amigo... —murmuró.
Se quedó mirando durante unos segundos.
Como si deseara retroceder en el tiempo.
Se acercó un poco, lo justo para tocar la rugosa corteza. Cerró los ojos. Un recuerdo la invadió: Erick, colgado de una rama, gritando: —¡Soy el guardián del bosque! Y ella, abajo, riéndose a carcajadas. Suspiró suavemente y continuó su camino. —Tengo que irme... pero volveré.
🧍♂️ Mientras tanto, en el colegio… Erick estaba sentado en su pupitre, cerca de la ventana. Aunque había mucho bullicio a su alrededor, su mirada estaba perdida.
Lucía, su compañera y amiga desde hace un par de años, lo observó con curiosidad. —¿Y ahora tú qué tanto ves por esa ventana? —le preguntó con una sonrisa traviesa. —El árbol... el del patio. Me hizo acordar a otro —respondió él, sin dejar de mirar. Lucía se acercó un poco más, intrigada. —¿"Otro"? ¿Se trata de un árbol especial? ¿O... de una persona especial que estaba con ese árbol?
A Erick se le arrugó la frente, aunque una ligera sonrisa se dibujó en su rostro. —Anda, Lucía, no empieces con eso. —¡Pero no he dicho nada ofensivo! Es solo que... te noto algo extraño últimamente. ¿Es por Jenifer, verdad? Erick dirigió la mirada hacia su cuaderno. —No estoy seguro... quizás sí. Hace ya bastante que no tenemos una conversación como las de antes.
Lucía se quedó observándolo en silencio por un instante. —¿La echas de menos?
Él vaciló... luego, asintió suavemente. —Sí... tal vez un poco. O quizás mucho. No lo sé con certeza.
Justo en ese instante, la puerta se abrió y la profesora hizo su entrada. —¡Buenos días a todos! A sus sitios, por favor. Vamos a dar comienzo a la clase.
Erick se incorporó cuando Jenifer entró al aula. Llegaba algo apresurada, intentando peinarse y agarrando su mochila con una mano. Sus miradas se encontraron por un segundo. Fue solo un instante. Pero fue suficiente.
—Hola —dijo él, con una sonrisa amable.
—Hola —respondió ella, bajando la vista, aunque no pudo evitar una pequeña sonrisa tímida.
Lucía los observó a ambos. Se reclinó en su silla y susurró con diversión: —Aquí hay gato encerrado...
Erick la miró con una mezcla de diversión y molestia, pero se quedó callado. Y mientras la clase daba comienzo, tanto Erick como Jenifer tenían la mente en otra parte.
O más bien... en el mismo sitio.
Debajo de un árbol.
Donde todo había comenzado.
🌙 Fin del Capítulo 1