Manifiesto de Mi Voz
Ya no me grito con furia,
no tallo insultos en mi piel invisible.
A veces aún me susurro con dureza,
pero ya no soy cuchilla constante.
He aprendido a quedarme…
a sostenerme en medio del peso.
Tres años de palabras,
de versos ocultos como semillas bajo tierra.
No florecí aún,
pero broto,
aunque nadie lo vea.
No soy perfecta, ni falta.
No estoy rota, solo tejida con hilos que no todos entienden.
Mi voz es susurro,
mi alma, mar en calma y tormenta.